-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Presidente saliente del Consejo Coordinador Empresarial, licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani.

-LIC. GERARDO GUTIÉRREZ CANDIANI: Muy buenas tardes tengan todas y  todos ustedes.

Saludo con mucho afecto al señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Al Presidente de la Cámara de Diputados.

A los Ministros de la Corte que nos acompañan.

Al Actuario Juan Pablo Castañón, Presidente entrante del Consejo Coordinador Empresarial y gran amigo.

A los presidentes de los organismos empresariales que integran el CCE, todo mi afecto, reconocimiento y agradecimiento por su apoyo y amistad.

Un abrazo fraterno a Benjamín.

Señoras y señores.

Secretarios de Estado.

Señores Gobernadores.

Señor Gobernador de Oaxaca, mi estado.

Senadores, Diputados, presidentes de organismos autónomos, dependencias y órganos de la Federación.

Señores Embajadores.

Presidentes de partidos políticos, muchas gracias por acompañarnos.

Presidentes Municipales, expresidentes del CCE y de las diferentes instancias de la iniciativa privada.

Amigos presidentes de cámaras y asociaciones empresariales y profesionales.

Líderes del Sector Sindical.

Señor Presidente de la República:

Nuevamente refrendamos nuestro reconocimiento por la apertura y la disposición para el diálogo y el trabajo conjunto que hemos encontrado en su persona y en su Gobierno, que se extiende a los miembros de su Gabinete y colaboradores.

En estos casi tres años ha habido diferencias, pero sin duda han sido predominantes las coincidencias y el trabajo fecundo.

Estamos claros que el proceso de modernización económica que detonaron las reformas que presentó y que el Congreso avaló, es ya un legado histórico para nuestro país.

Gracias, señor Presidente, y a los Secretarios, por su disposición para trabajar en conjunto.

Le pedimos que este nivel de comunicación y sinergia, continúe.

No puedo omitir agradecer a los otros Poderes soberanos de la República por la apertura y la voluntad de escuchar y tomar en cuenta las posturas y propuestas de nuestro sector.

Ésta también ha sido la experiencia predominante en los años que he participado en el CCE. En particular, a los Gobernadores y a la CONAGO, al Poder Judicial y, por supuesto, a quienes han integrado en el Senado y la Cámara de Diputados cuatro Legislaturas con las que hemos trabajo; 60, 61, 62, y 63. Con todos ellos hemos trabajado y encontrado coincidencias para construir una visión compartida de país.

A nuestro Presidente entrante, mi total respaldo y apoyo para la gestión que inicia. Enhorabuena para el Sector Empresarial y para México, porque es un perfil, como el de Juan Carlos, que es ideal para los retos que se presentan.

Por la gran capacidad de trabajo y la eficacia, para lograr que las cosas que sucedan; por la voluntad de sumar, privilegiando la apertura y el diálogo, que ha demostrado en COPARMEX, como Presidente y en las diversas responsabilidades que ha asumido por muchos años. Más aún, porque es un hombre de principios, que procura y practica; alguien que sustenta su accionar en los valores fundamentales que dan solidez, cohesión y un sentido profundo a la iniciativa privada nacional.

Alguien que sigue la tradición de ser empresario que defiende la verdad, la consistencia entre el decir y el hacer que pone al ser humano en el centro. Felicidades Juan Pablo. Todo mi respaldo y apoyo.

Amigos empresarios, amigos todos.

Para mí han sido casi cuatro años de una experiencia profesional y humana inolvidable, siempre intensa, de retos incesantes y diversos, desafíos que cada día nos han puesto a prueba, en lo personal y a nivel del gran equipo que me ha respaldado para estar a la altura de las responsabilidades encomendadas.

Mi agradecimiento más profundo a todos ustedes, quienes han marchado hombro con hombro conmigo, en la compleja, pero honrosa misión de representar y servir a nuestro sector.

Es un orgullo trabajar para ustedes y con ustedes, para fortalecer la unidad y la coordinación del sector, en torno a los valores, objetivos y a los intereses legítimos que compartimos por encima de la diversidad del gremio.

Muchas gracias por su apoyo y por la amistad, que ahora nos vincula más allá del ámbito institucional, algo que me llevo para toda la vida.

