Diversas intervenciones durante el evento: Apoyo del Banco Mundial a PROSPERA, Programa de Inclusión Social, que tuvo lugar en el Salón Adolfo López Mateos de la Residencia Oficial.

-MODERADOR: Queda en uso de la palabra el Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Luis Videgaray Caso.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muy buenos días.

Es un privilegio dar la bienvenida a todos ustedes a la Residencia Oficial de Los Pinos.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; doctor Yong Kim, Presidente del Banco Mundial; destacados integrantes del presídium; amigas y amigos.

El día de hoy México tiene el privilegio de recibir en nuestro país al Presidente del Banco Mundial. El Presidente Kim, quien en su estancia a cargo del liderazgo de esta institución financiera internacional, fundamental para el desarrollo del mundo en los últimos 70 años, se ha distinguido por ser un hombre que se atreve a hacer cambios.

El doctor Kim ha impulsado cambios profundos al interior del Banco a través de un proceso de reformas en la organización, en la misión y en la forma en que trabaja el Banco Mundial, y lo ha hecho también en la forma en que el Banco se relaciona con las distintas naciones, en los productos, en la asesoría, en la innovación que aporta el Banco Mundial en todo el mundo.

Los mexicanos tenemos el privilegio de contar en el doctor Jim Kim con un amigo y con un aliado; con un aliado para nuestra propia transformación.

México emprendió una agenda de cambio estructural desde el inicio de la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto. Y desde el principio, incluso antes, desde la etapa de transición, hemos contado con el apoyo, con el consejo, con la asesoría y con el entusiasmo del Banco Mundial y de su Presidente.

Quiero reconocer que el apoyo del Banco Mundial va mucho más allá del crédito. Sin duda, México es un cliente importante, es un acreditado importante del Banco Mundial, que hoy tiene uno de los límites más altos de disponibilidad como país, gracias también a la intervención del doctor Kim y de todo su equipo, que permitieron elevar a 19 mil millones de dólares el límite de crédito disponible para México en el Banco Mundial.

Y si bien estos recursos, son y han sido históricamente valiosos, lo más valioso que aporta el Banco Mundial es el conocimiento que comparte con nosotros. Conocimiento que va más allá de las abstracciones, conocimiento que va más allá de la teoría, es conocimiento práctico, son recomendaciones que inciden en la política pública que en México se está atreviendo a cambiar el país.

Uno de los aspectos donde hemos tenido una colaboración más importante del Banco Mundial desde hace muchos años es en la política social.

En la política social en la que México se ha destacado por ser un innovador y que ahora, gracias a la decisión y liderazgo del Presidente Enrique Peña Nieto, con la transformación del Programa Oportunidades en PROSPERA, México vuelve a innovar y a ponerse a la vanguardia de los cambios en la política social.

Se trata de pasar de un enfoque asistencial a un enfoque de productividad, y a un enfoque de hacer que la productividad sea para todos, vinculando a los programas sociales con los programas de formación profesional, de entrenamiento, de crédito, de inclusión financiera.

Esto lo que permite es utilizar la gran plataforma que se creó en México desde la década de los 90, a partir de lo que era originalmente el Programa Progresa, hoy convertir a este programa en un esfuerzo de inclusión productiva y de democratización de la productividad.

Y para ello, el consejo, el acompañamiento y el entusiasmo compartido con el Banco Mundial, sin duda, ha sido un gran activo para lograr el cambio.

Yo quiero agradecer los diferentes apoyos que el Banco Mundial le da a México, en temas que van desde las energías limpias, proyectos educativos, ahora empezando un proyecto importante para la productividad en el campo mexicano y, por supuesto, a través de las diferentes áreas del Banco Mundial como la Corporación Financiera Internacional, el IFC, por sus siglas en inglés para el desarrollo de instrumentos tan innovadores como el nuevo Fondo México-China que el señor Presidente acaba de lanzar en su más reciente gira de trabajo.

Un fondo que tendrá dos mil 500 millones de dólares para invertir en México en infraestructura, en desarrollo y en creación de empleos.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

México está decidido a transformarse.

México ha decidido emprender reformas profundas para cambiar su realidad.

Ante la adversidad, México responde con implementación precisa, con políticas públicas innovadoras para promover el crecimiento económico, un crecimiento incluyente para promover inclusión financiera, para promover la democratización de la productividad.

