-MODERADORA: Escuchemos, enseguida, la intervención del maestro Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Pública.

-SECRETARIO AURELIO NUÑO MAYER: Señor Presidente de la República, con su permiso.

Muy buenos días.

¿Les gustó Teotihuacán? Sí. Tehuacán, también. Ahí están de Tehuacán. Muy bien.

¿Se la han pasado bien? ¿Están contentos? No los escuché. Más fuerte.

Señor Presidente:

Muchas gracias por abrirnos la puerta de su casa para poder celebrar y festejar hoy a los mil niñas y niños más talentosos de nuestro país.

Y, con su permiso, quiero pedir que todos les demos un aplauso en éste, su día, en su reconocimiento por su esfuerzo.

Ustedes, sin lugar a dudas, son un ejemplo de esfuerzo, de dedicación, de entrega y de creer en la educación.

Y lo que han conseguido, y que hoy están aquí es un gran triunfo para ustedes, para sus familias.

Pero, también, para mexicanas y mexicanos que son muy importantes: sus maestras y sus maestros.

Lo que hoy han podido conseguir en gran medida se debe al trabajo de las maestras y de los maestros de México; los suyos, maestras y maestros destacados, pero los de todo México.

En mis recorridos por las escuelas que he tenido el privilegio de conocer a miles de maestros, lo que he aprendido es que ser maestro, más allá de ser un trabajo o ser una profesión, es una auténtica vocación de vida.

Yo les quiero pedir niñas y niños que, también, les demos un aplauso muy fuerte a todas sus maestras y maestros, por el trabajo y la dedicación que han tenido.

Y en el reconocimiento que hacemos hoy a las maestras y a los maestros destacados, que los acompañan transmitirles también nuestro reconocimiento a todas las maestras y maestros de México que trabajan diario con una gran vocación.

Quisiera, también, reconocer el esfuerzo de dos personas que tienen un enorme compromiso por la educación: Luis Robles, quien dirige al Grupo Bancomer, por el trabajo y el apoyo que da a estas becas, pero el apoyo que da a la educación, y, por supuesto, al maestro Juan Díaz de la Torre, un hombre con una gran entrega por las maestras y los maestros de México, y por la calidad de la educación.

A quiénes de ustedes les gusta la historia. Levanten la mano.

Muy bien.

Déjenme entonces, de manera muy breve, contarles un poco de historia.

Hace 100 años, hace casi 100 años, hace 95 años, hubo un Presidente que ustedes seguro conocen, que se llamó Álvaro Obregón.

¿Si lo conocen?

Y un primer Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos.

¿Lo conocen?

Ellos, como muchos otros mexicanos, tenían una gran preocupación: cómo hacer mejor a México, y enfrentaban un gran problema.

En esa época, únicamente uno de cada 10 niños iba a la escuela, y siete de cada 10 niños no sabían, ni leer, ni escribir.

Y la pregunta era: Cómo podían hacer a México mejor, si no había escuelas, si no había maestros suficientes, y los niños y las niñas no sabían leer. Y por eso crearon la Secretaría de Educación Pública.

Y a casi 100 años de distancia, a 95 años de distancia, todos los niños, como ustedes, todos los niños que van a la primaria de este país tienen una escuela y tienen una maestra o un maestro que trabaja con una gran dedicación. Ese gran sueño fue posible.

Hoy, más del 95 por ciento de la población ya es alfabeta, y eso ha sido un gran triunfo.

Y saben por qué. Ustedes lo saben y por eso están aquí.

Porque la educación tiene la capacidad, la educación tiene el potencial; la educación tiene ese poder mágico de cambiar y de transformar vidas.

La educación, como les está pasando ahorita a ustedes, desde muy jóvenes, tiene la capacidad de cambiar su vida y tiene la capacidad de lograr que ustedes puedan conquistar todos sus sueños, todos los que quieran.

Ahorita le preguntaba a Diego que qué quería ser de grande. Y me decía que todavía no sabía, pero que le gustaban mucho las matemáticas. Y seguramente muchos de ustedes quieren ser científicos.

¿Quién quiere ser científico aquí?

Seguramente muchos quieren ser maestros para seguir el ejemplo de sus maestros.

Tienen muchos sueños. Y yo les quiero decir algo: Esos sueños son posibles, a través de la educación.

