-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Educación Pública, licenciado Emilio Chuayffet Chemor.

-SECRETARIO EMILIO CHUAYFFET CHEMOR: Señor Presidente de la República; compañeros integrantes del Gabinete; maestro Jaime Valls Esponda, Secretario General de la ANUIES; señor doctor José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; distinguidas y distinguidos Rectores; muy estimados invitados especiales.

En el latín medieval, universitas era la palabra empleada para designar cualquier comunidad. Sin embargo, con el paso del tiempo, sirvió para identificar a un nuevo tipo de institución, la que hacía su razón de ser, en el unir esfuerzos en pro del conocimiento.

El trabajo conjunto es inherente a la vida y al desarrollo de las universidades, surgidas de la necesidad de promover una enseñanza cada vez más libre. En nuestro país, desde la fundación de la Real y Pontificia Universidad de México, en 1551, sus aulas han reunido distintas perspectivas, a fin de innovar y proponer nuevos rumbos para la Nación.

La función social de estos centros, es lograr un equilibrio entre humanismo y técnica, entre inteligencia y carácter, entre libertad y responsabilidad.

El ideal universitario cobra vida, cuando se ofrece a los hombres un camino en el que cada mexicano logre encontrarse y redescubrirse, ampliando su consciencia y haciendo más firmes los vínculos que lo unen a su entorno.

El día de hoy, por iniciativa del Presidente Peña Nieto, nos encontramos aquí, para entablar un diálogo más cercano entre las instituciones educativas de nivel superior y el Gobierno Federal. Por vez primera, desde hace ocho años.

Este esfuerzo inédito expresa la alta prioridad que tiene para el Primer Mandatario atender de manera directa las necesidades y los desafíos que este sector afronta. De ahí, que apoyar a estos centros de estudio sea de vital importancia para impulsar el desarrollo social, político y económico de la Nación.

Tal como lo señala el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Educación, en este nivel se forma a los jóvenes en las competencias que se requieren para construir un país más próspero y socialmente incluyente.

En el marco de una Reforma Educativa que ha hecho de la calidad y la equidad pilares de este Gobierno, se han realizado ya acciones que trascienden y que son visibles.

Se incrementó la cobertura en educación superior, al pasar de 32.1 por ciento al 34.1 en el periodo actual, atendiendo a más de 3.7 millones de estudiantes.

Se creó el Tecnológico Nacional de México, para desarrollar un modelo que mejore la vinculación con el sector productivo y social del país.

El Presidente de la República ha ordenado, y se ha cumplido su instrucción, de crear 21 nuevas instituciones de educación superior.

La universidad abierta y a distancia aumentó su matrícula en el 83 por ciento, llegando este año a 89 mil 127 alumnos.

Por otro lado, para que más estudiantes estudien en el extranjero, se ampliaron los programas de becas al otorgar 100 millones de pesos a la Comisión México-Estados Unidos, y 487 millones al Programa Proyecta 100 mil.

Además, el Fondo Bilateral sobre Educación Superior, Innovación e Investigación apoyó a 27 mil alumnos y profesores para llevar a cabo estudios en el país vecino, cifra que duplicó la del año anterior.

Asimismo, a través del Programa de Formación de Ingenieros y el de Formación de Técnicos Superiores, se asignaron estímulos a 300 estudiantes de universidades tecnológicas y universidades politécnicas en Francia.

Sin embargo, para alcanzar la meta del 40 por ciento de cobertura, debemos seguir trabajando, y muy fuertemente, en el objetivo de extender la oferta académica en áreas primordiales para el crecimiento regional y nacional, además de fortalecer la investigación y la formación de los profesores.

Para que la Nación aproveche todo el potencial de estos espacios educativos, daremos cuenta de la diversidad y amplia presencia nacional de nuestro sistema de educación superior escuchando a sus representantes.