Y en este esfuerzo, sabemos que contamos con el apoyo, con la orientación y la solidaridad del Banco Mundial y de su Presidente el doctor Jim Yong Kim.

Muchas gracias y muy buenos días.

-MODERADOR: Interviene enseguida la Secretaria de Desarrollo Social, maestra Rosario Robles Berlanga.

-SECRETARIA ROSARIO ROBLES BERLANGA: Muy buenos días a todos, a todas.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto; doctor Yong Kim, Presidente del Banco Mundial; estimados miembros del presídium.

El apoyo del Banco Mundial al Programa PROSPERA tiene muchos significados.

En primer lugar, está integrado por dos componentes básicos: el apoyo directamente a PROSPERA, para fortalecer su operación, y las herramientas y estrategias para su monitoreo y evaluación.

Y el segundo componente, que estará a cargo directamente de SEDESOL, y que buscará apoyar la creación del Sistema de Información Social Integral, y una Estrategia de Atención Regional para el Desarrollo Social.

Este respaldo del Banco Mundial hacia México es muy importante, porque busca apoyar para la implementación de los programas sociales, que han sido siempre vanguardia a nivel internacional.

Es, también, un gesto de confianza hacia un Gobierno que tiene como hoja de ruta el ejercicio efectivo de los derechos sociales, y la firme decisión de erradicar la pobreza extrema y el hambre.

Con la idea que nos ha planteado el Presidente de venir a transformar y no a administrar, es que hemos hecho esta evolución tan importante del programa llamado Oportunidades hacia PROSPERA, que no es otra cosa que superar la visión asistencialista y construir salidas productivas, con base en la cultura emprendedora y la dignidad de nuestra gente.

Esta nueva política social impulsa sólidos esquemas de coordinación interinstitucional y entre órdenes de Gobierno, con el propósito de darle mayor eficacia al gasto público para abatir carencias y acercar derechos.

Una política social que incorpora la participación de la sociedad y de las propias comunidades organizadas para impulsar el desarrollo local con las iniciativas y energías de los ciudadanos.

Hoy, con la reingeniería de PROSPERA y sus incentivos para la productividad, apostamos a que el esfuerzo y la capacidad de las personas en pobreza se traduzcan en movilidad social.

El reto era no sólo darle mayor eficacia al programa, se trataba también de una cuestión de dignidad y de construcción de ciudadanía.

Oportunidades, sin duda, ha sido un programa muy exitoso en la construcción de capital humano, sin embargo, no logró romper el ciclo de reproducción intergeneracional de la pobreza.

Las cifras lo demuestran. A pesar de una creciente inversión de recursos públicos en el programa y un aumento de cobertura las cifras relativas a la pobreza hoy son similares a las observadas en 1992.

Para el rediseño de Oportunidades, revisamos más de 200 evaluaciones provenientes de distintas instituciones académicas y centros de investigación nacionales y extranjeros, pero también escuchamos las voces de la gente, sobre todo de las mujeres que son el motor del programa, que dijeron con claridad que ya no querían sólo recibir dinero, sino que querían crecer y demostrar que podían generar riqueza y prosperidad para sus familias y sus comunidades.

Por ello, PROSPERA es una transformación de fondo al construir un auténtico sistema de protección social incorporando nuevos componentes de inclusión financiera, productiva y laboral, y con ello de inclusión social.

Así, PROSPERA se pone a la vanguardia en los programas para superar la pobreza a nivel internacional, al armonizar la política económica con la política social.

Quiero decir, además, que por instrucciones del Presidente, PROSPERA será evaluado de manera rigurosa para identificar impactos y áreas de mejora continua.

Quiero agradecer el respaldo del Banco Mundial para fortalecer nuestra política social a favor de los mexicanos que más lo necesitan.

Este apoyo permitirá no sólo fortalecer este sistema de protección social, sino la creación de un observatorio y una plataforma de información para la planeación regional, así como la integración de un comité de expertos sobre pobreza urbana, el cual elaborará recomendaciones en la materia en un país donde casi el 70 por ciento de la población en pobreza se concentra en las ciudades.

Muchas gracias al doctor Yong Kim por su apoyo.

Muchas gracias, también, a Jorge Familiar, por hacer posible la concreción de este esfuerzo.

Los desafíos de México son muchos y muy complejos, sí. Pero tenemos un liderazgo político transformador en el Presidente Enrique Peña Nieto. La creación de PROSPERA así lo demuestra, así como demuestra el compromiso del Presidente con la prosperidad y el bienestar de todos y de todas.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al Presidente del Banco Mundial, doctor Jim Yong Kim.