Al Consejo Nacional y sus integrantes, agradecer su respaldo y consejo. Igualmente a los cientos de empresarios que han participado en las iniciativas que impulsamos, emprendimos y negociamos. A nuestras comisiones de trabajo y staff, se esmeraron para convertir los proyectos en realidades, en la capacidad de que mantengamos un perfil proactivo y propositivo, con eficacia para reaccionar ante imprevistos e impulsar soluciones a los más diversos retos de las empresas y de México.

Es a partir de esta unidad de grupo y de sentido, con esta gran suma de voluntades, como podemos incidir positivamente en los asuntos más transversales, y en las problemáticas más complejas para el sector y para nuestra Nación.

Es debido a estas bases que hemos podido ser factor de estabilidad, equilibrio y cambio de México a nivel económico pero, también, político y social. Ejemplo de ello, ha sido la actuación de los empresarios en los procesos electorales federales y locales, promoviendo la participación y exigencia cívica, y el compromiso con un actuar republicano por parte de los políticos y los partidos.

Así como promovimos y testificamos un Pacto de Civilidad en el 2012, que suscribieron todos los candidatos, estoy seguro de que en los comicios por venir y, en especial, en el 2018, el sector será una fuerza en la defensa de la democracia y del Estado de Derecho, pugnando siempre por la libertad de expresión, de emprender y crear valor para México.

Es igualmente a causa de la conjunción de esfuerzos y propósitos que hemos mantenido, que hoy tenemos una hoja de ruta básica común en la Agenda por México del sector empresarial.

Con esta plataforma, acordamos más de 65 compromisos compartidos con varias fuerzas políticas, y desde la transición sexenal con el Gobierno de la República.

A la fecha acumulamos un avance del 59 por ciento, incluyendo las reformas estructurales, muchas de las cuales son demandas y propuestas históricas del sector empresarial, y en cuya confección pudimos participar activamente.

Estamos convencidos de que estas reformas, en la medida que se implementen a plenitud con oportunidad y eficiencia, serán un enorme motor de renovación y de desarrollo para México, con beneficios directos para toda la población.

Nuestro compromiso con la transformación que proyectan estos cambios ha sido y será absoluta. La cohesión en los órganos institucionales de la iniciativa privada no ha sido obstáculo para que se amplíe su red con la integración de más organizaciones, cámaras y empresas.

El CCE se ha empeñado en ser facilitador y coadyuvante en el cumplimiento de la misión de cada una de ellas, pero, también, en la apertura para su participación en la agenda común, que va más allá de sectores, regiones y dimensiones de las empresas, sean pequeñas, medianas o grandes.

Los espacios de interlocución con las diferentes instancias del sector público que hemos logrado, son un mecanismo al servicio de todos los empresarios y sus representantes.

Sólo con la representatividad, el respaldo y la capacidad de consulta sectorial y técnica, con una verdadera integración como sector, podemos hacer que estos espacios cumplan con su función de canalizar las inquietudes y planteamientos de los empresarios.

Tal como las propuestas de política pública que ya se han implementado y que están ayudando y transformando a sectores productivos y regiones.

De igual forma, ha sido un compromiso del CCE el diálogo y el trabajo conjunto con otros grupos del país, con las organizaciones civiles y con la sociedad en general, una prioridad por convicción personal y también porque así nos los exigen las demandas y la realidad diversa y plural del México de hoy.

El pacto del sector empresarial con la sociedad mexicana es total, para construir un destino mejor para todos, por un país en el que todos puedan vivir y prosperar con más oportunidades, justicia, solidaridad y dignidad humana.

Es un compromiso con la nación volcada al futuro, pero que recoge sus mejores causas históricas, que se decide a dejar atrás las inercias y los vicios que inhiben el progreso.

Por ese México más emprendedor y justo nos hemos unido y somos una voz fuerte, crítica y exigente cuando es preciso, pero siempre responsable y propositiva, coherente con el rol que tenemos, como uno de los pilares fundamentales de la estructura social y económica de México.

Ante los desafíos formidables de nuestros tiempos y la complejidad del escenario nacional e internacional, tanto en el corto, como en el largo plazo, es aún más importante que asumamos con altura de miras y con toda responsabilidad la función que tenemos en la sociedad.

México y el mundo necesitan empresarios con conciencia de los desafíos y las complejas disyuntivas de nuestra época y con ella de lo que podemos y debemos hacer al respecto.

