-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina. 

 

 

-SECRETARIO VIDAL FRANCISCO SOBERÓN SANZ: Saludo respetuosamente al licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

 

            Compartir este día con usted, nos llena de orgullo y confirma nuestra convicción por la grandeza de nuestras instituciones.

 

            La entrega de ascensos y condecoraciones militares significa para las mujeres y hombres que conforman las Fuerzas Armadas, el éxito y el esfuerzo personal. Pero, más importante; el éxito colectivo de soldados y marinos.

 

            Esta fecha otorga una nueva razón para seguir atendiendo las necesidades de nuestra sociedad.

 

            Saludo con afecto al General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, con quien comparto el orgullo de reconocer a soldados y marinos que destacan en el cumplimiento de su deber.

 

            En el 105 Aniversario de la Revolución Mexicana, sin duda, nuestra sociedad y sus Fuerzas Armadas se fortalecen, y son ejemplo a seguir.

 

            Saludo a los distinguidos representantes de las Mesas Directivas de las Cámaras de Diputados y Senadores y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Para ustedes, mi consideración y respeto.

 

            Este saludo, lo hago extensivo a las mujeres y hombres que integran el Gabinete presidencial, y funcionarios públicos Federales que nos honran con su presencia.

 

            Mi reconocimiento afectuoso a las familias del personal militar y naval, quienes son objeto, causa y efecto de quienes este día dan un paso más en su carrera de las armas. Enhorabuena.          

 

            Gracias a los medios de comunicación por su apoyo y presencia.

 

            Personal de Generales, Almirantes, Jefes, Capitanes, clases, tropa y marinería; damas y caballeros:

 

            La reflexión sobre el momento histórico, nos recuerda que el 20 de noviembre de 1910, inició un cambio en el rumbo de México.

 

            Justicia, progreso y libertad fueron el profundo anhelo nacional, legado de valor y patriotismo que estableció los cimientos del México de hoy.

 

            En esos cimientos se fortaleció, también, el ideario de conducta de las Fuerzas Armadas, quienes ven en las aspiraciones del pueblo la guía de su actuar. Soldados y marinos que diariamente se esfuerzan por dar lo mejor a su país, esfuerzo que se reconoce a través de la imposición de condecoraciones y ascensos al grado inmediato superior.

 

            El día de hoy, distinguimos a los soldados y marinos de tierra, aire y mar que se destacaron por su arrojo, capacidad y perseverancia. Ellos, son el ejemplo para subordinados y el orgullo de sus Comandantes.

 

            El día de hoy, ascienden todos aquellos soldados y marinos que, cumpliendo con lo que marcan las leyes militares y navales, destacan por su trayectoria profesional, y también, por sus capacidades y habilidades en el desempeño de sus funciones.

 

            Su conducta intachable, es sustento en los más altos valores navales y militares de honor, deber, lealtad y patriotismo; se sustenta en su gran pasión por servir a México. Estas mujeres y estos hombres de armas, merecen ocupar un lugar de mayor jerarquía.

 

            Por todo lo anterior, señor Presidente, quienes integramos el Ejército, Fuerza Aérea y la Armada de México, le agradecemos la distinción y el honor que nos brinda, al premiar personalmente a estos soldados y marinos.

 

            Su presencia y liderazgo, de sobremanera nos motiva.

 

            Estimadas y estimados conciudadanos:

 

            El ejemplo que dio nuestro país en 1910, fue reconocido en su momento como el eje constructor del cambio social.

 

            Los ejemplos que hoy, como Nación moderna compartimos con el mundo, nos permitirán alcanzar nuestro máximo potencial.

 

            Los avances democráticos a los que hemos llegado, se reflejan en los beneficios que brindan, y brindarán, las reformas impulsadas en nuestro país.

 

            En un México donde todas las voces son escuchadas, debemos cerrar filas entre gobierno, sociedad y Fuerzas Armadas, para que niños y jóvenes hereden estos ímpetus de transformación y desarrollo.

 

            Los soldados y marinos seguiremos velando por un México que necesita de todas sus fortalezas. México siempre es nuestra prioridad, y dar por él nuestro máximo esfuerzo, es el momento que siempre lo haremos y desde cualquier trinchera.

 

            La grandeza de una Nación, definitivamente, se encuentra en su gente. Y para fortalecerla, se necesita crear oportunidades e igualdad. En este reto transformador, el esfuerzo de todos será su motor; y por ello, como Fuerzas Armadas, reiteramos nuestro apoyo a las reformas estructurales que el Gobierno de la República ha impulsado.

