-MODERADORA: Escuchemos las palabras del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, Presidente Ejecutivo y del Consejo de Administración del periódico El Universal y Presidente de la Comisión contra la Impunidad de la Sociedad Interamericana de Prensa.

-LIC. JUAN FRANCISCO EALY ORTIZ:  Muy buenas tardes.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señor Pierre Manigault, Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa; señoras y señores invitados especiales; estimados colegas integrantes de la SIP, que nos visitan de todo el Continente.

Damas y caballeros.

Amigos todos:

Representa un honor para mí dirigirme a ustedes esta mañana y darles la bienvenida formal a la 72ª Asamblea de nuestra Sociedad. Sin duda, el organismo gremial más importante de las Américas, con más de mil 200 asociados, desde Alaska hasta la Tierra del Fuego. Un actor fundamental que durante décadas ha luchado por las libertades y la democracia en la región.

Es un orgullo encabezar por segunda vez, en 10 años, el Comité Anfitrión que reúne a medios mexicanos y que ha laborado muy fuerte para organizar este encuentro de la industria periodística continental.

Me resulta especialmente satisfactorio agradecer, en nombre de la SIP, la presencia del señor Presidente Enrique Peña Nieto y de algunos de sus colaboradores.

Y saludar la brillante gestión que ha tenido durante el último año Pierre Manigault, amigo de todos nosotros, quien junto con el equipo que coordina Ricardo Trotti, apoyó decididamente los trabajos para esta reunión.

Abrigamos hacia todos y cada uno de ustedes muy sincero aprecio por permitir que este evento acompañe la celebración del primer centenario del periódico El Universal, que me honro en presidir, fundado en 1916, por don Félix Fulgencio Palavicini, Diputado Constituyente, hombre comprometido con la educación pública y la difusión de la cultura, periodista, considerado uno de los grandes generadores de opinión del México de principios del Siglo XX.

Este país ha sido sede en múltiples ocasiones de reuniones de la Sociedad Interamericana de Prensa y en cada oportunidad, la prensa hemisférica ha encontrado aquí una Nación vibrante y hospitalaria.

En 1994, se firmó en la Ciudad de México la Declaración de Chapultepec, que representa nuestro documento rector y uno de los más sólidos que existan en el mundo en favor de la libertad de prensa y de expresión.

Firmado por más de 60 Jefes de Estado del Continente, y que señala: Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber libertad.

En esta oportunidad, llegan ustedes a una Nación que busca en forma intensa las herramientas para encarar sus mayores desafíos, entre los que destaca el drama de la marginación y la pobreza, que lacera a la gran mayoría de nuestras naciones en América Latina.

La desigualdad social alimenta expresiones como la violencia y el crimen organizado que, a la vez, tienen un origen global. Ahora, ya sabemos que ningún país puede resolver por sí mismo el narcotráfico, por ejemplo, si la venta y el consumo de drogas y el flujo de armas que los respalda sean entendidos como un todo.

Uno de los efectos más lamentables de la violencia son los ataques contra el periodismo independiente, que se ubica como un blanco específico de las mafias.

Sólo por lo que toca a México, el número de periodistas asesinados desde el año 2000 es de ya 115, a los que suman 20 desaparecidos y casi 50 atentados contra medios en la última década.

Se trata de un fenómeno dominado por la impunidad, la cual lanza un mensaje de complicidad con los victimarios de desdén hacia las víctimas.

En los 10 años que han sido separadas las dos últimas Asambleas Generales, celebradas en México, este país ha tenido cambios sustanciales en muchos órdenes. Pero quizá el más importante de ellos es que los mexicanos hemos comprendido que la complejidad de nuestros principales problemas sólo pueden ser enfrentados en democracia.

Ello supone contar con gobiernos electos que rindan cuentas, y ciudadanos que asuman su lugar en una tarea que debe ser colectiva, persistente y eficaz, aislando la corrupción pública y privada, en una atmósfera de tolerancia política, transparencia y una pluralidad de voces capaces de construir consensos.