Qué postura tomar ante un escenario de cambios incesantes y de incertidumbre casi permanente en muchos ámbitos a nivel mundial.

Cómo responder a la inestabilidad, la confusión y la erosión de concepciones, valores, sistemas, estructuras e ideas que se creían inamovibles cuando todo es puesto en cuestión.

Cómo ser un factor efectivo de solución para los grandes problemas nacionales como la pobreza y la desigualdad, la ilegalidad, la corrupción, la impunidad y la inseguridad.

Para acceder a un crecimiento sostenible, sustentable e incluyente a fin de consolidar la democracia como instrumento efectivo de decisión ciudadana y bienestar para todos.

Qué podemos aportar contra la falta de confianza en nuestras instituciones y en el seno de la sociedad para romper con uno de los mitos que más frenan, el de que los mexicanos no somos capaces de lograr una visión común que nos dé rumbo fijo y nos una en lo esencial.

Cuál es nuestra responsabilidad para nuestras empresas y el país. Qué podemos aportar para construir cimientos sólidos frente a la inestabilidad y puentes de entendimiento y conciliación cuando muchos optan por levantar muros. Dónde encontrar fuerzas suficientes para impulsar soluciones efectivas, viables y responsables para todos estos temas, contra la postergación, la polarización o las respuestas populistas que surgen para simplificar fenómenos complejos.

Amigos todos:

Ante este ciclo que se cierra para mí, después de 15 años en labores de representación empresarial en dos grandes instituciones del país, el llamado que quiero hacer a la comunidad empresarial de México es muy claro. El camino es la unidad y el trabajo conjunto, sustentado en valores que comparten millones de empresarios y de mexicanos; coherencia entre el discurso y la acción sobre estos principios fundamentales y trascendentales, democracia y Estado de Derecho, solidaridad y subsidiariedad, justicia, dignidad de la persona, sustentabilidad y responsabilidad social.

Rescatar la valoración del empresario en la sociedad, generando iniciativas para innovar y hacer de los problemas oportunidades, la capacidad de crear, si puedes soñarlo, puedes hacerlo.

El trabajo fecundo y productivo que hace realidad el potencial humano, promoviendo la responsabilidad ante todo el entorno de las empresas.

La inversión, el empleo, el bienestar de las familias y las oportunidades para progresar, generadoras de riqueza económica y de recursos para el desarrollo nacional a través de los impuestos que aportamos.

Impulsando que la participación de nuestro sector en la vida pública está al nivel de lo que las empresas representan en la creación de valor y el funcionamiento de la economía y de la sociedad.

Hacemos un llamado a refrendar la gran alianza de los empresarios con la sociedad y con México. Nuestro compromiso es transformar positivamente a la Nación.

Los empresarios no podemos evadirnos de los asuntos de interés público ni lo haremos, tenemos una responsabilidad con nuestros socios, trabajadores, clientes y consumidores.

El sector empresarial es y será motor del progreso y bienestar para los mexicanos, aliado de todos los grupos y gobiernos que trabajan por esta misma meta, con visión y responsabilidad y justicia.

Para que México crezca, necesita que sus empresas crezcan y se multipliquen y que nuestros trabajadores accedan a mejores condiciones de vida. Éste es el compromiso del sector privado con todos ellos.

Mantengamos una conciencia despierta, aliados de una ciudadanía que evalúa y exige, que es celosa de sus derechos, pero cumple con puntualmente con sus obligaciones.

Con estos principios está la base firme que necesitamos como empresarios y como ciudadanos para enfrentar con éxito los retos de nuestros tiempos.

Y antes de terminar, también, quisiera saludar de manera muy especial a todos, a toda mi familia, en especial, a Esmeralda, a Jerry, a Vale, a mi madre, hermanos y cuñados, tíos y primos. A todos ustedes, muchas gracias por su afecto y cariño.

También al staff del CCE, encabezado por Luis Miguel Pando. Mi reconocimiento al trabajo y a la extraordinaria dedicación que han tenido todos.

Por supuesto, de manera, también, muy especial a todos los dueños, medios de comunicación que siempre nos han acompañado en esta gran labor que es México. Muchas gracias a todos.

Vivamos y construyamos el porvenir en función de nuestras necesidades, aspiraciones y potencialidades. Sumemos fuerza en torno a lo que nos une, por encima de lo que nos divide.

