-MODERADOR: Para moderar los trabajos de esta mesa, escuchemos las palabras de la maestra Alexandra Haas Paciuc, Presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Muchas gracias.

Buenos días, señor Presidente.

Buenos días, integrantes del Gabinete, y Gabinete Ampliado; personas de la sociedad civil; de la academia, de los medios de comunicación.

Me complace enormemente darles la bienvenida a este acto.

Se trata de una ocasión histórica, porque es la primera vez que, en México, un Presidente de la República encabeza un acto en el marco del Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia. 

Desde hace 26 años, diversas naciones alrededor del mundo conmemoran esta fecha, en que la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades, lo que ha permitido visibilizar la discriminación que por muchos años han enfrentado no sólo homosexuales y lesbianas, sino también personas bisexuales, intersexuales y trans.

A México, le tomó tiempo sumarse a esta conmemoración. Sin embargo, éste es el segundo año en que nuestro país participa de esta fecha; un avance que sólo fue posible alcanzar en esta Administración, gracias al trabajo decidido de muchas personas y de muchas organizaciones, y así como el compromiso de la Presidencia de la República.

Resulta un paso importante, además, el que hoy el Gobierno de la República, en este acto inédito, escuche a quienes histórica y reiteradamente han sido invisibilizados en la agenda pública. 

Hoy, nos acompañan organizaciones de la sociedad civil y representantes de otros sectores que enarbolan la agenda LGBTI.

Nos honran también con su presencia, titulares de las dependencias de la Administración Pública Federal.

Muchas gracias por estar aquí.

Y nos acompañan, por supuesto, integrantes de la Asamblea Consultiva del CONAPRED.

Muchas gracias.  

Señoras y señores:

Si bien, las personas intersexuales, trans, homosexuales, lesbianas y bisexuales, comparten historias de discriminación, resulta imperante reconocer las especificidades de los obstáculos con los que se encuentran en el ejercicio de sus derechos.

Queremos que este acto sea el inicio de una conversación plural con los grupos que representan la diversidad sexual. Este acto, sin duda, reúne una agenda amplia, aunque no exhaustiva, de los temas pendientes para garantizar los derechos de las personas LGBTI.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado correctamente que las personas son libres de autodeterminarse y escoger libremente las circunstancias que dan sentido a su existencia, de acuerdo a sus propias opciones y convicciones, entre las que se encuentran, como ya se mencionó, la orientación sexual y la expresión e identidad de género.

Bajo ningún pretexto, ello puede ser un motivo para limitar sus derechos o justificar cualquier tipo de agresión o acto de violencia.

Amigas y amigos:

He señalado que hace 26 años, la OMS eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades.

Hoy, diversos organismos internacionales también están haciendo un llamado a los estados para despatologizar a las identidades y a las expresiones trans.

Etiquetar a las personas como enfermas con base en su orientación sexual, identidad y expresión de género, así como características sexuales, ha sido históricamente y continúa siendo una de las principales causas a las violaciones a los derechos humanos que enfrentan.

Si hace 26 años quedó claro que la homosexualidad no es una enfermedad ni una patología, hoy, debe quedarnos claro a todas y a todos, al Estado y a la sociedad, que lo que realmente constituye una patología inaceptable, una verdadera enfermedad que debemos erradicar, es la homofobia.

Agradezco muchísimo su presencia aquí, distinguidas y distinguidos invitados; integrantes del Gabinete y Gabinete Ampliado y, por supuesto, señor Presidente.

El CONAPRED y su Asamblea Consultiva valoramos enormemente la oportunidad que está ocasión nos otorga, para la reflexión y la deliberación pública.

Estimadas y estimados:

Me toca moderar la mesa. Y antes de empezar, quisiera decirles que el ejercicio que vamos a celebrar hoy es un ejercicio que, esperemos, sea el primero de un diálogo, que tendremos muchas oportunidades de reunirnos.

Y por ello, les pido su comprensión, y de tener inquietudes que no se traten el día de hoy, se acerquen a CONAPRED que, desde luego, tendrá siempre sus puertas abiertas.

A continuación, señor Presidente, si nos gusta dar unas palabras.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchísimas gracias a todas y a todos los asistentes a este evento que hoy nos convoca.

Yo quiero hacer esta breve introducción, más bien para dar paso a escuchar inquietudes e interrogantes en este diálogo que hoy estamos abriendo y que, al final de cuentas, viene a refirmar la apertura, voluntad y disposición que invariablemente ha mostrado el Gobierno de la República, realmente, para comprometerse en un esfuerzo muy decidido para combatir la discriminación.