Reconozco, especialmente, el destacado papel que desempeña la ANUIES, al conjuntar voluntad y excelencia en las instituciones que representa. Agradezco al maestro Jaime Valls, Secretario General de dicha asociación, su compromiso para hacer de la responsabilidad social la calidad y la perspectiva internacional, postulados fundamentales del proyecto que recientemente ha iniciado.

Señor Presidente:

Gracias a su disposición constatamos que colaborar y dialogar, es indispensable para la transformación que los mexicanos demandan. Usted nos ha hecho ver, que si bien hemos tenido avances, los desafíos nos obligan a no cejar en los esfuerzos e imprimir renovados bríos para que la educación superior sea realidad para cada mujer y para cada hombre.

Señoras y señores rectores:

La educación, es la condición indispensable para garantizar que las reformas concreten sus objetivos en beneficio de la población, pues el conocimiento bien aplicado es el principal elemento de cambio que el país necesita.

Quede el día de hoy, como muestra de la apertura que nos anima, además, de ser una atenta invitación para mantener un diálogo continuo, que tenga resonancia en otros muchos ámbitos ligados con las universidades.

Este primer paso, servirá para abrir canales de comunicación más cercanos, que nos guíen a colaborar en la creación de más y mejores profesionales. Todos estamos llamados a trabajar unidos, de manera intensa, para que la educación superior guíe nuestros pasos en esta nueva etapa de México.

Don Jaime Torres Bodet, el gran Secretario de Educación Pública de México, al recordar el espíritu de colaboración que debe ser testimonio de todas las universidades del país, decía: casas de estudio, sí. Casas de inteligencia, innegablemente. Pero, sobre todo, casas en cuyos recintos aprende el hombre a comprender su destino propio y a servir al de todos sus semejantes.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra, a la maestra Adriana del Pilar Ortiz Lanz, Rectora de la Universidad Autónoma de Campeche y representante de los consejeros regionales.

-MTRA. ADRIANA DEL PILAR ORTIZ LANZ: Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señora y señores integrantes del presídium; apreciadas Rectoras; estimados Rectores; distinguidos miembros de la comunidad académica; señoras y señores:

Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

La educación ha adquirido mayor relevancia en el mundo de hoy que vive profundas transformaciones, motivadas en parte por el vertiginoso avance de la ciencia y sus aplicaciones.

En las economías modernas el conocimiento se ha convertido en uno de los factores de la producción más importantes.

Las sociedades que con mayor celeridad han avanzado en lo económico y en lo social son los que han logrado cimentar su progreso en el conocimiento, tanto en el que se transmite en la escolarización, como el que se genera a través de la investigación.

Muchos de los que queremos un mejor futuro para nuestro país creemos que para conseguirlo hay que apoyar firmemente a la educación y en particular a la del nivel superior.

El papel de las universidades en los procesos de transformación es de suma importancia, en ellas modelamos los recursos humanos de alto nivel que las nuevas circunstancias demandan y formamos individuos, no sólo preparados en la producción eficiente de haberes y saberes, sino comprometidos moralmente con el desarrollo y con la humanidad.

Pese a lo anterior debemos reconocer que en la actualidad existen claras y fuertes asimetrías entre regiones y países, pareciera que las distancias y las brechas no disminuyen a la misma velocidad y en correspondencia a los esfuerzos que se realizan. México debe de avanzar a un mismo ritmo.

En este contexto se acrecienta cada vez más la importancia de coordinar acciones que propicien el cierre de brechas, de cobertura, calidad, equidad y desarrollo científico y tecnológico.

Las diferencias son problemas de todos, que como sociedad nos duelen y lastiman, y es imperativo atender.

Estamos justo a tiempo de fortalecer el diseño de políticas públicas que abonen a disminuir esas diferencias, por ello debemos conjuntar esfuerzos para incrementar nuestros recursos y ampliar alcances.

Fortalecer las redes de colaboración es un estímulo para mejorar la calidad y la eficacia del funcionamiento de las instituciones de educación superior. Y es, sin duda alguna, una extraordinaria oportunidad para reducir las brechas existentes entre regiones y países.