El sector empresarial está del lado de los mexicanos que creen y trabajan por una auténtica renovación de la esperanza y la voluntad nacional. México tiene un gran futuro, pero hay que construirlo entre todos nosotros, México cuenta con sus empresarios, y sus empresarios con México.

Muchas gracias por su atención.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: A continuación, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos tomará protesta al actuario Juan Pablo Castañón Castañón como Presidente del Consejo Coordinador Empresarial para el periodo 2015-2016.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Es para mí un gran honor acompañarles en este Encuentro del Consejo Coordinador Empresarial y ser yo quien tome la protesta a su nuevo dirigente.

Por eso, le pregunto al actuario Juan Pablo Castañón Castañón.

Protesta usted cumplir y hacer cumplir los estatutos del Consejo Coordinador Empresarial, velando por los intereses de sus agremiados, al tiempo de contribuir al desarrollo y la prosperidad de México.

-ACT. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hiciera así, que el Consejo Coordinador Empresarial y la Nación se lo demande.

Muchas felicidades.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al actuario Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

-ACT. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: Muchas gracias.

Señor Presidente de la República, don Enrique Peña Nieto; señores Secretarios de Estado y miembros del Gabinete; señora y señores Gobernadores:

Los saludo con gusto y les aprecio su presencia.

Señor Presidente de la Cámara de Diputados, gracias por estar aquí; a todos los señores Senadores y Diputados que están aquí presentes; a los presidentes de los partidos, gracias por estar con nosotros.

A los Excelentísimos Embajadores, muchas gracias, gracias por estar aquí; a los señores líderes sindicales, compañeros de la empresa, muchas gracias por acompañarnos, como siempre juntos.

A mis compañeros presidentes y dirigentes de empresa, muchas gracias, también, por estar aquí; a todos ellos, de todo el país. Muchas gracias.

Les agradezco a todos profundamente estar aquí en este día en que se da un relevo armonioso, en unidad; con la unidad y la convicción, todos juntos, por el México que podemos construir.

Agradezco, particularmente al señor Presidente de la República, su presencia. Los empresarios apreciamos que esté aquí con nosotros en este acto.

En estos años hemos construido una relación de diálogo que nos permite visualizar un México próspero, sólido, firme en sus instituciones, que marca una nueva etapa en nuestra historia.

Reconocemos su espíritu reformador, señor Presidente, y su apertura conciliadora.

Contamos con que podremos seguir construyendo juntos, sociedad y gobierno, el México que aspiramos.

Nuestro sincero reconocimiento también a Gerardo Gutiérrez Candiani, por su liderazgo al frente del Consejo Coordinador Empresarial.

Gerardo:

Gracias por tu entrega generosa y tu compromiso cotidiano para representar a las empresas y a los empresarios de México; por mantener siempre unido al sector y sostener el timón firmemente, aún en las tormentas más difíciles.

Ten la seguridad, Gerardo, que todo el sector seguirá respaldándote, sea cual sea tu siguiente tarea.

A los organismos que integran el Consejo Coordinador Empresarial, a sus presidentes, les agradezco y aprecio su confianza y apoyo, que me comprometen a corresponder con mi mejor esfuerzo y entrega en esta alta responsabilidad que me confieren.

Me llena de emoción asumir la Presidencia del Consejo Coordinador Empresarial en tiempos de grandes desafíos para México, en los que el sector privado está llamado a desempeñar un rol fundamental como promotor del empleo y el bienestar para las personas.

Cuento con ustedes, señores presidentes, para seguir construyendo una agenda común que integre las preocupaciones de todos, porque un sector empresarial fuerte y unido se basa en la fortaleza y la unidad de cada uno de los organismos que lo integran.

A los trabajadores, representados aquí por los dirigentes sindicales que nos acompañan, mis amigos, nuestros amigos, mi más sincero reconocimiento y agradecimiento por su gran sentido de responsabilidad compartida, por su convicción de que en diálogo podemos encontrar las soluciones para el crecimiento sostenible y el beneficio subsecuente para las partes en la empresa.

No cabe duda que en el diálogo social tripartita, unidos los factores de la producción hemos encontrado el camino para una Nación que brinde más oportunidades para las personas y para sus familias.

Queridos amigos:

El próximo año, el Consejo Coordinador Empresarial cumplirá los primeros 40 años desde su fundación y, junto con ello, recordaremos una historia de trabajo por México; de defensa, no de intereses de un sector, sino del modelo de Nación que estamos construyendo para México.

