-MODERADORA: Escuchemos las palabras del maestro Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Pública.

-SECRETARIO AURELIO NUÑO MAYER: Señor Presidente de la República:

Con su permiso.

Muy buenos días a todas y a todos.

Es para mí, un verdadero honor poder estar hoy, aquí, en compañía del Presidente de la República en el día en el que México rinde honor a sus maestros.

Quisiera iniciar, haciendo un reconocimiento por supuesto y, en primer lugar, a todos los galardonados que tenemos aquí, a quienes en su trayectoria por más de 40 o 50 años, han demostrado su vocación por el servicio y por la educación.

Y por supuesto, también a todos los maestros que hoy nos acompañan que, habiendo participado en la evaluación, demostraron ser grandes maestros y haber obtenido la calificación de destacados.

Muchas felicidades a todos ustedes.

Quisiera también, hacer un reconocimiento al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; y de manera muy particular a su líder; al maestro Juan Díaz de la Torre.

El maestro Juan Díaz de la Torre ha demostrado, en primer lugar, ser un maestro preocupado y ocupado por sus maestros, defendiendo con toda fuerza sus derechos y todo lo que les corresponde por el arduo trabajo que realizan día con día.

Pero también, ha demostrado ser alguien, al igual que la gran mayoría de los maestros, que se han entendido a los nuevos tiempos y las necesidades de cambiar, las necesidades de evolucionar y de caminar juntos para hacer esta gran transformación, que es la Reforma Educativa.

Muchas gracias, maestro, por ese apoyo y por esa decisión a favor del cambio.

Desde que tuve el honor y la distinción de que el señor Presidente de la República me nombrara Secretario de Educación, me instruyó que no fuera un Secretario que me quedara nada más en mi oficina.

El Presidente de la República me instruyó ir a las escuelas, recorrer el país y recorrer sus escuelas para conocer de manera directa la realidad de cada una de ellas. Poder conocer y dialogar a los maestros y a las maestras de México, verlos a los ojos y conocer las necesidades que tienen de manera directa ahí, en la escuela.

Y siguiendo esa instrucción, he iniciado un recorrido, como ustedes saben, por todo el país, y estoy recorriendo las escuelas y conociendo, y dialogando con las maestras y los maestros de México.

Y lo que ahí me he encontrado, es que yo veo a maestros que se despiertan desde muy temprano para hacer un largo recorrido y llegar puntuales a sus escuelas, cumplir con la normalidad mínima.

Veo maestros preocupados por cada uno de sus alumnos, con los que van bien, pero particularmente con los que se rezagan, y hacen un gran esfuerzo para que puedan salir adelante.

Veo maestros que dedican horas adicionales, robándole el tiempo a su familia para poder planear sus clases. Maestros que se preocupan por cada vez capacitarse más y, lo mismo, tomando de sus tiempos libres, arrebatándole, quitándole tiempo a su familia para prepararse y para ser mejores.

Veo maestros que, incluso, en muchas ocasiones ponen de su propia bolsa para materiales educativos a partir de lo que planearon y planificaron para poder tener y hacer una mejor clase.

Esos son los maestros que yo veo, señor Presidente; los maestros comprometidos y de los cuales he aprendido que ser maestro no es nada más tener un empleo; ser maestro, es una absoluta vocación de vida, y es una vocación de vida, señor Presidente, que al palparlo y al verlo, al recorrerlo y al platicar y al dialogar con ellos, me compromete, como Secretario de Educación, aún cada vez más para poder responder a esos maestros que dan la vida por sus alumnos y por su vocación.

Y por ello, el día de hoy, desde la Secretaría de Educación Pública nos enorgullece mucho poder reconocer a maestros que así, con esa pasión, durante más de 40 ó 50 años han dedicado su vida entera a la educación de nuestros hijos y de nuestras hijas. Que durante 40 ó 50 años diario, sin fallar un solo día, se levantaron temprano, llegaron temprano, atendieron a sus alumnos, sufrieron y compartieron con ellos, buscaron como sacar adelante a los que rezagaban, dedicaban horas y horas adicionales en su casa, en las tardes, planeando y planificando sus clases, revisando trabajos, iban a cursos de capacitación los fines de semana o buscaban ellos mismos como hacerlo.