Los jóvenes mexicanos requieren oportunidades de servicio, certeza en su futuro y expectativas de mejoría social. Para esos propósitos, las instituciones públicas y privadas de educación superior son insustituibles.

Esta reunión, esta oportunidad de diálogo franco, abierto y respetuoso, se convierte en un encuentro histórico, toda vez que, como el señor Secretario de Educación Pública hace apenas unos días señaló, este año iniciará la etapa consecuente de la Reforma Educativa, que alcanzará a la educación superior.

Por ello, tenemos que reflexionar en los retos de la cobertura, ya que anualmente deberemos ser capaces de incorporar a 155 mil jóvenes en promedio, de manera tal que en 2018 alcancemos el 40 por ciento de cobertura que nos hemos propuesto, teniendo siempre presente cómo atender las importantes diferencias entre las regiones del país.

Para México resulta indispensable reactivar todas las líneas de intercambio y que se potencialicen las posibilidades educativas para atender a más estudiantes y con mayor calidad. Es importante ampliar los espacios de colaboración en educación superior, investigación e innovación, para permitir el flujo del conocimiento y evolucionar de una relación comercial a la construcción de las bases de una región del conocimiento.

Señor Presidente:

Nos queda claro la importancia que su Gobierno confiere a la educación. No fue casual que haya sido precisamente la Reforma Educativa la primera que promulgó como Presidente de la República, hace casi ya dos años. La reunión de hoy es también un buen ejemplo del interés de su Gobierno por la educación superior.

Trabajando juntos, en un diálogo propositivo y constructivo, podremos continuar avanzando hacia una educación incluyente y de calidad.

Tenga la certeza, señor Presidente, que en las buenas instituciones de educación superior encontrará siempre a sus mejores aliados para contribuir positivamente al desarrollo y la transformación de México.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Interviene a continuación el doctor José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y representante de las Instituciones de Educación Superior Federales.

-DR. JOSÉ NARRO ROBLES: Buenos días.

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señores Secretarios.

Señoras, señores Rectores.

Directores y titulares de nuestras instituciones de Educación Superior.

Muy distinguidos asistentes.

Quiero, en primer término, externar al señor Presidente nuestro agradecimiento por su rápida respuesta frente a la petición de programar, de nueva cuenta, la reunión que se pospuso cuando en noviembre pasado nuestro Secretario General, renunció para hacerse cargo de la Dirección del Instituto Politécnico Nacional.

Inicio esta intervención con un señalamiento que es compartido por los Rectores que estamos aquí presentes.

Para las personas y las colectividades, la educación es un bien libertario al que entendemos como requisito indispensable para alcanzar el desarrollo humano al que se aspira, para conseguir la consolidación de la democracia que merece nuestra Patria, y para contar con la gobernanza que permita avanzar a México en paz y con unidad.

Entre los organismos especializados en educación, en particular la UNESCO, al igual que en las numerosas reuniones nacionales e internacionales de Rectores, se comparte la certeza de que el impulso a la Educación Superior de Calidad, que en todo tiempo ha sido importante, en la actualidad, dentro de la sociedad y la economía del conocimiento, se ha convertido en un asunto imprescindible.

Estamos seguros que la educación fortalece la condición humana y en consecuencia, la dignidad de las personas, a ella la entendemos como el pasaporte para viajar al porvenir y como un requisito para ejercer a plenitud el derecho a la ilusión.
Es cierto; la educación no es el viaje al progreso, pero sí el puente que permite hacer la travesía y arribar a ese destino.

En nuestro caso, sin educación de calidad es difícil anticipar un porvenir como el que merecen los mexicanos.

También es verdad, que educar cuesta y a veces mucho, en especial, cuando se hace como se debe, con calidad.

