-MODERADORA: Queda en uso de la palabra la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, licenciada Lorena Cruz Sánchez,

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Saludo con especial afecto a las mujeres, a mis colegas y a todas mis compañeras aquí presentes.

Señoras y señores:

Muy buenas tardes.

Hace 20 años, en la ciudad de Beijing, China, miles de mujeres de todo el mundo alzaron la voz con temple y fuerza para que la humanidad escuchara. Ellas nombraron y demostraron la persistente desigualdad entre mujeres y hombres.

Evidenciaron los muchos privilegios de nacer hombre y las enormes desventajas de nacer mujer. Exhibieron la carga de la pobreza y la violencia que vivían, dieron fe de la desigualdad en el hogar y en el cuidado de hijos e hijas, en el acceso a la educación, a la salud y a la falta de oportunidades para salir adelante.

Unidas, mostraron que las mujeres podemos cambiar el mundo y definieron 12 grandes esferas de preocupación; la situación de las niñas, la relación de las mujeres con el poder, con los medios de comunicación, su exclusión de la educación y la economía, entre otros temas relevantes.

Desde entonces, más mujeres hemos trabajado con espíritu inclaudicable para fortalecer, consolidar e institucionalizar la agenda de México y en el mundo.

En estos dos años, el Gobierno de la República demostró, con hechos, que la agenda de género es una prioridad y que estamos avanzando a grandes pasos. Contamos con programas focalizados, como el apoyo a las instancias de las mujeres en las entidades federativas y en los municipios, el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil, la atención a las mujeres del campo, la Cruzada Nacional Sin Hambre, la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes, el incremento de las estancias infantiles de las mujeres.

Trabajadoras:

El importante cambio que se dio en el Programa PROSPERA, es para empoderar económicamente a las mujeres, aunado al Seguro de Vida para Jefas de Familia, el fortalecimiento de la Red de Atención de Emergencias Obstétricas del Sistema Nacional de Salud y el cero rechazo, ha permitido la disminución de la muerte materna en 9.7 por ciento.

Asimismo, se atiende al cáncer de mama. Los programas, especialmente dirigidos a las mujeres adultas mayores y a las migrantes, así como a la construcción de los cuartos rosas.

A éstos se suman los Centros de Justicia para las Mujeres, las Ciudades de las Mujeres que se están construyendo por iniciativa del Presidente. El fortalecimiento del Sistema Nacional para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Los indiscutibles avances de género en el sector educativo, becas especiales para las adolescentes y jóvenes.

Inserción de programas educativos para mujeres del campo, para adultas mayores y grupos de mujeres con mayor exclusión educativa, así como a la consolidación del Sistema Nacional de Igualdad entre mujeres y hombres.

Falta mucho por hacer, porque entre más avanzamos y más derechos conquistamos, tenemos más retos que alcanzar, más desafíos que conquistar y más acciones que realizar.

Hoy, nuestros avances se fortalecen. Nuestros logros colectivos se van sumando.

No obstante, tenemos todavía obstáculos que superar, como fortalecer nuestro Estado de Derecho, para que las leyes que rigen nuestro actuar se conviertan en una realidad tangible y con un énfasis mayor en los derechos de las mujeres, en apego a la Reforma Constitucional de 2011.

Unidas, mujeres de todas las ideologías y de distintas tendencias, defenderemos la paridad que, gracias a la iniciativa presentada por usted, señor Presidente, hoy es ley.

Por lo pronto, ya tenemos cinco mujeres candidatas a gobernadoras.

Estoy segura que incrementaremos el número de mujeres en la Cámara de Diputados y en los Ayuntamientos, mejorando la cifra anterior, en la que sólo existían siete presidentas municipales por cada 100 municipios.

Con nuestras acciones diarias, las y los servidores públicos tenemos la obligación de poner el ejemplo en la construcción de una sociedad más igualitaria. Se respete la dignidad de las personas y la pluralidad que enriquece nuestra democracia, sin pretexto alguno.

Señor Presidente:

Usted nos ha instruido atender y apoyar a todas las mujeres, desde las que habitan en las comunidades más alejadas, las indígenas y las adultas mayores, a las que viven con alguna discapacidad, impulsando acciones específicas para quienes viven en situación de extrema pobreza o reclusión.

Para hacerlo, contamos con recursos intransferibles e irreductibles, que en este año superan los 24 mil millones de pesos. En esta materia, México es pionero a nivel internacional.

Con parte de estos recursos, apoyamos a los mecanismos para el avance de las mujeres que tenemos en todos los estados del país, y en dos tercios de los municipios.

Vamos por más, porque los logros alcanzados incrementan nuestras aspiraciones.

Y comparto con usted, señor Presidente, que el día de mañana México tiene una presentación sobre los avances de las mujeres en el tema de género, y una servidora va a ser la representante, quien va a dar cuenta de los avances que hemos realizado como Estado mexicano.

