-MODERADORA: Escuchemos la intervención del Coordinador Nacional de Protección Civil, licenciado Luis Felipe Puente Espinosa.

-LIC. LUIS FELIPE PUENTE ESPINOSA: Muy buenos días a todos.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señor licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación.

Distinguidos señores Gobernadores que hoy nos acompañan; señores Secretarios del Gabinete Federal e integrantes del Gabinete Ampliado.

Señora Margareta Wahlström, sea usted bienvenida a nuestro país.

Representantes de los organismos sociales y privados, científicos, académicos y Embajadores aquí presentes.

Responsables de la Protección Civil en estados y municipios que el día de hoy nos acompañan.

Particular mención hago del señor Presidente de la Cruz Roja Mexicana, Fernando Suinaga. Muchas gracias por acompañarnos en este evento.

Representantes de los medios de comunicación.

A los familiares de los premiados y a los premiados: Muchas gracias por estar presentes el día de hoy.

Señoras y señores:

Hoy estamos aquí para atestiguar la Ceremonia de Entrega del Premio Nacional de Protección Civil 2015, que el Gobierno de la República hace a quienes por su trabajo, perseverancia, mérito y decisión, hasta el grado de arriesgar su propia vida, se hacen acreedores a recibir un estímulo que significa, más allá de la expresión del premio mismo, el ser un ejemplo ante la sociedad mexicana en lo que se refiere al valor de servir a los demás.

Saludo y reconozco el esfuerzo y empeño que cada una de las instituciones estatales y municipales de Protección Civil imprimen en su tarea de preparar, proteger y socorrer, en su caso, a aquellos que por cuestiones del infortunio o desgracia viven situaciones de emergencia.

Conforme a las instrucciones de usted, señor Presidente, y bajo la dirección del Secretario de Gobernación, el Centro Nacional de Prevención de Desastres ha continuado con el intenso proceso de modernización del Atlas Nacional de Riesgos.

Se generó el nuevo Mapa Nacional de Susceptibilidad a Laderas Nacionales; así como la actualización del Índice de Vulnerabilidad de Inundación para los dos mil 457 municipios de nuestro país.

Se crearon los modelos de inundación para 13 cuencas y se terminó la integración de 30 atlas estatales en una novedosa plataforma informática, lo que nos permite identificar las zonas más propensas de este riesgo en el país.

Se integró información sobre los fenómenos de origen sanitario ecológicos al portal del Atlas; asimismo, se actualizaron y publicaron 272 mapas relacionados con peligros de origen geológico, hidrometeorológico, químico y socio-organizativos.

En este instrumento, registrando del mes de septiembre del 2014 al presente año, casi 400 mil visitas, lo que representa alrededor de mil ciudadanos diariamente informados sobre los fenómenos perturbadores que nos rodean.

En el CENAPRED se monitorea permanentemente la actividad del volcán de Colima y del Popocatépetl. El primero tuvo actividad intensa en los últimos meses, sin registro de una sola persona lesionada, gracias a la oportuna coordinación de los tres órdenes de Gobierno.

En la tarea de continuar una participación más activa con los sectores privados y sociales, hemos fortalecido la Red Nacional de Evaluadores para el análisis de las estructuras existentes, por lo que realizamos cinco cursos con 120 participantes con la intervención de los tres órdenes de Gobierno e instituciones privadas.

Con ello, aseguramos una respuesta pronta, oportuna y adecuada después de la incidencia de un fenómeno; así como recabar información veraz y suficiente que permita determinar el nivel de vulnerabilidad de edificaciones existentes ante un sismo.

En materia de prevención de desastres, durante febrero del año en curso se autorizó el proyecto preventivo estratégico: Sistema de Monitoreo de Fenómenos Naturales Perturbadores del Centro Nacional de Comunicación y Operación de Protección Civil, el cual consiste en la creación e implementación de un sistema de monitoreo de fenómenos naturales perturbadores en tiempo real, que permita la concentración de información a nivel nacional, que facilite la toma de decisiones, fortalezca la prevención y agilice la capacidad de respuesta del Estado mexicano.