Y es por eso que también ahora, en los principios del Siglo XXI, el Presidente de la República, el licenciado Enrique Peña Nieto, tomó otra decisión muy trascedente: hacer una reforma que pudiera transformar de fondo la educación para que sea aún mejor.

Para que podamos tener mejores escuelas, para que podamos seguir apoyando a los maestros para que cada vez sean mejores, para que podamos tener mejores contenidos.

Y para qué.

Para que muchos niños más, como ustedes, los mil niños más destacados de este país, puedan transformar su vida a través de la educación. Y, al transformar su vida, transformar la de sus familias. Y al transformar la de sus familias, las de sus comunidades. Y así, a través de la educación, transformar a México.

Todos los sueños que ustedes tengan los van a conseguir a través de la educación, que es el arma más poderosa, decía Nelson Mandela, de quien seguro también han escuchado hablar, que es la educación el arma más poderosa para transformar sus vidas y, por lo tanto, es también el arma más poderosa para transformar a México.

Y es por eso que estamos en esta convicción de lograr la gran transformación.

Por quiénes. Por ustedes, quienes son y tendrán en sus manos el futuro de este gran país.

Sigan estudiando mucho, sigan divirtiéndose también mucho.

Sigan teniendo sueños, no pierdan ninguno. Todos son posibles a través de la educación, y sigan disfrutando su estancia, aquí, en la Ciudad de México.

Todos nos sentimos muy orgullosos de ustedes.

Muchas felicidades.

-MODERADOR: Queda en uso de la palabra el licenciado Luis Robles Miaja, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero BBVA Bancomer.

-LIC. LUIS ROBLES MIAJA: Muy buenos días a todos.

Con su permiso, señor Presidente de la República.

Distinguidos integrantes del presídium.

Queridos jóvenes.

Señoras y señores:

Es un privilegio intervenir en la ceremonia en la que el señor Presidente de la República hace un reconocimiento a los mejores estudiantes de sexto de primaria de México.

Siempre resulta muy estimulante poder dirigir unas palabras a los jóvenes que han logrado el mayor aprovechamiento educativo de todos los mexicanos de su edad.

Quiero decirles que cuando los escuché cantar el Himno, yo asisto a muchas o algunas ceremonias en donde se canta el Himno, y pocas veces lo había sentido tan en el corazón, dada la forma tan extraordinaria como lo cantaron.

Queridos jóvenes:

En primer lugar, quiero decirles que la beca que se han ganado no es un regalo. Ustedes se la merecieron por el esfuerzo y dedicación, así como por el apoyo de sus padres, familiares y maestros.

También quiero decirles que forman parte de un grupo muy especial de mexicanos ilustres. En efecto, grandes hombres como Mario Molina, Premio Nobel de Química; Luis Donaldo Colosio, un excepcional político, así como el expresidente Ernesto Zedillo fueron merecedores en su día del reconocimiento que hoy se les otorga a ustedes.

Ahora bien, queridos jóvenes:

El premio que hoy reciben, no sólo los debe de llenar de orgullo y satisfacción, también les debe recordar que tienen deberes con sus familias, sus comunidades; que pueden resumirse como obligaciones de gratitud, responsabilidad social y solidaridad.

Gratitud con sus padres, maestros y familia, sin ellos, que les han dedicado su vida, no serían lo que hoy son: los mejores estudiantes del país.

Responsabilidad con la sociedad, porque los talentos que tienen deben usarlos para contribuir, de alguna manera, al desarrollo de nuestra Patria.

Finalmente, solidaridad. Una palabra que a veces se utiliza en exceso y define muchos comportamientos, pero que yo la traduzco simplemente en preocuparse y ocuparse de los demás.

Siempre deben estar atentos a las necesidades de sus familias, amigos, vecinos; e, inclusive, aunque hoy suene muy ambicioso, de las necesidades de nuestro querido México.

Señor Presidente.

Queridos jóvenes.

Señoras y señores:

En un mundo globalizado es necesario que todos potenciemos nuestras capacidades intelectuales y espirituales, y eso sólo se logra con una educación de calidad.

Además, la educación sienta las bases de una sociedad basada en la meritocracia, en donde todos los mexicanos tendrán igualdad de oportunidades.

Sólo con una educación de calidad nos convertiremos en una Nación más justa, próspera y desarrollada.