Los medios de comunicación somos un espacio para los acuerdos.

La libertad de expresión es uno de los pilares de la democracia.

Aquí y en todos nuestros países, una sociedad informada y plural siempre busca alternativas de solución a sus problemas.

Nuestro trabajo, el periodismo, no es ajeno a las alternativas para mejorar las condiciones políticas, económicas y sociales de nuestros países.

En muchos de nuestros países, la democracia está en desarrollo, y en otros más no es un proceso consolidado. Hace falta mucho camino por recorrer para mejorar nuestras instituciones, nuestras sociedades, nuestros valores.

Vivir en democracia no resuelve los rezagos, pero ayuda a consolidar el Estado de Derecho y los equilibrios necesarios para combatirlos.

Como ocurre en el resto de América Latina, en México sabemos que la solución no puede estar radicada en el autoritarismo ni los caciques, herencia del pasado. Pero tampoco en los caudillos de derecha o izquierda que ofrecen salidas fáciles, cualquiera que sea su expresión ideológica, con voceros que se apellidan Chávez, Maduro, Castro o Trump.

La democracia sólo nos pone en riesgo de mayor atraso y amenaza con hundirnos en más graves sufrimientos.

Nuestro invitado principal hoy, el señor Presidente Peña Nieto, cumplirá cuatro años de su sexenio en diciembre próximo.

En ese lapso, su Gobierno ha alcanzado logros importantes, entre ellos, el haber concretado el llamado Pacto por México con las principales fuerzas políticas representadas en el Congreso, que alcanzaron un consenso histórico para emprender un amplio cuerpo de reformas legales y estructurales, como la energética, la educativa, de telecomunicaciones o contra la corrupción, esperadas durante décadas, indispensables para construir el país que necesitamos los mexicanos.

Pero el actual Gobierno también ha encarado graves de corrupción pública y de violencia, como la desaparición de 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en 2014, en la que se vieron involucrados alcaldes, policías locales y policías estatales, con un costo político personal para su Gobierno y su partido.

El Presidente Peña Nieto exhibe la convicción de que conduce un país democrático, con ciudadanos críticos que exigen cuentas claras, celosos de sus libertades, a los que respeta y ante quienes no ha dudado, incluso, en pedir perdón en casos específicos. Es, por ello, que lo consideramos un Mandatario para nuestros tiempos.

Amigas y amigos:

Los medios de comunicación deben ser instrumento para la construcción, no para la destrucción.

No son momentos de confrontación. Mucho daño haríamos a nuestros países, a nuestras instituciones, a nuestras sociedades, si no nos dedicamos a fomentar el encono y la división.

Son tiempos difíciles. Debemos actuar con la sensatez y el sentido de responsabilidad que demandan las circunstancias. Es la oportunidad para transformar, renovar y construir el futuro.

Sean nuevamente bienvenidos a México.

Su presencia y su confianza nos honran a sus colegas mexicanos.

Larga vida para la Sociedad Interamericana de Prensa.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al señor Pierre Manigault, Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa.

-SR. PIERRE MANIGAULT (Interpretación al Español): Muy buenos días.

Buenos días, señor Presidente Enrique Peña Nieto.

Señor Juan Francisco Ealy Ortiz; funcionarios que acompañan a la presidencia y; colegas de la SIP.

Estamos de nuevo en México y nos sentimos en casa.

No es nada sorprendente, ya que desde 1942 celebramos nuestra primera reunión en esta ciudad y nos hemos reunido aquí en 14 ocasiones, en ciudades bellas y muy hospitalarias, como esta gran capital, también en Puebla, Mérida, Los Cabos, Cancún, Guadalajara, Monterrey y Manzanillo, que han sido las sedes de muchas Asambleas Generales y reuniones de medio año.