El día de hoy, es el Día Nacional de la Lucha Contra la Homofobia. Esto es, todo rechazo o discriminación que hay hacia las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales.

Y aquí están distintas comunidades, colectivos, asociaciones, que han venido dando la lucha, precisamente, en contra de la discriminación contra estos grupos. Ustedes son la voz de muchas personas que, por razón de preferencia sexual, son víctimas de discriminación.

Y hoy, estamos aquí, asumiendo un gran compromiso.

Primero. El de poder dialogar, el de poder escuchar algunas de sus inquietudes, el de asumir de forma decidida un compromiso del Gobierno de la República, a partir de diferentes decisiones que vendrán a partir de lo que yo escuche y recoja de cada uno de ustedes.

Yo quisiera solamente, para dar paso a este diálogo, citar textualmente lo que mandata el Artículo Primero de nuestra Constitución; un artículo que no está sujeto a interpretación alguna, simplemente que es un mandato constitucional que, creo, por sí mismo se explica, y es puntual, es claro y es preciso.

Y lo quiero leer, porque a la letra dice:

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana, y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Fin de la cita, y fin de lo que a la letra dice este artículo.

Congruente con ello, el Gobierno de la República ha emprendido distintas acciones, particularmente a través de CONAPRED, que preside Alexandra Haas, en el ánimo de poder acompañar el esfuerzo y las causas que muchos de ustedes encabezan, y que son voz de muchos o de miles de mexicanas y de mexicanos que tienen interés y deseo, realmente, de que se haga un esfuerzo profundo y serio para combatir la discriminación.

Son varias las acciones que se han llevado a cabo. Yo espero que, de este encuentro, deparen otras acciones, así habrá de ocurrir, y anuncios que quiero compartirles al termino del diálogo, cuando tenga oportunidad de volver a hablar.

Pero, sin duda, Alexandra, en su intervención, señaló algo muy claro; éste es un Gobierno que ustedes seguramente apreciaran, ha hecho varias acciones en favor de esta causa, de combatir la discriminación, de combatir la homofobia.

El 17 de mayo se declaró lo que hoy nos está convocando; el Día Nacional de la Lucha Contra la Homofobia. Se ha emprendido un Programa Nacional para la Igualdad y la No Discriminación, que presentamos en abril del 2014.

Y aquí mismo, en Los Pinos, presentamos la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación, para convocar a todas las empresas mexicanas a que adopten esta norma y eviten discriminación, y sean parte de este esfuerzo para que personas sin distingo alguno, puedan tener una oportunidad laboral.

Yo no quisiera extenderme en mis comentarios.

Creo que Alexandra, y recojo algo de lo que ella hace un momento expresaba; dónde está la patología, dónde está la enfermedad que hoy, eventualmente, tienen algunos estados, en no querer hacer frente, en no entender la realidad que hoy vivimos, en no asumir un compromiso profundo y serio para combatir la discriminación por distintas razones.

Y hoy, lo que nos convoca, es a este diálogo, a escuchar inquietudes de los grupos hoy aquí, reunidos y convocados, y también a tomar decisiones y definiciones que el Gobierno de la República tomará en favor de las causas que ustedes promueven y encabezan.

Doy paso, si me lo permite Alexandra, para que pueda yo escuchar a algunos de los participantes que, está previsto, tengan participación en este encuentro.

Muchas gracias, y sean bienvenidos a esta Residencia Oficial de Los Pinos.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Muchísimas gracias, señor Presidente.

A continuación, me complace enormemente darle la palabra al licenciado Alejandro Brito Lemus, Director General de Letra S.

Por favor, Alejandro.

-LIC. ALEJANDRO BRITO LEMUS: Muchas gracias, Alejandra.

Muy buenas tardes a todos y todas las presentes.

Ciudadano Presidente de la República, Enrique Peña Nieto; integrantes del Gabinete y funcionarios del Gobierno Federal que nos acompañan; representantes de las organizaciones civiles.

En México, asistimos a una creciente visibilidad de las diversas identidades sexuales y de género; gays y lesbianas, hombres y mujeres bisexuales, personas travestis, transexuales, transgénero e intersexuales, nos hemos hecho cada vez más visibles, dispuestas y dispuestos a ejercer todos los derechos que nuestra Constitución reconoce y garantiza.

Gracias a esta mayor visibilidad pública y a nuestra determinación de asumirnos como ciudadanas y ciudadanos con todos los derechos, es como se ha podido avanzar en lo que va del presente siglo en la ampliación y reconocimiento de derechos, relacionados a la orientación sexual, a la identidad y a la expresión de género. 

