(Interpretación al Español)

-SEÑOR ROBERT RUBIN, COPRESIDENTE DEL COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS: Yo soy el Copresidente del Council on Foreign Relations, y quiero agradecerles a todos ustedes, especialmente a nuestro invitado distinguido, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Cuando lo conocí hace unos años, dijo: voy a hacer todas estas cosas maravillosas, y le dije: es muy poco probable, pero quiero aceptar que las está haciendo, y yo me equivoqué.

Quiero agradecerle a Tom, a toda su familia, por la generosidad de permitir que tengamos esta reunión anual.

Y, también, quiero darles la bienvenida a nuestros miembros del CFR por estar aquí. Ésta es una teleconferencia en vivo y escucharemos preguntas de ellos.

De acuerdo con las prácticas del Consejo, no les leeré el currículum del Presidente, pero es muy impresionante.

Sólo quiero hacer una observación personal.

Como dije hace unos momentos, tuve la oportunidad de conocer al Presidente cuando apenas era candidato, y ahora puedo ver lo que ha hecho.

Es muy sorprendente cómo él su equipo, su Ministro de Hacienda, que coordinó su campaña, ha logrado que funcione su sistema congresista por primera vez, desde que se convirtió en un verdadero sistema democrático, cuando el Presidente Zedillo creó la oportunidad de que hubiera elecciones verdaderas. Es un gran contraste, condiciones de otros países.

Bien. Estamos encantados de tenerlo aquí, señor Presidente, para darnos un mejor entendimiento de México, y cómo ha logrado todo lo que ha logrado.

Queremos empezar con algunos comentarios del Presidente, y luego él y yo tendremos una conversación. Y, entonces, será de 30 minutos, pero no será de mucho interés que yo hable tanto.

Entonces, luego tendremos un debate y el Presidente responderá preguntas de los participantes.

Entonces, por favor, cuando usen el micrófono digan su nombre, el nombre de su institución y sean breves para poder contestar muchas preguntas.

También, los que nos estén viendo en este momento, ustedes pueden mandar por correo electrónico sus preguntas.

Y si cuando terminemos se pueden quedar sentados para que el Presidente salga.

Muchas gracias.

Y habiendo dicho esto, es un honor y privilegio presentar al Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchas gracias, Robert Rubin.

Muchas gracias a Robert Rubin, a Richard Haass, a los miembros del Consejo de Foreign Relations, por esta grata invitación para reunirme con quienes asisten a este encuentro.

Y que me da la oportunidad de compartirles lo que México, o lo que en México ha ocurrido recientemente, en los últimos 20 meses, o 21 meses, y a lo que ha hecho referencia Robert Rubin, que son importantes cambios estructurales, no sin dejar de mencionar la importante relación que México guarda con Estados Unidos.

Somos, a partir, antes del NAFTA y después del NAFTA, una relación, la que guarda México con Estados Unidos y Estados Unidos con México, muy intensa, con un comercio creciente y con intercambios en distintos campos, que además hemos venido ampliando a partir del diálogo que nuestro Gobierno ha tenido con el Gobierno del Presidente Obama, para impulsar el intercambio escolar, revisar temas de seguridad, mejorar la infraestructura en la frontera, en la que, sin duda, es la frontera más ocupada del mundo con casi un millón de cruces legales todos los días; más de 300 mil vehículos cruzando la frontera, con un intercambio comercial de prácticamente un millón de dólares por minuto.

Y siendo México el tercer socio comercial más importante de los Estados Unidos, el segundo destino de sus exportaciones, y en donde México compra a los Estados Unidos más que todos los países miembros del BRIC, más que Brasil, más que Rusia, más India, más que China y más que Sudáfrica, juntos.

Esa es la importancia que tiene México para Estados Unidos, y por igual lo tiene para México Estados Unidos al ser, sin duda, el destino más importante de nuestras exportaciones.

Aunado a todo ello, México es un país con estabilidad política desde hace ya varias décadas. Podría yo señalar que desde hace 80 años; preciso que son 80 años, porque justamente desde 1934, a partir de esa fecha, cada seis años ha habido transiciones en los cambios de Gobierno de manera estable y en orden.

Y no muchos países de varias regiones del mundo pueden preciarse de ello. México ha tenido esta condición y, sin duda, nos da una gran fortaleza.

Y hay que reconocer algo más. En los últimos años, en los últimos 20 años, hemos avanzado de manera muy significativa en la consolidación de nuestra democracia, que ha hecho de México un país plural, un país diverso, y nos ha llevado a tener en el Congreso, en referencia a lo que dice Robert Rubin, un Congreso muy plural y en la que ningún partido político por sí solo tiene mayoría.