A fin de atender la instrucción del Secretario de Gobernación, respecto a dar continuidad a las acciones para el fortalecimiento de la Red Sísmica Mexicana, representantes del Sistema Sismológico Nacional, de los Institutos de Geofísica e Ingeniería de la UNAM, CENAPRED y la Dirección General de Gestión del Riesgo, trabajaron de manera conjunta en la estructuración del Proyecto Preventivo Estratégico denominado: Reforzamiento y Actualización de la Red Sísmica Mexicana, cuyo objetivo es contar con una red de observatorios sismológicos estándar, estaciones sismológicas y acelerográficas complementarias que aseguren una cobertura que registre sismos de magnitudes de al menos 3.8 grados a nivel nacional de manera homogénea y emita mapas de intensidad, entre otros.

De enero a septiembre de 2015 se emitieron 68 declaratorias de emergencia por la presencia de diversos fenómenos naturales perturbadores, de los cuales destacan: frentes fríos en 18 entidades federativas; mar de fondo en las costas de Guerrero y Oaxaca; tornado en la Ciudad de Acuña, Coahuila, y la actividad del volcán de Fuego, de Colima.

Con dichas Declaratorias de Emergencia, se apoyó a una población vulnerable afectada de más de un millón de personas de 379 municipios, en 25 entidades federativas, con insumos y medicamentos adquiridos con recursos del Fondo para la Atención de Emergencias, FONDEN, por un monto estimado de 774.1 millones de pesos.

Es de suma importancia señalar que en lo va del año se han emitido 19 Declaratorias de Desastre Natural para atender 11 entidades federativas: cuatro a Veracruz, tres a Chihuahua, dos declaratorias por estado a Coahuila, Colima y Tamaulipas, y una con declaratoria de estado a Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Quintana Roo y Sonora.

Con ello, el Gobierno de la República atendió de manera inmediata las afectaciones de infraestructura pública del orden federal y estatal, así como viviendas en condiciones de pobreza patrimonial.

Se presentaron solicitudes de recursos por un monto aproximado de tres mil 769 millones de pesos con cargo al Fondo de Desastres Naturales.

Durante el mismo periodo, se autorizaron 41 millones de pesos por concepto de apoyos parciales inmediatos, para garantizar la atención inmediata y pronta recuperación de las zonas afectadas.

Cabe mencionar que los tres principales sectores afectados del primer caso han sido los siguientes: Carretero, 2 mil 209 millones de pesos; hidráulico, 817; y vial-urbano, 268. Todos ellos con cargo al FONDEN.

Por primera vez en la historia, México cuenta con una membresía de parte del Fondo Mundial para la Reducción del Riesgo y Recuperación de los Desastres, administrado éste por el Banco Mundial.

Dicho fondo genera opciones de inversión para crear sociedades más resilientes en el mundo, a través de un multifondo donante.

En el marco del evento alterno del Consejo Económico y Social del Segmento de Asuntos Humanitarios, co-organizado por el Gobierno de México, la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna, se contó con la participación de la Dirección General de Gestión de Riesgos, participando como ponente en el foro: Construyendo una Coalición para la Resiliencia, en el Palacio de las Naciones, en Ginebra, Suiza.

En lo relacionado a la normatividad. En materia de protección civil ya son 23 entidades federativas que cuentan con ordenamientos jurídicos afines a la Ley General de Protección Civil. Y se trabaja permanentemente con los nueve restantes.

Se encuentra publicada para consulta el proyecto Norma Oficial denominado: Tsunamis, características y especificaciones de prevención, alertamiento y evacuación.

Se han realizado sesiones se capacitación con 13 dependencias Federales, involucrando a más de mil servidores públicos en materia de continuidad de operaciones.