Por ello, la Reforma Educativa es la reforma estructural más importante que el Estado mexicano haya realizado en muchos años.

Dicha reforma tiene como fin fundamental el educando, centrando su eje en la escuela; comunidad en la que los maestros juegan un papel especial.

Maestros, héroes anónimos cuando hablamos de ellos en plural, pero que para cada uno de nosotros tienen cara y ojos, nombre y apellidos. Personas que nos formaron y que recordaremos y reconoceremos toda la vida.

Dado lo anterior, me duele mucho observar cómo un pequeño grupo de líderes y algunos grupos de interés alteran la paz, la convivencia, la actividad económica de algunas regiones del país, con el fin de evitar la aplicación de la reforma.

Ya basta. Diálogo siempre, pero el diálogo legítimo sobre la Reforma Educativa y su modelo debe tenerse en los foros convocados por el Secretario Nuño, mismos en donde todos podemos aportar.

Quienes se autoexcluyan de participar en ellos y busquen derogar la reforma sin más, claramente tienen objetivos distintos a la educación de nuestros niños.

Aún así, las autoridades correspondientes han abierto un diálogo con ellos, y es lo correcto.

Pero lo que no es válido es pretender tener conversaciones y simultáneamente afectar la educación de nuestros niños y jóvenes, así como la paz, la actividad social, el desarrollo económico, el Estado de Derecho y la prosperidad de los estados más pobres del país.

Eso se denomina simplemente: extorsión, misma que es inaceptable. Ya basta. El bienestar del país no puede ser rehén de intereses cuestionables de unos cuantos.

Señor Presidente:

Considero que esta reflexión es compartida por la iniciativa privada, por muchas organizaciones civiles y por gran parte de la sociedad mexicana.

Por ello, le expreso, tanto a usted como al señor Secretario de Educación Pública, que cuentan con el apoyo de todos para que la Reforma Educativa sea una realidad y se aplique a cabalidad en todo el país.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Escucharemos la intervención del profesor Juan Díaz de la Torre, Presidente del Consejo General Sindical del SNTE.

-PROF. JUAN DÍAZ DE LA TORRE: Muy buenos días a todas, a todos.

Los saludo con aprecio y con respeto.

Ciudadano Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Muy distinguidos integrantes de la mesa del presídium, con quien tengo el honor de participar; queridas maestras, maestros, pero fundamentalmente queridas niñas y niños.

Señores de los medios de comunicación:

Este día, realizamos una de las celebraciones que más enorgullecen a la sociedad mexicana, y muy especialmente a las comunidades educativas de todo el país.

Los excelentes logros escolares que ustedes, queridos niños, han obtenido, son motivo de enorme alegría para sus padres, para sus maestros, para las autoridades educativas y, desde luego, que son un ejemplo, un gran ejemplo para millones y millones de niños y jóvenes, que tienen en la educación una valiosa herramienta para el éxito personal y de sus familias.

Expresamos, a nombre de los maestros de México, nuestra más sentida felicitación y reconocimiento a nuestras compañeras y compañeros maestros que el día de hoy son distinguidos por su elevado desempeño.

Maestras y maestros ejemplares que ejercen su vocación, cumplen su compromiso y obtienen importantes logros, reflejados en el deber cumplido, en el éxito escolar de sus estudiantes, en la alegría de las madres y padres de familia, quienes ven premiado su esfuerzo que realizan por la educación de sus hijos.

La distinción que hoy reciben, queridas maestras y maestros, es desde luego un premio a su dedicación y a su desempeño personal.

Y es también un reconocimiento de parte del Gobierno de la República a la dignidad y al orgullo de ser los maestros de México.

Este evento es una expresión del círculo virtuoso que representa la corresponsabilidad; una muestra de lo que es posible lograr cuando los maestros, los estudiantes, los padres de familia y las autoridades educativas alineamos nuestros esfuerzos y actuamos en común, para obtener lo mejor de nuestro sistema educativo.

Con el permiso de ustedes, quiero extender nuestra felicitación a todas las comunidades educativas del país, por la reciente culminación del Ciclo Escolar 2015-2016. Un año que ha sido enriquecedor para todos.

Para los niños y jóvenes, porque dieron un paso más en su formación; para las maestras y los maestros, porque nuevamente cumplieron con su responsabilidad con México.

