-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa.

 

 

-DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

 

            Señor Gobernador Constitucional del Estado de México, doctor Eruviel Ávila Villegas.

 

            Señor Secretario de Gobernación, licenciado Miguel Ángel Osorio Chong.

 

            Señora Procuradora General de la República, maestra Arely Gómez.

 

            Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia de esta capital y Presidente de CONATRIB.

 

            Magistrado Edgar Elías Azar.

 

            Muy distinguidos integrantes de la mesa principal que nos acompañan, del Gabinete del Gobierno de la República y también del gabinete del gobierno de la Ciudad de México.

 

            Señores Presidentes de Tribunales.

 

            Sean todas y todos muy bienvenidos.

 

            Lo mismo, me permito dar la bienvenida a los Procuradores, Procuradoras, Fiscales de toda la República. Todos y cada uno de los integrantes de las diferentes áreas de Procuración y de Administración de Justicia del país, sean muy bienvenidos y bienvenidas a la Ciudad de México.

 

            Señores Diputados, Diputadas, académicos, representantes de la sociedad civil.

 

            Amigos de los medios de comunicación.

 

            Muy buenas tardes a todos y cada uno de ustedes.

 

            Reitero que es muy grato para nosotros recibirlos en la Ciudad de México para participar en este Encuentro Nacional de Procuración y Administración de Justicia.

 

            Es un foro de suma relevancia para nuestras agendas de trabajo y, por supuesto, para el país.

 

            Celebro la oportunidad, ya que en el marco de este Encuentro, vamos a reforzar sin ninguna duda y a abonar a la discusión de temas y de caminos a seguir para reforzar esquemas de procuración e impartición de justicia en nuestro país.

 

            Además de que estoy seguro, también, tendremos conclusiones que marcarán líneas de acción conjunta, que nos permitirán coordinarnos y trabajar con cada uno en su esfera propia de responsabilidad, pero con coordinación entre la procuración de justicia y la administración de la misma.

 

            En la Ciudad de México reconocemos que esta cooperación es indispensable, es necesaria, para mantener el sistema judicial como se quiere tener: un sistema judicial moderno, actualizado y, sobre todo, garante de los derechos fundamentales de las y los mexicanos.

 

            Los retos actuales en materia de aplicación de la ley, de impartición de justicia, son muy complejos. Debemos mantener el compromiso de construir y tener un Estado de Derecho y disminuir la incidencia delictiva.

 

            El reto es complejo, reitero. Pero tenemos a la gente necesaria. Tenemos lo más importante, que es la calidad de todos y cada uno de los trabajadores de los diferentes tribunales, de las diferentes procuradurías, de los diferentes institutos periciales, de los diferentes centros de formación que están participando activamente en este nuevo reto, un reto de modernización, de cambio, que tiene nuestro país.

 

            Fortalecer el Estado de Derecho es una gran responsabilidad pero, al mismo tiempo, será una gran satisfacción por cada paso que avancemos.

 

            Hoy depositamos, pues, la confianza en hombres y mujeres comprometidos como ustedes, como todos los que nos acompañan el día de hoy. Tenemos que continuar con las evaluaciones policiales; tenemos que seguir con la capacitación de jueces, de Ministerios Públicos, de peritos, de todos los que en esta trama de la justicia penal tienen alguna participación.

 

            Hoy reconozco, también, a la academia, porque la academia ha tenido una participación muy importante; a los colegios de abogados; a todos y cada uno de los que se han sumado en este gran cambio.

 

            El reto que tenemos es la implementación del Sistema Acusatorio Adversarial en el país, de más de 121 millones de personas. No es nada sencillo, ni siquiera comparable con otros países del mundo. Es mucho más grande el reto aquí, en la República Mexicana.

 

            Yo quiero decirle, señor Presidente, que en la Ciudad de México estamos cumpliendo con esta tarea que se encomendó, que la Nación ha marcado para todos los estados.

