-MODERADOR: Queda en uso de la palabra el Director General de la Comisión Nacional del Agua, doctor David Korenfeld Federman.

-DR. DAVID KORENFELD FEDERMAN: Señor Presidente de la República.

Sea usted bienvenido a estas instalaciones, que son su casa.

Para todos los integrantes de la Comisión Nacional del Agua, es un honor contar con su presencia en la celebración del 25 Aniversario de su creación.

Doy también la bienvenida al Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de la República, ingeniero Juan José Guerra Abud, y Presidente del Consejo Directivo de esta institución.

A mis compañeros de la Comisión que me acompañan en el presídium; a los ingenieros Macario Vega y Julio Octavio Lozoya. Gracias por estar con nosotros esta tarde.

Al Senador Aarón Irízar; a los Diputados Kamel Athié y Gerardo Gaudiano Rovirosa; y a todos los señores Senadores y Diputado Federales integrantes de las comisiones relativas al agua de los Congresos de la Unión que hoy se encuentran con nosotros.

Al ingeniero Emilio Rangel Woodyard, Presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento; al ingeniero Quintín Suárez, Presidente de la Asociación Nacional de Usuarios de Riesgo; a todos los representantes de los organismos internacionales y nacionales que se encuentran con nosotros.

Saludo con mucho respeto a los señores exdirectores de la Comisión Nacional del Agua: a Fernando González Villareal, a Guillermo Guerrero Villalobos y a José Luis Luege Tamargo. Bienvenidos a su casa.

A mis compañeros servidores públicos de la Comisión Nacional del Agua, que a lo largo de los años, con su esfuerzo han continuado con una tradición que ha sido ejemplo de la renovación institucional para servir a México, como en su tiempo fueron la Comisión Nacional de Irrigación y la Secretaría de Recursos Hidráulicos.

Amigos representantes de los medios de comunicación; señoras y señores:

Hoy, quiero iniciar compartiendo con ustedes dos anécdotas que despertaron mi consciencia en materia del agua:

La primera fue hace algunos años, Presidente, cuando entregamos un sistema de agua potable en una comunidad rural en el Municipio de Zinacantepec, municipio conurbado al Valle de Toluca. Al finalizar el evento, una mujer embarazada se acercó a agradecer la obra y dijo: Pocos saben lo que es vivir sin agua, pero ahora que nazca mi hijo, ya no tendré que sufrir esa carencia.

La otra fue una historia que me platicó un excolaborador de un paisano suyo, del expresidente Adolfo López Mateos.

Donde le preguntaron, al término de su Administración como Presidente, cuál fue su principal preocupación siendo Presidente de México, y el Presidente López Mateos respondió, sin dudar: Lo más difícil fue ver cómo en el Norte, por la sequía, faltaba agua para la agricultura y para la ganadería, y cómo en el Sureste las lluvias excesivas ponían en riesgo a las ciudades.

Quise compartir estos dos momentos en el marco de este 25 Aniversario, porque el día de hoy la reflexión es muy importante.

Cuál es la diferencia de tener agua y de no contar con ella.

Y es que nuestro país es un gran mosaico de agua. Por un lado los mexicanos del Noreste piensan en el vital líquido y demandan obras para su abastecimiento de sus ciudades. Mientras que en metrópolis como Monterrey, Guadalajara y el Valle de México piensan en el agua a través de obras hidráulicas que permitan ser más competitivos en su industria y comercio, sin olvidar el abastecimiento para los nuevos usuarios con base en su crecimiento poblacional.

Sinaloa y Sonora, quieren asegurar su producción agrícola y seguir siendo el granero de México.

En el Sur del país, quieren líquido para mejorar sus servicios turísticos. En el Sureste para la producción de energía eléctrica, y en Zacatecas para su producción ganadera.

Estos son sólo algunos de los ejemplos que México tiene. Perspectivas y necesidades distintas de agua en cada rincón de su territorio.

Por ello, la administración del agua con casi 100 años de historia ha evolucionado a la par del país, primero con la Dirección de Aguas y Tierras y Colonización, que en nueve años construyó embalses para el riego agrícola en donde ahora son los principales distritos de riego del país.

Esta dirección fue sucedida por la Comisión Nacional de Irrigación, que durante 21 años de su vida institucional se dedicó para incrementar la superficie cultivable en México, principalmente para la agricultura.