 

            Sin lugar a dudas, la Reforma Educativa es el soporte para cualquier cambio a favor del desarrollo y de la paz.

 

A lo largo de la historia, se ha comprobado que la educación es el factor de cambio de toda sociedad, de todas las culturas y de todas las convicciones.

 

            Señor Presidente:

 

            Al celebrar hoy, un aniversario más de la lucha social que creó el México moderno, libre y democrático, le reiteramos a usted, como representante del pueblo mexicano, nuestra lealtad y nuestro compromiso.

 

            Son las voces y los sentimientos de las y los mexicanos, lo que le dan la razón a nuestras acciones diarias. Es por los mexicanos por quienes damos lo mejor de nosotros mismos.

 

            Sabemos que en algunos casos, nuestra presencia genera malestar entre quienes hacen del abuso y la impunidad una forma de vida. Nuestra máxima prioridad ha sido, es y será, garantizar la paz y la seguridad de todos y cada uno de los mexicanos.

 

            Nuestra presencia representa, ante todo, el Estado de Derecho y la voluntad ciudadana. Nuestra presencia es frontal y decidida.

 

Quienes pugnamos por un México en paz, con igualdad, prosperidad, siempre actuamos bajo los preceptos de legalidad y de justicia.

 

            La presencia de soldados y marinos, emana de un pueblo que es ejemplo de aquellos destacados hombres y mujeres que hace 105 años lucharon por un mejor país. Ahora, es nuestro turno.

 

Tenga la seguridad, señor Presidente, de que las Fuerzas Armadas participan en la construcción de un mejor futuro; el futuro de México. El México del futuro.

           

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADOR: Escuchemos las palabras que dirige el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

 

 

-SECRETARIO SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Bienvenido a su patria, señor Presidente

 

            Ciudadanos Presidentes de las Mesas Directivas de las Cámaras de Diputados y de Senadores; ciudadano Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; ciudadano Almirante Secretario de Marina; señores y señoras integrantes del Gabinete y funcionarios del Gobierno de la República; agregados militares acreditados en México.

 

           Damas y caballeros; respetables familias que nos acompañan; compañeros de armas, especialmente los veteranos de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana y demás reconocidos; señores representantes de los medios de comunicación:

 

             A todo militar, desde su ingreso a la institución que vela y resguarda las armas de la República, se le induce a entender la profesión de las armas como forma de vida; a ver la vida de servicio castrense desde otra perspectiva.

 

            A cada soldado se le imbuye que si ve, piensa y se esfuerza bajo este razonamiento, llegará a ser un mexicano de bien; un ciudadano responsable.

 

            Se le inculca que cuando decide abrazar la carrera, más allá de pretender un salario, debe estar dispuesto a poner todo su empeño, esfuerzo, dedicación y constancia; debe comprometerse con la patria y entregar su vida, si es necesario, por ella y por sus mejores causas.

 

            Se le infunde a dar lo mejor de sí, su 100 por ciento, recibiendo a cambio tan sólo el orgullo y la satisfacción del deber cumplido. Se le enseña que tiene que ser fuerte y perseverante en dos grandes pilares que construye día a día: El primero, la preparación personal; y el segundo, más importante, el servicio al país, a nuestra sociedad.

 

            Estos pensamientos marcan el destino de generaciones completas de buenos mexicanos en uniforme, gestando instituciones armadas, graníticas y monolíticas, por el bienestar de nuestra sociedad.

 

Estos pensamientos generan liderazgo, piedra angular para que las tropas cumplan sus misiones con eficiencia. Liderazgo que convence, motiva y cohesiona a mujeres y hombres a realizar tareas y proezas que podrían considerarse irrealizables, incluso inimaginables.

 

Recompensar estas dos importantes conductas positivas, es  precisamente el motivo que nos convoca hoy a esta ceremonia y otras más en todo el territorio, en el marco de la Conmemoración del 105 Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana.

 

El día de hoy, del Ejército y la Fuerza Aérea reciben condecoraciones de perseverancia y al mérito deportivo en todo el país: 76 Generales, 649 jefes, tres mil 345 oficiales y 15 mil 310 de tropa, por años de servicios ininterrumpidos a la Nación y por distinguirse en el deporte.