-DR. JIM YONG KIM: Buenos días a todos.

Señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto; señor Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso; señora Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles; distinguidos Secretarios; delegados estatales de PROSPERA; amigas y amigos todos.

No sabían que los coreanos hablan español. No.

Es un gran placer para mí estar aquí, hoy, con ustedes, en atención a la amable invitación del señor Presidente Peña Nieto.

Hace unos años, en otra visita de un alto funcionario del Banco Mundial a México, tuvimos la oportunidad de conocer a Antonio Montes, un joven de 17 años del Estado de Morelos, que aspiraba con llegar a ser un chef profesional.

Aunque no sabemos con certeza si lo logró, el entusiasmo con que compartió en ese momento su sueño de un futuro mejor, a pesar de ser ya papá y mamá de sus dos hermanos menores, nos hace pensar que sí lo hizo.

Lo que sabemos con certeza, porque así lo comunicó Antonio en esa ocasión, es que sin la transferencia de efectivo que les enviaban, entonces él y sus hermanos no habrían podido siquiera alimentarse bien y mucho menos acudir a la escuela y soñar con llegar a ser alguien en la vida.

(INTERPRETACIÓN AL ESPAÑOL)

Amigos:

La historia de Antonio es la historia de millones de niños en México y en todo el mundo. A pesar de las penurias, tuvieron un intenso deseo de lograr sus sueños y mejorar sus vidas y las vidas de sus seres queridos.

Sin embargo, aprovechar las oportunidades, mantenerse sanos, de aprender una vocación, de encontrar un empleo y generar ingreso, se requiere ayuda para poder sortear los obstáculos.

Estamos aquí para hablar de la importancia de las redes de protección y la protección social que los países otorgan a sus ciudadanos, pero sería un error estar aquí, en México y no hacer una reflexión sobre la tragedia de la desaparición de 43 jóvenes.

Quisiera sumar mi voz en apoyo a las familias de los estudiantes desparecidos. Se merecen la verdad, se merecen justicia. Estoy seguro, y lo sé, que el Gobierno, hoy por hoy, está haciendo todo su esfuerzo para develar los hechos en su totalidad y llevarán ante la justicia a aquellos responsables por esta injusticia.

Tragedias tan terribles como éstas, socavan la necesidad de continuar invirtiendo en el futuro de los más vulnerables, mejorar su bienestar y proveerles con mejores oportunidades y mejores empleos.

Durante la generación anterior y más, México ha sido un líder en la provisión de asistencia por medio de Oportunidades. Fue uno de los primeros programas en el mundo de transferencias en efectivo condicionadas que proveía incentivos a las familias para invertir en la salud y en la educación de las familias, y vinculaba el ingreso que se les proveía e invertirlo en el futuro de sus hijos.

Esta estructura innovadora también se combinó con una orientación de vanguardia que nosotros en el Banco Mundial llamamos la ciencia de la entrega.

Una filosofía que trata de capturar y hacer una curaduría de lo que mejor funciona en programas de desarrollo y lo difundimos en todo el mundo.

Oportunidades cumplió con los estándares más altos de buena gobernancia, transparencia y algo más importante, recolectó información de la gestión del programa en tiempo real y la utilizó para hacer reformas basadas en evidencia.

Esta concentración incesante en la implementación fue crucial para su éxito y lo convirtió en uno de los programas más grandes del mundo que aporta protección social.

México debe de estar orgulloso de que Oportunidades haya sido el modelo de programas de red de protección social en 52 países. Aparte México, el grupo del Banco Mundial es una de las entidades que más apoya a Oportunidades y aportó dos mil 750 millones de dólares en préstamos de bajo interés desde el 2009.

México tiene un registro de líder social en el diseño e implementación de programas de protección social. Es una de las razones por las que estamos muy emocionados por el anuncio de hoy, el anuncio que se hace sobre el Programa PROSPERA.

Tal y como les expliqué al vincular Oportunidades al sistema del país de protección social, representa la siguiente generación en el desarrollo de redes de seguridad social. Crea nuevas oportunidades para los beneficiarios de Oportunidades en una amplia gama de sectores y muestra la flexibilidad para abrirse a una vida urbana y con gran movilidad.