Para los padres de familia y para el respaldo explícito y el cuidado demostrados en la educación de los niños.

Como organización sindical, quiero destacar la excelente tarea realizada por nuestras maestras y maestros, que a lo largo del año aportaron todo su talento, su vocación y profesionalismo, para garantizar que nuestros niños y jóvenes ejercieran este derecho constitucional a recibir educación.

También manifiesto nuestro agradecimiento a las madres y padres de familia, por su admirable participación en la educación de sus hijos, porque todos los días hicieron posible el cumplimiento del calendario escolar y por depositar su confianza en sus maestras y maestros.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Cada día tenemos más razones para refrendar nuestro apoyo a la transformación del sistema educativo nacional; para fortalecer la confianza de que haremos realidad el objetivo de alcanzar una educación de calidad para todos los mexicanos.

Todos entendemos la importancia que tiene la educación para el progreso económico y el bienestar de la sociedad, para la construcción de un futuro más prometedor y lleno de oportunidades.

La transformación del sistema educativo es fundamental para asegurar que nuestra niñez y juventud estén en igualdad de condiciones y tengan las mismas oportunidades para ejercer a plenitud ese derecho.

En un mundo cada vez más diverso, complejo e interrelacionado, contar con una educación de calidad es uno de los retos más importantes, entre otras razones, porque no podemos quedarnos rezagados ante los avances científicos, tecnológicos y culturales, logrados ya por las naciones más desarrolladas.

En pleno Siglo XXI, el país no puede darse el lujo de quedar en desventaja, frente a las naciones que basan su prosperidad en el conocimiento, para lo cual la educación es un factor clave y decisivo.

Mantendremos nuestro respaldo a esta transformación, porque el nuevo marco legal, que rige y norma hoy la profesión docente, fortalece el carácter público, laico, gratuito y obligatorio de la educación; así como la obligación de hacer efectivo el derecho humano a una educación de calidad.

Asimismo, porque esta reforma transformadora tiene como ejes principales: el mejoramiento de las prácticas y los métodos pedagógicos, el fortalecimiento de las escuelas, la formación de un ser humano integral, el fortalecimiento de la formación y desarrollo profesional de los maestros, así como el respeto irrestricto a todos sus derechos laborales adquiridos en el pasado.

Para la implementación de la reforma y sus desafíos, la autoridad educativa y nuestro sindicato, hemos entablado un diálogo muy serio para que, en el marco legal vigente, logremos identificar y dar solución a los problemas más graves que se han diagnosticado en dicha implementación.

En este contexto, quiero reconocer la disposición mostrada por la Secretaría de Educación Pública para entender y atender las observaciones y propuestas del magisterio hechas a través de nuestro Sindicato.

El diálogo con la SEP para el análisis y construcción de acuerdos que hoy existen con nuestra organización sindical van a contribuir a que se resuelvan las dificultades y a una implementación más cuidadosa, profesional y más justa, respetando en todo momento la dignidad y los derechos adquiridos de los trabajadores de la educación.

Respaldar la Reforma Educativa es entender muy bien que desde ahí se abre una ventana de oportunidades para que las actuales y futuras generaciones de nuestros estudiantes puedan contar con una educación de calidad con equidad, que sea el motor para el desarrollo integral de la Nación y el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos.

En los maestros, en los directivos, en las instituciones de la República, las autoridades educativas, las instituciones de educación superior y los centros de investigación, así como en las organizaciones de la sociedad civil, radica la fuerza transformadora para asegurar el éxito educativo de México.

Por nuestra parte, queremos reiterarle a la sociedad y a los padres de familia que pueden tener la certeza y la tranquilidad de que el magisterio les seguirá cumpliendo a todos ustedes: a la educación nacional, a nuestros niños y jóvenes, a todo el pueblo de México.

Como organización sindical ejercemos, por supuesto, la representación de los derechos de los maestros, pero, también, mantenemos vigente un mandato fundacional desde hace 73 años, que nos convoca a participar en el mejoramiento de la educación de los mexicanos.

Queridas maestras y maestros.

Queridos estudiantes que hoy son reconocidos:

Con la digna representación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, le reitero mi cálida felicitación, un reconocimiento permanente y un abrazo muy afectuoso por el ejemplo de dedicación y compromiso que hoy ofrecen a la comunidad educativa nacional y al pueblo de México.