Asimismo, se elaboró el formato diagnóstico de los procesos de la gestión, organización y procedimientos vinculados al plan de continuidad de operaciones.

La Escuela Nacional de Protección Civil, inició en septiembre del año pasado la impartición gratuita y en línea del curso Técnico en Gestión Integral del Riesgo, contando a la fecha con 12 mil 728 personas inscritas, tomando el curso.

Cabe destacar la participación de 95 estudiantes de: Italia, de España, Reino Unido y de varios países de América Latina.

En la Tercera Plataforma sobre la Reducción del Riesgo de Desastres 2015, en la Ciudad de Sendai, Japón, la Coordinación Nacional de Protección Civil logró conformar una delegación relevante, que integraba la participación de universidades, organizaciones sociales y privadas, así como representantes del sector público, Federal y estatal.

Señor Presidente.

Señor Secretario de Gobernación.

Señoras y señores:

En este evento contamos con la distinguida compañía de diversos representantes de varios países hermanos de Europa, Asia y de América; representantes de organismos internacionales como las Naciones Unidas, con sus diferentes organizaciones del Comando Norte de los Estados Unidos y de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna, entre otros.

El personal de la Coordinación Nacional de Protección Civil ha acudido a varios países con la finalidad de conocer la tareas que en materia de prevención y protección se realizan en otras latitudes en donde hemos tenido la oportunidad de transmitir las experiencias propias del pueblo de México hasta la de participar en acciones de rescate y ayuda humanitaria en otros países.

La forma en que el Sistema Nacional de Protección Civil ha dado frente a los pasados ciclones, Ingrid y Manuel en 2013, y en 2014 al Huracán Odile, es una prueba fehaciente de la fortaleza y capacidad de prevención, atención y reconstrucción en la que ha destacado la participación de todas las dependencias de la Administración Pública Federal, en coordinación con autoridades estatales y municipales en materia de prevención y atención de desastres y, particularmente el apoyo de la Cruz Roja Mexicana.

Quiero resaltar el profesionalismo y compromiso permanente de nuestras Fuerzas Armadas, las Fuerzas Armadas de nuestro país en las acciones de atención a la población mexicana.

El Ejército Mexicano y la Armada de México han hecho su trabajo.

Muchas gracias, como siempre, al trabajo que ustedes hacen por nuestro país.

Asimismo, quiero reconocer que en el ámbito de nuestro trabajo, la Policía Federal, en compañía de nosotros, se ha destacado por coordinar, con todos los elementos de Protección Civil en todas las entidades del país, el trabajo que hacemos permanentemente.

Nuestro agradecimiento de siempre.

Quiero resaltar hoy, que nos distingue con su presencia la señora Margareta Wahlström, quien es representante del Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para la reducción del riesgo de desastres.

La señora Wahlström ha sido la coordinadora en las negociaciones internacionales, donde se logró conciliar la voluntad y corresponsabilidad de diversos países del mundo, en la conformación de un nuevo marco ahí, en Sendai, que durante los próximos 30 años será la directriz que nos permita construir un hogar más seguro para todos los habitantes del mundo.

Sea usted bienvenida a México, señora Wahlström.

Hace unos días iniciamos diferentes actividades culturales, artísticas y operativas para conmemorar los 30 años de los sismos de 1985, en donde participan millones de mexicanos.

Conmemorar significa, más allá que recordar, es enaltecer el mérito, el esfuerzo y el reto al que se enfrentaron todos los mexicanos en 1985.

Pero, también, el compromiso que tenemos en ésta y en las próximas generaciones de estar siempre mejor preparados ante nuestros posibles riesgos.

El día de mañana se hará en todo el país un simulacro que nos permitirá seguir construyendo nuestra cultura de prevención ante nuestro peor riesgo, que sería llegar a olvidar.

Y recuerdo para siempre, al final de todas mis intervenciones: prevenir es vivir.

