-MODERADOR: Queda en uso de la palabra el Procurador General de la República y Presidente de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, licenciado Jesús Murillo Karam.

-PROCURADOR JESÚS MURILLO KARAM: Señor Presidente, señor Jefe de Gobierno; señores funcionarios del Gobierno del Distrito Federal; señor Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; señor Gobernador, en representación de CONAGO; señor Presidente de la Cámara de Diputados; compañeros de trabajo, de aspiración y de esperanza.

El día de hoy, nos reunimos los procuradores y fiscales del país en el instrumento que hemos denominado Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, con el propósito de aportar la experiencia de los ámbitos local y Federal, que si bien son diferentes por su competencia, están estrictamente igualados en el territorio y por la sociedad a la que van dirigidos.

La aplicación de normas del ámbito Federal y la aplicación de normas del ámbito estatal tienen diferente asignación de autoridad pero, sin duda, el mismo espacio geográfico, las mismas condiciones socio-políticas y tienen que ver con el mismo grupo humano, con las mismas contradicciones, las mismas esperanzas comunes y, por desgracia, también, las mismas desesperanzas.

Formamos parte de la última instancia a la que recurren los miembros de nuestra sociedad, en la búsqueda de los valores fundamentales de la civilización moderna: la búsqueda de la justicia. Lo define el nombre de nuestra responsabilidad: Procuradores de Justicia, o Fiscales, con el mismo propósito, la misma esencia.

Nos corresponde, en ese concepto, aplicar los principios derivados de la más importante, dice García Ramírez, fuente del derecho. No la costumbre, no la jurisprudencia. El pacto social que comparte los principios fundamentales de la mayoría de las voluntades que crean las reglas de la convivencia, para que la comunidad logre la armonía que genera la certeza que da la confianza del previo conocimiento de las reglas de conducta para cada uno de los miembros de la sociedad, las que aseguran equidad y el logro de las principales aspiraciones, el único ámbito posible para este fin: la paz.

La paz derivada de la seguridad, en el más amplio de sus conceptos, no sólo de la seguridad a la que hoy apellidamos pública, y que tiene que ver con el ejercicio de los órganos del Estado, cuya misión es garantizar los principios ya señalados, sino la seguridad que tiene que ver con las posibilidades de cada persona de lograr su desarrollo personal.

El económico que significa la posibilidad de cubrir sus necesidades, el político que duplica el ejercicio de su libertad, que implica el pleno ejercicio de sus derechos.

Para que dentro del marco de estas normas pactadas, pueda generarse la posibilidad de construir su esperanza, rompiendo los diques de las dificultades del presente que nos limitan a pensar en el futuro.

En el debate no podemos quedarnos en la disyuntiva de un Estado pasivo, pero menos aún, en la de un Estado represivo.

En conclusión. La libertad y la paz están ligadas de manera indisoluble a la certeza de la justicia y esa es, precisamente, nuestra tarea.

A la hora de debatir, que sean éstas siempre nuestras razones, acompañadas de algo todavía más profundo, tal vez hasta indefinible, la emoción y yo diría, hasta la pasión por tener la enorme oportunidad que nos ha concedido la vida o la circunstancia del privilegio de ser parte en la construcción de una sociedad que viva en paz y que esté cierta de justicia.

Es por ello, señor Presidente, que puedo decirle con satisfacción que los ejes del diseño de su política nacional nos placen y nos comprometen.

Cuando usted señala que no podemos construir una política de seguridad y de acceso a la justicia, sin mirar y atender los elementos fundamentales del desarrollo humano, porque no puede haber justicia cuando hay hambre, porque no se puede construir seguridad cuando no hay confianza, porque no se puede hablar de paz cuando no hay igualdad, porque no se puede hablar de justicia en concreto cuando ésta no es plena para cubrir las necesidades elementales de sociedad.

Sólo podemos decirle que hoy estamos aquí, estamos reunidos buscando la mejor manera de cumplir con nuestra parte como ciudadanos responsables entendidos y comprometidos.

Decirle, también, que por desgracia la circunstancia actual no nos permite equivocarnos, no nos permite detenernos. No nos permite y aquí quiero hacer énfasis, particularizar o parcializar los objetivos, el interés nacional tiene que ser el denominador común de esta conferencia.

Señores Procuradores de Justicia:

Hagamos con pasión, con inteligencia, con entendimiento la tarea a la que la denominación de nuestro trabajo nos obliga: procuremos justicia.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Interviene a continuación el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa.

-DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Sean muy bienvenidos y bienvenidas.

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; muy distinguido Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam; señor licenciado Francisco Arroyo Vieyra, Presidente de la Junta de Coordinación de la Cámara de Diputados.

Licenciado Mario López Valdez, Presidente de CONAGO, Gobernador de Sinaloa; maestro Manuel Granados Covarrubias, Presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Doctor Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; Magistrado Presidente del Tribunal Superior de esta capital; señor Magistrado Presidente del Tribunal Superior del Estado de México; señor Procurador General de Justicia de esta capital.

Muy distinguido Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; señores jefes y jefas delegacionales que nos acompañan; señores procuradores y procuradoras fiscales; personal de las diferentes procuradurías que hoy nos acompañan.

