Diversas intervenciones durante la Donación de 60 Nuevas Escuelas en los Estados Afectados por las Tormentas Ingrid y Manuel, que tuvo lugar en el Salón Manuel Ávila Camacho de la Residencia Oficial.

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Educación Pública, licenciado Emilio Chuayffet Chemor.

-SECRETARIO EMILIO CHUAYFFET CHEMOR: Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Don Mario Vázquez Raña, doña Paquita Ramos de Vázquez Raña; señores Secretarios de Gobernación y de Desarrollo Social; señor Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; maestro Aurelio Nuño, Jefe de la Oficina de la Presidencia.

Señoras y señores:

Hablar del derecho a la educación implica un deber que alcanza a todas las instancias.

Así lo entendió el Congreso Constituyente de Apatzingán, cuando hace 200 años plasmó en la Carta Magna que la instrucción como elemento necesario para todos los ciudadanos, sea favorecida por la sociedad en todo su poder.

Don Jesús Reyes Heroles, en esta misma línea, sostenía que el hilo conductor de la política educativa de México ha sido reconocer una relación dialéctica entre sociedad y educación.

La sociedad apoya, orienta a la educación y dicta sus características y, a su vez, la sociedad es guiada por la educación, la cual siembra los proyectos que desarrollarán su futuro.

Está en la historia misma de México que nuestra evolución cuenta con la formación como factor de cambio, pues prácticamente ningún aspecto del desarrollo humano está desvinculado con el paso por la escuela.

De acuerdo con el estudio del académico Robert Putman, sin el compromiso de la comunidad, es decir, de la sociedad, la calidad de la enseñanza será siempre menor.

Con la Reforma impulsada por el Presidente de los Mexicanos, a partir de este año, los maestros, los padres de familia y los alumnos, pueden intervenir en la toma de decisiones respecto a los problemas básicos de operación de cada plantel.

Gracias a la participación social y a la autonomía presupuestaria, la reforma ha puesto en el núcleo a la escuela con la educación gratuita, como han hecho los países con experiencias más exitosas en la materia.

Estamos transitando apenas hacia una visión enfocada en el logro de cada estudiante. Dejando atrás años en que el objetivo era medir el patrón común, para todos los centros de enseñanza.

Para hacer realidad esta evolución, necesitamos escuelas de calidad.

Diversas investigaciones han demostrado que con una óptica de infraestructura, y un adecuado equipamiento escolar, ambos tienen un impacto directo en el logro de mejores niveles de aprovechamiento.

Por eso, saludo a don Mario Vázquez Raña, experimentado promotor deportivo y exitoso hombre de negocios, quien ha trabajado por el impulsar el progreso de nuestra Nación.

Su carta-compromiso del día de hoy, para la donación de 60 escuelas en las zonas dañadas por recientes siniestros climáticos, es una muestra tangible de que en la búsqueda del bienestar social de los mexicanos, los empresarios son grandes aliados.

Con este gesto se conjugan la participación de la comunidad y la mejora en la infraestructura escolar.

Esta suma dará como resultado una educación de mayor calidad con equidad a favor de los niños de México, que son la inspiración y el destino último de la Reforma Educativa.

Con la responsabilidad social que ha caracterizado a don Mario en su trayectoria empresarial y en su servicio al deporte, ayudará a inundar el país de educación.

El Gobierno invita a todos, a todos a continuar con un papel activo en la enseñanza de nuestros niños.

Formar para la vida y para la sociedad, donde se vive, se crece y se desarrolla, no puede ser parcela de unos cuantos, pues como decía don Jaime Torres Bodet, del porvenir de las nuevas generaciones, la comunidad entera ha sido, es y seguirá siendo la máxima responsable.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Interviene enseguida, el Presidente y Director General de Organización Editorial Mexicana, don Mario Vázquez Raña.

-SR. MARIO VÁZQUEZ RAÑA: Señor licenciado Enrique Peña Nieto; señores Secretarios; estimado Juan Díaz; estimado Aurelio; amigos todos:

En estos días, como hoy, alguien tiene que decirle a sus compañeros: Me da mucho gusto hacer lo que hacen.