Muchas gracias a todos.

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra a la señora Margareta Wahlström, representante especial del Secretario General de la Organización de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres.

-SRA. MARGARETA WAHLSTRÖM: Distinguido señor Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; distinguidas señoras y señores miembros del presídium.

Apreciable señor Luis Felipe Puente Espinosa, Coordinador Nacional de Protección Civil; excelencias, señoras y señores:

Me es muy grato hacer uso de la palabra en este día, en que se entrega el Premio Nacional de Protección Civil y se conmemora el 30 Aniversario del Terremoto de la Ciudad de México del 19 de septiembre de 1985.

En primer lugar, porque es la ocasión para honrar la memoria de quienes han perdido la vida, así como también para reconocer el esfuerzo y la solidaridad de la sociedad y el Gobierno mexicanos, que sin descanso han auxiliado a quienes lo necesitaban.

Una tarea que ha continuado con mayor ahínco y profesionalismo a lo largo de estas últimas tres décadas.

También, porque este evento permite recordar que como resultado de ese trágico acontecimiento, la sociedad civil se organizó para sentar las bases de la protección civil mexicana, que es actualmente una de las grandes fortalezas con que cuenta México, para prevenir y reducir el riesgo de desastres, y cuya experiencia ha trascendido fronteras.

A lo largo de estos 30 años, es bien sabido que México ha fortalecido su capacidad institucional para hacer frente a los desastres, a través de la adopción de políticas públicas que actualmente gozan de respaldo y la actuación presidencial, decisión que reconocemos y celebramos en las Naciones Unidas.

La política mexicana en materia de reducción de riesgo y prevención de desastres, a cargo del señor Luis Felipe Puente, es un referente a nivel internacional, el modelo incluyente del Sistema Nacional de Protección Civil; la instauración e innovación del Atlas de Riesgo; los Programas para Escuelas y Hospitales Seguros; los Mecanismos Financieros de Prevención y Atención de Desastres; la Ley General de Protección Civil y su Reglamento; los Sistemas de Alerta Temprana, el trabajo que realiza el sector privado y la sociedad civil, en particular a nivel comunitario, son algunos ejemplos de las fortalezas con la que cuenta México.

Todos estos logros han sido puestos a prueba con desastres, como las tormentas Ingrid y Manuel de 2013.

Sin embargo, las lecciones aprendidas de los desastres alrededor del mundo, muestra que la reducción y prevención de riesgo de desastres es una actividad permanente de la protección civil, que hace necesaria la trascendencia de las políticas públicas y leyes en todos los niveles de Gobierno y en todos los sectores de la sociedad, incluidos con grupos de mujeres, personas mayores, niños y personas con capacidades disminuidas, particularmente en el nivel local.

En estas tres décadas, hemos sido testigos de la intensificación y ocurrencia de los desastres, pero también de la evolución de la manera en que los enfrentamos y los administramos.

Como es el caso de México, en muchos países se ha cobrado conciencia de la importancia de tomar medidas para reducir los riesgos existentes y prevenir la creación de nuevos.

Señoras y señores:

A la par de ese desarrollo, México desde 1990, la comunidad internacional ha venido articulando el Marco Internacional de Referencia para la Reducción de Riesgos de Desastres, hasta llegar en 2005 al Marco de Acción de Hyogo de 2005 hasta 2015; y finalmente, en marzo pasado de este año, la adopción por unanimidad del sucesor el Marco de Sendai para la Reducción de Riesgo de Desastres para el periodo 2015 al 2030.

El Marco de Sendai es un parteaguas en la manera que concebimos la reducción de riesgo de desastres, y un nuevo paradigma ante desafíos y oportunidades compartidas con la agenda de desarrollo sostenible y cambio climático, en las que México tiene un liderazgo reconocido internacionalmente y experiencia para compartir.

