-MODERADORA: Escuchemos la intervención del ingeniero César Augusto Montemayor Zambrano, Presidente del Centro Patronal de Nuevo León.  

-ING. CÉSAR AUGUSTO MONTEMAYOR ZAMBRANO: Muy buenas tardes a todos.

Señor Presidente de la República, licenciado Peña Nieto; distinguidos invitados, amigos de COPARMEX:

Como Presidente del Centro Patronal de Nuevo León, y en representación de los socios de COPARMEX de todo el país, tengo el honor de anunciar que hemos instaurado la Medalla al Reconocimiento y Liderazgo COPARMEX.

Esta medalla se entregará hoy a nuestro Presidente saliente, Juan Pablo Castañón, como reconocimiento de su liderazgo a la labor incansable que realizó en su periodo, a su entrega y su compromiso con nuestro país.

Que esta medalla que le entregamos hoy sea un recordatorio de lo que siempre nos dijo Juan Pablo: quienes hemos recibido oportunidades en la vida no tenemos privilegios, sino responsabilidades.

Le pedimos al señor Presidente de la República, nuestro invitado de honor, que haga entrega de este reconocimiento a Juan Pablo Castañón.  

Muchísimas gracias.

(ENTREGA DE MEDALLA)

-MODERADOR: Sean tan amables de ocupar sus lugares para escuchar las palabras del actuario Juan Pablo Castañón Castañón, presidente saliente de la COPARMEX.

-ACT. JUAN PABLO CASTAÑÓN: Muchas gracias.

Es un honor y un compromiso.

Muchas gracias.

A todos los saludo con profundo afecto y agradecimiento de que estén aquí.

Le agradezco al señor Presidente de la República su presencia con nosotros, en esta Asamblea de COPARMEX.

A los señores Secretarios de Economía y de Hacienda

A los señores Gobernadores.

Al Presidente de la CONAGO.

A mis compañeros presidentes de los organismos empresariales que están aquí y que nos acompañan.

Muchas gracias por estar aquí.

Al señor Secretario General de la CTM, muchas gracias. Muchas gracias por estar aquí, Carlos.

A todos los líderes obreros que nos acompañan y a todos los líderes empresariales, sobre todo, a los empresarios y empresarias que cotidianamente en el trabajo están haciendo México.

A los señores funcionarios públicos que de la misma forma desde su responsabilidad hacen México y construyen un México, ese México que todos merecemos.

A los señores presidentes de los partidos y representantes de los partidos, también, muchas gracias a todos por estar aquí.

Mi rol hoy como presidente saliente y agradecer todo el trabajo que en conjunto hemos hecho en la COPARMEX en los últimos tres años.

Primero. Es un gusto estar todos aquí en la toma de compromiso de nuestro querido amigo Gustavo de Hoyos Walther, que desde hace unos meses está llevando el timón de la COPARMEX, al cual le agradezco que haya tomado la estafeta con ese entusiasmo que lo caracteriza.

Estoy seguro que tendrá una extraordinaria gestión y esa gestión que se hace todos juntos.

Y aprovecho para agradecer el trabajo, los consejos, el acompañamiento de los señores expresidentes de la COPARMEX.

En mi gestión de estos tres años, siempre juntos, pendientes, siempre en la mejor voluntad por contribuir a un México mejor a través de nuestra organización.

A los vicepresidentes.

Consejeros nacionales.

Presidentes de comisiones.

A todos, les agradezco su trabajo cotidiano e inalcanzable en la representación de la COPARMEX en el trabajo de las comisiones, en el trabajo cotidiano para la propuesta con contenido de la COPARMEX en la construcción de la Nación.

A los presidentes de las Federaciones y de los Centros Empresariales:

Muchas gracias por su acompañamiento, su entrega generosa por este México que todos queremos. Su liderazgo en las regiones, en las distintas ciudades, el compromiso por construir un México, por proponer, por comprometernos con un México cotidianamente, se los aprecio y se los agradezco.

Al staff de todos los centros empresariales; al staff de la nacional y de cada uno de los centros empresariales:

Muchas gracias por su compañía.

