-MODERADOR: Queda en uso de la palabra la Secretaria de Relaciones Exteriores, maestra Claudia Ruiz Massieu.   

-SECRETARIA CLAUDIA RUIZ MASSIEU: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Doctor José Graziano da Silva, Director General de la FAO; maestro José Eduardo Calzada Rovirosa, Presidente de la 34ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, y Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.

Excelentísimos señores Ministros de otros países que nos acompañan; señores Delegados; señora y señores Secretarios del Gobierno de la República.

Señoras y señores:

En el Siglo XXI, el mundo enfrenta grandes retos que demandan aproximaciones y soluciones colectivas. La desigualdad, el cambio climático, el crimen transnacional o la migración, son sólo algunos de esos retos que nos imponen un trabajo coordinado, dirigido y comprometido.

La adopción, el año pasado, de la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de Paris sobre Cambio Climático, son muestra de esa convicción global de trabajar juntos con una nueva visión.

El encuentro que hoy nos convoca; la 34ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de las Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ocurre, precisamente, con ese positivo telón de fondo.

México se siente honrado de ser sede de esta Conferencia Regional y de contribuir a los esfuerzos globales en materia de desarrollo. Ésta es la tercera vez que somos investidos con este honor. Albergamos la Sexta Conferencia Regional, en 1960, y la Vigésima Sexta, en el año 2000.

Es un gran placer recibirlos en México, y particularmente en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

La visión del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, es la que hemos expresado en los foros multilaterales y que hoy traemos a este encuentro: la de capitalizar los logros del sistema multilateral del año pasado, pero acotado a nuestra región y  a temas cruciales como la seguridad alimentaria, la agricultura, el uso sostenible de los recursos y la Cooperación Sur-Sur en materia agrícola. 

El trabajo que llevaremos a cabo, es justamente el de la conexión entre lo global y lo local. Debemos encontrar los mecanismos para alcanzar el objetivo relativo en la erradicación del hambre, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Es importante recordar que nuestra región fue la única en todo el mundo en cumplir con las metas de reducción de éstas, establecidas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero aún queda mucho trabajo por hacer de cara al 2030.

El trabajo que habremos de realizar será uno que no sólo atienda coyunturas, sino que refleje una visión de fondo y de largo plazo. Por ejemplo, tendremos la oportunidad de examinar la crítica situación del Corredor Seco Centroamericano, un claro ejemplo de las asignaturas pendientes ante la nueva Agenda Global de Desarrollo.

Necesitaremos de la cooperación internacional para movilizar recursos para atender este extremo fenómeno, pero el reto va más allá de la movilización de recursos de países donantes. Necesitamos intercambiar experiencias para encontrar un modelo distinto y sostenible de producción de alimentos.

Además, abordaremos temas clave, como la modernización del sector rural, el uso sostenible de los recursos naturales y la adaptación al cambio climático, especialmente a la luz de la adopción de los acuerdos de la COP-21, en París.

Y nos centraremos en analizar y buscar soluciones para atender el impacto del cambio climático en la producción agrícola y la seguridad alimentaria regional, así como del ciclo actual de El Niño.

Señoras y señores:

México concede una gran importancia a los organismos especializados de las Naciones Unidas con sede en Roma, especialmente a la FAO, por su gran labor en materia agrícola y alimentaria, de la cual nos hemos beneficiado como país.

Igualmente, reconocemos la aportación e importancia del Programa Mundial de Alimentos y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, para construir un mundo más sustentable, solidario y autosuficiente.

El objetivo que nos ha marcado el Presidente Peña Nieto de actuar cada día con mayor responsabilidad global y que ésta se traduzca en acciones concretas, será lo que anime los trabajos de esta conferencia.

Por vecindad, por fraternidad, por sentido solidario y estratégico, y aún por disposición legal, una de las prioridades en cooperación internacional para México, es Centroamérica.

Fue por eso, que nuestro país lanzó la Iniciativa Mesoamérica Sin Hambre tomando como fundamento la experiencia de la Cruzada Nacional contra el Hambre, y con el apoyo técnico de la FAO, México lanzó este programa como un exitoso ejemplo de Cooperación Sur-Sur.