Señoras y señores:

Como Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reducción de Riesgo de Desastres, celebro y agradezco el ofrecimiento del Gobierno de México para alojar la próxima plataforma global para la reducción de riesgo de desastres de 2017.

Estamos seguros de que su éxito y resultados se beneficiarán de la reconocida calidez, experiencia y generosidad de México.

La Plataforma Global es la reunión de alcance global que se reúne cada dos años a más de tres mil actores provenientes de todos los sectores de la sociedad, relacionados con la reducción de riesgo de desastres.

En las Naciones Unidas estamos decididos a continuar apoyando los esfuerzos que los diferentes sectores de la sociedad y el Gobierno realizarán para reducir y prevenir el riesgo de desastres, de manera coherente, coordinada, innovadora y eficiente.

Señor Presidente Peña Nieto:

Concluyo ratificando que mi Oficina, la familia de Naciones Unidas aquí, en México, e internacionalmente, y la comunidad internacional sabemos que contamos con México como un aliado y un amigo para contribuir decididamente a la implementación de la Agenda Post 2015, en particular para contar con un mundo más resiliente ante los desastres.

Muchas gracias.

-MODERADOR: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el Secretario de Gobernación y la Representante Especial de la ONU, harán entrega de menciones honoríficas y del Premio Nacional de Protección Civil 2015.

(ENTREGA DE MENCIONES HONORÍFICAS Y PREMIO NACIONAL DE PROTECCIÓN CIVIL 2015)

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Policía Primero, Capitán Piloto Aviador, Mauro Enrique Briseño González, hijo del Comisario caído en servicio.

-CAP. MAURO ENRIQUE BRISEÑO GONZÁLEZ: Morir es nada, cuando por la Patria se muere: José María Morelos y Pavón.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto:

Con su permiso.

Señor Secretario de Gobernación y honorable presídium:

Es para mí un motivo de gran orgullo hablar en nombre de mis compañeros premiados de la Policía Federal, entre ellos, mi padre, Enrique Briseño Martínez, Coronel Piloto Aviador Diplomado de Estado Mayor de la Fuerza Aérea y Comisario de la Policía Federal.

Fue un ejemplo a seguir desde mi niñez. Cuando era pequeño, le escuchaba hablar sobre sus sueños de comandar un escuadrón de helicópteros. Decía que un integrante de las Fuerzas Armadas mexicanas estaba obligado a entregar su vida por su Patria.

Conforme crecí, mi padre se convirtió en un amigo y confidente. Reíamos, jugábamos, charlábamos.

Sentía que crecía hombro a hombro, y eso me dio la fortaleza y visión para seguir sus pasos.

Cuando se retiró de la Fuerza Aérea lo noté entusiasmado. Su deseo de ingresar a Policía Federal era firme como una roca.

Mi propósito es liderar la flota de helicópteros de Black Hawk. Será una experiencia sin igual, expresó mi padre antes de presentar los exámenes de control de confianza.

Está seguro, le cuestioné en algunas ocasiones. Mi lealtad con la institución y el pueblo de México son inamovibles, siempre me contestó.

Consideré que mi padre era un patriota y tenía valores bien cimentados, y siempre portó el uniforme con orgullo.

Cuando le comenté mi decisión de seguir sus pasos como piloto aviador, no se sorprendió.

Creo que en el fondo, igual que yo, anhelaba que su hijo el mayor estuviera en los controles de una aeronave para sentir, también, la adrenalina de las operaciones aéreas.

Sus anécdotas sobre los operativos en contra de la delincuencia y en apoyo a la población civil en caso de desastres, siempre tenían un buen sabor de boca, por las satisfacciones que a él le generaban.

En cuanto inicié los procedimientos para hacerme piloto aviador de Black Hawk y seguir sus pasos, su orgullo creció.

A todos sus amigos les decía: Mi hijo será piloto como yo, y me encargaré de conducirlo para que sea el mejor.

