-MODERADOR: Hace uso de la palabra el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

-SECRETARIO VIDAL FRANCISCO SOBERÓN SANZ: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Diputado Edmundo Javier Bolaños Aguilar, Presidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Diputados.

Senadora Blanca Alcalá Ruiz, Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Senadores.

Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Señoras y señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Personal de Generales, Almirantes, jefes, capitanes, oficiales, clases, tropa y marinería.

Estimados representantes de los medios de comunicación.

Damas y caballeros:

El 20 de noviembre de 1910 es una fecha que marca la historia nacional como el día en que las mexicanas y mexicanos, con los más grandes deseos de justicia, libertad e igualdad social, decidieron cambiar el rumbo de nuestra Nación.

En aquél entonces, nuestro pueblo se encontraba en una legítima demanda de mejores condiciones de vida y mayores oportunidades. Surgieron célebres personajes cuyos nombres han quedado registrados con gran honor en nuestra historia.

En este día, la Patria honra el sacrificio de sus hijos e hijas, que sin titubeos ofrendaron, incluso, su vida misma para forjar un mejor porvenir.

Una lucha que se gestó producto de un México con ideales.

Un México donde el Estado de Derecho siempre se debería situar por encima de los intereses personales.

Un México conformado con instituciones sólidas y garantes de la voluntad de su pueblo.

El movimiento revolucionario nos llevó a replantear nuestra forma de Gobierno, dando paso a un modelo de Estado democrático y comprometido con nuestros conciudadanos.

Gracias a la visión de hombres como Madero, Villa, Zapata, Obregón y Carranza, entre otros, las aspiraciones de igualdad de toda una Nación quedaron plasmadas en la Constitución de 1917; texto que establece nuestro derechos y obligaciones como ciudadanos.

Ha sido, precisamente, el andamiaje jurídico de nuestra Carta Magna, el que nos ha permitido fijar el timón para aproar el destino de esta Nación, hacia un menor futuro para las y los mexicanos.

Como Fuerzas Armadas, nuestro actuar siempre ha respondido a los preceptos plasmados en la Constitución, cuya esencia puede sintetizarse en procurar el bienestar de nuestros conciudadanos.

Es, precisamente, este noble fin lo que nos ha llevado a participar en acciones de seguridad pública; una función con la cual estamos totalmente comprometidos, no obstante, las dudas e inquietudes de quienes consideran que ésta no es nuestra misión; una aptitud que entendemos y respetamos; sin embargo, ante el llamado de nuestro pueblo es imprescindible actuar.

Es nuestro compromiso y convicción de responder al llamado de quienes nos necesitan, así como de respaldar la decisión de nuestro Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, lo que nos motiva a recuperar el orden, la paz y la tranquilidad.

Lo hacemos con honor, lealtad, deber y patriotismo.

Lo hacemos con un respeto total a los derechos humanos.

Lo hacemos sin descanso ni reserva.

Y, lo seguiremos haciendo mientras se fortalecen las fuerzas de seguridad pública y así lo decida el pueblo de México.

Ésta es la razón por la cual nos unimos a la intención de formular un marco jurídico, que impida el estado de incertidumbre en el que soldados, pilotos y marinos hemos permanecido, que de certeza jurídica a nuestro actuar y descarte cualquier vacío legal.

Es necesario que los tres Poderes de la Unión, los partidos políticos y la sociedad en su conjunto sumemos esfuerzos para terminar con todo aquello que nos está dañando como Nación.

Esa es la única forma de evitar más víctimas, mexicanas y mexicanos que con uniforme o sin él, causan una profunda herida para México.

Es tiempo de que nos unamos para poner un alto a la violencia.

Ninguna mexicana ni mexicano debería perder la vida por acciones criminales.

Ninguna mexicana, ni mexicano debería ser víctima a causa de la delincuencia, la inseguridad y la corrupción.

Ninguna mexicana ni mexicano debe permitir, fomentar o ignorar acciones que tarde o temprano nos dañarán a todos.

La Revolución nos heredó historia y ejemplo. Hoy sabemos que para alcanzar el desarrollo nacional es preciso ver en la unión la única fuerza transformadora que nos consolidará como una mejor nación.

Hoy y siempre la libertad y la justicia deben ser el estandarte de cualquier lucha legítima.

Soldados, pilotos y marinos de México:

Ustedes representan un gran orgullo para las Fuerzas Armadas Mexicanas.