Y decirle que estoy convencida. Y a la hora de afirmar, el día de mañana, de que en nuestro país estamos trabajando en el camino de la unión, que podemos realizar los cambios que necesitamos.

Por eso, nos da mucho gusto que el Presidente de la República haga la presentación formal de la Red para la Atención y Desarrollo de las Mujeres, demostrando, una vez más, su compromiso con la igualdad.

Con esta red, buscamos la conjunción de esfuerzos entre CDI, INMUJERES y otras dependencias, para que se amplíen las oportunidades de las niñas y las mujeres de nuestro país.

Si las mujeres indígenas no avanzan, el país tampoco. Si las mujeres no salen de la pobreza, es poco probable que exista prosperidad nacional. Si las niñas abandonan su infancia para cumplir responsabilidades adultas, México estará cancelando su futuro.

Sin las mujeres, el crecimiento de nuestro país será lento.

Señor Presidente:

Con su apoyo, y con el mismo espíritu decidido que animó a quienes hace 20 años construyeron la plataforma de acción mundial más importante en la historia, seguiremos trabajando por la igualdad, construyendo la paz y fomentando la democracia paritaria.

Como hace 20 años, aspiramos a la igualdad. Cada vez estamos más cerca de ella. Por eso, como lo decimos en el Instituto Nacional de las Mujeres, y ahora se dice en todo el país: Igualdad, ni más ni menos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Escuchemos la intervención de la contadora pública Nuvia Mayorga Delgado, Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

-C.P. NUVIA MAYORGA DELGADO: Muy buenas tardes a todas y a todos.

Con su permiso, señor Presidente.

Éste es un día muy especial. En casi todo el mundo se le hace un reconocimiento a la mujer, a la mujer como ser humano, como madre, como trabajadora y como luchadora social.

A todas las mujeres: Muchas felicidades.

El Gobierno de la República que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto, actúa con políticas y programas de atención a la mujer indígena, orientados a impulsar la equidad de género, la igualdad de trato y opciones para su desarrollo integral.

En la celebración de este día, es oportuno y muy importante hacer un reconocimiento a las luchas, logros y aportaciones de todas las mujeres indígenas de nuestro país.

Mujeres comprometidas con su familia, con su comunidad y con la sociedad; quienes con voluntad, imaginación y creatividad, trabajan por hacer valer sus derechos individuales y colectivos.

Mujeres que son generadoras de la economía, reproductoras de la cultura, de identidad, portadoras de derechos políticos, sociales, económicos, culturales y, sobre todo, de valores.

Sustentados en esas políticas y programas a favor de las mujeres indígenas, con el propósito de seguir avanzando en la construcción de un México incluyente y de hacer visibles a las comunidades indígenas y, en especial, a nuestras mujeres indígenas, el Gobierno de la República, a través de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, las está haciendo visibles mediante el Programa de Derechos Indígenas.

Programa que está orientado a fortalecer la capacidad de la población indígena, para que ejerzan plenamente sus derechos de acceso a la justicia, a la cultura, a la comunicación de género y de acceso a la atención de las necesidades de las mujeres.

Son espacios en donde, en estas Casas de la Mujer Indígena, se atienden la prevención de casos de violencia, salud sexual y reproductiva para las mujeres indígenas, con un enfoque que incorpora la perspectiva de género, interculturalidad y cosmovisión.

Esos espacios son de mujeres indígenas que han sufrido violencia psicológica, física y legal, y que ahora organizadas y dueñas de las casas, apoyan a otras mujeres que viven situaciones como las que ellas han padecido.

Actualmente, en nuestro país operan 24 CAMIS en 14 estados. En lo que va de la presente Administración, se ha tenido el beneficio a más de 61 mil mujeres indígenas en nuestro país; y en el presente año se están atendiendo y la meta con esta red que acaba de comentar Lorena, que esta Red de Atención y Desarrollo de las Mujeres Indígenas va a contribuir para que la Secretaría de Desarrollo Social, INMUJERES y CDI pueda beneficiar a 18 mil mujeres indígenas.

En materia de impartición de justicia, destaca la labor para lograr la excarcelación de mujeres indígenas que se encuentran presas, por no contar con la asesoría legal adecuada o en su lengua, o quien sigue en prisión por no tener la capacidad para pagar una fianza, o porque al defenderse ante hechos de violencia familiar, fueron injustamente acusadas y encarceladas.

Lo grave, es que cuando una mujer indígena va a la cárcel, va con ella toda la familia. Se encarcela a toda la unidad familiar, a los padres, a las hijas y a los hijos.

Quiero plantearles el ejemplo de Jazbel Meneses Hernández. Es una indígena náhuatl de 41 años de edad, originaria de Tlaxcala, soltera, desempleada, y con un hijo de dos años.

Jazbel ingresó a una tienda de autoservicio y tomó un aguacate, el cual supuestamente escondió en su chaleco, siendo detenida en ese lugar y puesta a disposición del ministerio público. Posteriormente, fue consignada por el delito de robo.