A cuatro décadas de distancia, heredamos un esfuerzo de generaciones que han marcado un camino claro y es nuestro rol profundizarlo, enriquecerlo, asegurarlo y compartirlo de forma incluyente con las demás personas de nuestro país.

La historia les dio la razón a quienes en su tiempo lucharon contra políticas inflacionarias por más atractivas que parecieran, a los que se opusieron a corrientes populistas, a aquellos que privilegiaron un México en la libertad para las personas y las empresas, un México en la libertad para la sociedad con responsabilidad y auténtica democracia, aquella democracia que nos lleva a construir en la diversidad la Patria que queremos todos, en el diálogo sincero y abierto.

Un México que ponga en el centro de toda la acción política y social a las personas, a los ciudadanos y su bienestar. Esa es la Patria que nos inspira y nos compromete y en la que las empresas, entendidas como una comunidad de personas, cumplen un rol fundamental e indeclinable:

Ser el motor del desarrollo, de la creación de empleos y riqueza, de manera que estos se traduzcan en opciones de vida y crecimiento para los mexicanos y sus familias.

Es claro. Las reformas estructurales de los últimos tres años nos han servido para formular una plataforma para el desarrollo de México.

En estos tres años que he sido dirigente empresarial, cada 45 días recibo la invitación de otra agrupación empresarial de otro país; todos interesados en México, ligar empresarios mexicanos con empresarios de otros países.

Ese es el tamaño de la confianza y la fe que le tiene el mundo al crecimiento que México puede tener.

Pero, para que los cambios lleguen a las personas deben concretarse en oportunidades de educación y empleo y calidad; de desarrollo y crecimiento, desde lo local hasta lo nacional.

En momentos en que nuestro mayor reto es combatir la pobreza de millones de compatriotas no hay otra alternativa sustentable. Es sólo a través del empleo que pueden brindarse oportunidades a las personas.

Pero no hay empleo sostenible en el tiempo si no se genera valor, y no hay generación de valor si no hay empresas.

Detrás, de cada empresa, en cada comunidad hay cientos, miles, millones de personas y familias que tienen, además de necesidades, sueños que cumplir para sus hijos y también para ellos mismos.

Y así, en nuestras comunidades también hay todavía muchas personas que aún esperan un trabajo formal que les brinde seguridad y progreso.

Muchas, muchas personas que tienen sus sueños y proyectos detenidos, porque aún no han encontrado oportunidades sustentables para concretarlos.

Por ello, para México son de vital importancia las pequeñas y medianas empresas que se creen, que sobrevivan y que crezcan.

Las empresas son de interés público y requerimos centrar el esfuerzo de todos, Estado y sociedad en ellas, para crear un entorno en el que nazcan más, crezcan., sean más productivas y generen los empleos y las oportunidades que necesitamos para un México de equidad, para un México incluyente.

Los empresarios llamamos a un nuevo paradigma en la relación del Estado con la empresa, en el que la colaboración y el trabajo conjunto se funden en el reconocimiento del rol social de la empresa, como un conjunto de personas que trabajan en pos de un objetivo de mejora, de crecimiento, de oportunidades.

Por eso, señor Presidente, le proponemos impulsar una agenda de desarrollo para las empresas en tres dimensiones.

En primer lugar, que trabajemos para generar un marco normativo que se adapte al tamaño de cada centro productivo, y que sea más sencillo, de manera que se reduzcan al mínimo necesario los trámites y requisitos exigibles, para que el empresario destine más tiempo a hacer crecer su empresa y a sus trabajadores, y menos en inspecciones, formatos y trámites. Porque queremos trabajar, crear, crecer y no perdernos en el burocratismo.

A la vez, sigamos avanzando en una Reforma Hacendaria que nos permita garantizar el empleo y la inversión, que contemple programas de incentivos y simplificación, y que facilite la regularización de las empresas que aún están en la informalidad.

Como segunda dimensión, requerimos mayor acceso al capital y a incentivos para la inversión, con financiamiento competitivo para la reconversión industrial y comercial.

Los emprendedores y empresarios estamos dispuestos a invertir nuestros recursos, nuestro talento y el esfuerzo, y así, también, requerimos apoyos que faciliten la inversión de largo plazo y la modernización de nuestras empresas, algo fundamental para la productividad y el fortalecimiento de las economías regionales.