Por eso, el mérito que tiene que después de tener esta condición, particularmente de hace 20 años para acá, desde 1997 para ser más precisos, casi 20 años, se hubiese logrado materializar una importante agenda de Reformas Estructurales con el respaldo casi unánime o, en algunos casos, mayoritario, a varios de los temas que se postularon.

Las reformas tienen tres objetivos fundamentales, que yo quisiera hacer referencia:

Uno. Las que amplían los derechos de los mexicanos, y en este propósito se inscribe la Reforma Educativa

La reforma que modifica nuestra Ley de Amparo, que es un mecanismo legal para darles mayor protección a los ciudadanos frente a los actos de autoridad.

Y un código único de procesos penales aplicado a todo el país; es decir, las reglas de todo juicio de orden penal que se tenga en México, no importando en qué estado de la República sea, las reglas serán exactamente las mismas a aplicarse.

En otro orden de ideas, se modificaron y se fortalecieron nuestras instituciones políticas y democráticas. Yo resaltaría aquí dos elementos importantes.

Primero. Por primera vez se le da a la Procuraduría General de la República, General Attorney, el que sea independiente, autónomo del Ejecutivo y con capacidades propias.

Y un segundo elemento de esta reforma, que no son los únicos pero, sin duda, los más relevantes, es la previsión que se hace para que los gobiernos electos democráticamente, puedan formar coaliciones.

Y esto, sin duda, es incentivar a la creación de acuerdos y a crear un Gobierno dentro de un régimen presidencial, que pueda recurrir a la coalición para ser Gobierno.

Y un tercer orden de ideas, un tercer objetivo dentro de las reformas estructurales, que quizá sean las que tengan para ustedes una mayor relevancia, son las que, sin duda, están orientadas a atender el mayor desafío que México ha enfrentado en las últimas tres décadas, que es lograr mayor crecimiento económico, y de manera acelerada y sostenida.

Fueron seis reformas que están orientadas hacia este propósito:

Una Reforma Laboral que se logra, incluso, antes de que llegáramos a la Presidencia de la República, unos días antes, ya con acuerdos previos. Y he omitido aquí señalar que da lugar a todos estos acuerdos, pero a eso me referiré, entonces, al final.

Pero ya en estos acuerdos, en este clima de acuerdos políticos previos a que yo asumiera la Presidencia de la República, sin duda está el espacio para crear una Reforma Laboral que flexibilice el mercado laboral.

Facilita la contratación, especialmente, de jóvenes, de mujeres, que se incorporan al mercado laboral.

Posterior a ello, vino una Reforma Educativa que ésta está en el esquema o en el marco de ampliación de derechos para los mexicanos, que busca fundamentalmente generar una educación de mayor calidad, y que haya un mayor reconocimiento a los méritos profesionales de los maestros y que los maestros acrediten mayor aptitud y capacidad para estar frente a los alumnos en el proceso educativo.

Una Reforma Financiera que, no obstante nuestra solidez económica, la solidez de nuestras instituciones financieras, el nivel de crédito en México ha venido siendo bajo. Y la mayor concentración del crédito está a las grandes empresas, y no a las pequeñas y medianas empresas.

La Reforma Financiera, que significó modificar más de 34 leyes, está orientada fundamentalmente a asegurar que haya más crédito y que haya mayor competencia entre las instituciones financieras para que las tasas de crédito sean más bajas, el crédito sea más barato.

Una Reforma Fiscal que, como ocurre en cualquier país, no resulta ser la más popular. Pero la Reforma Fiscal vino a fortalecer la capacidad financiera del Estado y vino a permitirle que el presupuesto destinado a inversión pública fuera mayor, ya desde el presupuesto que se viene ejerciendo en este año, 2014; mayor inversión en infraestructura, en educación, en salud y en ciencia y tecnología.

Menos gasto para la burocracia, más gasto de inversión para que el país sea más competitivo.

Y, en síntesis, la Reforma Fiscal buscó, entre otros propósitos, crear un sistema mucho más simplificado y establecer un régimen más progresivo, cobrar más impuestos a quienes tengan mayores ingresos.

Vino una Reforma en Competencia Económica para crear un órgano regulador que combata las prácticas monopólicas, que promueva la competencia en distintos sectores de la economía.

Y propiamente dedicamos una reforma a un sector especialmente relevante en nuestro país, que es el de las telecomunicaciones, para abrir este sector, para generar más competencia y generar más beneficios para los mexicanos.

Y ya se empiezan a advertir algunos beneficios de todas estas reformas, particularmente iba a señalar las que se están dando ya en materia de telecomunicaciones o en los servicios de telefonía y en la competencia que se dará dentro de este sector.

Y, finalmente, viene una reforma, que fue la última en procesarse, la más importante y relevante de todo este paquete de reformas, que es la Reforma Energética, porque con la Reforma Energética se vino a cambiar y a establecer un nuevo modelo para aprovechar nuestros recursos energéticos, a partir de un modelo que venía funcionando hacía casi 70 años y que, sin duda, estaba siendo ya rebasado en la oportunidad que México tenía de aprovechar de mejor manera sus recursos energéticos.