 

            Estamos entregando nuestros resultados puntualmente. Vamos en un avance prácticamente del 100 por ciento en las evaluaciones policiales. Estamos haciendo una implementación en la Ciudad de México, que equivale a seis estados de la República, y que equivale a toda la implementación que se hizo en Argentina, o que se hizo en Chile, pero lo estamos haciendo con toda convicción, porque aprendemos, también, de los estados que ya lo tienen el día de hoy. Aprendemos de las buenas prácticas, y esto nos permite tener avances.

 

            Estamos claros que el reto no es sencillo. Y yo creo que habrá que remarcar la necesidad urgente de difundir a la población cómo es que opera el sistema acusatorio.

 

            Tenemos que explicarles que la prisión preventiva se está agotando. La Ciudad de México, cuando yo tomé la administración, tenía cerca de 42 mil reos. Hoy estamos hablando poco más o menos de 36 mil.

 

            Así van a ser las cifras de reducción, pero así también es el reto de las otras instituciones de procuración de justicia.

 

            Hoy tenemos que comentarle a la gente, cómo es que va a participar en los juicios, cómo es que tienen que enfrentar los procedimientos, cuáles son los cambios y los paradigmas nuevos a los que el Estado mexicano estará comprometido y dará seguimiento. Hoy yo creo que tenemos que marcar avances importantes.

 

            Reitero una vez más la necesidad, que así observa el Gobierno de la Ciudad de México, que así lo observo, incluso como académico de derecho penal, de contar con una ley de enjuiciamiento general; es decir, la parte general del Código Penal.

 

            Ahí no tenemos discusiones. Estoy claro que en la parte especial hay diferentes delitos y se atiende a diferentes necesidades en los estados. Pero estoy también convencido de que debemos tener un solo criterio para la tentativa, un solo criterio para la autoridad y la participación; un solo criterio para los marcos punitivos; es decir, me parece que es urgente, ya que contamos con un código nacional procesal, contar con una ley de enjuiciamiento en materia general.

 

            Vamos a enfrentar con toda decisión este cambio. Yo quiero comentar hoy a esta distinguida audiencia que sabemos que el costo de la transición será alto, y ahora me refiero al costo económico, porque estaremos conviviendo en un lapso de tiempo con el sistema anterior y con el sistema actual. Estaremos enfrentando un costo elevado, pero indispensable. Yo creo que al final las cuentas serán buenas para entregárselas al país.

 

            También me parece un tema a revisar, la justicia de bagatela. Esa justicia que emplea tanto tiempo en los Ministerios Públicos y en los juzgados, y que al final de cuentas debiera de estar en otra justicia, que pudiera ser la civil o la administrativa.

 

            Hoy nuestro país tiene varios retos. Pero, reitero, lo más importante que tiene nuestro país es a la gente comprometida, es a los profesionales del derecho, es a todos y cada uno de ustedes; a los técnicos, a los operativos, a la policía, a todas las instituciones.

 

            Yo estoy seguro, señor Presidente, que para el próximo año estará implementado el sistema de justicia penal adversarial en nuestro país, y que será una implementación exitosa.

 

            Por lo pronto, quiero desear lo mejor para su estancia en la capital de la República. Que la pasen muy bien, aquí los recibimos siempre y veo a tantas caras de tantos amigos míos, de cuando tuve la oportunidad y el privilegio de ser Procurador, que me da siempre mucho gusto verlos, y también fui consejero de la Judicatura, así es que doblemente amigos.

 

            No traje porra como el Presidente del Tribunal, pero me da mucho gusto saludarlos.

 

            Gracias y muy buenas tardes.

 

            Qué la pasen muy bien.

 

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al doctor Édgar Elías Azar, Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, del Consejo de la Judicatura y Presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia.

 

 

-MGDO. ÉDGAR ELÍAS AZAR: Ciudadano Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, ciudadano Jefe de Gobierno del Distrito Federal, ciudadano Secretario de Gobernación, señora Procuradora General de la República.

 

            Ciudadano Gobernador Constitucional del Estado de México, ciudadanos representantes del Congreso de la Unión; Magistrados, consejeros, jueces.

 

            Buenos días a todos.  