A Jazbel se le apoyó para para garantizar su libertad provisional bajo caución, en septiembre del 2014. En octubre de ese mismo año, fue absuelta por el juez tercero penal por delitos no graves del Distrito Federal.

Es importante destacar que en lo que va de esta Administración, y por instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto, se han liberado a 223 mujeres indígenas, quienes ya están de vuelta en casa, en sus comunidades, y que, en muchos de estos casos, se les ha apoyado con proyectos productivos.

De igual forma, para atender diversas diligencias de carácter penal, se ha apoyado a 238 mujeres indígenas con intérpretes traductores en su lengua.

En otra vertiente del Programa de Derechos Indígenas, en materia de capacitación, en lo que va de esta administración, la CDI ha capacitado en materia de derechos indígenas a 193 abogadas indígenas, en colaboración con el Instituto Federal de Defensoría Pública, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la Procuraduría Agraria, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y la Organización de Estados Americanos, la OEA, en materia penal en lengua indígena.

En el Gobierno de la República tenemos la convicción y la vocación, y el compromiso de servir para que juntos sigamos contribuyendo a un país libre de discriminación y violencia, más digno, más justo y más próspero.

Con hechos y resultados positivos como éstos, el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto demuestra que entiende, que atiende y que sirve a las comunidades indígenas y, por supuesto, a las mujeres indígenas.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Sean tan amables se ocupar sus lugares para ver, a continuación, el video Red de Atención a las Mujeres.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; la Secretaría de Desarrollo Social; la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres y la Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, harán entrega de certificados de asignación a tres Centros para el Desarrollo de las Mujeres y a tres Casas de Atención a Mujeres Indígenas.

(ENTREGA DE CERTIFICADOS)

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra a la señora Elizabeth Meléndez Celestino, beneficiaria del Centro para el Desarrollo de las Mujeres del Municipio del San Felipe del Progreso, Estado de México.

-SRA. ELIZABETH MELÉNDEZ CELESTINO: Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto; señoras y señores.

Buenas tardes.

Mi nombre es Elizabeth Meléndez Celestino. Soy mamá de tres varones. Jaime tiene 13, Kevin tiene 10 y Edwin tiene ocho. Soy del Municipio de Villa Victoria, Estado de México.

Mi historia puede ser similar a la de muchas mujeres en nuestro país. Nos casamos enamoradas, con la idea de formar una bonita familia; llena de amor, de respeto, de comprensión; creyendo que nuestros hijos vivirán tranquilos y protegidos.

Pero qué pasa cuando nos damos cuenta que la vida, como dicen, no es color de rosa. Que vivimos angustiados porque no sabemos en qué condiciones llegará nuestra pareja al hogar, qué actitud tendrá con nosotras o con nuestros hijos.

La angustia más grande, es pensar que a ellos les pase algo, o ver su carita de miedo todos los días. Así, señor Presidente, fue mi vida por muchos años; llena de angustia y de miedo.

Hasta que un día llegué a un lugar, a un lugar que le llaman Centro de Desarrollo para la Mujer, y me explicaron que la violencia es un delito, que no es normal y que no debo permitir más situaciones que me hagan daño y que perjudiquen a mis hijos.

Después, entendí que por amor a mis hijos y por amor a mí misma, tenía que decir: Ya basta.

Ya basta de escuchar: No puedes; no sabes, no debes. Y gracias a las asesorías que recibí en el Centro de Desarrollo, me doy cuenta que sí puedo, que sí sé, y que sí debo.

Lo único, señor Presidente, que necesito, lo único, es una oportunidad para seguir estudiando y para autoemplearme, para demostrarle a mis hijos que su madre es una mujer fuerte, y que a las mujeres se les trata con respeto, para que ellos no repitan las conductas que han visto en nuestra casa.

En el centro, además de darme asesoría jurídica y atención psicológica, me dijeron que podían apoyarme para que estudie la prepa. Y también podré incorporarme al Programa PROSPERA. Así, tendré mi propio negocio de papelería.

Estos apoyos, le aseguro, señor Presidente, que los voy a aprovechar. Seré ejemplo de otras mujeres de mi comunidad, pero, sobre todo, ejemplo para mis hijos.

Quiero demostrarles que las mujeres y los hombres tenemos los mismos derechos y las mismas oportunidades.

Y hoy vengo a decirle: Gracias por apoyarnos.

Muchas mujeres, como yo, lo que necesitan es que alguien las oriente, les dé confianza y nos diga cuáles son nuestros derechos, que hay muchos programas del Gobierno a los que podemos tener acceso.

Por eso, señor Presidente, confío que seguirá apoyando a las mujeres y a nuestros hijos, porque es posible tener una vida mejor, llena de tranquilidad, pero sobre todo llena de respeto e igualdad, como tanto se dice.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)