Mujeres y hombres con gran sentido del deber y profesionalismo, que hoy han alcanzado un nuevo logro en su carrera militar, misma que tiene un solo objetivo: servir a México.

Tal es el caso de los deportistas mexicanos pertenecientes a las Fuerzas Armadas que participaron con mucho éxito en los Juegos Olímpicos en Brasil, a quienes reconocemos su espíritu militar, naval y deportivo. Ellos son ejemplo de disciplina y compromiso para la niñez y juventud de nuestro país, así como para sus compañeros de las Fuerzas Armadas.

Su esfuerzo representa un triunfo personal, orgullo nacional y reconocimiento mundial; son una muestra palpable del personal que integra las filas de las Fuerzas Armadas.

Ustedes portan el uniforme con marcialidad y gallardía para defender los intereses de quienes, día a día, se ganan la vida honradamente.

Por lo que hoy, soldados, pilotos y marinos, los exhorto ante las máximas autoridades de nuestro país a seguir cumpliendo con su deber a pesar de cualquier adversidad o desafío.

Como Fuerzas Armadas nos antecede el gran prestigio que se fincó en las nobles acciones de nuestros héroes militares y navales. Me refiero, por supuesto, a los próceres del Heroico Colegio Militar y la Heroica Escuela Naval Militar, quienes ofrendaron su vida por la Nación cuando más lo necesitaba.

También, son ustedes herederos del legado de aquellos hombres y mujeres que lo dieron todo por México, tal como sucedió en la Revolución de 1910.

Es ese espíritu y ese temple lo que conduce a nuestras tropas a dar la vida si es necesario para cumplir con la misión encomendada.

Tal es el caso de los soldados, pilotos y marinos que han perecido en la lucha contra el crimen organizado. Al igual que ellos, ustedes hoy más que nunca deben continuar luchando por los intereses de la Nación.

Su misión es salvaguardar la soberanía nacional, y su máxima prioridad es defender la integridad y la seguridad de nuestros conciudadanos.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas:

Es como siempre un honor contar con su presencia; un gesto que agradecemos y apreciamos las Fuerzas Armadas, especialmente, el personal que en esta fecha ascendió al grado inmediato superior, o aquellos que reciben condecoraciones de perseverancia.

Recibir de usted, y por ende de nuestro pueblo, estos reconocimientos elevan la moral de soldados, pilotos y marinos de México. Destacado personal cuya lealtad y profesionalismo los distingue y los hace merecedores de nuestra admiración y respeto.

Tenga la certeza, señor Presidente, que las Fuerzas Armadas seguiremos dando nuestro mejor esfuerzo para dar cabal cumplimiento a sus órdenes.

Estamos claros que su mayor prioridad es crear la condiciones que favorezcan el desarrollo de nuestro país, y así alcanzar nuestro máximo potencial.

Sabemos que lo que cuenta y cuenta mucho, es recuperar la paz y la tranquilidad de nuestros conciudadanos.

Por todo ello, en esta fecha tan significativa, hoy más que nunca, reconocemos su liderazgo y le refrendamos nuestra lealtad absoluta, ya que valoramos su esfuerzo y determinación por construir una mejor Nación; una Nación con instituciones sólidas que fueron creadas por y para los mexicanos; instituciones que garantizan la estabilidad y el futuro de este gran Nación, que es México.

Enhorabuena.

Muchas gracias.

-MODERADORA: El Presidente de la República realizará la entrega de condecoraciones y ascensos.

(ENTREGA DE CONDECORACIONES Y ASCENSOS)

-MODERADORA: En reconocimiento y distinción al personal que hoy fue condecorado y que obtuvo el ascenso al grado inmediato, la Banda de Guerra ejecutará el Toque Militar Tres de Diana.

(TOQUE MILITAR TRES DE DIANA)

-MODERADOR: En representación del personal condecorado y ascendido hace uso de la palabra el General de División Diplomado de Estado Mayor, Raúl David Guillén Altúzar.

 -GRAL. RAÚL DAVID GUILLÉN ALTÚZAR: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Diputado Edmundo Javier Bolaños Aguilar, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Senadora Blanca Alcalá Ruiz, Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Funcionarios del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República y, de esta ciudad capital.

Apreciables Agregados Militares de naciones unidas que nos acompañan.

Estimados Almirantes y Generales en la honrosa situación de retiro.