Pero, sin embargo, hacer lo que hacemos por lo que nos sucedió es una alegría, pero es una tristeza. Una tristeza de lo que le pasó a nuestro país hace unas semanas o un mes.

Fue así precisamente como la gente de OEM, mi esposa Paquita y un servidor, tratamos, como siempre, ver con qué ayudamos, qué podemos hacer.

En esta vida definitivamente el que pueda dar, debe dar y es más orgullo dar, que recibir.

Para estos casos no tenemos más que una sola forma de servir a México.

Cómo podemos servir a México.

Servir a los mexicanos que reciben una desgracia tan grande como la que tuvieron éstos.

Fue así como pensamos, que no es tan fácil, fue así como pensamos hacer una donación muy especial.

Puedo hacer un recuerdo de que cuando tuvimos la desgracia en 1980 y tantos, yo hice también una donación, doné cuatro millones de dólares en efectivo.

Me fui a Puerto Rico a hacer un programa de televisión, y me traje un millón de dólares, de todo lo que donaron para México. No me lo traje, porque me dijeron: No. Vamos a ir nosotros a dejarlo.

Llegaron aquí, con un millón de dólares. Hicieron cuatro escuelas, y allí están las escuelas. Un gran recuerdo de aquel pueblo de Puerto Rico, que lo vemos siempre con un gran amor por México.

Ahora, no quise hacer lo mismo. Estoy seguro, que los cuatro millones que regalamos, los cuatro millones que donamos fueron empleados seguramente, seguramente en lo que se necesitaba.

Pero, ahora pensamos en donar en nosotros, las escuelas, y pensamos en 60 escuelas.

Se lo comenté al señor Presidente y le gustó mucho la idea.

Seguimos trabajando.

Llegamos a hacer, a preparar, en dónde las vamos a poner, con la orientación que podíamos recibir de mucha gente, inclusive, también, del señor Presidente.

Vamos a montar:

En Guerrero 10 escuelas: siete primarias y tres secundarias.

Y, Michoacán 10: ocho primarias y dos secundarias.

Chiapas: cuatro primarias y una secundaria.

En Durango, cinco primarias.

En Tamaulipas: tres primarias y dos secundarias.

En Sinaloa, cinco secundarias.

Veracruz, cinco primarias.

Zacatecas, cinco primarias.

Hidalgo, dos primarias.

Estado de México, seis primarias.

Jalisco, dos secundarias.

Vamos a hacerlas. Se van a construir con un material térmico, totalmente moderno.

Térmico porque será definitivamente para los alumnos una maravilla, porque no penetra ni el frío ni el calor.

Estarán siempre a la temperatura que adentro le quieran poner y eso, creo, es una gran satisfacción, no para nosotros que tenemos el gusto de donarlas, sino va a ser para los que la usan.

Lo único, que las bases las estaremos preparando muy pronto.

Y daremos, señor Presidente, yo le quiero entregar a usted un documento donde nos comprometemos a que se hará la entrega, de acuerdo como sean los planes, con los gobernadores, con los presidentes municipales, con las autoridades que usted recomiende, o con las autoridades que usted ponga en disposición.

Las montaremos.

El problema de todo, ustedes saben, hacer 60 escuelas es difícil, pero no es tan difícil. El problema es instalar una, en una parte; otra, en otra, y otra, en otra.

Que para conseguir el que las instalara fue un problema. Por lo menos, cinco constructores se echaron atrás.

Hubo uno que dice: Cierra los ojos, cobra lo que quieras, pero hazlas.

Estarán listas, señor Presidente.

Y yo me siento orgulloso, orgulloso de poder hacer esto.

Gracias.

-MODERADORA: Enseguida, el Presidente y Director General de Organización Editorial Mexicana, don Mario Vázquez Raña, hará entrega de la Carta-Compromiso al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos para la donación de 60 nuevas escuelas.

(ENTREGA DE LA CARTA-COMPROMISO)