Nos han convencido de que apoyemos al programa en México. Nos da mucho gusto que tendrán 350 millones de dólares en un préstamo de bajo interés para el desarrollo de PROSPERA.

PROSPERA y las redes de protección social en general, serán cruciales para lograr nuestro objetivo, de ponerle fin a la pobreza extrema para el año 2030.

En las últimas décadas, el crecimiento del ingreso ha sido el responsable del 70 por ciento del éxito de los países para ayudar a las personas a salir de la pobreza extrema. Sin embargo, nuestro último pronóstico especifica que en América Latina el crecimiento económico promedio va a reducirse en 1.2 por ciento este año.

Esta proyección está muy lejos del 4 por ciento anual, en promedio, que ayudaría a reducir la pobreza en toda la región y tal y como se había planteado en los últimos. Para el beneficio de los pobres, los gobiernos deben de adoptar reformas estructurales adecuadas para incentivar el crecimiento económico.

Dada la tendencia que hay a la desigualdad en los últimos años, cada vez más creciente, los gobiernos deben de dar pasos y tomar acciones para asegurar que las ganancias del crecimiento se repartan de una manera igualitaria, especialmente, con aquellas personas que no tienen un ingreso o que tienen un ingreso muy pequeñito.

Este tipo de progreso proviene de las inversiones que se hacen en la gente, como por ejemplo, en la mejora de servicios de salud y acceso a la educación.

Las redes de seguridad social como PROSPERA aportan un colchón financiero para los pobres, ya que les dan la oportunidad de tener un mejor nivel de salud y de seguridad, y se les da la oportunidad de aprender habilidades y encontrar un mejor empleo.

A final de cuentas, se convierten en trabajadores más productivos, aumentan su nivel de ingreso y promueven el crecimiento económico.

Hoy, alrededor de 345 millones de personas viven en pobreza extrema en todo el mundo, y son beneficiarios de un programa de red de seguridad social.

La expansión de estos programas de seguridad, en especial las transferencias en efectivo han sido esenciales en África. Y una vez más, México ha tenido una función preponderante en la provisión de asesoría técnica en los países africanos.

En 2010, 21 países tenían, de alguna manera, programas de este tipo de transferencia de efectivo. Hoy, las redes de seguridad sociales están presentes en 37 naciones africanas.

Estos programas han ayudado a romper el círculo vicioso de nacer pobres, sin oportunidades y quedarse en esa situación de una generación a la otra.

Tomemos, por ejemplo, a Marruecos. Lanzó un Programa de transferencia de efectivo condicionada en el 2008, que requería a los beneficiarios de que se aseguraran de que sus hijos fueran a la escuela primaria.

En sólo dos años, la deserción escolar cayó en un 57 por ciento y el país expandió su programa a más de 800 mil estudiantes.

Pero debemos de hacer que estas redes de seguridad se extiendan a una escala mucho mayor. Hoy por hoy, 870 millones de personas que viven en extrema pobreza todavía no tienen acceso a ningún tipo de programas de asistencia social.

Las investigaciones demuestran que en donde no hay este tipo de programas, muchas familias deciden no mandar a sus hijos a la escuela. También, no tienen los recursos financieros para darle a sus hijos la alimentación básica, que tiene consecuencias de largo plazo muy negativas.

Es claro que sí queremos lograr el objetivo de eliminar la pobreza extrema, tenemos que hacer una expansión y una mejora de las redes de seguridad social.

El Banco Mundial ha apoyado el desarrollo de estos programas en 122 países y regiones, y hemos comprometido 16 mil millones de dólares para este fin en los últimos siete años.

Estamos muy orgullosos de apoyar el programa de seguridad social de segunda generación de México, PROSPERA, que se construye con base en la responsabilidad básica del Gobierno, y los recipiendarios del programa, hará que se llegue a las poblaciones más marginadas en el país.

PROSPERA conectará a las familias de distintas maneras. Por ejemplo, PROSPERA apoyará educación técnica y de educación vocacional. Vinculará a personas con 29 programas federales y les dará acceso preferencial a servicios.

Les dará la posibilidad de tener una alfabetización financiera y tendrán acceso a préstamos. Y los jóvenes que vivan en ciudades tendrán la oportunidad de acceder al Servicio Nacional de Empleo.