Esa es la vida de estos maestros que estamos celebrando el día de hoy, 40 y 50 años entregados a la educación, entregadas a los niños de México y entregadas a la Patria.

Muchas felicidades a todos ustedes.

De igual manera, el día de hoy, estamos también celebrando y festejando a los maestros que, participando en la evaluación, obtuvieron la calificación de destacados.

Maestros, como el maestro Javier, a quien he tenido el gusto de conocer en diversos momentos y ocasiones, y poder platicar con él; representan a maestros que, con un gran compromiso, al haber sido convocados a la evaluación, como lo hicieron la gran mayoría de los maestros, asistieron.

Y, además, han demostrado que son grandes maestros; maestros que obtuvieron una gran calificación y que hoy también, en justicia a ello, se les reconoce.

Muchas felicidades a todos ustedes. Son un ejemplo para nosotros, para México y para todos los maestros.

Muchas felicidades, también, a ustedes.

Quisiera simplemente, terminar evocando y recordando a un gran Secretario de Educación, quien también fue un gran maestro: don Jaime Torres Bodet, Secretario de Educación en dos ocasiones; la primera, en el año de 1943, con el Presidente Ávila Camacho, y la segunda, con el Presidente López Mateos.

Torres Bodet, a quien en muchos aspectos de la construcción de la educación del Siglo XX fue, sin duda, inspiración de este gran personaje.

Torres Bodet, en otro 15 de mayo, pero del año de 1959, dijo lo siguiente a los maestros de México: Patria y maestro son palabras que representan conceptos inseparables en nuestro espíritu. La Patria, maestra suprema, madre y educadora de todos los mexicanos y el maestro organizador del progreso auténtico de la Patria.

En las manos de los maestros está la construcción de la Patria misma.

Muchas felicidades a todos ustedes en su día.

-MODERADOR: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; el Secretario de Educación Pública; el Presidente del Consejo General Sindical del SNTE y la Directora General del Servicio Postal Mexicano, procederán a la Cancelación del Timbre Postal Conmemorativo del Día del Maestro.

(CANCELACIÓN DE TIMBRE POSTAL)

-MODERADORA: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos entregará la Condecoración Maestro Altamirano a tres maestros galardonados. Se integra a esta entrega el Director General del ISSSTE.

(ENTREGA DE CONDECORACIONES)

-MODERADOR: También en este acto, el Presidente de la República hace entrega del reconocimiento por obtener nivel destacado en la Evaluación de Desempeño, Crédito de Vivienda y Crédito Personal Especial a cuatro maestros distinguidos.

(ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS)

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra a la profesora María de los Ángeles Rodríguez Rivera, del estado de Nuevo León, quien recibió la Condecoración Maestro Altamirano.

-C. MARÍA DE LOS ÁNGELES RODRÍGUEZ RIVERA: Muy buen y maravilloso día.

Ciudadano Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Compañero Presidente del Consejo General Sindical del SNTE, maestro Juan Díaz de la Torre; maestro Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Nacional.

Amigos homenajeados, que reciben la presea Ignacio Manuel Altamirano por 40 años o más de servicio ininterrumpido.

Compañeras y compañeros destacados en la Evaluación del Desempeño Profesional Docente.

Honorables miembros del presídium.

Señoras y señores:

El tiempo en que desarrollamos nuestra actividad profesional, lo menos que nos puede dejar, es la experiencia. Pero también, ha implicado capacitación y desarrollo profesional, de acuerdo a las condiciones personales de cada uno de nosotros.

Hoy, aquí, resaltamos un valor muy humano: la gratitud.  La gratitud a nuestras familias, a nuestros alumnos, a nuestros compañeros.

Hemos sido convocados por la SEP, y estamos siendo atendidos por el SNTE. Somos una parte representativa de los maestros que durante 40 años y más, hemos mantenido constante el cumplimiento de una vocación noble y muy generosa.

Agradecemos las deferencias. Y yo, en particular, la distinción de que nuestra voz sea escuchada.

Pero este mismo hecho se vuelve humanamente más significativo, porque se nos reconoce y agradece por un esfuerzo común a más de un millón de compañeros que realizamos día a día la labor de la esperanza, conjugando cotidianamente el más sublime de los verbos: educar.