Sin las personas que colaboran con nosotros, las que generan el trabajo profesional, el contenido, el trabajo, la logística, la propuesta que las cosas se den, no podríamos hacer nada en la sociedad, en las empresas y en las organizaciones empresariales.

A todos, les agradezco su trabajo, su amistad, su apoyo desinteresado, la conciencia y coincidencia siempre en los principios y valores.

Me alegra y me anima que desde distintos espacios sigamos trabajando con el mismo espíritu y las mismas convicciones por un México de justicia, de paz, de desarrollo para las personas; por el México que nos inspira y que nos une a todos, cada quien desde nuestra trinchera, en nuestra responsabilidad, pero en nuestro trabajo de máximo esfuerzo.

Todos en lo de todos y cada quien en lo que nos corresponde.

Muchas gracias a los señores Secretarios de Estado; al señor Presidente de la República, que le ha dado a la Confederación el lugar que corresponde, junto con los organismos empresariales en esta vertebración sociedad y Gobierno.

Aprecio y me compromete en mi nuevo cargo y encomienda esta relación de construcción de la Nación, cada quien como instituciones que nos corresponde, instituciones intermedias, instituciones de Gobierno que corresponde a la construcción de la Nación.

Muchas gracias, señor Presidente.

Y señores Secretarios, muchas gracias.

La COPARMEX está llamada a ser un actor central a la construcción de este México del Siglo XXI. Desde hace más de 85 años tiene una visión sobre el futuro del país, la Nación que queremos tener, que se sustenta en principios sólidos centrados en la dignidad de las personas, la libertad y la responsabilidad, la participación y el compromiso de las personas, de los ciudadanos, la solidaridad y la subsidiariedad de nuestro compromiso con los que no tienen oportunidades.

COPARMEX tiene una misión transformadora: contribuir al establecimiento de las condiciones para la prosperidad de todos los mexicanos.

Como decía, desde nuestra vida cotidiana, en el entramado social, en lo que nos corresponde hacer como líderes empresariales con nuestros trabajadores, en la sociedad en donde estamos, en la construcción de sociedades participativas, sólidas, justas y altamente comprometidas.

De esa magnitud es la responsabilidad histórica de las organizaciones empresariales y, en particular, de la COPARMEX, trabajando en conjunto con todo el sector empresarial.

De este tamaño es el reto de todos los aquí presentes que formamos parte de las organizaciones empresariales.

Hoy, estamos en la Asamblea de COPARMEX empresarios, empresarios comprometidos, responsables, modernos, participativos, exigentes, pero al mismo tiempo haciendo lo que nos corresponde, buscando generar valor y enfocarlo al crecimiento de las empresas para las personas, junto con nuestros trabajadores haciendo empresas modernas, que generen empleos y oportunidades, movilidad social, que es la vocación esencial del empresario.

Y en México hace falta que tengamos el ánimo bien presente de la Nación que estamos construyendo; una Nación pujante, una Nación que puede, que exige, pero también construye.

A éstos, a este espíritu es al que hoy llamo yo desde esta nueva trinchera que tengo en el Consejo Coordinador Empresarial. Construyamos, sí, una Nación de Estado de Derecho; construyamos sí, una Nación de cultura de la legalidad, pero sigamos también construyendo una Nación próspera.

Hoy, precisamente al llegar aquí, platicando con el señor Secretario de Hacienda, me decía sobre los buenos resultados de los mercados el día de hoy.

Parece que estamos retomando el camino; el camino de la esperanza en la seguridad que estamos construyendo una Nación de prosperidad.

Sigamos construyendo y fortaleciendo nuestras instituciones, hagámoslo con el espíritu de compromiso que cada uno de nosotros tenemos.

Tenemos un rumbo, una Nación que hemos venido construyendo en las últimas décadas, una Nación democrática, libre, próspera y comprometida, altamente participativa.

Y en eso, en ese camino, debemos seguir estando comprometidos.

No es otro rumbo el de la Nación que nos corresponde tener. Éste es el que estamos construyendo.