Sin embargo, el conjunto de estigmas, prejuicios y estereotipos englobados en la palabra homofobia, se erigen como barreras que obstaculizan el ejercicio de derechos, la práctica de libertades y el acceso a la justicia.

La homofobia coloca a las personas estigmatizadas en desventajas sociales frente a las oportunidades de desarrollo. Su fuerza es tal, que deriva en la restricción y la cancelación de derechos; derechos que son puestos en duda y constantemente vulnerados por quienes, desde el prejuicio y la intolerancia, pretenden establecer jerarquías inadmisibles, de valoración y trato diferenciado hacia las personas, tan sólo por su orientación sexual e identidad y expresión de género.

El prejuicio homofóbico, también, deriva en expresiones de violencia, que se manifiesta en todos los ámbitos y por los más diversos actores. Sin embargo, desconocemos la verdadera dimensión del problema, porque no contamos con estadísticas oficiales.

Existe un enorme subregistro de actos de violencia ejercido contra las personas LGBTI. Los bajos índices de denuncias presentadas al respecto no indican la ausencia del problema, más bien, responden a la desconfianza que generan las instituciones encargadas de la impartición de justicia o la homofobia institucional prevaleciente.

La expresión más extrema de esta violencia son, sin duda, los homicidios y feminicidios motivados por la orientación sexual y la identidad de género. A falta de registros oficiales, las organizaciones civiles nos hemos dado a la tarea de registrar este tipo específico de violencia letal, que se caracteriza por altos niveles de ensañamiento y crueldad.    

Cada mes, al menos seis personas gays, lesbianas, bisexuales y mujeres transgénero, son asesinadas y asesinados por razones de homofobia.

El prejuicio homofóbico, también, permea y distorsiona las investigaciones y la impartición de la justicia, donde la orientación sexual, la identidad y expresión de género de las víctimas, son usados como justificación del delito.

Jueces y fiscales suelen compartir los mismos prejuicios que los criminales profesan hacia las víctimas. Aún más, el prejuicio homofóbico ha llevado a incriminar a personas el LGBTI inocentes, negándoles el acceso a la justicia.

La homofobia, también, ha sido el gran catalizador de la epidemia del virus de la Inmunodeficiencia Humana, que afecta mayoritariamente a hombres gay.

A pesar de los avances médicos logrados en la atención de ese padecimiento, el clima social de homofobia, estigma y discriminación dominante, retrasa el acceso oportuno a los servicios de diagnóstico y tratamiento, razón por la cual no se han logrado abatir los índices de mortalidad y de nuevas infecciones.

Una homofobia es una mala pedagogía aprendida desde de los primeros años de nuestra existencia. Nos formamos en concepciones distorsionadas por el sexismo de lo que debe ser un hombre y una mujer, donde la homofobia se vuelve el agente guardián del género.

Por esa razón, la homofobia es una conducta perniciosa que no sólo afecta a una minoría, como regularmente se piensa, sino está afectando la formación y el libre desarrollo de hombres y mujeres en general.

En síntesis.

Podemos afirmar que la homofobia produce efectos devastadores en las vidas de las personas, pero la homofobia, como toda forma de discriminación, también tiene efectos negativos en el desarrollo de las naciones y de las sociedades.

Por eso, es que la erradicación de la homofobia es un problema que nos atañe a todas y a todos, pero es a los estados a los que les corresponde encabezar acciones contundentes en esa dirección.

En este diálogo abierto por usted, señor Presidente, me permito hacer las siguientes propuestas:

Respetuosamente, le solicito que desde la Presidencia de la República dirija un pronunciamiento público de apoyo al fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en favor del matrimonio igualitario, haciendo un respetuoso llamado a homologar los códigos civiles y estatales en concordancia con los principios constitucionales de igualdad y no discriminación.

Que su Gobierno impulse en la Asamblea Nacional de Procuradores de Justicia, la creación de un Registro Nacional de Agresiones y Delitos Motivados por el Odio y el Prejuicio hacia las Disidencias Sexuales y de Género.

Resulta necesaria la creación de un Sistema de Recolección de Datos Confiables, y que resguarde la confidencialidad de las víctimas.

Que el Gobierno firme y promueva la ratificación de la Convención Interamericana contra toda Forma de Discriminación e Intolerancia aprobada por la Asamblea General de la OEA, y que hace referencia explícita a la orientación sexual y a la identidad y expresión de género.