Señores jefes y jefas delegacionales.

Muy bienvenidos todos, muy bienvenidos a la Ciudad de México.

Para nosotros es un motivo de alegría, de orgullo, también, que puedan estar en esta ciudad, que nos demos cita y podamos darles la más cordial bienvenida para la celebración de este importante 29 encuentro de Procuradores, de Fiscales en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.

Quiero decir que hay una doble satisfacción de recibirlos, primero, por la importancia de este evento, por la trascendencia de que se encuentren reunidos todos ustedes, y seguramente de todos los trabajos que habrán de desarrollarse.

Y, en segundo lugar, porque me recuerda las reuniones a las que yo, también, asistí. Participo de la emoción de encontrarme con amigos y amigas con quienes compartimos, en su momento, las tareas de procuración de justicia en nuestras diferentes áreas de responsabilidad.

Así es que, hoy, inician los trabajos que habrán de desarrollarse durante dos días. Que los reúnen a ustedes y que serán llenos, seguramente, de un intercambio de experiencias, de exposición de propuestas, de detección de áreas de oportunidad en donde podremos encontrar una adecuada solución a la problemática nacional y de nuestros diferentes estados.

La experiencia nos dice que la cooperación y el trabajo conjunto es lo que da la mejor fórmula para el éxito, nos conduce a obtener los mejores resultados en beneficio de los habitantes del país.

De esta forma se constituye un frente común, es un frente de lucha en donde todos habremos de participar de manera permanente y de manera entusiasta, se erige como la mejor forma de contrarrestar y, por supuesto, de contener las amenazas que representa la delincuencia y la inseguridad.

La existencia de estos espacios permite avanzar, permite poder aportar experiencias, contar los resultados de cada una de las regiones.

Nos hemos propuesto todos, todos, apoyar la estrategia Federal para encontrar las mejores prácticas y para llevar a lo que aquí se ha dicho, a encontrar la justicia y la paz social.

La existencia de estos espacios también permite eficientar la propia tarea, la tarea original de este encuentro, que es la procuración de justicia.

De esta manera es que expreso mi reconocimiento a la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, instancia que se ha confirmado a lo largo de los años, es una eficaz plataforma para poder discutir y para poder poner en práctica los mejores proyectos, que han fortalecido los esquemas de procuración de justicia en el marco del sistema nacional de seguridad pública.

En la Ciudad de México la procuración de justicia ha tenido como sello distintivo una política incluyente, en donde se participa con todos, donde se colabora con todos.

Nosotros habremos de reconocer siempre el apoyo de las instancias Federales, el apoyo del Gobierno Federal en esta tarea. Esta tarea no se puede realizar de manera aislada, no hay un solo héroe, no hay una sola línea de triunfo, es una línea compartida, es una tarea en donde todos, todos absolutamente debemos de estar trabajando de manera permanente.

Tenemos la firme convicción de continuar con este compromiso, combatir a la delincuencia, encontrar el apoyo a las víctimas, trabajar de manera coordinada, fortalecer los servicios periciales.

La Ciudad de México estará permanentemente trabajando en estas tareas. La Ciudad de México seguirá trabajando de la mano con todos y cada uno de los estados y con todas y cada una de las instancias Federales ocupadas de este reto. La seguridad es y será una agenda permanente de la Ciudad de México.

Estaremos en esta labor fundamental del Estado observando todos y cada uno de los lineamientos que en materia de derechos humanos ocupan a nuestro país.

Reconocemos, también, la participación ciudadana en esta tarea. Nosotros tenemos muy claros ejemplos de que la lucha ciudadana y que la participación de la sociedad abona a la consecución de los fines.

Estaremos trabajando con los elementos metodológicos necesarios, para poder encontrar los resultados.

Éste es un encuentro que debe ser muestra inequívoca del potencial que ofrece el trabajo conjunto. Es un encuentro que debe muestra inequívoca de que todos estamos trabajando en el mismo sentido, de que estamos desarrollando la misma plataforma esencial, que hay coordinación entre las autoridades locales de todo el país y la Federación.

Estoy seguro que las deliberaciones a realizar en este foro surgirán y surgirán de manera abundante. Llegaremos, así, a consensos, necesarios para proseguir esta lucha. Una lucha clara, franca, decidida, contra la delincuencia, contra la impunidad, en una perspectiva integral.

Es por eso que quiero reiterar a ustedes que la Ciudad de México seguirá en esta línea de cooperación.

Quiero volver a referirme a los procuradores y procuradoras.

Nosotros estamos muy pendientes, desde las esferas de la conducción de Gobierno, de apoyar su tarea, de contribuir con esto que se ha trazado en la línea del Gobierno Federal: una línea regional de actuación, sólida, consistente, para dar resultados.

La Procuraduría tiene una tarea fundamental: Que no haya impunidad. Y nosotros vamos a trabajar de manera decidida en ella.

Estaremos sumando esfuerzos, con el fin de asegurar a todas y a todos los mexicanos mejores posibilidades de desarrollo de un ambiente de paz y de justicia, de justicia plena, para los fines de México, para los fines que todos queremos.

Muchas gracias.

Muy buenos días.