Sigamos en la construcción de instituciones, instituciones como la COPARMEX, instituciones de gobierno, instituciones sociales, instituciones que nos den la fortaleza y la seguridad que estaremos en buen puerto si seguimos trabajando unidos, todo el sector empresarial y trabajando sociedad y gobierno en la construcción de esta Nación que tanto, tanto nos inspira.

Y nos inspira a estar hoy aquí, y nos inspira a trabajar todos los días, y nos inspira a proponer y comprometernos en la propuesta. Trabajemos entonces así, cada quien en lo que nos corresponde.

La COPARMEX está comprometida con este modelo de Nación, del hombre, de la persona, de la sociedad altamente participativa y comprometida.

Espero en los liderazgos de cada una de las regiones para que sigamos construyendo esta Nación que hemos estado construyendo en los últimos años.

Confío, por supuesto, en el liderazgo de Gustavo de Hoyos, en el apoyo de todos ustedes para su gestión.

Admiro y respeto el liderazgo de nuestros expresidentes, de los antecesores míos, de Gerardo, de todos ustedes. Por supuesto se los agradezco. Ese es el camino: seguir trabajando en la congruencia, en el ejemplo, en el testimonio.

Sean todos entonces; reciban mi agradecimiento a mi esposa, a mi familia.

Mi agradecimiento a la gran familia COPARMEX, pero sigamos en el compromiso, porque vienen mejores tiempos. Siempre serán mejores tiempos para México, si ponemos todos de nuestra parte.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Sean tan amables de ocupar sus lugares, ya que escucharemos la intervención del licenciado Víctor García Lizama, Presidente del Comité Electoral de la Confederación Patronal de la República Mexicana.   

-LIC VÍCTOR GARCÍA LIZAMA: Muy buenas tardes a todos.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Licenciado Gustavo de Hoyos Walther, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana; mi querido Juan Pablo.

Estimados miembros del presídium; invitados especiales y; queridos socios de la COPARMEX:

De conformidad con lo establecido en los Estatutos de nuestra Confederación Patronal, el 3 de diciembre último se eligió por la Asamblea General Ordinaria a Gustavo de Hoyos Walther como su Presidente Nacional, así como a los miembros de su Consejo Directivo para el ejercicio 2016-2017.

De acuerdo con lo establecido por la ley de la materia, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social emitió la resolución correspondiente, la Toma de Nota, según la cual se acredita la personalidad, tanto del presidente de nuestra Confederación como de los consejeros.

En virtud de lo expuesto y de conformidad con las facultades conferidas al Presidente del Comité Electoral de la COPARMEX, debería en tal carácter recibir el compromiso de dichas personas electas de servir a la Confederación y a México.

Sin embargo, debido a la grata presencia del Presidente de la República que mucho agradecemos, del licenciado Enrique Peña Nieto, y en razón de su investidura como Jefe del Estado Mexicano, me permito solicitarle atentamente proceda a realizar la Toma de Compromiso a nuestro Consejo Directivo representado en este acto por el presidente nacional, los vicepresidentes y el secretario general.

Gracias, señor Presidente Peña Nieto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Siempre pasa alguna cosa no prevista como ésta y lamento ello. Pero, quiero en primer lugar, decirles que para mí es motivo de gran alegría, de enorme distinción y satisfacción estar con ustedes en el relevo de la dirigencia de esta Confederación Patronal de nuestro país y tomarle la protesta ante esta distinción que se me confiere al nuevo Consejo Directivo de COPARMEX.

Por ello es que pregunto a los integrantes del Consejo Directivo Nacional de esta organización, electos para el periodo 2016-2017:

Se comprometen a cumplir y hacer cumplir los estatutos y la declaración de principios de la Confederación Patronal de la República Mexicana, para trabajar por sus agremiados y por el bien de México.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieran así, que la sociedad y la Nación se los demanden.

Enhorabuena y muchas felicidades.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra al licenciado Gustavo de Hoyos Walther, Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana.

-LIC. GUSTAVO DE HOYOS WALTHER: Señor Presidente de la República, don Enrique Peña Nieto: en nombre de los socios de la Confederación Patronal de la República Mexicana, le doy la más cordial bienvenida como nuestro testigo de honor a la ceremonia protocolaria de Toma de Compromiso del Consejo Directivo que acaba de ocurrir hace unos momentos.