Que desde la Presidencia de la República se impulse la Campaña Nacional México sin Homofobia, destinada a erradicar los estigmas y los estereotipos negativos contra las personas LGBTI, los cuales alimentan la discriminación y la violencia en su contra.

Que se incluya en la currícula escolar, en el contexto de la Reforma Educativa, que su Gobierno está impulsando, el tema de la homofobia y la discriminación, en razón de la orientación sexual, y la identidad y expresión de género de las personas.

Tenemos presente que este acto se derivó del decreto por el que se declaró el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia. Lo tomamos como una muestra de voluntad de su Gobierno de asumir compromisos que vayan más allá de la retórica y los actos protocolarios.

Por lo que esperamos que este acto, como ya se mencionó, sólo sea el comienzo de una colaboración fructífera entre las organizaciones LGBTI y la Presidencia que usted encabeza.

Muchísimas gracias.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Muchas gracias, Alejandro, por tu intervención.

Y ahora, le doy la palabra a la maestra Gloria Careaga Pérez, Coordinadora General de Estudios de Género de la UNAM.

-MTRA. GLORIA CAREAGA PÉREZ: Muy buenas tardes.

Agradezco la oportunidad de dirigirme a usted, señor Presidente, y altos funcionarios de Gobierno, precisamente, en esta fecha conmemorativa de lucha contra una de las más cruentas e injustas expresiones de odio que han cobrado vidas alrededor del mundo, sin excepción para nuestro país.

El Gobierno de México, a través de la historia reciente, nunca se ha posicionado en contra de la protección de nuestros derechos en la arena internacional. Incluso, ha formado parte del grupo de los cinco países que, unidos, han impulsado iniciativas, desafiando a las fuerzas conservadoras que han pretendido mantenernos en la oscuridad.

Yo no recuerdo en los más de 30 años que tengo participando en estos procesos intergubernamentales, haber escuchado una voz oficial de México que se pronunciara en nuestra contra u obstaculizara el avance de nuestros derechos.

Incluso en los años recientes, en nuestro país cada vez más lesbianas y gays, y personas trans, se encuentran entre los grupos prioritarios para recibir apoyos y beneficios sociales.

Los logros alcanzados por la lucha del movimiento LGBTI en reformas legales no se han quedado sólo en papel, sino que han impulsado aquellas mentes abiertas a la inclusión para desarrollar iniciativas que avancen en la protección de nuestros derechos.

En el CENSIDA, en el INMUJERES, en el INFONAVIT, en el INDESOL, incluso, en la Policía Federal, por mencionar algunos, han marcado ya una ruta a la que hay que fortalecer y dar continuidad, porque pareciera que estas iniciativas dependen de la voluntad personal de quien las encabeza y su presencia aislada en sólo algunas entidades públicas no ofrecen la confianza para saber que han llegado para quedarse al no formar parte del Plan Nacional de Desarrollo. Incluso, los riesgos que todavía enfrentamos en todos los espacios, desde la familia y la calle, y las dificultades para recibir la adecuada atención en los servicios públicos, dejan ver que más allá de la buena voluntad de algunos, falta mucho por hacer para que formemos parte de la política pública del país.

Pero, sobre todo, hace falta un cambio cultural que definitivamente rompa y transforme el imaginario social que para algunos todavía nos mantiene asociados con la enfermedad o el crimen.

Creo que más allá de los esfuerzos de algunos países latinoamericanos y europeos, las voces autorizadas del Secretario General Ban Ki-moon, y de la Alta Comisionada Navi Pillay, han jugado un papel decisivo para que más países se sumen a la lucha contra la homofobia y a impulsar compromisos internacionales.    

Así, señor Presidente, la voz decidida de nuestras autoridades, sin duda, significarían un decidido cambio de timón a las falsas ideas sobre nuestra condición y para el desarrollo de acciones de gobierno en todas las instituciones.

La lucha del Movimiento LGBT México, sin duda, ha contribuido a la construcción de un nuevo panorama social. Hoy día, no existe un estado de la República que no cuente con un movimiento organizado, y cada día más las organizaciones LGBT nos hemos constituido en interlocutores legítimos con las autoridades. Hemos contribuido, no sin riesgos, a conformar otra sociedad, pero urgen acciones de gobierno más decididas.

Igualmente, señor Presidente, esperamos que la representación Federal de su Gobierno, todo el apoyo para que, en la construcción de una Constitución para la Ciudad de México, se reafirmen los derechos conquistados y se amplíe la protección de nuestros derechos en todas las esferas de la vida que favorezcan nuestro pleno desarrollo.