 

            Ante usted, señor Presidente de la República, y en este foro de colegas que procuran e imparten justicia y que logran reunir a nuestra Federación Mexicana, ahora hay aquí, a propósito de un tema crucial en estos tiempos, se encuentran ante usted, ciudadano Presidente de la República, el 70 por ciento de la justicia mexicana, el 70 por ciento de los jueces que resuelven asuntos judiciales, familiares, civiles y penales. Y que son evaluados, analizados y solucionados por los hombres y mujeres que ahora lo escuchamos.

 

            Representantes de los más de cuatro mil 700 órganos jurisdiccionales locales de nuestro país y que están dispuestos, estamos dispuestos todos, a  realizar los compromisos necesarios con usted, señor Presidente, para asegurar la necesaria confiabilidad en la justicia mexicana.

 

            La agenda de la justicia como gran tema  nacional, es nutrida y variada. Aborda todos los aspectos del quehacer público y cubre todos sus ángulos: como función, como institución, como filosofía de vida, como factor determinante  del desarrollo de las comunidades y en la confianza de nosotros, en tanto mexicanos orgullosos, y orgullosos mexicanos y orgullosos de su liderazgo.

 

            La justicia, como ahora, como obra humana, siempre es perfectible. Siempre tiende, por vocación intrínseca, a superarse, a alcanzar estadios mejores y confiables.

 

Y ese es el camino que debemos de tomar: el de pensar y reflexionar sobre la justicia que queremos mañana, la justicia que gobernará en un país que cada vez tiende a ser mejor.

 

No debemos pensar en el futuro de la justicia, sino, señor Presidente, con usted, debemos pensar en la justicia del futuro.

 

Debemos combatir, desde todos los frentes, las enfermedades que nos acosan: La lenidad, la lentitud, los obstáculos para su acceso y  su denegación son muestras claras de enfermedades que deben atenderse con eficacia y prontitud, enfermedades que el pueblo mexicano ya no está dispuesto a tolerar.

 

            Nuestra obligación y nuestro compromiso están con la democratización del Poder Judicial, y eso lo tenemos que demostrar la Judicatura mexicana.

 

            Debemos afianzar nuestros ideales, alcanzar nuestros sueños unidos en un mismo objetivo, defendiendo ese concepto de justicia que tanto nos ha costado a los mexicanos y en el que tanto esfuerzo hemos puesto todos.

 

            La justicia obedece al primer deber del Estado moderno, la justicia como concepto humano, como garante del bienestar, como conciliadora de intereses encontrados.

 

            La justicia, como ese acto público que alcanza a ser el más importante y poderoso distensor de crisis sociales, e indiscutiblemente el mejor remedio para colmar las ansias populares más justificadas.

 

            Mucho se insiste en discursos y panegíricos que la justicia debe ser una función independiente, cabalmente autónoma, pues una justicia bajo sospecha de sometimiento, de ser avasallada por la fuerza y actividad política, sucumbe ante la peor de sus patologías, que es la politización de la jurisdicción, que inevitablemente a ojos del pueblo carece de confianza y soltura en sus actuaciones y decisiones.

 

            Esa sensación social no sólo genera distensión, sino que la enardece.

 

            Para construir una percepción óptima de la función judicial, y lograr con ello credibilidad y confianza ciudadana, es necesario garantizarles la autonomía decisiva a todos los Poderes Judiciales, esa que suelta amarras, señor Presidente, la que suelta amarras a una función madura y experimentada, como lo que ahora representamos los Tribunales Superiores de Justicia de nuestra República, aquí con usted y con respeto, reunidas las 32 versiones del fuero común de nuestro país.

 

            Sin una verdadera autonomía presupuestal y financiera, no habrá una función judicial completa, íntegra y confiable.

 

            Hoy por hoy, los presupuestos y operación financiera de la justicia se resuelven por otros, en otras salas y en otras instancias de orden político.

 

            Estamos sujetos a los vaivenes del pulso en esos lugares y bajo sus propias perspectivas y prioridades de gasto e inversión.

 

            Señor Presidente:

 

            No le pedimos más recursos, señor Presidente. No le venimos a generar problemas financieros. Venimos todos unidos a pedirle, por el contrario, a darle soluciones, pero sobre todo, a firmarle compromisos.