En ese contexto de estrecha colaboración, el día de hoy, con el señor Presidente de la República Enrique Peña Nieto como testigo de honor, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la FAO signaremos una carta intención para promover e impulsar acercamientos entre las dependencias del Gobierno de la República competentes, para desarrollar acciones de cooperación en áreas como la Cooperación Sur-Sur, la información, monitoreo y evaluación de programas públicos, y la sostenibilidad de la producción agroalimentaria en un contexto de adaptación y mitigación del cambio climático, entre otros.

La suscripción de la carta de intención ocurre durante esta 34ª Conferencia Regional, porque busca apuntalar los esfuerzos de todos en la búsqueda de nuestro anhelo común: un desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe.

Sean todos ustedes, bienvenidos.

-MODERADOR: Enseguida, se procede a la Firma de la Carta de Intención entre la Secretaría de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

-MODERADORA: Firman el documento, la Secretaria de Relaciones Exteriores, maestra Claudia Ruiz Massieu; y el Director General de la Organización para la Agricultura y la Alimentación, doctor José Graziano da Silva.

-MODERADOR: El Presidente de los Estados Unidos Mexicanos ha atestiguado con su distinguida presencia, esta firma.

(FIRMA DE LA CARTA DE INTENCIÓN)

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, licenciado José Eduardo Calzada Rovirosa.

-SECRETARIO JOSÉ EDUARDO CALZADA ROVIROSA: Muchas gracias.

Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Estimado amigo doctor José Graziano da Silva, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Maestra Claudia Ruiz Massieu, Secretaria de Relaciones Exteriores; distinguidos Ministros y representantes de los Estados miembros de esta región; estimados compañeros de Gabinete: Rosario Robles, de SEDATU; José Narro, de Salud; Rafa Pacchiano, de SEMARNAT.

Señoras y señores; estimadas amigas y amigos:

La realización en México de la 34ª Reunión Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, es una distinción que nos enorgullece y nos compromete a profundizar en las políticas y acciones para mejorar la calidad de vida de nuestra gente.

Me es grato darles la más cordial bienvenida a los Ministros y representantes de los países de América Latina y el Caribe a México. Nuestro país los recibe, al igual que a los observadores de Norteamérica, Europa y organismos internacionales; así como de la sociedad civil, con la firme convicción de que las aportaciones que todos ustedes hagan para esta Conferencia Regional, será sumamente valiosa para nuestra gente.

La voluntad política de los gobiernos, un marco jurídico que garantice el derecho a la alimentación, así como políticas diferenciadas para los grupos vulnerables, son tres pilares básicos para mejorar la vida en el ámbito rural.

El diálogo y las deliberaciones sobre las experiencias de cada país para garantizar el abasto de alimentos nos permitirá, sin duda alguna, definir criterios y estrategias, así como líneas de acción, que permitan incrementar la producción de alimentos en América Latina y el Caribe.

Ante las crecientes necesidades el reto no es menor, pero tenemos la voluntad y la capacidad para enfrentarlo, así lo hemos hecho antes, los datos validan el comportamiento de nuestra región.

Ante lo logrado, ahora asumimos nuevos retos, queremos mayor productividad en el campo y mejor distribución de los alimentos, sí, pero estando en concordancia con el respeto a la naturaleza; es decir, pasamos de los Objetivos del Milenio a los Objetivos del Desarrollo Sustentable.

El mantenimiento de los recursos naturales y el uso de técnicas que no degraden el medio ambiente y preserven la biodiversidad, es imprescindible.

La FAO, con certeza, señala que debemos garantizar una producción de alimentos creciente en el tiempo, basada en la sustentabilidad.

Ante los desastres causados por fenómenos naturales de los que no estamos exentos los países de América Latina y el Caribe, tenemos que ser capaces de gestionar los riesgos y adaptarnos al cambio climático que ya está aquí.