Doy, también, la bienvenida al señor representante del Senado de la República.

Apreciamos y valoramos la presencia del señor Secretario de Hacienda y Crédito Público; del señor Secretario de Economía; y del Jefe de la Oficina de la Presidencia, quienes tienen a su cargo temas muy relevantes para la agenda cotidiana de la Confederación y con quien hemos tenido la oportunidad de interactuar desde el primer día de nuestra gestión.

Saludo la presencia del señor Gobernador de Oaxaca y a la vez Presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores; así como de los Gobernadores de los estados de Chihuahua e Hidalgo, que nos distinguen con su presencia.

Y qué decir, amigo presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón: más allá de la medalla que se te acaba de entregar, el legado invisible pero que está ahí siempre presente lo vamos a guardar permanentemente en el corazón los socios de la COPARMEX.

Y saludo, también, a mis colegas, a los presidentes de las confederaciones empresariales y de los organismos gremiales con los que trabajamos cotidianamente por los empresarios y por México.

Saludo, también, la muy, muy significativa presencia del señor presidente del Congreso del Trabajo y del Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México, organización obrera con la que desde hace ya muchos años iniciamos el camino de la nueva cultura laboral y que cotidianamente seguimos construyendo en la cercanía.

Nos engalana también, la presencia de los excelentísimos Embajadores de 16 países con los que convivimos cotidianamente en la política, pero también en los negocios y los representantes de siete organismos internacionales con quienes también actuamos atendiendo la agenda y la misión de la Confederación.

Destaco, desde luego, también la presencia del señor presidente del Instituto Nacional Electoral y, desde luego, del señor Presidente del Partido de la Revolución Democrática, que nos acompaña.

Agradezco también la presencia de los señores directores generales de los organismos y empresas productivas del Estado; de los miembros del Gabinete y del Gobierno de la República que gentilmente nos acompañan y con quien cotidianamente tenemos también una agenda que desahogamos.

Y desde luego, de manera mucho muy especial agradezco la presencia de los señores expresidentes nacionales de la Confederación. En nuestra Confederación los expresidentes no se les deja después de que terminan, sino que son actores permanentes en el asesoramiento, en el acompañamiento por el cariño entrañable que tienen todos y cada uno de ellos hacia la Confederación.

Agradezco también de manera muy, muy especial, la presencia de todos y cada uno de los consejeros nacionales que fueron electos el pasado 3 de diciembre; de todos los socios de la Confederación aquí presentes; de todos ustedes amigos y amigas empresarias.

Hace ya 86 años un puñado de empresarios visionarios se unió a un torno a un proyecto y a una misión: construir desde las empresas un país con condiciones de prosperidad y con oportunidades para todos, un México incluyente, de justicia y de paz.

A las generaciones que vieron nacer a la COPARMEX y a los socios de hoy nos han inspirado principios fundamentales, como son: la dignidad de la persona, la libertad en todas sus manifestaciones, especialmente la libertad para emprender, la responsabilidad social, la solidaridad y la subsidiaridad, y en todo caso, y siempre por delante, la promoción del bien común.

La COPARMEX de hoy vibra y trabaja por México  desde sus cerca de 36 mil empresas socias distribuidas a lo largo de toda la geografía nacional y en todas las ramas de la actividad económica.

Estamos, por decirlo de algún modo, vertebrados en la diversidad, pero con acción conjunta en 13 Federaciones, en 65 Centros Empresariales, en 26 Asociaciones Nacionales, con las que hacemos causa común en favor de México.

Ese cuerpo heterogéneo y diverso, que es el que representa a nuestra Confederación está de alguna manera representado también en este presídium en las personas que encabezan el Centro Patronal de Nuevo León donde, ya se dijo, está la raíz fundacional de nuestra organización.

En la presencia del presidente del Centro Empresarial de Jalisco, nuestro centro más numeroso, con la participación de mayor número de empresas.

Con la presencia del presidente de Walmart, una de nuestras empresas socias, el principal  empleador de México.

Con el acompañamiento del Presidente de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión, una de nuestras 26 asociaciones afiliadas.