Con la Reforma Energética se establece que el Estado mantenga la propiedad de los hidrocarburos, pero al mismo tiempo establece condiciones para que el sector privado participe en la exploración y explotación de nuestros recursos energéticos; promueve y alienta la generación de energía más limpia.

Y éstas son las bases más importantes de esta Reforma Energética: un cambio paradigmático del modelo explotación que teníamos anteriormente.

Éstas son las Reformas Estructurales que han tenido lugar en México en sólo 20 meses, de manera acelerada.

Por eso, aprecio la referencia que ha hecho Robert Rubin al logro tan importante que ha sido para México, el que en este periodo de tiempo las fuerzas políticas, las principales fuerzas políticas, junto con el Gobierno de la República, pudiéramos dar impulso y concretar estas reformas.

Varias de ellas tuve oportunidad de comentarlas con él, no siendo candidato. Incluso, tuve oportunidad de conocerle antes de ser candidato de mi partido.

Hace un momento me preguntaba qué hacía. Yo le recordaba que hacía tres años no regresaba yo a Nueva York.

Y me dijo: era entonces candidato. Qué ha pasado en su vida desde entonces.

Fui precandidato, fui candidato. Me convertí en Presidente de la República. Y esas reformas de las que hablamos serían importantes para México, han tenido lugar.

Hoy, a partir de tener las reformas materializadas, inscritas en ley, el Gobierno se viene ocupando de la implementación de estas reformas. Porque ahora se trata de llevar a resultados y beneficios tangibles para la población lo que está en ley.

La sociedad demanda que lo que hemos postulado, los beneficios de los que hemos hablado, realmente se vean reflejados en la calidad de vida de la población y en los beneficios que sienta, sobre todo, la economía de las familias mexicanas.

Estamos justamente en ese proceso. En ese proceso de implementación, de manera muy acelerada, y estoy seguro que en las preguntas que eventualmente ustedes me planteen en un momento más, pueda yo dar respuesta a algunos elementos de la implementación de estas reformas.

Y, por otro lado, el Gobierno ha venido trabajando, desde el inicio de la Administración, en un ambicioso plan para ampliar la infraestructura del país en materia de carreteras, de autopistas, de puertos, de aeropuertos, de líneas ferroviarias, que son proyectos muy ambiciosos y en los que ya estamos trabajando.

Proyectos que demandarán, estimamos, una inversión superior a los 500 mil millones de dólares, y en los que, sin duda, se abren espacios participación al sector privado para el desarrollo de estos proyectos.

Y quiero concluir esta, espero, breve introducción a esta conversación, con lo que había referido al inicio de mi conversación, porque les he querido platicar, y un poco ante la presión del tiempo que me fijó aquí, Robert Rubin, que tenía para esta introducción, por eso omití señalar lo más importante.

Qué hizo posible que tuviéramos todas estas reformas.

Seguramente escucharon ustedes del Pacto por México, que fue un Pacto, un acuerdo que se fraguó en el periodo de la transición.

Que en el caso de México es una transición muy larga la que se da entre la fecha de la elección y el tiempo en el que el Presidente asume su mandato.

Pasan cinco meses, de julio a diciembre, esto habrá de cambiar en las futuras elecciones por consecuencia de la Reforma Política, en un periodo más corto de tres meses.

Pero en este periodo de cinco meses se fraguó este Pacto por México, que hizo posible que al día siguiente, el día 2 de diciembre, firmáramos entre las principales fuerzas políticas y el Gobierno de la República, este gran acuerdo.

Y qué lo hace distinto o qué característica importante tiene este acuerdo.

No sólo fue una señal de buena voluntad o una manifestación de voluntad por construir acuerdos, sino fue un acuerdo que estableció una agenda sobre los temas que era importante abordar, impulsar reformas y hacer cambios estructurales.

Más allá de las visiones y de la visión de cada partido, se definió con toda claridad y se le dio contenido al acuerdo que hicimos.

Lo que refleja el nivel de madurez política que hay en México.

El nivel de civilidad política que hay en nuestro país, en todas las fuerzas: de centro, de izquierda y de derecha.

Es así como se da este acuerdo y a partir de ahí empezamos la instrumentación.

Instrumentación que tuvo lugar en el Congreso, que se debatió ampliamente cada una de estas reformas y que nos han permitido al paso de estos meses, llegar a la concreción de 11 importantes reformas estructurales a las que ya he hecho referencia.

Con esto concluyo mi intervención.

Y agradezco esta gran oportunidad de presentarme con ustedes y de poderles referir de manera breve, lo mucho que en poco tiempo ha pasado en México.

Muchas gracias.