 

            No queremos hacer crecer el gasto del Gobierno Federal ni el de las entidades federativas; no pedimos gastar más. Lo que le solicitamos es usar lo no gastado.

 

            Los sistemas de justicia del país entero le solicitamos que nos permita asegurar nuestro crecimiento financiero, participando del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, pero, también, del remanente, del irresponsable subejercicio de algunas dependencias en materia de justicia.

 

            Queremos una corresponsabilidad en el gasto de las entidades federativas y el Gobierno Federal. Una corresponsabilidad y un compromiso mutuo: todos unidos por un mismo objetivo.

 

            Queremos más democracia con esto y más justicia. Queremos más justicia para los que la administramos. Cada quien haciendo lo que le toca; que cada quien haga su trabajo y que cada quien asuma su responsabilidad.

 

            Impartir justicia es una función gratuita del Estado, así está garantizado por la Constitución, pero el acto mismo de impartirla no es barata. Eso cuesta y no cuesta poco.

 

            No queremos más, señor Presidente, pero sí tampoco podemos operar con menos de lo que estrictamente necesitamos. Créanos usted, señor Presidente, le ruego que nos crea, por favor, no habrá fracaso en la implementación de la Reforma Penal.

 

            Hoy todos los presidentes de tribunales le reafirmamos con la cara en alto nuestro compromiso con usted. Las 32 entidades federativas aquí están presentes, y se lo digo que nos sobra a todos los presidentes y a todos los tribunales, nos sobra voluntad y entusiasmo.

 

            Y aquí, frente a su alta investidura como representante de la Nación mexicana, sellamos con usted el pacto que hicimos de hace un año.

 

            Señor Presidente:

 

            Usted no está solo. Caminamos todos con usted, y todos vamos con usted. Cuenta con el respaldo y el apoyo de más de tres mil 700 jueces y magistrados del fuero común, quienes le pedimos ir juntos, pero, también, le pedimos ir parejos.

 

            La democratización de la justicia implica defender la transparencia. Implica defender la accesibilidad de todos. Implica acercar a los jueces a la ciudadanía. Implica respetar los derechos humanos. Implica que los jueces tengan un compromiso con el derecho y con el Estado en toda su magnitud y con toda su responsabilidad.

 

            Esto requiere de una selección adecuada de juzgadores, capacitación profesional y formación ética, sensibilización de quienes imparten justicia sobre la majestad y trascendencia de su función pública; y, por supuesto, de vez en vez sacudir el árbol para quitar frutos podridos con nuestros medios de control y supervisión, que han de ser más eficientes.

 

            Tenemos que construir hoy la justicia del mañana. La oralidad no tendrá tregua con nosotros. Debemos de estar a la altura y comenzar a generar más y mejores jueces, más y mejores abogados; jueces que sepan enfrentar los retos de la justicia en México, y abogados que sepan mantenerlo.

 

            Si lo que buscamos es democratizar el quehacer judicial, necesitamos hacer varios cambios. Necesitamos garantizar la independencia y la autonomía de los poderes judiciales; necesitamos crear un colegio único de abogados que observe las malas prácticas profesionales; necesitamos estar colegiados; necesitamos facilitar los procesos de autolimpieza de jueces en los tribunales del país, necesitamos homologar el perfil nacional de jueces, para los que la CONATRIB ya está preparada.

 

            Necesitamos homologar la estadística judicial y nacional de lo que hace unos instantes le hablábamos, señor Presidente, para poder saber hacia dónde vamos.

 

            Y, sobre todo, necesitamos garantizarle nosotros, la Judicatura, el acceso y la gratuidad a la justicia.

 

            Ciudadano Presidente de la República.

 

Ciudadano Secretario de Gobernación.

 

Señoras y señores.

 

Magistrados, consejeros, amigos presidentes, CONATRIB en general:

 

            Éste es momento de compromisos. Y como siempre que nos reunimos con el Presidente de México, nosotros asumimos lo que nos corresponde.

 

Sabemos que el Gobierno Federal ha sido y es un impulsor formidable de nuestros sistemas e instituciones de justicia.

 

Lo digo abiertamente. En 140 años, ésta es la primera vez que el Gobierno Federal se fija en nosotros, de la misma forma que lo ha sido, en nuestro caso, el Gobierno del Distrito Federal.