Posteriormente, la Secretaría de Recursos Hidráulicos que por tres décadas construyó presas para los diversos usos, sistemas de riego y obras de control de ríos, principalmente.

Le siguió la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos que por 12 años hizo grandes obras de agua potable y drenaje, y continuó impulsando el desarrollo hidroagrícola y modernizando los distritos de riego del país.

Llegando así a la Comisión Nacional del Agua que en 25 años volvió a unificar la gestión de recursos incluyendo los aspectos relacionados a sus diversos usos y dedicó esfuerzos importantes a la administración del agua y del sistema financiero, así como contribuir a su gran tradición de seguir construyendo obras para México.

Sin embargo, las necesidades de México han cambiado y en 2014 tenemos que aprender a convivir con un nuevo actor, el cambio climático que agudiza ingredientes de escasez y exceso de agua provocando sequías e inundaciones más intensas que son los dos grandes retos del presente y del futuro en materia del agua.

Por eso, debemos continuar transformando para adaptarnos a las nuevas realidades y ofrecer a los mexicanos una institución de vanguardia capaz de aprovechar las nuevas tecnologías, mantener nuestro patrimonio hidráulico y gestionar eficientemente nuestras aguas.

De manera que, como el agua misma, la CONAGUA ha venido fluyendo en estos 25 años, escribiendo la historia de logros importantes que podemos enumerar fácilmente, pero que requirieron el trabajo de miles de mujeres y hombres para que fueran una realidad.

Por eso, hoy, al cumplir este aniversario, es merecido hacer un reconocimiento a todas las mujeres y hombres que han entregado su vida a esta institución, pues con el esfuerzo diario han mejorado la vida de millones de mexicanos y han contribuido decisivamente para que el agua siga siendo el motor que mueve a México.

Muchas felicidades a todos mis compañeros de la Comisión Nacional del Agua.

Aprovecho este aniversario para darnos la oportunidad de celebrar logros pero, también, para reconocer retos y desafíos pendientes; y preguntarnos cómo queremos que sea la administración del agua y la gestión del recurso en los próximos 25 años.

Y con base a ello, sigamos el espíritu transformador que ha impulsado y encabeza el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, fortaleciendo y renovando nuestra institución, conscientes de los retos que habremos de enfrentar en el futuro.

En este sentido, desde inicio de 2013 la Comisión Nacional del Agua estableció una visión clara: Cómo transformar al sector. Y durante el primer año de Gobierno del Presidente Peña hemos empezado a construir las bases para transitar hacia una nueva gestión del agua.

En primer lugar. Dejando atrás la estrategia reactiva ante los fenómenos hidrometeorológicos, se inició una estrategia de prevención y mitigación de daños, entendiendo que la naturaleza no se puede controlar, pero nuestras acciones sí.

Por ejemplo, muchos de los problemas que enfrenta nuestro país en cada época de lluvias, provienen del asentamiento irregular y abuso sobre las zonas Federales de los cuerpos de agua.

México cuenta con más de mil 200 kilómetros de márgenes, que todos debemos aprender a respetar, por lo que emprendimos acciones sin precedentes para delimitar claramente todas aquellas zonas que puedan significar un peligro para la población mexicana, y que decidan ellos, con el riesgo y aprender a vivir con él.

Se creó la Comisión Intersecretarial para la Atención de Sequías e Inundaciones, que instrumenta los programas nacionales que están en esta materia, y los coordina SEMARNAT a través de la participación de 14 dependencias de Gobierno.

Además, generamos una nueva política de impulsar el círculo virtuoso del agua; no hacer plantas de tratamiento para cumplir con una norma, sino que lo se construya debe tener enfocado un tema de reúso integral del agua.

Para hacer mejor uso de nuestras aguas subterráneas y garantizar la posibilidad de su aprovechamiento futuro, el Presidente Peña Nieto suspendió el libre alumbramiento de las aguas subterráneas, preservando más de 10 mil millones de metros cúbicos al año.

Además, con el objetivo de recuperar nuestros acuíferos contaminados, estamos estudiando conjuntamente con el Estado de Israel, 10 partes del país que tendremos la oportunidad de poder revertirlos, y agradezco a la Embajadora del Estado de Israel que nos acompañe en esta tarde.