Pero, qué es educar.

Es una actividad humana muy compleja, sobre todo, en una sociedad tan cambiante y diversa como la de México. En estas condiciones, buscamos la apropiación de nuestros valores culturales y preparar a las nuevas generaciones para la sociedad en que les toque vivir.

Los maestros de México tenemos muchos, pero muchos años educando. Tomando consciencia de sí mismos y comprometidos con los demás.

Porque somos más quienes estamos empeñados en el cumplimiento de una obligación legalmente asumida por el Gobierno del licenciado Enrique Peña Nieto, quien busca la paz, la seguridad cotidiana y el desarrollo de todo nuestro pueblo mexicano.

Comento que la aparición del magisterio y su carácter coadyuvante no fue casual, ni es resultado espontáneo.

La historia nos muestra una época en que sectores muy conservadores gustaban ofrecer la educación sólo para unos cuantos y que, al verse amenazados, generaron oposición al carácter público del derecho a la educación para todos.

Aquellos episodios de nuestra historia ya superados, desafían de nuevo a la educación pública. Hay quienes hoy, quisieran dar a la educación el carácter de un negocio jugoso y prometedor, pero siempre se encontrarán con la presencia de los maestros mexicanos para defender la educación al servicio del pueblo; una educación pública, laica, gratuita y obligatoria.

Buscar lo mejor, es importante. Sin embargo, encontrar las maneras de hacerlo realidad, es meta inaplazable. Nuestro compromiso es y será una educación de calidad con equidad en el trabajo cotidiano.

Somos generaciones que crecimos y nos formamos en una gran organización sindical, y con ella, procedimos a superarnos profesional y socialmente, pero, sobre todo, de manera organizada, porque mente y organización hacen una fuerza mucho más potente, que suma la acción de los individuos, que nos dan victorias. Es ésta, la unidad que nos hace y mantiene juntos y solidarios.

Por ello, seguimos militando en el SNTE; institución histórica que se mantiene renovada y renovadora, porque mira más allá de la crítica y de los críticos.

Hoy, nos constituimos como un colectivo genuino y vigoroso, que seguirá aportando un legado importante para la mejora continua de la educación de millones de alumnas y alumnos que los padres de familia nos confían todos los días.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Gracias por este reconocimiento que hoy nos entregan, y por colocar a la educación como una de las más altas prioridades de su Gobierno.

Maestro Juan Díaz de la Torre:

Gracias por entregar su esfuerzo, vocación, profesionalismo y visión en favor de todos los agremiados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Y a ustedes, compañeras y compañeros homenajeados:

Gracias por hacer de la escuela el espacio más confiable; el que brinda cobijo, seguridad y certidumbre a las niñas y niños, y jóvenes de nuestro México.

Por trabajar con unidad, orgullo y compromiso en la escuela pública. Por entregar el número y la letra a nuestros hijos. Por alimentar la alegría, la esperanza de un futuro mejor y la magia de hacer sus sueños realidad.

Pero, sobre todo, por llevarles el conocimiento y, con ello, hacerlos libres y responsables.

Muchísimas gracias.

-MODERADOR: Realiza su intervención el profesor Javier Rodríguez Ledesma, de la Ciudad de México, quien ha recibido el reconocimiento por obtener nivel destacado en la Evaluación del Desempeño.

-C. JAVIER RODRÍGUEZ LEDESMA: Buenas tardes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Maestro Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Pública; profesor Juan Díaz de la Torre, Presidente del Consejo General Sindical del SNTE; personalidades que nos acompañan en el presídium; maestras y maestros.

Señoras y señores:

Hoy, tengo la oportunidad de estar entre ustedes y, para empezar, me gustaría compartirles un pequeño fragmento del maestro poblano Francisco Méndez, que dice:

De mis maestros aprendí mucho, de mis colegas aprendí más, pero de mis alumnos he aprendido mucho más, y aún sigo aprendiendo.

Quién que haya ejercido la docencia, no coincide con esta idea.

Dice la Real Academia Española, que es maestro toda persona que enseña, dedica su profesión a la docencia o brinda enseñanza a través del ejemplo.