Estoy segura de que las organizaciones LGBT y el Gobierno, juntos, podemos contribuir al desarrollo de una cultura de derechos humanos que redunde en una sociedad inclusiva y respetuosa; es decir, en un mejor país.

Muchas gracias.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Muchas gracias, Gloria.

Ahora, le doy la palabra a Ari Vera, Presidenta de Almas Cautivas.

-C. ARI VERA: Buenas tardes a todos.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Qué nervios estar aquí.

Y buenas tardes, también, a todos los distinguidos; las personas que nos acompañan el día de hoy.

Hoy, estamos reunidos para conmemorar el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia.

Y como muy bien nos mencionaba la maestra Haas; hace 26 años, la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad del catálogo de enfermedades mentales. No así es el caso de la transexualidad, que hasta hoy en día, es considerada por dicho organismo como disforia de género, tal como lo marca el Manual de Enfermedades Mentales, el DSM-5, elaborado por la Asociación Americana de Psiquiatría.

Este manual reafirma la exclusión social, económica, política, debido a esta condición patologizante, que a nivel mundial atraviesa de manera negativa todas las áreas de desarrollo en la vida de las personas trans.

Cabe subrayar que me voy a referir a personas trans como un término sombrilla, que incluye hombres trans, mujeres trans, infancia de personas transexuales y transgénero.

Es por eso, que a mí me encantaría en siguientes reuniones, ver que este día, que está puesto aquí, también incluya el término Transfobia.

Para las personas trans, una de nuestras principales demandas consiste en lograr un reconocimiento de la conformación y desarrollo pleno de nuestra identidad por parte en la sociedad civil y de las instituciones que conforman el Estado mexicano, siendo éste un derecho llave para acceder a los demás derechos fundamentales que enmarcan nuestra Carta Magna, y que son reconocidos en diversos tratados internacionales, que el Estado mexicano ha firmado y ratificado.

Es importante señalar que debemos garantizar el derecho a la no discriminación y la protección de la integridad física de las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y personas trans, motivadas por prejuicios en ámbitos sociales como la escuela, el tránsito, los centros penitenciarios, donde se viven estas violencias físicas, verbales y psicológicas que nos lastiman y nos afectan en nuestro día a día.

Nos preocupa, señor Presidente, los altos índices de violencia que se registran contra las personas LGBTI. Desafortunadamente, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en crímenes de odio contra las personas trans, de acuerdo a datos otorgados por TGU, que es la Unión de Transgéneros en Europa.

Por lo que consideramos de suma importancia que la identidad de género sea incluida como motivo de discriminación en el Artículo 1º, Párrafo 5º, que usted ya nos compartió, y nos leyó. Y así como también, la creación de un Protocolo al Sistema de Salud basado en los estándares internacionales para el cuidado integral de las mujeres y los hombres trans.

También, es importante y emergente mencionar la creación de un protocolo de las personas LGBTI privadas de la libertad, ya sea en centros penitenciarios o estaciones migratorias.

Es fundamental generar una agenda política en materia de derechos para las personas trans, que logren transversalizarse en todas las instituciones.

Esta conmemoración que hoy nos convoca y este acercamiento que tenemos por parte del Gobierno Federal que usted representa, nos alberga esperanza para la vida de las mujeres y hombres trans, lo cual debe de comenzar a cambiar a partir de estas acciones, lo que permitirá un Estado y un Gobierno más justo; un México donde tengamos el acceso a todos los derechos, por el simple hecho de ser personas.

Donde no se nos niegue la oportunidad de un empleo digno, donde no se nos niegue una atención médica digna y respetuosa, donde no se nos niegue el derecho a ser felices.

Es, por último, que lo invitamos, señor Presidente, a trabajar de manera conjunta con organismos de la sociedad civil para la creación de políticas públicas en acciones de Gobierno en las cuales provoque una verdadera inclusión en México.

Y, por último. Éste es un momento histórico, y esperamos plasmarlo para la posteridad con una fotografía con usted, o una selfie.

Muchísimas gracias.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Muchas gracias por tus palabras, Ari.

Y a continuación, le doy la palabra a Jaime Morales, que es productor de teatro y miembro de Familias Diversas A.C.

-C. JAIME MORALES: Muchas gracias, Alexandra.

Buenos días a todos y a todas.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Honorables autoridades que se encuentran presentes; familias; amigas y amigos que estamos este día reunidos para el reconocimiento de nuestros derechos.

Es para mí, un enorme gusto poder dirigirme a ustedes en un día tan significativo para quienes conformamos el Colectivo de Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Transgénero e Intersexuales.

La transición que hemos vivido en México, es digna de celebración.