 

            La seguridad alimentaria se logra a partir de cada familia y de cada hogar, el Gobierno acompaña el esfuerzo compartido, la transformación sostenible de las zonas rurales tiene que ir más allá del desarrollo agrícola y emprenderse a través de la agricultura familiar, del desarrollo comunitario y territorial, donde el apoyo a las mujeres juega un papel fundamental.

 

            Con sistemas alimentarios basados en la organización social de los pequeños productores debemos de asegurar la disponibilidad y el acceso de los alimentos en cualquier lugar de nuestra región.

 

            Una agricultura sustentada en los pequeños productores bien organizados genera mayores ingresos y bienestar a las familias y es una importante contribución al dinamismo del sector agroalimentario en la región.

           

            Erradicar el hambre y la pobreza extrema en la región son prioridades que requieren de alianzas entre las naciones.

 

            La cooperación internacional es fundamental para definir acciones conjuntas y garantizar la seguridad alimentaria.

 

            En la suma de esfuerzos entre países la labor de la FAO en la promoción de una agenda ambiciosa con enfoque de derechos, centrada en las personas  resulta fundamental.

 

            Las políticas públicas emprendidas por la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto comparten esta misma visión: el apoyo a la agricultura familiar, la promoción de cadenas de valor, el desarrollo de competencias para fomentar la iniciativa empresarial, especialmente para jóvenes y mujeres, forman parte de las líneas estratégicas de la presente Administración, que está dando resultados.

 

            Las prioridades otorgadas por este organismo de Naciones Unidas a la transformación rural en América Latina y el Caribe, permitirá que los hombres y mujeres que trabajan en el campo sean protagonistas de su propio desarrollo.

 

            Estoy convencido de que la suma de esfuerzos y el convencimiento de los propósitos de esta Conferencia Regional nos permitirán emprender iniciativas conjuntas para garantizar la seguridad alimentaria en la región, superar las brechas de desigualdad social y construir una sociedad más justa, basada en la igualdad de oportunidades y el respeto a las libertades.

 

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADOR: Sean tan amables es ocupar su lugar, para escuchar la intervención del doctor José Graziano da Silva, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. 

 

 

-DR. JOSÉ GRAZIANO DA SILVA: Excelentísimo señor Presidente licenciado Enrique Peña Nieto; Excelentísima señora Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu; Excelentísimo señor Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, José Calzada.

 

            Presidente entrante de la Conferencia Regional de la FAO; excelentísimo señor Ministro de Agricultura de Chile, Carlos Furche; Presidente saliente de la Conferencia Regional; excelentísimos señores y señoras Secretarias y Secretarios de Estado.

 

            Distinguidas delegaciones de los países de América Latina y el Caribe, representantes del Cuerpo Diplomático, representes de la sociedad civil, de la iniciativa privada, estimados amigos.

 

Señoras y señores:

           

Quisiera, antes de nada, agradecer el grande apoyo, señor Presidente, de todo su Gobierno, por acoger esta Conferencia Regional para América Latina y el Caribe.

 

            Muchas gracias.

 

            Quisiera también, señor Presidente, hacer llegar un saludo muy afectuoso a todo el pueblo mexicano, dueño de una historia y de una cultura riquísima y milenaria. Es un honor para la FAO, poder realizar otra vez esta conferencia acá, en México.

 

            La FAO reconoce el compromiso político y los esfuerzos del Gobierno mexicano para la erradicación del hambre y para lograr un sector agroalimentario más sostenible, inclusive.

 

            Sus observaciones, señor Presidente, de que actualmente conviven dos Méxicos; uno muy avanzado, que compite a nivel mundial, y otro con muchos rezagos, en especial para fundamentar políticas que buscan la democratización de la productividad.

 

            Y así como existen diferencias de México, hay también disparidad en el resto de América Latina y el Caribe; alrededor de 34 millones de personas sigue sufriendo de hambre en la región, que es la mayor exportadora neta de alimentos de todo el mundo.

 

            Reducir estas diferencias y promover la inclusión son fundamentales para que los países logren erradicar el hambre en la región hasta 2025. Esta conferencia, es una gran oportunidad para una reflexión conjunta sobre cómo hacer frente a los retos de nuestro futuro.