Estoy seguro de que en el próximo ciclo escolar seguirán demostrando valor, emoción, cariño y dedicación por el saber.

Estoy convencido de que donde estén sabrán aprovechar las oportunidades que la vida les ofrezca.

Les deseo lo mejor en sus vacaciones. Y tengan la certeza de que cuando vuelvan a sus escuelas, los maestros los recibirán con los brazos abiertos, siempre dispuestos a cumplir con el deber que tienen con ustedes y con sus familias.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADOR: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el Secretario de Educación Pública, el Presidente del Consejo de Administración de Grupo Bancomer y el Presidente del Consejo General Sindical del SNTE, harán entrega de 32 diplomas a los alumnos de cada entidad federativa que obtuvieron el primer lugar en la Olimpiada del Conocimiento Infantil 2016.

Queremos hacer de su conocimiento que las tres primeras menciones por primera vez coincidieron en el número de aciertos, 73 de 80, lo que los convierte en los más destacados del país.

(ENTREGA DE DIPLOMAS)

-MODERADOR: Docentes y alumnos destacados 2016, México se siente muy orgulloso de ustedes, y les reconoce con un fuerte aplauso.

-MODERADORA: Interviene a continuación Ricardo Enrique Preciado Hernández, del Estado de Colima y primer lugar nacional en la Olimpiada del Conocimiento Infantil 2016.

-NIÑO RICARDO ENRIQUE PRECIADO HERNÁNDEZ: Muy buenos días.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Maestro Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Pública.

Distinguidos integrantes del presídium; compañeras y compañeros estudiantes:

La profunda emoción que siento al estar aquí, frente a ustedes, y compartir al lado del Presidente Enrique Peña Nieto, no la comparo con nada. Es un sueño hecho realidad.

Un sueño que tuve desde segundo grado de primaria y que se lo dije a mis papás. Ya me pellizqué varias veces y me convencí: es real.

Ésta es una oportunidad única, maravillosa, para agradecer, ante todo, haber nacido en Colima y ser orgullosamente mexicano.

Quiero a mi país, quiero a mi Patria, que nos brinda educación a todos los niños mexicanos hasta alcanzar una profesión.

Las oportunidades están ahí, hay que ir por ellas, encontrarlas y poner nuestro granito de arena para lograr nuestros sueños.

Aquí estamos cumpliendo el primero de ellos: estar al lado del Presidente de todos los mexicanos.

Compañeros:

Los invito a seguir esforzándonos, pero sobre todo les pido que sigamos soñando. Soñemos mucho, pero eso sí, no durmamos de más.

México nos necesita muy despiertos y dispuestos a prepararnos para contribuir al desarrollo nacional.

Todo lo que podamos lograr, no hay que olvidarlo, se debe a nuestros maestros y maestras. Sin ellos nuestras metas y sueños no serían posibles.

Nuestra eterna gratitud por su paciencia, dedicación y cariño con el que nos enseñan. Mil gracias.

Somos el fruto que ustedes sembraron y no los vamos a defraudar.

Señor Presidente:

Esta convivencia es un bonito estímulo para todos nosotros.

Qué bueno que se mantiene esta reunión nacional, que nos permite conocernos, intercambiar experiencias y puntos de vista.

Respetuosamente le pido, señor Presidente, siga apoyando la educación. Sabemos que busca el beneficio de todos los mexicanos.

A nombre de todos mis compañeros, en especial a Diego Emilio, del Estado de México, y a Erick Alexander, del Estado de Tamaulipas, por compartir sus ideas en este mensaje, ya que ellos obtuvieron, al igual que yo, el más alto resultado.

Agradezco a usted, al Secretario de Educación Pública y a las autoridades educativas del país las atenciones que han tenido para nosotros.

Esto quedará grabado en nuestra memoria y corazón, y será una motivación para seguir estudiando.

A los papás y mamás:

Les digo que es muy importante que apoyen a sus hijos e hijas. Apóyenlos siempre y escuchen sus sueños, pues por más extraños que parezcan, se pueden hacer realidad. Se los afirmo yo, que por eso estoy aquí.

Gracias, señor Presidente.

Gracias a todos.

Gracias, México.