Nosotros, en general, asociamos la palabra maestro a los docentes que nos preparan en la escuela o en el aula. Pero más allá, el concepto también se puede extender a quien enseña cualquier disciplina de manera informal. Por ejemplo, quien enseña pintura, a bailar, un deporte, música, a cantar, etcétera.

En este día, maestro, tú, que enseñas, conduces y acompañas, que ayudas a que tus alumnos descubran su camino y que día a día transformas los pensamientos de tus alumnos y tus alumnas. Tú, que te preocupas por cada chico para que descubra quién puede ser y qué puede hacer, cuánta falta hace significar tu existencia.

Has pisado todo nuestro México de Norte a Sur, de Este a Oeste, logrando que tus alumnos adquieran el uso de la palabra, las letras y la gramática, los números y la aritmética, las formas y la geometría.

Que comprendan su entorno, con el aprendizaje de la ciencia. Promueves el aprecio a los símbolos patrios, a nuestra identidad cultural. Valoras nuestra historia. Buscas que la diversidad y la inclusión se vuelvan prácticas diarias no sólo en tu aula, sino en también, en nuestro entorno ciudadano.

Maestro:

Te encontramos en todos los espacios. En algunos, te ensalzan; en otros, te señalan, pero tú no te doblas. Resistes los embates de tu trabajo, porque con tus compromisos, ideales y tus sueños, te sostienes.

Cuánta huella de tu labor has dejado. Te has manifestado desde la Revolución cuando colaboraste con tus ideales y principios constitucionalistas, mostrando empatía hacia el sufrimiento de la población.

Y ahora, maestro, te rediseñas para transformar los procesos de toda una Nación que enfrenta los retos y desventaja de una evolución mundial y global.

Maestro:

Te preocupa la desigualdad social y de oportunidades, y por amor a esta gran profesión, que es la de enseñar y formar, te armas con los recursos que encuentras en el aula y que, sumando a tus conocimientos, te potencian, y enfrentas así, los retos tecnológicos, sociales, económicos y regionales.

Te impulsa, maestro, tu deseo y el sueño de construir la Nación, por todos anhelada.

Sabes que, como resultado de la realidad social actual, nuestra infancia encuentra en la escuela el espacio que le brinda mucho de lo que ya no encuentra en casa, y te asumes como el guía que eres, para que, en el aula, durante la clase y el tiempo que permaneces con tus alumnos, se llenen de esperanza.

Los motivas para que puedan salir a resolver problemas cotidianos, los problemas que la vida presenta todos los días. Transformas tus sensaciones y pensamientos. Enseñas que cada error, es una posibilidad de éxito.

Les haces saber que el día de mañana, ellos serán quienes encaucen nuestra Nación. Cuántos niños y niñas que hayan pasado por las enseñanzas de un maestro, no soñaron ser como uno de ellos, como de ustedes, como uno de nosotros.

En contraste, a nuestra sociedad le toca pensar de qué se olvidó. Parece que perdió de vista que la educación no es binomio alumno-maestro. Quizás, es un triángulo, un polígono, una pirámide. En qué vértice debemos ubicarla. Qué ha dejado de hacer.

En este momento histórico en el que la Reforma Educativa es una realidad, vale la pena identificar el papel que hemos estado jugando, y cuál es el rol que debemos asumir.

La educación admite errores. Nuestros insumos son personas, seres que sienten, que sufren, que lloran, que viven, algunos en hogares, otros en casas, y también los hay en la calle.

Niños, niñas y jóvenes que mañana juzgarán las decisiones que se toman hoy, y dirán si realmente se hizo con ellos lo que se quería, lo que se buscaba.

Hoy, debemos hacer que esos niños rían más, que corran, que salten, que jueguen, que canten, que liberen toda su energía, pero hacia dónde, hacia dónde tenemos que encausarla.

Debemos recuperar espacios para el deporte, para el arte, para el contacto con la naturaleza. Bien decía Platón: Mente sana en cuerpo sano.

Aprovechemos lo que la globalización y las pruebas estandarizadas exigen. Orientemos nuestro esfuerzo para impactar favorablemente en sus emociones y sus sensaciones.

De acuerdo a lo anterior, licenciado Enrique Peña Nieto; maestro Aurelio Nuño Mayer, es importante enfatizar que aún queda mucho trabajo por hacer.