El agua es el elemento vital para la producción y la seguridad alimentaria de nuestro país, por lo que emprendimos acciones para aprovechar y mejorar. Y el agua va enfocado a buscar y tecnificar y modernizar todos los días el riego que nos permitirá incorporar más hectáreas y superficie cultivable.

Sentamos un precedente de operación muy importante para la administración de las presas en materia de sequía.

Por todo lo anterior, es fundamental que este año se defina el nuevo marco jurídico del sector, capaz de garantizar el derecho humano al agua y sus contraprestaciones. Fijar las bases de una corresponsabilidad de todos los niveles y órdenes de la sociedad organizada, que facilite el actuar a la autoridad del agua y establezca mecanismos sencillos para los usuarios, así como una regulación diferente para cada uso del agua y enfoques preventivos ante la posibilidad, todos los días, de ocurrencia de fenómenos hidrometeorológicos extremos.

También, son fundamentales 34 compromisos de gobierno en materia del agua que firmó el Presidente de la República, que inscriben acciones claves, atendiendo a las necesidades de cada región, como, por ejemplo, señor Presidente, el abastecimiento de agua potable de las tres grandes metrópolis del país.

También, la necesidad de crear infraestructura para que Sinaloa tenga toda el agua necesaria para seguir creando la producción agrícola, y la construcción del primer acueducto de agua de mar desalinizada en el país, en el Estado de Baja California. Son algunos de los ejemplos.

Estos compromisos representan más de mil kilómetros de acueductos, líneas de conducción y redes de distribución de agua; 15 kilómetros de túneles; 132 colectores de drenaje; 128 kilómetros de canalización de bordos; la modernización y consolidación de 300 mil hectáreas de riego; 70 plantas potabilizadoras; dos desalinizadoras; 13 plantas de tratamiento y tres presas. Sin contar en Valle de México.

En el Valle de México, señor Presidente, y con su experiencia de muchos años, construiremos en este periodo seis túneles para el Sistema de Drenaje Profundo del Valle de México, que suman una longitud de 63 kilómetros. Lo que representa construir en seis años una tercera parte de lo que se había hecho en las últimas cuatro décadas. Esto sin contar el Túnel Emisor Oriente. Son seis túneles nuevos, de los cuales tres empezamos en el mes de diciembre.

Estas obras y acciones conjugadas permitirán que las políticas públicas en materia del agua, en 2018 México cuente con servicios más adecuados y accesibles de agua, más bases sólidas para la seguridad alimentaria y un manejo sustentable y responsable del vital líquido, que dé mayor seguridad a nuestros centros de población.

Finalmente, señor Presidente, quiero anunciarles que, como marco de estos festejos de 25 años, y agradezco a todas las organizaciones y a todos los que son la familia CONAGUA, que me gustaría decirlos por su nombre, pero discúlpenme, acabamos de lanzar el nuevo portal de internet.

El nuevo portal de Internet no es una página de consulta. Es la manera más sencilla que cualquier mexicano puede tener en tiempo real para tener alertas de clima severo, que va a permitir que pueda programar sus actividades del día.
La página, en vez de ser una página informativa, el primer elemento que trae es, decirle a todos los mexicanos y usuarios cómo está el clima y dónde puede haber fenómenos de clima severo. Y esto nos dará una gran interacción con la sociedad mexicana, porque cada vez más mexicanos aprenden a vivir con el clima.

Señor Presidente:

Un siglo de historia institucional del agua en nuestro país ha visto resultados positivos a lo largo de cinco dependencias, que en su momento le han respondido satisfactoriamente a las necesidades de México.

Hoy, el nuevo contexto nacional y mundial nos impulsa a renovar nuestra Comisión y a fortalecerla para seguir enfrentando nuevos retos.

Tenga usted la plena seguridad que el equipo de más de 13 mil personas que integran esta Comisión Nacional del Agua, pondrá en esta tarea toda su experiencia y conocimiento y empeño, para que usted pase a la historia como el Presidente que rompió el paradigma en materia de agua.

Muchas felicidades, señor Presidente.

-MODERADORA: Veremos a continuación un video del libro 25 Aniversario de la CONAGUA: El agua que mueve a México.

(PRESENTACIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Escucharemos la intervención del señor Macario Vega Pérez, trabajador con 25 años de servicio en CONAGUA y 62 en la Administración Pública Federal.