También, nosotros aprendemos de las mejoras que hacen los países:

Primero. Hemos aprendido que las redes de seguridad no dan pie a la dependencia o a la pereza; al contrario, las evaluaciones muestran que los únicos grupos que sistemáticamente trabajan menos debido a la redes de seguridad, son los niños y los ancianos y, por supuesto, que eso es muy bueno.

En Sudáfrica las transferencias de efectivo aumentan la participación en el mercado laboral y en el empleo, ya que los beneficiarios pueden pagar el camión para ir a trabajar a mercados laborales mucho más vibrantes.

En segundo lugar. Ahora sabemos que las redes de seguridad, de hecho, son costo-efectivas, y maneras eficientes de proporcionar seguridad y estabilidad para los pobres.

Los gobiernos en países de mercados emergentes y en desarrollo gastan un 1.6 por ciento del PIB en los programas de seguridad social. Por ejemplo, no son tan efectivos los subsidios a los combustibles que pueden costar tres o cuatro veces más y no están orientados hacia los pobres.

Las redes de seguridad también pueden proveer asistencia a millones en tiempos mucho más reducidos y con un esfuerzo mínimo, por ejemplo, la sequía que asoló en el 2011 el Cuerno de África, en Etiopía, pudo expandir el número de personas que estaban cubiertos por la red de seguridad en un 40 por ciento de la noche a la mañana.

Como resultado Etiopía se aseguró de que 3.1 millones de personas ya no estuvieran bajo la amenaza de no tener suministro de alimentos.

En tercer lugar, hemos aprendido que las transferencias de efectivo son solamente una parte de un paquete de servicios que se requieren para ayudar a las personas a salir de la pobreza, y PROSPERA es un muy buen ejemplo.

Al conectar a los beneficiarios de Oportunidades a otros programas, PROSPERA fomentará el acceso a servicios financieros como el crédito, ahorros y aseguramiento.

PROSPERA también ofrecerá los pobres una manera de financiar inversiones en educación, en el desarrollo de habilidades que son esenciales para mejorar la productividad.

Debido a que creemos con firmeza en la función de las redes de seguridad en el combate contra la pobreza estamos comprometidos para hacer innovaciones en los programas.

Por ejemplo, estamos trabajando con la Secretaría de Desarrollo Social, la SEDESOL, en el diseño y el desarrollo de una nueva política social muy, muy fuerte.

Esto ayudará a México a implementar esfuerzos en distintas áreas del gobierno para ofrecer más oportunidades para los más pobres.

También estamos ayudando a asegurarnos que los gobiernos del mundo estén conscientes de las mejores prácticas.

A inicios de este año trabajamos con Brasil. Les ayudamos a ser los anfitriones de una conferencia global sobre sistemas de protección social como parte de nuestra participación continúa con los Foros de Aprendizaje Sur-Sur.

También ayudamos a organizar un taller regional la semana pasada en Lima.

México jugó un papel preponderante en la organización de ambos eventos, ya que compartió las lecciones aprendidas y su liderazgo que tienen en el sector y respondieron a las preguntas que hicieron países que están enfrentando los mismos retos.

México es un líder mundial en la protección social, especialmente ahora con la visión de PROSPERA para que más servicios gubernamentales estén a disposición de los pobres.

Los países alrededor del mundo los ven a ustedes, México, como una fuente de ideas para ayudar a sus ciudadanos más pobres.

Estamos dispuestos a seguir apoyándoles conforme vayan haciendo crecer su base de conocimiento sobre las mejores maneras de tener sistemas de protección social más efectivos.

También queremos difundir el conocimiento de sus mejores prácticas en América Latina, África, Asia e incluso en los Estados Unidos.

Su éxito ha ayudado a millones de mexicanos y ha ayudado a muchos millones más de personas pobres en todo el mundo.

Su trabajo ha cargado esperanza, oportunidad y prosperidad a muchos que pensaron que esto no sería posible.

Presidente Peña Nieto:

Usted ha tomado decisiones muy valerosas, ha hecho reformas muy valientes en este país, estamos muy agradecidos de ser parte de ustedes.

Y en el Banco Mundial estamos sumamente emocionados de empezar lo que consideramos es un nuevo capítulo en la solidaridad humana para que los más pobres tengan acceso a educación, servicios de salud y al tipo de trabajos que todo mundo quiere.

Muchísimas gracias.

-MODERADOR: Enseguida se procede a la firma del Contrato de Préstamo entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Banco Mundial.

(FIRMA DE CONTRATO)

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)