Nuestra nación necesita un modelo educativo mexicano; un modelo que satisfaga las necesidades y particularidades de nuestros niños, niñas y adolescentes, que favorezca la transformación social. Diseñemos el modelo educativo que esté perfilado a la formación de una población competente, sana y feliz.

Paralelamente, no olvidemos que el maestro es una persona que está con nosotros; trabaja para nosotros y se esfuerza por nosotros.

Por lo anterior, es indispensable que pongamos en sus manos herramientas, conocimientos y todos los recursos tecnológicos que favorezcan el logro de las expectativas que exigen hoy los organismos internacionales.

Los maestros estamos convencidos de que una sociedad mejor es posible para todos, porque educar para la vida es nuestra labor, y nuestra razón de ser son los niños, las niñas y los jóvenes de hoy; ellos serán los adultos de mañana.

Por todo lo que somos y hacemos, debemos sentirnos orgullosos maestros.

Muchas felicidades en éste, nuestro día.

Gracias.

-MODERADORA: Escucharemos a continuación, las palabras del Presidente del Consejo General Sindical del SNTE, profesor Juan Díaz de la Torre.

-PROF. JUAN DÍAZ DE LA TORRE: Muy buenos días.

Buenas tardes a todas y a todos. Los saludo con aprecio, con respeto.

Ciudadano Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Ciudadano Secretario de Educación Pública, maestro Aurelio Nuño Mayer.

Muy respetadas maestras y queridos maestros galardonados con la Condecoración Ignacio Manuel Altamirano por 40 o más años de servicio, y al mismo tiempo, a quienes de manera destacada han aplicado la primera etapa de la Evaluación para el Desempeño Docente.

Compañeras y compañeros dirigentes Nacionales y seccionales de nuestro sindicato, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Muy respetables todos, con quienes tengo el privilegio de compartir la mesa del presídium.

Señores servidores públicos, sobre todo de la Secretaría y del Instituto, con los que todos los días, de manera conjunta, gestionamos todo este complejo mundo de la educación.

Gracias por estar aquí.

Respetables representantes de los medios de comunicación.

La celebración del Día del Maestro, homenaje que las instituciones de la República y la sociedad le rinden al magisterio cada 15 mayo, es uno de los momentos más entrañables para nuestro sindicato.

En esta fecha, en todos los estados y municipios, en cada comunidad y cada escuela, se rinde tributo a hombres y mujeres excepcionales cuya vocación es servir a la Patria, disponiendo la educación al servicio de su pueblo.

Es un día de fiesta en todo el país y un día de profunda satisfacción para nuestra organización sindical, que se esfuerza en representar con dignidad a las maestras y a los maestros de México.

Felicidades queridas y queridos maestros, todos, de este gran país.

Extiendan por favor esta felicitación a sus familias que, como sabemos, un gran porcentaje de ellas también están vinculadas a la familia magisterial de México.

Con esta celebración, se reconoce la tarea cotidiana que todas y todos ustedes realizan; su entrega para formar a la niñez y la juventud mexicanas y abrirles un horizonte de mayores expectativas y oportunidades.

También, se manifiesta el aprecio social que el magisterio se ha ganado a lo largo de toda su historia, por su contribución al desarrollo nacional, por hacer funcionar cada día el sistema educativo, por su patriotismo y su gran amor a México.

Hoy, felicitamos de manera muy especial a nuestras queridas y queridos compañeros que cumplen 30, 40 o 50 años de servicio, y que, por ello, se han hecho dignos merecedores de las medallas Rafael Ramírez e Ignacio Manuel Altamirano.

Ustedes son ejemplo de la historia del magisterio que nos hace vivir con orgullo la identidad, y el compromiso de ser maestros no sólo por la formación de generaciones enteras de mexicanos, sino porque durante sus años de servicio a ustedes, maestros ejemplares, les ha tocado vivir momentos cruciales del país y de la educación nacional.

Ustedes vivieron los tiempos de la explosión demográfica y su enorme presión sobre los servicios educativos, afrontando el desafío de la cobertura educativa.  Vivieron, también, durante su ejercicio profesional, el agotamiento de un modelo de desarrollo en los años 80.

Formaron parte de los esfuerzos de la modernización nacionales de fines del Siglo XX, y han sido protagonistas de los cambios en la educación durante los últimos 15 años.