Personalmente, puedo decirles que en el transcurso de mi vida adulta he pasado de encontrarme reclamando en las calles el reconocimiento del derecho a no ser violentado por mi condición homosexual, a estar hoy, aquí, dirigiendo estas palabras al Presidente de mi país. Y se emociona uno.

He pasado de ser estigmatizado y señalado por mi condición sexual, a haber formado una hermosa familia reconocida por el Estado, con mi esposo Felipe Nájera, y con nuestra hija Alejandra, a quien adoptamos legalmente hace casi cinco años.

Pero esta dicha que tengo la fortuna de disfrutar hoy, no es la situación que viven la mayoría de las personas de la diversidad sexual. En términos de reconocimiento de derechos humanos, el avance que hemos logrado las personas LGBTTI es muy importante.

Lo logrado, es el producto del esfuerzo de muchas mujeres y hombres valientes; compañeras y compañeros de lucha hoy, aquí, presentes, y de muchas otras personas más que en los estados de la República entregan su vida día a día, a fin de que todas y todos seamos respetados en nuestros derechos humanos y libertades fundamentales, independientemente de nuestra orientación sexual o identidad de género.

Sin embargo, muchas otras y otros ya no están con nosotros. Por ello, hoy les pido que recordemos a quienes en esta lucha han perdido la vida por diferentes razones.

Puedo asegurarle, señor Presidente, que cada una de las personas que ve usted aquí, quizá los que están en el Gabinete no, tuvimos un amigo o una amiga que murió por la falta de atención médica oportuna y adecuada por el sólo hecho de vivir con VIH.

Conocimos compañeras y compañeros que murieron víctimas de crímenes de odio o, incluso, aquellos que decidieron quitarse la vida por haber sido repudiados o abandonados por su familia y la sociedad a causa de su orientación sexual o identidad de género.

A manera de tributo, a todas aquellas personas que ya no están con nosotros, quiero pedirles un fuerte aplauso.

Y es así de importante la lucha contra la homofobia, porque la homofobia sega vidas, trunca historias, genera que las personas y la sociedad en su conjunto pierda oportunidades de desarrollo y se desaproveche el valor que la diversidad le imprime a una comunidad.

Reconocemos que en su Administración se publicó, en 2015, el Decreto que declara el 17 de mayo de cada año como Día Nacional de la Lucha Contra la Homofobia, y refrendando su convicción, le pedimos exprese su compromiso para que no haya retrocesos en el reconocimiento de los derechos humanos, civiles y políticos que hasta hoy, como sociedad, hemos logrado.

En la mayoría de los estados de la República, las parejas del mismo sexo que hoy quieren contraer matrimonio, únicamente pueden hacerlo después de una sentencia judicial, a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucionales a las leyes que prohíben el matrimonio para personas del mismo sexo.

Otro avance inconcluso es que a pesar de la resolución del CONAPRED, mediante el cual se le pidió al IMSS y al ISSSTE garantizar el acceso a la seguridad social a las parejas del mismo sexo, aún falta la modificación de estas leyes.

Pese a ello, todo esto nos hace ver un panorama de un México más igualitario y con menos discriminación. Pero aún tenemos pendientes.

Y me permito usar esta tribuna, para pedirle por el presente y futuro de los hijos e hijas de todas las familias no tradicionales.

Primero. Es nuestra convicción que la discriminación debe atacarse desde el seno de las familias. Pero esa lucha debe ir acompañada desde el Estado, con políticas públicas que resalten o articulen que no es la familia, sino las familias, las que son la base de la sociedad. Al usar el plural, nos incluye a todos.

En este sentido, entendiendo que la educación es la base del cambio de una cultura cimentada en desigualdades y prejuicios, le pedimos, señor Presidente, señor Secretario, que expresamente en los libros de texto gratuitos se hable de la diversidad familiar y no solamente de la familia nuclear, conformada por un hombre y una mujer con hijos, sino todas las posibilidades y conformaciones familiares que existen.

Segundo. Le pedimos ejerza su facultad de presentar una iniciativa preferente para reformar el Artículo 4° Constitucional, a fin de sustituir la palabra familia por la de familias.

Al usar el plural, nuevamente queda refrendada la protección de todas las familias existentes en una sociedad plural y diversa.

Y proponer una reforma al Código Civil Federal, para mencionar expresamente que el matrimonio es un contrato entre dos personas, independientemente de su sexo.