Sin embargo, no hacerlo o hacerlo mal, es mucho más gravoso. Cuando se educa se está optando por una de las mejores inversiones. Cuando se rehúye a esta determinación se hipoteca el futuro y se coloca a una sociedad en la antesala del fracaso. Al no hacerlo se suscribe un pagaré imposible de liquidar, incluso, al paso de muchos años.

En nuestra agrupación hemos entendido que el conjunto integrado por educación, ciencia, tecnología e innovación, es parte de la clave para aumentar la productividad, para generar crecimiento económico y estar en posibilidad de mejorar la distribución de la riqueza, y aspirar así a una mayor y más firme justicia social.

Qué trabajo nos cuesta en el país hacer una valoración objetiva de nuestra propia situación. Pasamos con frecuencia del blanco al negro sin valorar las tonalidades.

En algunas ocasiones prevalece el discurso triunfalista, y en otras, nos flagelamos, y envolvemos en uno deprimente. La verdad es que la realidad de México no es así.

El campo de la educación superior no es ajeno a esta condición. Por ello, hay que reconocer que es mucho lo que se ha avanzado. Aunque, también, es cierto que falta mucho por hacer.

La inversión que en este sentido se realice para aumentar la cobertura y mejorar la calidad será retribuida con más conocimiento, con mejores profesionales, con mayor ciudadanía, con más justicia y, sin duda alguna, con menores índices de violencia e inseguridad.

Una inversión de esta naturaleza será recompensada, se puede asegurar con un futuro mejor para nuestra sociedad.

Para entender la paradoja, conviene aceptar que en la búsqueda del progreso y el desarrollo humano es indispensable avanzar. Pero, también, que se requiere hacerlo, por lo menos, al ritmo de los demás, e idealmente más rápido que todos ellos.

En este sentido, nuestras instituciones deben jugar un papel fundamental. Podemos tener una mayor participación en la atención de la demanda sin demérito de la calidad.

Estamos en la posibilidad de apoyar el crecimiento de la matrícula, siempre que se disponga de las inversiones y apoyos necesarios. Pertenecemos a instituciones ya probadas, con capacidad de elasticidad, en las que coinciden calidad y compromiso social.

Un aspecto de la educación y su mejora que debe ser tomada en cuenta, se refiere a que muchos de los objetivos que se pretenden alcanzar en la educación elemental ya han sido conseguidos en grado importante en la educación superior.

La evaluación académica, la formación de profesores, la actualización permanente, el uso de tecnologías y de nuevos métodos son, entre muchos otros, asuntos que forman parte de la vida cotidiana de nuestras instituciones.

Tenemos que mejorar, pero estamos en el camino correcto y podemos contribuir con nuestra experiencia y capacidad.

Una preocupación de todos los que asistimos a esta reunión, es la que se refiere a nuestra juventud. Es por los jóvenes primordialmente por quienes trabajamos; ellos son el sujeto fundamental de nuestros programas y esfuerzos. Ellos son parte central de nuestra convicción.

Nuestros jóvenes merecen tener opciones; tantas, como sea posible. En este sentido, la oportunidad que ofrecen las nuevas tecnologías, no debe ser menospreciada.

Sin embargo, se debe considerar que en el grupo de edad de la mayoría de los estudiantes universitarios, la formación que se adquiere en el aula, en el contacto directo con los maestros y en la socialización sistemática con los compañeros, es indispensable.
El presupuesto ha sido uno de los obstáculos sistemáticos para cumplir mejor con nuestras tareas. Entendemos los problemas y limitaciones de las finanzas públicas, e incluso de la economía mundial.

No desconocemos tampoco, que existen demandas de todos los sectores, que son justas y comprensibles. A pesar de ello, estamos seguros que nuestros argumentos son valorados, señor Presidente, por el Gobierno que usted encabeza. Así lo hemos sentido en estos dos últimos años, y, sin embargo, queremos aprovechar esta oportunidad para pedirle un mayor esfuerzo.

México lo necesita.