 

También, de manera inédita, a 70 años de su participación en la Segunda la Guerra Mundial, como muestra de reconocimiento a los servicios prestados en honor y defensa de la Patria, reciben la Medalla Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana Escuadrón 201 de la Legión de Honor Militar Mexicana: 16 veteranos de esta histórica unidad castrense. Ellos representan a los 297 mexicanos que, en nombre de la libertad y la paz mundial, participaron en ese conflicto bélico.

 

            Por otra parte, después de someterse a exámenes diversos y obligatorios y comités de evaluación, a través de los que se analiza actitud profesional, capacidad física, estado de salud, conducta militar y civil; y antigüedad en el grado y en la institución.

 

            El día de hoy, como ha sido tradicional, por disposición del ciudadano Presidente de la República, y con la ratificación del Senado, ascienden al grado inmediato superior: 31 Generales, 38 Coroneles y 103 Tenientes Coroneles.

 

            Asimismo, después de haber obtenido los primeros lugares en exámenes de oposición, también, ascienden 173 mayores y mil 430 oficiales.

 

            A los condecorados y ascendidos, mi más sincera felicitación por su esfuerzo, empeño y compromiso.

 

            Expresión que extiendo respetuosamente a sus familias, esposas, hijos, madres, padres, hermanos, les reconocemos su disposición de entrega y apoyo hacia las mujeres y hombres que hoy son distinguidos.

 

            Sin duda, son ustedes el soporte e impulso anímico y moral para estos éxitos. Enhorabuena y gracias por brindarnos su apoyo.

 

            Distinguido señor Presidente:

 

            Para los marinos, soldados y pilotos, es un honor contar con su presencia en esta emblemática ceremonia conmemorativa, en la que se reconoce la dedicación y el profesionalismo de compañeros de armas.

 

            Su presencia, refleja su amplio liderazgo y ejercicio del mando como nuestro Comandante Supremo. Es testimonio de su empatía hacia las tropas.

 

            Le agradecemos su compañía, siempre, pero hoy, además por haber llegado al país en este mismo día, después de su importante gira de trabajo por Turquía y Filipinas.

 

            Frente a usted, está un grupo selecto de ciudadanos acreedores a estos estímulos que portan con distinción el uniforme de la patria, incluye a quienes a lo largo de una vida de servicio, han dado lo mejor de sí, por México y por sus instituciones, incluye también, a los líderes que asumirán la responsabilidad de conducir a las Fuerzas Armadas nacionales.

 

            Hoy, ellos, ante usted, refrendan su pasión y compromiso con la Nación.

 

            Señoras y señores:

 

            El momento que vive nuestra patria es trascendental.

 

             Al finalizar este mes, el actual Gobierno de la República, bajo el liderazgo del ciudadano Enrique Peña Nieto, cumplirá tres años de esfuerzo permanente y de servicio.

 

Tres años de importantes logros, como las 13 reformas estructurales que ya detonan nuestro desarrollo, y que son cimientos sobre los que las nuevas generaciones edificarán el México de mañana.

 

            Tres años transitados con visión de Estado, en los que ha existido rumbo claro, a través de las cinco metas nacionales trazadas desde el inicio de la Administración, y que están permitiendo liberar nuestro potencial como Nación.

 

            Tres años de importantes desafíos, en los que la adversidad y los escenarios complejos son enfrentados y doblegados por la voluntad de todo un pueblo, permitiendo que el país siga su camino con paso firme, para la consolidación de nuestra democracia.

 

            Concluyen tres años, que sirven de referencia para fortalecer lo bueno y desechar lo improductivo; para buscar construir sobre lo edificado, para hacer conveniente lo inconveniente, siempre en beneficio de la sociedad y del futuro nacional.

 

            Termina un ciclo e inicia otro. Es punto en el tiempo que permite reflexionar sobre nuestro porvenir como Nación. Reflexionar sobre lo que es México y sobre qué estamos dispuestos a hacer por México.

 

            Qué es México.

 

            México es una gran Nación, con rumbo definido, en un mundo cada vez más complejo, que afronta diversos riesgos y amenazas. Es la tierra que nos vio nacer. Es territorio beneficiado por litorales, cordilleras, mesetas y valles. Es tierra de paisajes y posición geográfica insuperables.

 

            México es un país rico, y no sólo me refiero a recursos naturales; nuestras riquezas van más allá. Tenemos raíces milenarias, que son fuente de diversidad cultural envidiable.