Mi madre, aunque más reservada, en el fondo compartía la misma felicidad que mi padre. Creo que ella, al igual que muchas esposas de Policías Federales, estaba acostumbra a sus ausencias y a mantener la atención cuando él se encontraba cumpliendo su deber con su patria.

Cuando ingresé a la Policía Federal, mi padre me recordó los valores que inspiran a quienes somos integrantes de esta honorable institución: Sin importar si hace frío o calor, si es domingo o día festivo, incluso Navidad, cumplimos siempre con nuestro deber.

La característica primordial de los soldados, marinos y policías, es servir a nuestro pueblo.

Mi padre me enseñó también la importancia de la camaradería y el trabajo en equipo en el interior de una aeronave, me transmitió parte de su experiencia para volar sin algún peligro.

La forma de aterrizar para desembarcar a los compañeros de la institución que realizarían operaciones terrestres, para deshacer organizaciones criminales, a formar un trabajo en equipo.

Mi padre era un gran hombre. Un padre que me dejó tantos recuerdos, buenos y positivos.

El 16 de septiembre del 2013, el Huracán Manuel provocó un alud que sepultó a la población de La Pintada, una comunidad de aproximadamente 600 habitantes, ubicada en la Costa Grande del Estado de Guerrero.

Derivado de un gran trabajo en equipo y una coordinación oportuna, las autoridades federales llegaron a la localidad y en una cadena de actos heroicos, fueron rescatadas y evacuadas 520 personas en un trabajo conjunto con la Coordinación Nacional de Protección Civil, desarrollado de la mano y armonía entre las Fuerzas Armadas y Policía Federal.

Lamentablemente se reportaron 68 personas desaparecidas.

Mi padre, al igual que la valiente tripulación a su lado, conocían el riesgo que corrían, derivado de las condiciones climatológicas adversas.

Sin embargo, emprendieron su misión con el único fin de proteger y servir a la comunidad, el cual es nuestra máxima, y vivimos y morimos por ella.

Fue así que al realizar las tareas de rescate y apoyo a la población civil, el helicóptero que comandaba mi padre, se desplomó y lamentablemente encontraron la muerte: Desiderio, José Ramón, Julio César, Isaac y mi padre.

Ellos, de acuerdo a lo que nos enseñaron y aprendimos como cuerpo, se fueron como un equipo.

Se fueron como una tripulación, se fueron como una familia, se fueron juntos cumpliendo su deber y eso siempre será ejemplo para nosotros, como tripulantes de aeronaves, asimismo como familia.

Recibir la noticia de su muerte y la de mis compañeros me estremeció, me entristeció. No hay palabra o acción que yo pueda describir que nosotros, sus familiares, hubiéramos encontrado para mitigar nuestro dolor.

Sin embargo, a las familias de mis compañeros y a la mía nos llenó de orgullo el saber que habían entregado la vida por otras personas y, en especial, por su patria.

Los integrantes de este equipo de Policía Federal habían entregado su vida cumpliendo el deber, como fue su anhelo.

Se fueron y nos dejaron sumidos en una gran tristeza.

Ahora, después de varios meses, recordamos sus dichos, sus consejos, sus acciones.

No sólo eran hijos y padres ejemplares, eran también grandes amigos, maestros y, sobre todo, camaradas.

Gracias a sus consejos, muchos de los pilotos jóvenes hemos logrado desarrollarnos para ser mejores pilotos aviadores, mejores amigos, mejores compañeros, incluso mejores hombres.

A los familiares de los policías federales caídos en aquel accidente, hoy les rendimos honores por su valentía, entrega y abnegación.

Hoy también rendimos homenaje a todos los servidores públicos, desde el Ejército, Marina, Fuerza Aérea, Policía Federal, Coordinación Nacional de Protección Civil y todas las instituciones de la República que arriesgan sus vidas día con día, por poner a salvo la de los demás.

Están siempre en nuestras mentes y corazones.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)