Con la presencia del presidente del Grupo Bimbo, una de las grandes empresas mexicanas, que gracias a la excelencia en su trabajo, lleva a México más allá de nuestras fronteras.

Y con la presencia, también, del presidente de IEnova una de las empresas internacionales, globales, con mayor inversión en México, producto de las reformas estructurales  que llevó a cabo el país.

Ese es el cuerpo de la Confederación, de las 36 mil empresas, de los 65 centros, de las federaciones, de las asociaciones y de las grandes empresas globales que participan en nuestro seno.

Y si algo distingue y diferencia a esta organización,  es la visión trascendente de la empresa a la que entendemos como motor y como impulsor de la evolución del país.

Nuestras propuestas y acciones tienen siempre la perspectiva de largo plazo y atienden siempre a una dimensión social.

Parten de la viabilidad que deben tener las empresas para generar riqueza, pero su enfoque no se agota en los estados financieros. Más allá de las utilidades, nuestra visión alcanza el bienestar.

En COPARMEX acompañamos y no escatimamos nunca en reconocer las  políticas públicas que abonan al bien de México y siempre de buena fe señalamos con firmeza aquellas acciones u omisiones que consideramos que son nocivas para el país.

Y en ese sentido, en COPARMEX reconocimos la virtud política de la convocatoria que ya hace cerca de tres años se hizo desde el Poder Ejecutivo Federal a las diversas expresiones políticas y a la sociedad civil en general para emprender lo que sin duda podríamos calificar el más amplio y ambicioso proceso de transformación estructural de nuestra historia reciente.

Acompañamos, con muchos otros actores,  el proceso de consensos  que permitió concretar en un tiempo inimaginable, conforme a la tradición y los usos de nuestro sistema político, transcendentales reformas estructurales.

Hoy, podemos decir sin vacilación, que los nuevos cimientos que se construyeron entonces, que al final de cuentas esas son las leyes, han sido la plataforma que permite que México se esté construyendo como un país mejor para todos.

Ese tránsito a la modernidad, desde luego, que no ha sido exento de tropiezos, no ha sido sencillo, puesto que además de las inercias y resistencias internas, en los últimos meses nuestro país está enfrentando un escenario internacional complejo y volátil.

Sólo a través de la plataforma que se construyó con las reformas de hace tres años, puede explicarse que la economía mexicana esté acelerando año con año el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto para pasar en 2013 de 1.3 por ciento al 2.5 en el 2015.

Sería muy difícil que sin esos cambios de fondo, el empleo formal estuviera al alza y que la tasa anual al mes de febrero recién concluido estuviera en el orden del 3.8 por ciento.

Poco probable resultaría sin duda que la inflación fuera la más baja en cerca de 40 años para situarse en niveles cercanos al 2.9 por ciento.

Aprovecho en este punto para reconocer la importancia que para los empresarios y la sociedad toda, tiene el compromiso explícito del Presidente de la República, ratificado en días pasados en Acapulco de preservar la estabilidad como máxima prioridad y como base del crecimiento sostenido y el desarrollo duradero.

También, es oportuno reconocer la determinación de actuar, para decirlo en palabras del propio Presidente, con responsabilidad y prudencia, ajustando el gasto del Gobierno.

Presenciamos con satisfacción que la tarea de preservar la estabilidad esté siendo atendida con gran sincronía por el Banco de México y por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cada cual atendiendo a la responsabilidad legal que le corresponde.

Estos logros y acciones que aquilatamos en toda dimensión, sin embargo no deben llevarnos a la pasividad y mucho menos a la inmovilidad, porque México necesita crecer mucho más, porque necesitamos muchos más empleos formales, porque los mexicanos requieren un mayor bienestar.

Como usted lo dijo recientemente, señor Presidente: la estabilidad es condición básica para crecer y las reformas son el instrumento para acelerar el crecimiento.

El gran reto, señor Presidente, en nuestra opinión es liberar toda la capacidad transformadora de las reformas estructurales.

El país requiere que la altura de miras y la capacidad de concertación de quienes hicieron posible esas grandes reformas estructurales adquieran una forma renovada, y se ejecuten plena y exhaustivamente, sin vacilaciones o retrocesos y, con sentido de urgencia para potenciar el desarrollo del país y abonar al bienestar de todos.