Le agradecemos a usted señor Presidente y a todos los mexicanos, a todos los medios y periodistas por su gran hospitalidad hacia la Sociedad Interamericana de Prensa durante nuestras visitas, incluyendo aquella reunión tan significativa de 1994, en el Castillo de Chapultepec, cuando se creó la Declaración de Chapultepec, un documento que constituye el alma y el corazón de nuestra misión y que ha inspirado otros tratados y que continúa como la plataforma más importante para la promoción de la relevancia de la libertad de prensa como el componente esencial de un sistema democrático sólido.

Durante estos últimos dos decenios hemos venido a México 20 distintas delegaciones y misiones internacionales para atender asuntos relacionados con la libertad de prensa. Nos hemos reunido en ocho ocasiones con Presidentes mexicanos; hemos celebrado 12 conferencias internacionales sobre la violencia, el crimen organizado, justicia, la libertad de prensa, en Durango, Ciudad de México, Tijuana, Hermosillo, Nuevo Laredo, Guadalajara y Puebla.

Y también, hemos celebrado muchos seminarios y talleres en que cientos de periodistas locales han logrado participar.

Le repito, señor Presidente, que es para mí un gran honor encontrarnos en este país, en donde nos sentimos tan en casa.

En esta ocasión, como en muchas otras, le doy muchas gracias a Juan Francisco Ealy Ortiz y a Juan Francisco Ealy Lanz Duret, y a todos aquellos que conforman el Comité Anfitrión y que han hecho de esta Asamblea una gran realidad.

Al estudiar las actividades en nuestra organización durante este último año, me siento muy complacido en informarles que ésta es la primera vez en nueve años que no estamos en un déficit.

Ésta, es una noticia sumamente importante, porque el tener una organización que sea sostenible fiscalmente o económicamente nos permite la capacidad de perseguir nuestros objetivos y proyectos, que son lo más importantes para nosotros: la protección de la libertad de prensa y la lucha contra la impunidad.

Cuando asumí la Presidencia de la SIP, en Charleston el año pasado, observé en mi primer discurso que estábamos perdiendo socios y el impacto negativo que eso tenía sobre nuestra Asociación. Desde aquella fecha, hemos podido captar a 56 socios nuevos, lo cual no es fácil cuando la industria se enfrenta a desafíos tan importantes. 

Así que yo agradezco muchísimo a Ed McCullough y a cada uno de ustedes, que son socios activos y que han logrado atraer nuevos socios a la organización.

Hoy, hemos podido unir, se ha unido a nosotros a la Organización de Editores Mexicanos, que abarca 63 periódicos y que se unen a nosotros y que nos ayudan en esta gran Nación tan diversa y tan bella para seguir avanzando.

Gracias a Francisco Torres.         

Además, nuestra posición, que es ahora más fuerte económicamente, eso nos permite responder de mejor manera a las necesidades de nuestros socios y nos da la capacidad de utilizar el porcentaje de apoyo económico de donantes importantes, como la Fundación Knight para que los periodistas y representantes de los medios puedan participar en nuestras actividades, libre de costos. 

También, tenemos muy buenas noticias que informar.

Hemos consolidado a la SIPCONNECT, nuestra Conferencia Hemisférica sobre tecnología digital y, es la tercera reunión rentable de nuestra organización que nos alienta a seguir luchando por la libertad de prensa desde otra perspectiva.

La transformación, innovación y el crecimiento de los medios digitales, el apoyo de la Fundación Knight, la Fundación Dow Jones, Scripps Howard y Ellen Browning Scripps, y también de la Fundación James McClatchy y, otras y ciertas compañías como la Google, Protecmedia y Telefónica.

Todo eso nos da mucho aliento para seguir avanzando en nuestra misión.

Por otra parte, ayer presentamos una nueva alianza entre la SIP y Google en el proyecto Escudo que se llama SHIELD, creado para proteger y repeler ataques cibernéticos contra sitios noticiosos y organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos y la libertad de prensa.