 

            Riqueza que se ve engrandecida cuando hablamos de su gente, personas trabajadoras y emprendedoras que buscan mejorar día a día, sus condiciones y calidad de vida. Personas de bien, que fomentan desarrollo y que buscan férreamente mantener la identidad nacional, en un mundo cada vez más globalizado.

 

            México está llamado a continuar su proceso de consolidación como una de las naciones más importantes de la región y del orbe. Las decisiones tomadas en los últimos tiempos, son las bases para alcanzar este gran objetivo nacional.

           

            México se está convirtiendo en plataforma de impulso para que cada connacional alcance sus anhelos. Se está convirtiendo en una Nación de oportunidades donde aún existen rezagos que están identificados y que se toman medidas firmes para afrontarlos. Eso y mucho más, es México.

 

            Al reflexionar sobre qué estamos dispuestos a hacer por México, sin duda, es una pregunta con muchas respuestas, sin duda, orientadas todas hacia el bienestar común, hacia la conciliación de diferencias y unión de esfuerzos.

 

            Qué estamos dispuestos a hacer por México. Hagámonos esta pregunta una y otra vez.

 

            En cada uno de nosotros, y en la suma de nuestras voluntades, se encuentra la llave de nuestro éxito como nación. En cada uno de nosotros, y en la suma de nuestras decisiones, se encuentra la voluntad nacional.

 

            Reitero la pregunta: Qué estamos dispuestos a hacer por México.

 

            Para quienes integramos las Fuerzas Armadas, nos queda clara la respuesta: seguir esforzándonos, día con día, en todo el país, hombro con hombro con toda la sociedad; respetando estrictamente la ley y los derechos fundamentales de las personas para coadyuvar a generar las condiciones de seguridad que merecemos.

 

            Nos queda claro que la mayoría de nuestros connacionales comparte este ideal, así lo vivimos en cada rincón del territorio nacional donde tenemos la oportunidad de hacer presencia.

 

            Por todo ello, y por México, estemos dispuestos a afrontar la violencia, la impunidad y la corrupción, y sustituirlas por educación, transparencia y justicia.

 

            Por México estemos dispuestos a desterrar la intolerancia, la difamación, la transgresión y sustituirlas por unión, armonía y respeto.

 

            En esta fecha emblemática en la consolidación de nuestra nación, en estos momentos de júbilo por la remembranza de nuestra lucha social, reflexionemos qué estamos dispuestos a hacer por México.

 

            Muchas gracias.

 

 

-MODERADORA: En el marco del Centenario de la creación de la Fuerza Aérea, el Consejo de Honor de la Legión de Honor Militar Mexicana dispuso honrar en vida a integrantes de esta Fuerza Armada que participaron en hechos relevantes de nuestra historia durante la Segunda Guerra Mundial, con profesionalismo, alto grado de adiestramiento, lealtad, valor y sacrificio.

 

 

-MODERADOR: Por lo que el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, acompañado por los Secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, hará entrega de la Medalla Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana Escuadrón 201.

 

 

(ENTREGA DE MEDALLA)

 

 

-MODERADORA: Las Condecoraciones de Perseverancia premian a los miembros en activo del Ejército y Fuerza Aérea por sus servicios ininterrumpidos, siendo de nueve clases.

 

 

(ENTREGA DE CONDECORACIONES DE PERSEVERANCIA)

 

 

-MODERADOR: En reconocimiento y distinción al personal que hoy fue condecorado y que obtuvo el ascenso al grado inmediato, la Banda de Guerra ejecutará el Toque Militar Tres de Diana.

 

 

(TOQUE MILITAR TRES DE DIANA)

 

 

-MODERADORA: En representación del personal condecorado y ascendido, hace uso de la palabra el General de División Diplomado de Estado Mayor, Virgilio Daniel Méndez Bazán.

 

 

-GRAL. VIRGILIO DANIEL MÉNDEZ BAZÁN: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

 

            Distinguidos Presidentes de las Mesas Directivas de las Cámaras de Diputados y de Senadores; Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Secretarios de Marina y de la Defensa Nacional; funcionarios del Gobierno de la República y del Distrito Federal; invitados especiales. 

 

            Señoras y señores; respetables familias; compañeras y compañeros de armas; distinguidos veteranos del Escuadrón 201.

 

            Muy buenas tardes.