Hoy, siguen participando para implementar, sin duda alguna, la más ambiciosa Reforma Educativa que se haya realizado en todo este tiempo para elevar la calidad de la educación, y responder así, a los retos que la globalización, que la era del conocimiento y la competitividad económica le imponen a nuestro país.

En todo este recorrido muchas veces en medio de graves dificultades, ustedes nunca renunciaron a entregar lo mejor de sí por el bien de los estudiantes, por bien de la sociedad y de todo México.

Gracias, nuevamente, por su trayectoria y su ejemplo.

También, saludamos y felicitamos con profundo orgullo la presencia en este acto solemne de las maestras y maestros, que en representación de todas y todos los docentes que participaron durante 2015, y este 2016, en la primera Evaluación del Desempeño Docente, y que obtuvieron el resultado de destacados.

Con este resultado, nos han dado, a todos, una lección de compromiso, de profesionalismo y de responsabilidad. El nivel de participación y los resultados obtenidos, reafirman el orgullo de nuestro sindicato.

En esta primera experiencia, participaron cerca del 98 por ciento de los compañeros convocados, y dentro de ellos, más del 85 por ciento obtuvo niveles de desempeño suficiente, bueno y destacado, lo que refleja la preparación que caracteriza a la inmensa mayoría de nuestros maestros.

Con estos resultados, respondemos a los adversarios de la escuela pública, quienes intentaron desprestigiar al magisterio y poner en duda su compromiso con la calidad de la educación.

Respondemos, igualmente, a quienes pretendieron politizar la evaluación para desestabilizar el campo educativo.

La evaluación, que efectivamente en sus inicios fue percibida como un riesgo y en cuya implementación todavía pueden mejorarse muchos aspectos en los procesos por venir, hoy se está convirtiendo en un medio para reivindicar a los trabajadores de la educación, mejorar su desempeño profesional, mejorar sus ingresos y, por lo tanto, sus condiciones de vida.

Toca ahora, acelerar el esfuerzo de modernización de las escuelas normales, consolidar el Sistema Nacional de Actualización y Superación Profesional Docente, gestionar eficazmente la asignación de plazas, las promociones, los estímulos por desempeño y lograr que cada escuela tenga siempre una planta laboral suficiente y acreditada.

Señor Presidente.

Compañeras y compañeros:

El magisterio nacional y su sindicato no se equivocó cuando decidió respaldar con toda su energía y fuerza moral la Reforma Educativa, convencidos de que es posible elevar la calidad de la educación y al mismo tiempo defender y garantizar la vigencia de los derechos de los maestros y alcanzar nuevas conquistas laborales.

Lo decidimos, asimismo, convencidos de que era indispensable para el país y honrando lo mejor de la historia de los maestros de México el servir a México y a su pueblo, luchando por el fortalecimiento de la educación pública.

Además, sabíamos que para responder a esos retos era urgente impulsar una nueva etapa de transformación de nuestro propio sindicato, acorde a la transformación del país y del sistema educativo.

Hoy, estamos avanzando también en estos objetivos. La reforma está en curso, y tiene resultados cada vez más evidentes no sólo en materia de evaluación.

Hoy, existe una inversión sin precedente para mejorar la infraestructura educativa; las escuelas de tiempo completo se multiplican por todo el país; se consolida la participación social en la educación; los estudiantes tienen acceso a nuevas tecnologías de la información; crecen de manera significativa los recursos para actualización y superación profesional de los maestros; se recupera el aprecio social por su labor y, gradualmente, logramos mejores condiciones salariales y prestacionales.

Todo esto deberá rematar en la parte final del proceso en un mejor aprovechamiento de nuestros alumnos y cerrar así el círculo virtuoso que se plantea la reforma; es decir, mejorar la calidad de la educación.

La transformación de nuestra organización marcha igualmente alcanzando importantes logros nos propusimos reconstruir las relaciones del magisterio con la sociedad y con las instituciones, tanto para apoyar la Reforma Educativa como para desplegar renovadas capacidades en respaldo a las grandes causas nacionales.

En apoyo a la actualización de maestras y maestros de todo el país, pusimos en marcha el Sistema Nacional de Desarrollo Profesional del Sindicato que durante su primera etapa atiende gratuitamente con diversos cursos y tutorías a cientos de miles de nuestros compañeros que voluntariamente se inscribieron en ellos.