Contrariamente a lo que sostienen algunos, en COPARMEX estamos convencidos que hay mucho por hacer, mucho por construir de aquí a finales del 2018.

Apostamos con usted, señor Presidente, para que el legado en construcción de un Gobierno, de dos Legislaturas, de los líderes políticos y sociales que los han acompañado se vea acrecentado en éste y en los siguientes dos años, desde la plataforma que se construyó en las leyes, pero materializando el desarrollo económico y social en una palabra, en el bienestar, en el bien común.

Y de cara a esto hay que reconocer, sin embargo, que tenemos muchos retos y desafíos de frente a nuestro país; en COPARMEX consideramos que hay tres de primer orden:

En primer lugar: la competitividad. Si compartimos de la convicción de que la creación de riqueza se da en las empresas y que sólo a partir de ella se logra el bienestar social, podemos coincidir en que la creación de condiciones que fomenten un entorno competitivo, debe ser una verdadera prioridad nacional.

Un entorno competitivo crea condiciones para que las empresas nazcan, florezcan y se puedan desarrollar.

Tanta libertad para emprender como sea posible y sólo tanta regulación como sea absoluta y estrictamente necesaria.

Hacemos un llamado para que desde el Gobierno de la República, y desde el Congreso de la Unión, se rompan paradigmas y se elimine o modere toda aquella regulación que  pueda ser  inhibidor de la competitividad.

Apenas el pasado 11 de marzo fuimos testigos de la promulgación, por el Presidente de la República, de la Reforma Legal que dio vida a las Sociedades por  Acciones Simplificadas. Con ello, se rompieron muchos paradigmas: que una empresa requería al menos dos socios, que se tenía que constituir ante fedatario, que no podía hacerse en un sólo día, que era imposible que no tuviera un costo.

Esta medida generará, sin duda, una mejora competitiva a las micro empresas, para los emprendedores de primera oportunidad.

Sin embargo, la pregunta que llega es: cuántas áreas de oportunidad, similares, en cuanto a trascendencia y simplicidad, no están esperando una decisión política, una apertura de cambio.

Desregular en sí mismo, debe de ser una prioridad nacional.

La competitividad también, requiere de una evolución en la legislación fiscal.

Todos reconocemos la necesidad del Estado para contar con recursos suficientes para cumplir con sus propósitos, ni duda cabe de ello. El reto está en explorar adecuaciones que generen mayores incentivos a la formalidad, y que sean más las personas las que contribuyan al gasto público.

Es necesario que encontremos regímenes alternos de cumplimiento para las micro y la pequeña empresa, el régimen general de Ley, por su complejidad implica altos costos para ellas.

En resumen, que sea más sencillo ser un contribuyente cumplido, menos costo de registrar, menos costo de calcular, y menos costo para enterar.

En ello, reconocemos la apertura al diálogo que ha mostrado el Secretario de Hacienda y Crédito Público y su equipo, para analizar opciones, validarlas e idealmente llegar a presentarlas ante el Poder Legislativo.

La competitividad, también, requiere de una generación de instituciones del trabajo y de la seguridad social.

Lo dijo con claridad Su Santidad en el encuentro con el mundo del trabajo celebrado apenas hace unos días en Ciudad Juárez: todos tenemos que poner algo en la mesa, todo mundo perder un poco para que todos ganemos, para que gane México.

Los convocamos a repensar los grandes temas del mundo del trabajo y de la seguridad social.

Ahí están las preguntas:

Cuáles deben de ser los objetivos y las metas de la política salarial en el México moderno.

Qué transformación de fondo no cosmética, deben de tener las Juntas de Conciliación y Arbitraje y la Comisión de Salarios Mínimos.

Qué esquemas de contratación laboral debemos desarrollar para que existan oportunidades de trabajo con perfil específico para los jóvenes, para los adultos mayores, para las madres y los padres de familia, para los trabajadores transfronterizos y para quienes participan en ramos novedosos del quehacer empresarial como las industrias creativas.