En ese punto, es indispensable que todos aquellos contratos de suministro, tanto al Gobierno Federal como a los locales, sean garantizados y agilizados en su pago.

Los retrasos e incumplimientos no sólo ponen en riesgo financiero a miles de empresas. Ponen en peligro millones de empleos para las familias mexicanas. Esto no es paternalismo ni canonjías gratuitas. Esto es un entorno de libertad y de confianza mutua.

En tercer lugar. Requerimos acceso a la innovación y el conocimiento, un gran esfuerzo de todos. Nuestro gran reto es construir un entorno que propicie la asociación de grandes empresas nacionales e internacionales, con nuestras pequeñas y medianas empresas, para facilitar su encadenamiento a la estructura de valor en diversos sectores y en distintas regiones de nuestro país.

Cada región con sus propias variables de competitividad, para alcanzar su propio progreso.

Es fundamental que las PyMES puedan participar en las oportunidades que vendrán con las reformas, y que hemos construido, particularmente, en energía y en infraestructura.

Tenemos que apostar a que las empresas hagan una práctica diaria de la cultura de la innovación, que generemos proyectos interdisciplinarios con la colaboración de la academia, el Gobierno y el sector privado, que tengan aspiraciones globales, aunque atiendan mercados locales.

Por último, para que las empresas florezcan y, más aún, para que las personas nos desarrollemos, reitero que necesitamos un entorno de confianza y certeza.

Confianza. Confianza entre nosotros mismos. Confianza en nuestras instituciones; confianza en el respeto a la ley y sus consecuencias.

Desde el sector privado estamos haciendo nuestra parte y trabajaremos mucho más intensamente en implementar y difundir el código de integridad y ética empresarial.

A la par, es crucial que se termine de diseñar y llevar en la práctica el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, con leyes justas, claras y de cumplimiento efectivo.

Debemos ir más a fondo en el entorno de transparencia y rendición de cuentas que hoy nos exige la sociedad.

Necesitamos un marco de orden, con plena cultura de la legalidad, donde los ciudadanos tengamos garantizada nuestra seguridad física y nuestro patrimonio. Pero mucho más allá, que tengamos garantizada nuestra convivencia, en nuestras calles, en nuestras plazas, porque son nuestras.

Porque sin justicia, sin leyes que se cumplan y sin combate frontal a la corrupción y la impunidad, nada de todo lo anterior será suficiente para la construcción de la Patria que anhelamos.

Tampoco sin libertad. Libertad para todos los mexicanos, sin importar su condición social, económica o política. Por eso es necesario poder volver a participar libremente en los procesos de nuestra democracia.

Requerimos que se revise la Ley Electoral para que regresemos a la libertad de expresión a todos los mexicanos por igual. Porque es en la libertad y en la responsabilidad donde se construye la Patria.

Estimados amigos, estimado Gerardo.

Estimado señor Presidente:

Es obligación de todos pensar en la Nación que estamos construyendo, en el modelo de país que queremos para nuestros hijos y las siguientes generaciones.

La pobreza y la desigualdad siguen siendo nuestros principales retos, y estoy convencido de que la única forma real y eficaz de afrontarse es a través de un modelo de apertura y economía de mercado, con responsabilidad social, que nos hemos propuesto.

Pero necesitamos profundizarla y complementarlo mucho más, con Estado de Derecho, con justicia y educación incluyente, con subsidiariedad del Estado y con la libertad de emprender, asociarnos y participar.

En esta transformación, la empresa como comunidad de personas, está llamada a cumplir una función fundamental que implica movilidad social, progreso y desarrollo.

Se requiere que el Estado, la política pública y la sociedad contribuyan a crear las mejores condiciones para el desarrollo de la empresa.

Y los empresarios sabremos corresponder y responder al tamaño del reto.

México nos requiere.

México requiere hoy de la energía creadora de sus empresarios y del compromiso indeclinable, de los tres Poderes de la Unión.

Los mexicanos, esos mexicanos que hoy están marginados, que no tienen oportunidades, ni esperanza, nos lo demandan y nuestra responsabilidad es hacer frente a este desafío que todos tenemos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Enseguida, con la distinguida presencia del Presidente de la República, el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial hará entrega de dos reconocimientos a la labor desarrollada en el Consejo Coordinador Empresarial.

(ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS)

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)