 

            Mucho, doctor Mancera, le tenemos que agradecer, por todo el apoyo concedido; por su confianza, por su cercanía para resolver muchos de estos problemas.

 

            Lo digo con orgullo. A mi amigo, el Jefe de Gobierno, lo abrazo con gratitud por su apoyo incondicional al Tribunal, que como él ya dijo, suma 13 entidades federativas juntas y cuatro países centroamericanos sumados.

 

            Es  momento de cancelar dudas y resabios. Es momento de dejar atrás ciertas circunstancias que generaron incertidumbre y de impulsar, en el mismo sentido, todo. No es sólo nuestra vida institucional la que se juega, sino el valor más caro para cada mexicano.

 

            La justicia esa que nosotros impartimos, la cotidiana de la que usted nos ha hablado, sin ribetes de superioridad, pero sí muy claros de primacía en cada mente y en cada corazón de los mexicanos.

 

            Esa justicia que se dispensa y resuelve cada día por miles, por decenas de miles de resoluciones, que día a día dictamos y que no informan de un número ni de un expediente, sino informan de vidas enteras, de patrimonios en juego, de libertades en riesgo, de respuestas que a cada uno espera sin suponer desconcierto, dilación o simulación.

 

            Señor Presidente:

 

            Le pedimos ayuda. No le podemos fallar al juez de los jueces, que es el pueblo, al que juzgamos y cuyas sentencias, éstas sí, son inapelables.

 

            Estamos todos con México.

 

            Estamos todos unidos en un solo compromiso, que es el suyo, el de mover al país hacia un lugar mejor, hacia un lugar más democrático y, sobre todo, mover a México hacia un lugar y a un país más justo.

 

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares para escuchar las palabras de la Procuradora General de la República y Presidenta de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, maestra Arely Gómez González.   

 

 

-PROCURADORA ARELY GÓMEZ GONZÁLEZ: Muy buenos días a todas y a todos.

 

            Sean bienvenidos a este Encuentro Nacional de Procuración y Administración de Justicia 2015.

 

            Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos:

 

            Su presencia hoy aquí es una muestra indudable de su compromiso con la transformación de México en un país cada día más seguro, más justo y más próspero.

 

            Muchas gracias.

 

            Sea usted bienvenido.

 

            Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno del Distrito Federal; doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador Constitucional del Estado de México y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

 

            Magistrado Édgar Elías Azar, Presidente del Tribunal Superior de Justicia, del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal y Presidente de la Comisión  Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos.

 

            Representantes del Congreso de la Unión; todos los procuradores, subprocuradores, fiscales, magistrados, jueces, que hoy nos acompañan.

 

            Mi agradecimiento, mi admiración, por la incansable labor que día a día realizan en beneficio de la sociedad.

 

            Distinguidos integrantes del presídium, apreciados invitados y medios de comunicación.

 

            Esta reunión de alto nivel, en la cual están representadas instituciones tan relevantes para el fortalecimiento del Estado de derecho, necesario para la convivencia social armónica, representa una magnífica oportunidad para reflexionar y sostener un diálogo sobre el fortalecimiento de la confianza ciudadana en sus instituciones, a partir de la construcción de una sociedad de derechos, en donde ninguna persona en México se enfrente a la falta de certeza jurídica o a la opacidad de un inadecuado sistema de justicia.

 

            En nuestras manos está la seria responsabilidad de proteger a los mexicanos, de encontrar soluciones integrales para reducir la violencia, abatir los delitos que más lastiman a la sociedad y recuperar la paz y la tranquilidad que las familias desean.

 

            En este Encuentro Nacional de Procuración y Administración de Justicia, definiremos los pasos a seguir para erradicar la tortura, la desaparición forzada, la trata de personas y la violencia contra las mujeres.

 

            Analizaremos la importancia de contar con mejores herramientas y conocimientos que nos permitan perseguir con mayor eficacia estos delitos, tanto en materia de telecomunicaciones, como métodos de búsqueda rigurosos para la localización e identificación de víctimas.