Finalmente, señor Presidente, por todas las niñas y niños que merecen crecer en una familia con amor, salud y respeto, y atendiendo al interés superior de la niñez, le pedimos que desde el Ejecutivo Federal se emita un pronunciamiento a favor de la adopción por parte de personas, con bases éticas, responsables y equilibradas, sin importar su orientación sexual; es decir, una adopción sin discriminación.

Señor Presidente:

Tiene la oportunidad histórica de iniciar el cambio de la lucha contra la homofobia.

Hoy, es el día.

Muchas gracias.

-MTRA. ALEXANDRA HAAS PACIUC: Gracias, Jaime.

A continuación, le doy la palabra al licenciado Luis Perelman, que es fundador de Armario Abierto y es integrante de Asamblea Consultiva de CONAPRED.

Gracias, Luis.

-LIC. LUIS PERELMAN: Muy buenos días.     

Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto.

Distinguidos integrantes del presídium.

Amigas y amigos todos.

Desde el 2001, la Comisión Ciudadana de Estudios Contra la Discriminación fue parte de la base de la reforma al Artículo 1º Constitucional de ese entonces, y la creación del CONAPRED y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación.

Desde ahí, desde entonces, se han abordado los temas de diversidad sexual, gracias a Arturo Díaz Betancourt, a quien recordamos con admiración y cariño.

En el CONAPRED, se organizaron las iniciativas de la sociedad civil para las actividades relacionadas con Día contra la Homofobia, antes de ser oficial, y campañas tan memorables como la SENA, en coordinación con CENSIDA, las cuales levantaron ámpula en una sociedad prejuiciada, simplemente porque el hijo la recordaba a su mamá que su pareja se llamaba Óscar.

La Asamblea Consultiva del CONAPRED, en reuniones con el Secretario Osorio Chong, en un espíritu constructivo, de respeto y cordialidad, ha planteado, entre otros temas relacionados a la homofobia, que incluyen la no discriminación en la seguridad social a las parejas del mismo sexo unidas en matrimonio civil, y el cambio de denominación el día 17 de mayo, así como este gran logro que hoy nos reúne, con la primera conmemoración a nivel del Gobierno Federal.

Parece sencillo reunirnos en Los Pinos, pero es como cambiar la página a un nuevo capítulo.

Qué queremos decir con Discriminación.

En temas de homofobia, no es fácil hablar de ignorancia, es más bien un tema de saber demasiado, pero basado en exageraciones, demonizaciones y generalizaciones, que son, finalmente, creencias, certidumbres y postulados que no nos hemos cuestionado, y que finalmente utilizamos para violentar, descalificar, denostar, humillar, bullyiar, burlarnos de los demás.

Todas las palabras y expresiones que usamos y los sentidos que les damos a estas palabras para referirnos a personas gays, lesbianas, bisexuales, transgénero e intersexuales, hoy son consideradas negativas, deshumanizantes. No tenemos, como sociedad, palabras y expresiones neutras o positivas.

No es de extrañar, finalmente, que esto se refleje en la Encuesta Nacional de Discriminación, que indica que por lo menos 40 por ciento de la población no aceptaría vivir con una persona homosexual en su casa, de los más altos índices de discriminación.

Por otro lado, existe la opinión preponderante que de alguna forma se puede influir en la orientación sexual y la identidad de género. Como sociedad, fomentamos de manera exclusiva la heterosexualidad y la normalidad, entre comillas, para que no se vayan a pervertir los niños.

Todas estas expresiones tan bien aprendidas, las inculcamos a los niños y niñas desde la primera infancia, en todos los espacios de socialización. Ya ni nos damos cuenta cómo, sin querer, promovemos y alentamos la homofobia.

Por esta condición discriminatoria, muchas personas temen compartir su orientación e identidad en la familia, en la escuela, en la iglesia, en su lugar de trabajo, en su partido político, en su equipo deportivo o con sus parejas, considerando que nunca van a comprender o no están listos para la noticia.

Cuánta energía y preocupación se derrama para llevar una doble vida por miedo a perder el trabajo o el amor de los seres queridos, o en justificar su existencia cada día. Cuántas familias sufren por la separación, por la incomunicación, la incomprensión y el rechazo.

La homofobia es de las pocas discriminaciones en que el mayor enemigo llega a ser la misma familia, llevando a condiciones de salud como suicidio, depresión, abuso de sustancias y prácticas sexuales de riesgo.

La visibilidad ha sido un factor fundamental, porque finalmente todos y todas conocemos a alguien cercano que es gay, lesbiana, bisexual, cada vez más personas transgénero, y empezamos a conocer personas intersexuales.