Juntos, podemos cambiar una realidad mediana, por la que merece un país grande como el nuestro.

Señor Presidente:

Nadie, en su sano juicio, puede permanecer indiferente ante los horrores que afectaron hace cuatro meses a estudiantes de Ayotzinapa y a la población de Iguala; acontecimientos que han impactado la conciencia nacional y que nos siguen afligiendo.

Pero, tampoco es posible mantener el estado de cosas que subyace a la tragedia. Es indispensable que México cambie y debe hacerlo en los grandes ámbitos de la vida nacional.
Al mismo tiempo, soy uno de los muchos que entienden el duelo, el coraje y el dolor que embarga a muchos, en particular, a los familiares de las víctimas. Sin embargo, también soy uno de los que piensan que la violencia no es solución y que la venganza no es, sino otra forma grave de injusticia.

No debemos quedar atrapados en este triste instante de nuestra historia. Lo peor que nos puede suceder, y lo he dicho antes, es que seamos una sociedad que extrañe su pasado, que lamente su presente y que llore su futuro.

Estoy convencido, que la fórmula para encontrar la reconciliación debe surgir de la ley, la justicia y el cambio. También lo estoy, de que en la educación superior reside parte de la solución. Apresuremos el camino.

En esta tarea, su Gobierno cuenta con nosotros y nosotros con usted.

Los rectores de la ANUIES estamos preparados para hacer nuestra parte. Hemos venido a sostener que la República, cuenta con sus instituciones de educación superior y con sus titulares; lo que sea, en favor de los jóvenes, de la educación, la cultura, las humanidades, la ciencia y el arte, lo apoyaremos.

Requerimos el compromiso renovado de las autoridades y del conjunto de la sociedad.

Para concluir, me apoyo en un pensamiento de Alessandro Baricco, para sostener que los pueblos y los individuos tienen derecho a construir su futuro, y que en esa búsqueda, siempre están presentes, tanto la oportunidad de cumplir con una responsabilidad histórica, como la posibilidad de ignorar el compromiso y fallar frente a la consciencia. Nuestra elección, sobra decirlo, se funda en la primera alternativa.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escucharemos la intervención del maestro Jaime Valls Esponda, Secretario General Ejecutivo de la ANUIES.

-MTRO. JAIME VALLS ESPONDA: Distinguido licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

A nombre de las instituciones de educación superior, afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior aquí, presentes, agradecemos el honor que nos hace de recibirnos en esta Residencia Oficial.

Señores Secretarios de Gobernación, de Educación Pública, de Relaciones Exteriores; Director General del CONACYT; distinguidos miembros del presídium, integrantes del Consejo Nacional de la Asociación; miembros afiliados a la Asociación; Excelentísimo Embajador de Estados Unidos en nuestro país.

Señoras y señores:

A unos pocos días de haber asumido la titularidad de la Secretaría General Ejecutiva de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, es un honor para mí y para las instituciones afiliadas, la realización de un encuentro con la máxima autoridad del país.

Estamos seguros que el diálogo que aquí sostendremos, contribuirá a la consolidación de nuestras instituciones educativas, al fortalecimiento de las relaciones entre los diversos actores relacionados con la educación superior.

Y lo más importante, al estrechamiento de relaciones entre nuestras instituciones y el Gobierno de la República, para el alcance de los objetivos y las metas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo.

En mayo de 2012, la ANUIES sostuvo un encuentro con usted, en su calidad de candidato a la Presidencia de la República, ahí le presentamos las propuestas de políticas para el fortalecimiento de la educación superior, contenidas en el documento Inclusión con Responsabilidad Social.

En esa reunión celebrada en las instalaciones de nuestras Asociación, usted conoció diversas inquietudes de las instituciones educativas, y manifestó, con toda claridad, su compromiso por el impulso de la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación.