Estamos muy entusiasmados y tenemos mucha confianza en los resultados positivos de esta alianza por el valor agregado que éste, les ofrece a nuestros socios en esta batalla constante y cambiante contra la libertad de prensa.

La SIP es una organización de servicio para nuestros socios y esos servicios no serían posibles sin el tiempo y los recursos que aportan nuestros propios socios, además del arduo trabajo y el liderazgo de aquellos que prestan servicios a nuestras comisiones.

Lamentablemente, no puedo dejar de mencionar los reveses y las restricciones a la libertad de prensa que hemos enfrentado este año. El problema más grave continúa siendo los asesinatos de periodistas, 20 en el año 2016, hasta el momento.

Esta tragedia es todavía más frustrante, porque sabemos que la mayoría de estos crímenes no han sido esclarecidos y aquellos responsables no han sido castigados, por consiguiente, todos compartimos la responsabilidad de garantizar que el mundo no permanezca abstraído con los ojos cerrados a lo acontecido a estos periodistas y, a esos asesinos que hay que presentarlos o sean puestos a la justicia.

Al igual, tengo mucha dificultad y dolor en informarles que, de esos 20 colegas, 11 han sido muertos aquí en México.

Lo único que puedo esperar de nuestra presencia aquí, es que esto constituya un apoyo y un sentido de solidaridad para aquellas familias y colegas que deben saber que no nos hemos olvidado de esos valientes periodistas, ni vamos a descansar hasta que se haya hecho justicia.

Los periodistas asesinados en México son este año: Aurelio Campos de Puebla; Salvador Olmos García, Elpidio Ramos Zárate, Reinel Martínez Cerqueda y, Marcos Hernández Bautista de Oaxaca; Pedro Tamayo, Manuel Torres y Anabel Flores Salazar de Veracruz; Zamira Esther Bautista de Tamaulipas; Francisco Pacheco Beltrán de Guerrero y; Moisés Dagdug Lutzow de Tabasco.

Les pido que en honor de sus vidas guardemos silencio por un momento.

(MINUTO DE SILENCIO)

Muchas gracias.

Distinguido señor Presidente:

Usted ciertamente está al tanto de estos casos impunes de aquellos periodistas asesinados en su país. No obstante, el hecho de que nuestra organización ha sometido a alguno de estos casos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no hemos recibido una respuesta adecuada de los estados o del Gobierno Federal para resolverlos, y continúan impunes y sin ser procesados.

En este caso hago hincapié en los casos de Héctor Félix Miranda, Víctor Manuel Oropeza, Alfredo Jiménez Mota, Francisco Ortiz Franco y Benjamín Flores González, cuyos nombres hemos ido añadido.

Hemos sido y continuamos siendo la organización que ha luchado más que nada contra la impunidad para que no se convierta en la norma en este país. Además, de celebrar foros nacionales y regionales sobre este tema, y el trabajo constante para la federalización, o sea, para que se eleven al fuero federal estos crímenes, y que se aumenten las sanciones penales, y continuamos enfrentándonos a este flagelo de la violencia.

Y pedimos que este asunto se atienda rápidamente y firmemente para que estos delincuentes asesinos no se salgan con la suya.

Le pedimos que se establezca un sistema de protección que tenga los recursos profesionales y económicos necesarios para combatir la violencia y garantizar la seguridad física y la integridad de los periodistas y la libertad de prensa en México.

Y, finalmente, le doy mi sincera gratitud hacia Ricardo Trotti, nuestro director ejecutivo, porque sin él, los éxitos que hemos logrado este año y durante mi presidencia no hubiesen podido ocurrir. Usted ha hecho una tarea excelente y sobresaliente.

Muchísimas gracias, Ricardo.

-MODERADORA: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, procederá a firmar la Declaración de Chapultepec.

(FIRMA DE DECLARACIÓN)