 

            En la historia de nuestra Nación, las Fuerzas Armadas, surgidas de la Revolución Mexicana, han sido uno de los bastiones más firmes de la vida pacífica y de la estabilidad, sobre las cuales se sostiene, en gran parte, la democracia de nuestro país y, con ello, el progreso de la Nación.

 

            Como militares, servidores públicos y ciudadanos, nunca olvidamos a los compatriotas que hace más de 100 años entregaron a la causa revolucionaria toda su voluntad, e incluso, su existencia.

 

           Mujeres, hombres, ancianos, e incluso, niños, fueron los combatientes surgidos del pueblo, quienes en condiciones austeras, pero con el espíritu de titanes, renovaron las instituciones nacionales después de batirse a lo largo y ancho de todo el país, bajo el clamor de justicia como único cobijo y alimento a su heroica labor.

 

            Herederos de este esfuerzo, las mexicanas y mexicanos del Siglo XXI, estamos determinados a mostrar nuestra gratitud a todos ellos: A Madero, a Carranza, a Villa, a Zapata, a Obregón, y a otros tantos héroes anónimos. Este país no sería hoy, el mismo, sin su llamado a la acción que renovó la democracia y las instituciones.

 

            Por ello, como cada 20 de noviembre se honra su memoria, sabiendo que las palabras y eventos protocolarios en su nombre, nunca serán suficientes para manifestar todo nuestro respeto y admiración.

 

            Se honra su heroísmo, su esfuerzo, su lealtad, su compromiso. Recordando sus hazañas, sus batallas, sus logros, pero también se les honra, reconociendo a las actuales generaciones que actúan bajo las guías de sus ejemplares conductas.

 

            De ahí que esta fecha, a través de años, se ha convertido en el marco propicio para otorgar ascensos meritorios y condecoraciones a los integrantes de las Fuerzas Armadas.

 

            Se premia el mérito, la perseverancia, el valor, pero sobre todo, la lealtad a México.

 

            Los soldados de mar, tierra y aire, hoy condecorados y ascendidos, nos sentimos sumamente agradecidos por estos galardones y nuevas insignias que nos comprometen aún más, con la Patria, con nuestras instituciones y con cada connacional.

 

            Son recompensas a vidas enteras dedicadas a México, y son ejemplos para que jóvenes militares continúen conduciéndose bajo los principios de honor y patriotismo en aras del bienestar de la sociedad.

 

            Felicito a todos los compañeros condecorados y ascendidos, por su entrega hacia México.

 

            Hago especial mención a integrantes del Escuadrón 201, los aquí presentes, los ausentes de esta legendaria unidad aérea, ejemplo de valentía, arrojo y determinación.

 

            Siempre merecerán el reconocimiento de todos los mexicanos.

 

            La ruta que hemos elegido no solamente nos ha impuesto una trayectoria profesional, en la que demostramos ser merecedores de las jerarquías y condecoraciones que hoy nos han sido otorgadas, sino que, además, esta ruta nos ha guiado a comportarnos con apego a nuestros principios éticos constitucionales.

 

            Honor, lealtad y patriotismo, han sido los valores más sabios que han formado nuestro carácter militar, y nos han acompañado cada día, a lo largo de la vida, para resguardar la integridad de la Nación y guiar a las nuevas generaciones de soldados mexicanos.

 

            Merecido reconocimiento hago a nuestras familias, quienes con su respaldo, apoyo y comprensión han sido pieza fundamental para alcanzar las metas que esta fecha se ven concretadas.

 

            Expreso, también, mi reconocimiento al Presidente de la República, ciudadano Enrique Peña Nieto, por su liderazgo y empatía, con el que se ha conducido como nuestro Comandante Supremo.

 

            Sabemos de su preocupación constante por el bienestar de las tropas y sus familias.

 

            Finalmente, manifiesto a los presentes que cada mujer y cada hombre de armas que engrosamos las filas de las Fuerzas Armadas, somos el reflejo de nuestro pueblo. Nos nutrimos del pueblo; somos uno y lo mismo. Somos pueblo en uniforme.

 

            Mientras sea nuestro pueblo el que provea a cada uno de los batallones, escuadrones y embarcaciones militares, en esa misma medida y reciprocidad, estará garantizada la vida pacífica del país.

 

            Porque en toda la geografía nacional habrá marinos y soldados prestos a luchar por el bienestar de nuestros compatriotas; siempre dispuestos a ofrendar la vida misma, si fuera necesario, por México.

 

            Muchas gracias.

 

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)