A más de dos años de esa reunión, hoy volvemos a encontrarnos, pero ya con avances importantes en la instrumentación de los programas en estos sectores.
Contamos con una ruta bien definida y reconocemos el compromiso que su Gobierno ha asumido para hacer de la educación, la ciencia y la tecnología pilares del desarrollo nacional.

La Reforma Educativa en curso; el impulso decidido a la internacionalización de la educación superior; el incremento de becas de manutención y de movilidad académica en instituciones educativas en el extranjero.

Y las acciones para el impulso del sector de ciencia y tecnología, son muestra del convencimiento del Gobierno de la República que usted encabeza para transitar hacia una sociedad más justa, más incluyente y más democrática.

Reconocemos su decisión de alcanzar en este sexenio una inversión nacional en investigación y desarrollo experimental, equivalente al 1 por ciento del PIB, tal como en su momento se lo solicitara la comunidad científica del país.

La ANUIES asocia a 180 instituciones de diversa naturaleza: universidades públicas estatales, universidades Federales, instituciones tecnológicas, centros públicos de investigación e instituciones particulares que hacen un gran esfuerzo en la calidad y la cobertura.

En conjunto, ellas atienden a más del 60 por ciento de la matrícula de educación superior, realizan más del 90 por ciento de la investigación del país y se llevan a cabo programas muy importantes de difusión de la cultura, vinculación social y extensión de los servicios. Varias de nuestras instituciones, además, imparten el nivel medio superior.

La misión permanente de la Asociación, consiste en fortalecer la educación superior. La educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación se han convertido en un espacio estratégico para el desarrollo de todos los países, como aquí ya se ha mencionado.

Nuestra educación superior y el trabajo de la ANUIES es importante, no sólo porque proporciona competencias sólidas para el mundo de hoy y de mañana, sino porque contribuye de manera estratégica a la formación de ciudadanos dotados de principios éticos, comprometidos con la construcción de la paz, la defensa de los derechos humanos, la sustentabilidad del medio ambiente y los valores de la democracia.

Retomo el texto de la UNESCO que incluí al principio de las palabras que dirigí la Asamblea General de la ANUIES, tras rendir protesta como Secretario General Ejecutivo, el día lunes de la semana pasada: La educación superior, en tanto que bien público es responsabilidad de todas las partes interesadas, en particular, de los gobiernos.

Lo hice para significar que como bien público y estratégico que ha sido reconocida la educación superior en el desarrollo de las naciones, es una tarea que compromete al Estado en sus tres órdenes de Gobierno, a las instituciones de educación superior, públicas y particulares, y a la sociedad en su conjunto.

En 2012, la ANUIES identificó como reto central la conformación de una nueva etapa de desarrollo de la educación superior, para garantizar la inclusión de los jóvenes en los procesos de formación avanzada, así como lograr niveles superiores de calidad y responsabilidad social de las instituciones, y actuales participantes en la transmisión, generación y divulgación del conocimiento.

Resultado del análisis que realizamos entre las instituciones asociadas, identificamos 10 ejes estratégicos para el desarrollo futuro de la educación superior, mismos que forman la parte sustantiva del documento Inclusión con Responsabilidad Social, al cual hice referencia al inicio de mi intervención.

Los planteamientos de la ANUIES coinciden plenamente con los objetivos del Programa Sectorial de Educación 2013-2018. Entre los que destacan los siguientes:

Fortalecer la calidad y pertinencia de la educación media superior, superior y formación para el trabajo, a fin de que contribuyan al desarrollo de México.

Asegurar mayor cobertura, inclusión y equidad educativa entre todos los grupos de la población para la construcción de una sociedad más justa.

Impulsar la educación científica y tecnológica como elemento indispensable para la transformación de México en una sociedad del conocimiento, así como avanzar a una plena movilidad académica e impulsar decididamente la internacionalización de la educación superior.
Quisiera dejar asentados dos temas en los cuales estamos trabajando de manera conjunta, uno es el de cobertura, los retos que tenemos, como se ha mencionado son de gran magnitud para alcanzar ese 40 por ciento de cobertura en 2018.