Mi visión, es que deberíamos llegar a ver estos temas y todos los relacionados con la discriminación, simplemente como ser zurdo; que, aunque nos enteremos que una persona zurda, no es razón para levantar polémica.

Y en este tema de discriminación, habemos personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero en todos los grupos sociales. La relevancia de este evento, es que actitudes y creencias discriminatorias no se cambian con grandes presupuestos, sino con el ejemplo.

El día de hoy, no se utilizó un presupuesto, pero sí tiene esta gran relevancia y repercusión. Ojalá se repita con cada Secretario de Estado, con cada Gobernador y Gobernadora, con cada presidencia municipal de nuestro país.

De los temas que recomendamos y que pedimos que se aborden relativos a la homofobia:

Ni la orientación sexual y ni la entidad de género se aprenden, ni se pegan, ni constituyen vicio o enfermedad. Nadie elige ser heterosexual, homosexual, bisexual, transgénero, intersexual ni heterosexual.

La homosexualidad es, sobre todo, un tema de amor, de pareja. Por ello, hay que proteger a los y las jóvenes que se descubren diferentes. No se trata de evitar el tema, de hacer como que no existe, y menos de perpetuar estigmas y prejuicios.

Hay muchos grupos conservadores y personas que mantienen su doctrina, que es la homosexualidad y las demás es algo que está mal, que hay, quizá, un botón o un cable emocional que se puede apagar para regresar al buen camino.

Estas intervenciones, que les llaman terapias reparativas, han sido condenadas como charlatanería por todas las asociaciones reconocidas por la Organización Mundial de la Salud, denunciada por la Organización Panamericana de la Salud y, sobre todo, desde que está determinado por la OMS que no es enfermedad. En Chile, ya autoridades de salud han advertido y prohibido estas prácticas.

En otro tema, el Sistema DIF y el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, debe ser capacitado y estar listo a atender a niños y niñas con comportamiento variante de género, o que tienen una identidad de género definida, y dar apoyo y orientación a los padres.

El DIF debe ser espacio seguro donde sepan escuchar y acompañar y cuidar el desarrollo saludable de los niños.

Los padres que rechacen a sus hijos por su orientación o preferencia sexual, o identidad y expresión de género, deben ser considerados violentos e incluidos en la atención y apoyo por estas mismas instituciones.

Los niños y niñas intersexuales que tienen alteraciones o (inaudible) físicas en los órganos sexuales, también deben ser protegidos por el protocolo de atención que los considere, primero, en su dignidad y protección, que no haya intervenciones quirúrgicas que no sean amenaza a su salud, sin su consentimiento, y que cuenten con documentos de identidad que no afecten su seguridad por discriminación en la escuela, y que se puedan corregir las actas, si es necesario, cuando estas personas tengan clara su identidad de género.

Hay muchas referencias mundiales para buenas prácticas.

Muchas veces se relaciona el tema homosexualidad con VIH y SIDA, y homofobia. Pero hoy, lo principal, es la discriminación, y es una de las bases, justamente, de las causas de los problemas que se tiene que ver con la respuesta mundial al VIH.

Y en ese sentido, sugerimos una atención especial de usted, señor Presidente, para los temas de VIH, o asistir a la Junta del Consejo Nacional de Lucha Contra el SIDA y al Día Mundial de Lucha Contra el SIDA.

En los temas de actualización y documentos que tienen las personas transgénero o transexuales, todavía es difícil y complicado en la SEP actualizar sus documentos para tener sus diplomas, y es muy tortuoso y complicado cada paso, y lo mismo; todavía sigue siendo difícil para personas que, ya teniendo su acta de nacimiento, consigan su INE o su pasaporte. Debería ser, ya de todo lo que han pasado, debería ser sencillo ya tener sus documentos.

Lo normal, es la diversidad. El cambiar el discurso por un tema serio y abierto, en vez de escabroso o inmencionable, será de gran provecho para la sociedad.

Por eso, quienes promovemos la educación sexual integral, hablamos de la importancia de conocernos, de respetar y apreciar la diversidad, de prevenir cualquier tipo de violencia y de enfermedad, de dar información correcta, adecuada, a cada edad. Hablar de género, de vínculos afectivos, de relaciones placenteras y seguras libres de violencia.

Hablar de la lucha contra la homofobia, es recordarnos que es la misma dignidad como personas, y el mismo amor.

Por ello, las acciones que se emprendan desde la Presidencia, tendrán más impacto.

El reducir un poco la homofobia, tendrá un gran impacto. Puedo asegurar que el impacto será favorable, muy palpable a corto y mediano plazo.

Muchas gracias.