Cómo incentivar fiscalmente para que las empresas otorguen prestaciones crecientes y no acotadas para sus colaboradores.

Cómo tiene que evolucionar nuestro sistema pensionario para garantizar un retiro digno de cara al alargamiento de la esperanza de vida y a los hábitos cambiantes de los adultos mayores.

Ese es el reto que tenemos enfrente, y para responderlo, convocamos a un gran acuerdo nacional por el trabajo y la seguridad social, que construyamos juntos en el diálogo tripartita.

Al Gobierno, a los trabajadores y, desde luego, a las empresas, nos preocupa por igual el bienestar de los trabajadores que en las empresas construyen la riqueza nacional.

Finalmente, las empresas tenemos que transitar hacia más altos estándares de productividad; y, por eso, y de cara a los nuevos paradigmas de los modelos de negocios, resulta imperativo, y aquí le hablo a nuestros socios, transformarnos a través de la nueva cultura empresarial, que reconozca que la creación de riqueza no puede ya basarse en la reducción de costos, sino en la verdadera formación de valor en forma compartida.

También, tenemos el reto de la educación de calidad.

Estamos ya todos en la era del conocimiento donde la riqueza de las naciones se determina cada vez más por el capital intelectual, y cada menos por los recursos naturales o por la ubicación geográfica.

Por ello, le pedimos, señor Presidente, que México avance con paso decidido en la implementación firme e irrestricta de la Reforma Educativa.

Consideramos inaplazable la evaluación de maestros y de alumnos. Los educandos y los padres deben tener certeza de la suficiencia y de la pertinencia de los conocimientos que están adquiriendo nuestros niños y nuestros jóvenes.

Todas las plazas que se asignen deben de hacerse en una base de concurso, y los incentivos deben de otorgarse siempre por méritos. Debe establecerse un control mucho más efectivo y de transparencia del gasto que se ejerce en cada una de las miles de escuelas de México.

Y el otro gran reto, sin duda, es el reto del Estado de Derecho.

La fragilidad del Estado de Derecho en México no es consistente con el lugar que ocupa nuestro país como una de las economías más desarrolladas del mundo.

Fortalecer el Estado de Derecho debe ser uno de los grandes objetivos nacionales en 2016 y en los años por venir en cuanto a sus diversas dimensiones: la seguridad personal, la seguridad patrimonial, la transparencia, así como el combate a la corrupción y la impunidad.

En la seguridad personal todavía hay regiones del país donde se considera esto un bien escaso.

Reconocemos, sin ambigüedades otra vez, los grandes avances en esta materia, especialmente reconocemos el valioso papel que han jugado nuestras Fuerzas Armadas: el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de México.

Pedimos que esta cruzada no baje de intensidad.

No queremos ni un sólo trabajador con miedo caminando a su trabajo, ni un sólo empresario oculto por miedo a ser sujeto de una extorsión.

Pero, también necesitamos seguridad patrimonial.

Hay riesgo aún en muchas carreteras del país de que una carga completa de mercancía, producto del trabajo de una empresa, toda, sea sustraída en forma impune con todo y su transporte, y luego se comercialice en el comercio informal o, mejor dicho, ilegal.

 La falta de certeza en los derechos de propiedad en amplias extensiones del territorio rural y en las zonas urbanas sigue siendo un inhibidor muy importante del desarrollo.

No son pocas las veces donde los empresarios para desarrollar un corredor industrial, llevar a cabo un desarrollo turístico o de vivienda, tienen que comprar dos o tres veces la misma propiedad para lograr tener certeza y atenuar los riesgos antes de iniciar una gran inversión.

Y qué decir de la opacidad, la corrupción y la impunidad, que son tres de los principales males que aquejan nuestra convivencia social.

Por ello, hacemos un llamado a los Senadores, a los Diputado Federales y también a los diputados locales, cada cual en la esfera de su competencia, para que antes de que concluya este año aprueben los cuerpos normativos necesarios para dar vida plena al Sistema Nacional de Transparencia y al Sistema Nacional Anticorrupción. Las leyes secundarias deben de respetar, eso sí, el espíritu y la forma de la Reforma Constitucional.