Estimamos que cada año tendrán que incorporarse, como lo dijo la Rectora de Campeche, poco más de 155 mil estudiantes. Pero no sólo se trata de cuánto tenemos que crecer, sino en qué dirección y con qué orientación. Tenemos que asegurar un crecimiento con equidad y con calidad.

El otro tema que demanda un trabajo colaborativo, es el del financiamiento, ya que ha sido un tema recurrente y preocupante para las instituciones públicas de educación superior.

Sobre el particular, se han dado avances importantes para atender diversas necesidades presupuestarias de las instituciones, como es el caso del establecimiento de fondos de financiamiento de carácter extraordinario en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Pero aún se enfrentan problemas derivados de la insuficiencia presupuestal para atender a un sistema público de educación superior en constante expansión y diversificación, y de la incertidumbre a la que anualmente se enfrentan las casas de estudio.

No está demás reconocer que las coyunturas económicas y de las finanzas públicas pueden afectar el desarrollo normal de las instituciones educativas. Sin desconocer el difícil escenario económico para este año, sabemos que en su Gobierno, la educación superior es estratégica y prioritaria.

Su participación, así como el acompañamiento de integrantes de su Gabinete el día de hoy, es testimonio de ello. Por lo mismo, le manifiesto la disposición de la Asociación para mantener un diálogo permanente sobre éste y otros temas de la agenda para encontrar las mejores alternativas para el fortalecimiento de la educación superior del país.

La ANUIES considera que es conveniente realizar las reformas jurídicas para contar con un modelo de financiamiento de la educación superior con proyección plurianual, en condiciones de equidad y transparencia, en el que se definan con toda precisión las responsabilidades de las instituciones educativas y de los tres órdenes de Gobierno.

Considerando que los problemas de financiamiento constituyen elementos que dificultan el desarrollo normal del quehacer académico de las instituciones, y que pueden afectar su propia gobernabilidad interna, sería deseable que entre la ANUIES, la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, acordáramos una hoja de ruta para avanzar en la solución de los problemas financieros que las aquejan.

Particularmente, los derivados de los esquemas de pensiones y jubilaciones del personal, el reconocimiento de plantillas administrativas y docentes, y también el reconocimiento de prestaciones.

En este tema, la ANUIES continuará trabajando para el fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas de las instituciones, como lo ha venido haciendo en estos últimos años ante los distintos órganos del Estado y ante la sociedad.

Las instituciones públicas aquí representadas, buscarán racionalizar al máximo el uso y el destino de los recursos que la sociedad les otorga, pensando siempre en el fortalecimiento de las actividades sustantivas que realizan.

En la ANUIES, advertimos las situaciones que quebrantan la paz social y frenan el desarrollo de millones de mexicanos en condiciones de pobreza. Por ello, respaldamos solidariamente las políticas públicas del Gobierno de la República.

Continuaremos siendo el espacio privilegiado de encuentro de las instituciones de educación superior para contribuir con los distintos actores políticos y la sociedad civil en las tareas del desarrollo y en la reconstrucción del tejido social, particularmente en las regiones del país afectadas por la pobreza y la violencia.

Estamos convencidos de que la formación de ciudadanía y la inclusión de los jóvenes en la educación superior y en el desarrollo del país, es la mejor vía para resolver de raíz los problemas que nos aquejan.

En la ANUIES estamos preparados para hacer nuestra parte, mano con mano, para concretar las políticas públicas y para hacer del desarrollo de México una responsabilidad compartida.

Señor Presidente de la República:

A nombre de la ANUIES, le reitero mi agradecimiento para sostener este diálogo que esperamos se multiplique en el futuro.

La interlocución cercana entre su Gobierno y nuestra Asociación, redundará en el mejor desarrollo del sistema de educación superior del país.

Muchas gracias por su atención.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)