 

            La región necesita capitalizar aún más su rol como potencia agroalimentaria, apoyando la agricultura familiar, desarrollando las zonas rurales, y ahí, donde aún se concentran los mayores focos de pobreza y hambre.

 

            Por otro lado, señor Presidente, la obesidad creciente en la región, sobre todo en mujeres y niños, nos recuerda la necesidad de cambiar los hábitos de producción y consumo alimentarios.

 

            Nos obliga a diseñar políticas públicas que promuevan sistemas alimentarios sensibles a una buena nutrición y que mejoren la nutrición en niños a través de alimentos frescos y nutritivos.

 

            Señor Presidente:

 

            Para evitar que un menor crecimiento económico afecte los hechos de la reducción del hambre y la pobreza, los gobiernos de América Latina y Caribe necesitan fortalecer sus programas de inclusión social.

 

            Hay que aumentar la voluntad política que sostienen esos programas, el camino del desarrollo sostenible es, también, el camino para un mundo más justo, seguro, pacífico donde nadie se puede quedar atrás.

 

            Señoras y señores:

 

            Los desafíos de erradicar el hambre y la pobreza extrema están cercados hoy por muchas incertidumbres y complejidad, especialmente, en el contexto del cambio climático. Enfrentamos muy a menudo situaciones nuevas inesperadas, que pasan rápidamente del contexto nacional a un ámbito regional y global.

 

            Y esa situación de incertidumbre y complejidad se ve aumentada por una gran especulación que existe en la actualidad, traducida en la volatilidad de los mercados globales de commodities.

 

            Además, el inmediatismo de la información genera un proceso de fragmentación y dificulta el desarrollo de perspectivas, explicaciones y entendimiento sobre el mundo y el tiempo que vivimos. Un mundo de incertezas marcado por lo que se podría llamar una nueva normalidad entre muchas comillas.

 

            Necesitamos, por lo tanto, de fuerza, de coraje para enfrentar las incertidumbres y penetrar en sus complejidades. No podemos desistir ante la dificultad de nuestros tiempos.

 

            Señor Presidente.

 

            Señores Secretarios:

 

            Antes de concluir, quisiera enfatizar que la FAO se honra de suscribir hoy esa carta de intención mediante la cual refuerza nuestra disposición de acompañar las políticas de los programas del Gobierno de México, para combatir todas las formas de mala nutrición y para promover el desarrollo sostenible del sector agropecuario.

 

            En especial, queremos señalar la relevancia de contar con políticas públicas intersectoriales que favorezcan el trabajo coordinado de las diferentes Secretarías de Estado.

 

            Y la importancia de tener instancias de coordinación efectiva de los distintos actores sectoriales involucrados en los programas, como la sociedad civil y el sector privado; y, también, la trascendencia de aumentar progresivamente la cobertura de los programas de manera de poder beneficiar a los siete millones de familias enlistados en el padrón único, lo más rápido posible.

 

            Por último, la FAO considera muy importante el potencial de Cooperación Sur-Sur de México, que tiene mucho que dar y una historia envidiable de solidaridad con el mundo.

 

            Señor Presidente:

 

            Este domingo, voy a hacer una visita de terreno a la Comunidad de San Rafael, en el Municipio de Contepec, Estado de Michoacán, y ahí quedé convencido que vamos por un buen camino.

 

            No se abate por las críticas. Es cierto que es posible mejorar siempre, pero también es cierto que los que comen regularmente tres raciones todos los días, no alcanzan a dimensionar todo el valor que es erradicar el hambre de un país.

 

            También, es cierto que quien tiene hambre, tiene prisa. Pero no nos olvidemos que no es fácil alcanzar resultados rápidos combatiendo una enfermedad con la cual se ha convivido siglos.

 

            Lo que importa, es que estamos en el camino correcto. Estamos caminando, y es caminando que se hace el camino.

 

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADOR: Les invitamos a ocupar su lugar para ver la proyección de video: México, Potencia Agroalimentaria.