Distinguidos invitados especiales.

Respetables familias que nos honran con su presencia.

Señoras y señores.

Compañeros y compañeras de armas.

Representantes de los medios de comunicación:

Muy buenos días.

El 20 de Noviembre es una fecha de gran significado para nuestro país, al conmemorarse los 106 años del inicio de la Revolución Mexicana, suceso histórico en el que los mexicanos lucharon por sus ideales, dando origen a las instituciones democráticas que actualmente nos rigen; pilares fundamentales que han permitido tener a la Nación de libertades, de leyes, de igualdad y una Nación forjada con el esfuerzo de mujeres y hombres que anhelaban una mejor Patria para las nuevas generaciones; aspiraciones que compartimos quienes integramos las Fuerzas Armadas y que día a día nos motivan y comprometen a servir mejor a México.

Ese es el espíritu que hoy nos reúne en este evento, en el que se reconoce la voluntad y perseverancia de quienes hemos dado un paso trascendental dentro de nuestra ruta profesional militar, al obtener el ascenso a grado inmediato superior o ser condecorados.

Alcanzar una nueva jerarquía dentro del escalafón es motivo de orgullo y satisfacción que hoy compartimos con todos ustedes.

Somos conscientes de que adquirimos una nueva responsabilidad, que sabremos asumir con entereza y determinación.

Para los que hoy son condecorados, reconociéndoles su perseverancia y méritos deportivos, además, de sentirse satisfechos, deben ser motivación para que sigan brindando lo mejor de sí, en beneficio del Instituto Armado y de la sociedad, a la que nos debemos.

Quiero enfatizar que estas metas fueron posibles gracias al apoyo incondicional de nuestras familias, quienes con su comprensión y cariño nos inspiran a seguir preparándonos para ser mejores cada día.

A ustedes, que son parte fundamental de este triunfo, les expresamos nuestro más sincero agradecimiento.

Gratitud que hacemos extensiva a nuestros superiores, y compañeros, que, con sus experiencias y consejos, nos orientaron para alcanzar estos ascensos y recompensas tan anhelados que hoy se nos confieren.

Nuestro esfuerzo, dedicación y constancia, hoy se ven coronados con el éxito.

Señor Presidente:

Los soldados de mar, tierra y aire que hoy somos galardonados agradecemos la presencia de su alta investidura en este evento, para sumarse al júbilo que nos embarga.

Este gesto de empatía de nuestro Comandante Supremo, da cuenta de su liderazgo y constante preocupación, que desde el inicio de su Administración ha puesto de manifiesto por el bienestar de sus tropas.

Este marco es propicio para refrendarle nuestro compromiso en el cumplimiento del deber con pasión e inteligencia, siempre apegados a las normas que nos rigen y el respeto irrestricto de los derechos de las personas, buscando, en todo momento, la seguridad y bienestar de la colectividad.

También, hacemos patente este agradecimiento a nuestros Altos Mandos por la incansable labor que realizan para impulsar la profesionalización de los integrantes de la Armada, Ejército y Fuerza Aérea; acciones que se reflejan aquí, en esta ceremonia.

Tengan la certeza que en nuestro diario actuar, haremos siempre lo que nos corresponde y un poco más. Como ustedes nos lo han inspirado, pues ese extra marcará la diferencia que nos distinga con la excelencia.

Con entrega, honor y lealtad, cumpliremos de manera eficiente las misiones que se nos asignen.

Procuraremos en todo momento el bienestar de nuestras tropas, y emplearemos de manera adecuada los recursos que la Nación ponga a nuestra disposición.

Así, corresponderemos a la confianza que hoy nos dispensan.

Amable auditorio:

Las Fuerzas Armadas son fruto del trabajo de muchas generaciones de mexicanos en uniforme militar, que, con una firme vocación de servicio y un sentido de pertenencia, se han entregado a las mejores causas de nuestro país.

Esa es la mística que se nos ha inculcado desde el ingreso al Colegio Militar, al Instituto Armado.

Esa es la premisa que guía el desempeño de cada marino, soldado o piloto.

Esa es la esencia que nos convoca a ser fieles custodios de los intereses y objetivos nacionales.

Siguiendo estos preceptos, continuaremos poniendo a la sociedad en el centro de nuestras acciones, porque provenimos de ella, porque estamos para servir a México.

Muchas gracias.