-SR. MACARIO VEGA PÉREZ: Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señor Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, ingeniero Juan José Guerra Abud; señor Director General de la Comisión Nacional del Agua, doctor David Korenfeld Federman.

Señores Fernando González Villarreal, señor ingeniero Guillermo Guerrero Villalobos; señor ingeniero José Luis Luege Tamargo, ex Directores de la Comisión Nacional del Agua.

Honorables miembros del presídium y personalidades que se encuentran en este importante evento.

Compañeros y amigos.

Señor Presidente:

Es un honor contar con su presencia en este festejo y es motivo de orgullo para un servidor recibir este reconocimiento, precisamente, en el 25 Aniversario de la fundación de la Comisión Nacional del Agua.

Muchas gracias, señor Presidente.

A la Comisión Nacional del Agua le anteceden una serie de instituciones creadas en contextos nacionales distintos, bajo diversas ópticas y en diferentes condiciones del país.

Una de las instituciones pioneras fue la Comisión Nacional de Irrigación, creada en 1926 por el entonces Presidente Plutarco Elías Calles, en medio de una depresión económica mundial que limitaba los recursos, pero que a pesar de la situación fue pilar fundamental del desarrollo tecnológico y de la infraestructura de riego de nuestro país.

Durante sus 21 años de vida institucional, se incorporaron miles de hectáreas al riego, mejorando obras de abastecimiento y distribución del líquido.

Para 1946, esta Comisión se transformó en lo que fue la Secretaría de Recursos Hidráulicos, creada con gran visión por el Presidente Miguel Alemán y en donde conseguí mi primer empleo formal como proyectista, siendo un pasante de ingeniería civil.

Con mucho orgullo puedo decir que fui participe en la época de oro de la ingeniería mexicana. Una de las etapas de mayor desarrollo de la infraestructura hidráulica de nuestro país.

Etapa en la que se construyeron más de 50 presas de almacenamiento y control de avenidas, entre las que destacan, por ejemplo, la Presa San Miguel Hidalgo, en Sinaloa; La Amistad y Falcón, en la frontera con los Estados Unidos, sobre el Río Bravo; La Angostura, en Chiapas; Álvaro Obregón, en Sonora; sólo por mencionar algunas.

Por aquellos años en la Ciudad de México se crearon importantes obras de drenaje y alcantarillado, como el Emisor Poniente para el desalojo de aguas hacia el Tajo de Nochistongo, y la primera etapa del drenaje profundo con la construcción del Emisor Central, que se convertiría en la cuarta salida de agua de la cuenca.

Posteriormente, en 1977, durante el mandato del Presidente López Portillo, fui testigo de la fusión entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería, y la de Recursos Hidráulicos.

La Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos inició la construcción de una obra importantísima para el Distrito Federal, me refiero al Sistema Cutzamala, construyendo en 1982 la primera etapa, y en 1985 la segunda, siendo ésta la más trascendental por vencer una altura de casi mil metros para el acceso a la Ciudad de México.

Finalmente, en 1989, siendo Presidente el licenciado Carlos Salinas, presencié el nacimiento de la Comisión Nacional del Agua, una institución que llegaría para reunificar la gestión de los recursos hídricos en México.

Soy testigo, también, de cómo surgió en nuestro país una nueva manera de administrar las aguas nacionales, pues contemplaba por primera vez el manejo del recurso por regiones hidrológicas, y se continuaban en una sola dependencia todos los temas referentes al agua.

De esta manera, he visto transcurrir más de 60 años en los cuales he entregado todo mi esfuerzo, desde las diferentes áreas de las que he formado parte, y de lo que ha sido hasta el día de hoy mi pasión: la ingeniería de presas. Por ello, agradezco la oportunidad, y estoy orgulloso, de ser parte de la historia de esta noble institución.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Durante toda mi vida y durante todos estos años de trabajo he visto pasar a muchos Presidentes, cada uno emprendiendo acciones y contribuyendo al engrandecimiento de nuestra institución.

Ahora le corresponde a usted, escribir la historia moderna del agua en México.

Muchas gracias, señor Presidente, por su visita a nuestra institución.
Gracias a todos.

-MODERADOR: A continuación el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, cancelará el Timbre Postal del 25 Aniversario de CONAGUA.

(CANCELACIÓN DE TIMBRE POSTAL)

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)