Es oportuno recordar aquí que, de todos los países miembros de la OCDE, México es el país en el que los maestros más invierten de sus propios recursos en su actualización y superación profesional.

Con el objetivo de incrementar la confianza en el sindicato, rendir cuentas y abrirnos a la mirada de la sociedad, hemos consolidado el Observatorio Público de Transparencia e Información. Gracias a éste y a los convenios suscritos con el Instituto Nacional de Acceso a la Información, hoy podemos afirmar que el nuestro es el sindicato más transparente de todo el país.

Para prevenir la violencia en las escuelas, impulsar la resolución pacífica de conflictos y fomentar una cultura de respeto a los derechos humanos, estamos trabajando junto con la CNDH, gracias a lo cual, miles de maestras y maestros han realizado distintos cursos de especialización para apoyar la convivencia armónica en los centros educativos.

En el mismo sentido, estamos trabajando con la Cruz Roja Mexicana para capacitar a miles de maestros de todo el país a efecto de dotarlos de conocimientos para prevenir riesgos, salvar vidas y actuar conjuntamente con las instituciones en los casos de desastres.

Éstas son sólo algunas de las acciones más relevantes que estamos desarrollando para fortalecer la acción social y el orgullo del magisterio nacional.

Invitamos a los medios, a los académicos, a toda la sociedad, a seguir nuestra actividad en las distintas plataformas digitales de comunicación del sindicato, que son 19, incluido un canal de televisión en Internet. Este despliegue de comunicación interna y social sin precedente que ningún otro sindicato del país ha realizado nunca.

Señor Presidente:

Queremos expresarle puntualmente nuestro reconocimiento por el esfuerzo presupuestal que realiza su Gobierno para responder al pliego de demandas del sindicato, y que el día de ayer, la Secretaría de Educación Pública y el SNTE han hecho público su acuerdo de cierre de negociación.

Aún en medio de los retos financieros que enfrenta el Estado, hemos logrado avanzar por cuarto año consecutivo en materia de salarios y prestaciones, así como en la asignación de recursos para el sistema educativo y la Red Nacional de Escuelas Públicas.

Reconocemos, señor Presidente, su voluntad para cumplir con éxito los trabajos de la negociación nacional única del sindicato, una negociación que garantiza, desde el año pasado, que los acuerdos alcanzados beneficien en automático a los trabajadores de la educación de todo el país sin necesidad de ir a nuevo espacio de negociación en otras instancias, que durante muchos años se complicó en algunas entidades específicas.

Es pertinente saludar con agrado el reciente acuerdo firmado entre la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Educación Pública para incorporar a la enseñanza a 1.7 millones de niños en edad de educación preescolar, por el déficit que tenemos en el cumplimiento de la ley.

Es un esfuerzo que fortalece a la educación pública, que incentiva a las maestras y maestros a perseverar en los objetivos de la Reforma Educativa, y que será en beneficio de todas y de todos los mexicanos.

Las comunidades educativas con sus casi 30 millones de alumnos de educación básica, media superior y superior, más de cinco millones de padres de familia y más de un millón 500 mil maestros distribuidos en cerca de 228 mil escuelas de todo el país representan, sin duda alguna, el mayor capital social con que cuenta México.

Un capital social que hace posible la mayor movilización que se registra cada día en nuestro país, la movilización pacífica, institucional y llena de expectativas que representa el funcionamiento cotidiano de los servicios educativos, y que garantice el derecho a la educación de todos los mexicanos.

La profesión docente no puede dejar de ser una profesión de Estado, comprometida con las más valiosas causas de la Nación, y tampoco puede dejar de ser una profesión social por su compromiso, su solidaridad, profesional y gremial por sus hondas raíces sociales y sus profundas implicaciones con las comunidades.

Por nuestra parte, seguiremos apoyando la Reforma Educativa porque es la plataforma para construir una nueva etapa del desarrollo nacional con justicia y equidad.

Porque esta reforma será, sin duda alguna, el mayor legado que nuestra generación pueda legarle a los mexicanos.

Somos orgullosamente mexicanos, y celebramos serlo.

Muchas gracias a todos.