 

            Asimismo, revisaremos los avances en la implementación del nuevo sistema penal acusatorio, más eficaz, transparente, respetuoso de los derechos humanos y centrados en la protección, atención y reparación a las víctimas del delito; y también nos dará la oportunidad de hacer un análisis de cómo vamos en la adopción de perspectiva de género y de mecanismos de justicia alternativa.

 

            Evaluaremos el desarrollo de herramientas para llevar a cabo mejores investigaciones, tales como las unidades de análisis de información y los centros de operación estratégica, desarrollo e implementación, en vía de generar productos de inteligencia que permitan diseñar acciones estratégicas en materia de procuración de justicia.

 

            Actualmente, la Procuraduría General de la República, construye un sistema de indicadores en materia de derechos humanos, de la mano de la Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas.

 

            Este sistema, en primer lugar, evaluará la implementación, cumplimiento y seguimiento a los estándares internacionales de derechos humanos, y compromisos adquiridos por México en estos rubros.

 

            En segundo lugar. Medirá la operatividad de los derechos humanos.

 

            Y, finalmente, evaluará los productos, impactos y respuestas a las problemáticas planteadas. Este proyecto se encuentra en su primera etapa de desarrollo.

 

            No obstante, en 2016 estaremos lanzando la prueba piloto, tras la cual estamos ciertos de ver grandes beneficios para la procuración de justicia en el país.

 

            En el transcurso de esta conferencia, las y los procuradores y fiscales del país firmaremos un acuerdo con la Cruz Roja Internacional sobre la licencia y uso del software relacionado con la base de datos antemórtem y postmórtem. Esto, con el objetivo de perfeccionar las herramientas tecnológicas para la búsqueda de personas, y la generación de información confiable para las víctimas y familiares.

 

            Quiero aprovechar para agradecer a la Cruz Roja Internacional en México por la donación del software sin costo alguno a las procuradurías y a las fiscalías.

 

            El reto al que nos enfrentamos como país en materia de seguridad, procuración e impartición de justicia es muy grande. Sin embargo, con la coordinación y cooperación de los distintos niveles de Gobierno y los Poderes de la Unión, podemos avanzar significativamente.

 

            Durante mi encargo al frente de la Procuraduría General de la República, he sido testigo de la disposición de los procuradores fiscales y jueces para aportar conocimientos y experiencias en pro del mejoramiento del Sistema de Procuración y Administración de Justicia.

 

            Ese ánimo y optimismo deriva de los avances logrados de agosto a noviembre de 2015 por los órganos que integran la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.

 

            Dimos pasos firmes en el establecimiento de instrumentos de colaboración para la investigación y persecución de delitos. Se alcanzaron acuerdos en el robo de hidrocarburos y narcomenudeo, y la solicitud de entrega de información en materia de telecomunicaciones.

 

            También, para el intercambio de información y cooperación con instituciones del extranjero, para el tema de desaparecidos.

 

Asimismo, para ampliar la interacción con la Conferencia de Procuradores del Oeste de Estados Unidos de América.

 

            De igual manera, hubo importantes acuerdos para el desarrollo e implementación de instrumentos para la investigación y combate al crimen.

 

            Resaltan, entre otros, el equipamiento y bases de datos nacionales de identificación balística, las unidades de análisis de información y el plan y la implementación del Plan Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

 

            Como puede apreciarse, los acuerdos alcanzados en los últimos seis meses en la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, muestran una apertura de todas las fiscalías y procuradurías del país para corregir o mejorar sus procesos y rendir mejores cuentas a la gente.

 

            Señor Presidente, señoras y señores procuradores, fiscales, magistrados y jueces de toda la República Mexicana:

 

            La seguridad y la justicia, son dos de las principales exigencias de la ciudadanía y dos elementos que dan solidez a un proyecto de Estado democrático.

 

            México seguirá creciendo en la medida en que nosotros, como representantes de las instituciones del Estado mexicano, mantengamos una actitud abierta, autocrítica y de colaboración permanente.

 

            Construyamos juntos un mejor futuro y un Estado más justo y más cercano a la gente.

 

            Hoy, más que nunca, hagamos que México siga creciendo.

 

            Muchas gracias.

 

 

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)