Por lo que se refiere al Sistema Nacional de Transparencia, estaremos muy atentos para que concluya el proceso legislativo para la aprobación de la Ley Federal de Transparencia y las adecuaciones a las Leyes Estatales de Transparencia de las 26 entidades federativas que en este día aún no han concluido el proceso de armonización con la legislación de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información, y para la reconfiguración con los estándares Federales de los órganos garantes estatales en materia de información y de transparencia.

El Congreso de la Unión está en una situación de incumplimiento a sus deberes constitucionales al no haber procesado en su tiempo las leyes en materia de archivos y en materia de datos personales.

Por su parte, contar con un Sistema Nacional Anticorrupción en plenitud es uno de los mayores imperativos para superar las debilidades de nuestro Estado de Derecho.

No es casualidad que el clamor social para combatir la corrupción haya tomado como cauce la preparación desde la sociedad de una propuesta iniciativa de Ley de Responsabilidades Administrativas.

Esa iniciativa conocida como Ley Tres de Tres que fue concebida y desarrollada técnicamente por los equipos del IMCO, de Transparencia Mexicana, y del Centro Espinosa Yglesias, recibió un amplio respaldo social, especialmente, a través del despliegue territorial de la COPARMEX.

De hecho, las organizaciones sociales que respaldamos la propuesta, esta misma mañana le hemos entregado al señor Presidente del Senado, la documentación que ampara el respaldo de 293 mil ciudadanos debidamente identificados para que este proyecto reciba el tratamiento de iniciativa ciudadana ante esa soberanía popular.

Confiamos en que la sensibilidad social de nuestros Legisladores, de todos los partidos políticos y que con altura de miras hagan suya la propuesta y sea una de las piezas torales, una vez concluido el proceso legislativo del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción.

Aquí hago patente mi reconocimiento a los centros empresariales y a las asociaciones que en sus establecimientos, eventos, incluso en la calle, salieron a sumar voluntades y obtuvieron la confianza de 293 mil ciudadanos mexicanos para atacar de fondo este flagelo que es la corrupción.

Este año tiene que estar marcado en la historia nacional por el salto cuántico que deje atrás para siempre las insanas realidades de la opacidad, de la corrupción y de la impunidad.

Nunca más alguien deberá de estar por encima de la ley.

Señoras y señores:

En el último trimestre del 2015, México suscribió como parte de la comunidad internacional los 17 Objetivos del Desarrollo Sustentable. En ellos, están plasmadas las mayores aspiraciones de la humanidad, en una ruta que inició el 1º de enero de este año, y que concluirá el 31 de diciembre de 2030.

En COPARMEX, estamos convencidos de que México puede llegar a esa cita con la historia en un lugar de privilegio, como una economía competitiva, con una población óptimamente educada, con mejores niveles de desarrollo y bienestar y en un entorno de justicia y paz de pleno Estado de Derecho, un país que atiende y resuelve el flagelo de la pobreza y de la desigualdad. Ésta es nuestra gran asignatura pendiente.

Que la economía de mercado sea el vehículo para sacar de la pobreza a millones de mexicanos que aún no han encontrado en este país la oportunidad que han estado buscando.

Rechazamos eso sí, las posiciones irreductibles de los maniqueístas modernos, que sólo ven la luz o la obscuridad en el entorno nacional, y que quisieran polarizar a la población entre los buenos y los malos.

En COPARMEX vemos un país de oportunidades que ha hecho sus transformaciones trascendentales en el pasado reciente, y que tiene graves retos y desafíos en el futuro inmediato.

Los consejeros de hoy hemos tomado compromiso siendo testigo el Jefe del Estado Mexicano, y ratificamos el propósito personal de cada uno y la vocación institucional de construir desde la empresa un mejor país para todos.

Estos retos y desafíos requieren de hombres y mujeres decididos para enfrentarlos y los tenemos en nuestro Consejo y de instituciones sólidas para integrarlos.

Para esos retos de México estoy cierto que nuestros consejeros tienen el aplomo necesario y no me cabe ninguna duda que la COMPARMEX cuenta con los principios y la tradición para agruparlos.

Muchas gracias.