-MODERADORA: Para dar a conocer su informe de avances, escuchemos la intervención la licenciada Lorena Cruz Sánchez, Presidenta de INMUJERES, quien, además, moderará los trabajos de esta sesión.

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Con su permiso, señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto.

Muy buenas tardes a todas y todos los integrantes del Sistema Nacional para la Igualdad, responsables de los programas y acciones derivados del Plan Nacional de Desarrollo y del Proigualdad.

Invitados e invitadas especiales.

Medios de comunicación.

Académicas, académicos y, particularmente, a las organizaciones de la sociedad civil y todas las personas que hoy nos acompañan.

Debo reconocer con emoción que por primera un Presidente de la República encabeza el Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, máximo órgano de coordinación de la política nacional de igualdad.

Con el compromiso que usted, señor Presidente, ha asumido con las mujeres y las niñas de nuestro país, se construye un mensaje contundente en favor de la igualdad.

Igualdad sustantiva significa igualdad en los hechos: las mismas oportunidades y beneficios para que las niñas y las mujeres de este país pueda vivir sin discriminación y sin violencia, ejerciendo sus derechos humanos y en las condiciones que les permitan llegar hasta donde sueñen hacerlo.

Nos encontramos hoy en este bello recinto, en una sesión abierta del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, que se realiza en el marco de la conmemoración de los 10 años de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Ley que da sustento a la política nacional y que se encauza, precisamente, a través de este sistema.

Así que, con su permiso, señor Presidente, contando con el quórum legal, declaro abierta la sesión del Sistema para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Agradezco la participación y el compromiso asumido por el Gabinete de la República.

Y los Poderes Legislativo y Judicial para sumarse a los esfuerzos nacionales que usted, señor Presidente, encabeza para alcanzar la igualdad en este país.

Avanzaremos si logramos una mayor coordinación entre los tres Poderes y niveles de Gobierno, que permita aprovechar mejor los recursos, poner en marcha nuevas iniciativas e incluir, en todos los programas, acciones más contundentes que beneficien a las mujeres y a las niñas.

Se requiere de más acciones afirmativas que influyan en el cambio civilizatorio, que tanto anhelamos las mujeres mexicanas.

Se requiere, también, trabajar más de la mano con las organizaciones de la sociedad civil, que no sólo alcen la voz por nosotras, también nutren con su experiencia nuestras agendas y han logrado avances importantes que benefician directamente a las mujeres.

Por ejemplo, la existencia de un presupuesto etiquetado para la igualdad, las alertas de violencia de género contra las mujeres y las leyes de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia y la de igualdad.

Llevar a buen puerto la política nacional de igualdad requiere, también, de una efectiva coordinación con las entidades federativas.

En octubre, de 2014, por primera vez en esta Administración, un Presidente de la República firmó una declaración por la igualdad en el seno de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Y en este marco, señor Presidente, informo a usted que el INMUJERES ya ha firmado convenios específicos con cada una de las entidades, para establecer una agenda de trabajo que articule con compromisos claros de los gobernadores y la gobernadora, la coordinación de la política nacional en los estados.

En esos convenios quedó establecida la participación programática de los estados en este sistema.

Y en este marco, y siguiendo con el orden del día, doy la palabra al licenciado Rolando Zapata Bello, Gobernador Constitucional del Estado de Yucatán y Presidente de la Comisión de Igualdad de Género de la CONAGO.

-GOBERNADOR ROLANDO ZAPATA BELLO: Muy buenas tardes.

Con su permiso, señor Presidente.

Presidenta de INMUJERES; señor Secretario de Gobernación; distinguidas funcionarias, funcionarios; Senadora, Diputadas; Senadoras, Diputadas.

Representantes de organismos autónomos nacionales e internacionales de organizaciones no gubernamentales.

Mujeres y hombres aquí presentes.

Muy buenas tardes.

En primera instancia, quisiera reconocer el gran impulso que nuestro Gobierno de la República y la sociedad en su conjunto le ha dado a la visión y, fundamentalmente, a la acción para el empoderamiento de la mujer.

Y, fundamentalmente, a través del fortalecimiento de este Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres que, sin duda, es el instrumento que permite hacer coincidir toda la suma de esfuerzos.

Como bien expresaba la Presidenta de INMUJERES, en octubre de 2014, en el seno de la CONAGO, en una sesión plenaria, encabezada por el señor Presidente de la República, los gobernadores, la gobernadora, suscribimos esta importante declaratoria por la igualdad, y establecimos la comisión sustantiva, la comisión para la igualdad entre la mujer y el hombre.

Y teniendo como dos grandes ejes la institucionalización de la perspectiva de género, pero fundamentalmente el empoderamiento de las mujeres.

Y, de manera específica, cuatro grandes columnas de acción: el fortalecimiento de este propio sistema nacional tan importante, y la integración y participación en los respectivos sistemas estatales que hemos establecido.

Por supuesto y, de manera esencial, garantizar una debida coordinación entre los niveles de gobierno, el establecimiento de políticas públicas para la inclusión y para la igualdad; y fundamentalmente establecer programas en el corto, mediano y largo plazo, que nos permitieran garantizar esa igualdad, la no discriminación y fundamentalmente la erradicación de cualquier forma de violencia en contra de la mujer.

Bajo las directrices y el impulso de este sistema, y es importante señalarlo, en plena coordinación con INMUJERES y con esos convenios que se establecieron, es importante señalar, hoy podemos informar, que 30 entidades federativas contamos ya con nuestras respectivas leyes estatales de igualdad entre mujeres y hombres; 28 estados contamos ya con sendos sistemas estatales de igualdad funcionando; 25 estados hemos publicado ya nuestros respectivos programas estatales para la igualdad, y en ocho entidades federativas hemos incluido ya la perspectiva de género en nuestras respectivas leyes de planeación.

De la misma forma, es importante señalar que la Gobernadora y los Gobernadores de las entidades federativas hemos prestado particular atención a la directriz específica que el pasado 25 de noviembre emitió el señor Presidente de la República en el sentido de impulsar programas, acciones y estrategias que de manera fundamental permitan fortalecer las capacidades productivas y emprendedoras de la mujer.

También es importante señalar que en este 2016 hemos, las entidades federativas, fortalecido aún más la relación con INMUJERES y con la Secretaría de Relaciones Exteriores para contribuir, desde lo local, desde nuestras entidades federativas, con la integración del informe que el Estado mexicano presentará, respecto del cumplimiento de las recomendaciones de la CEDAW-ONU.

Sin duda, con la información que hemos presentado, desde lo local se han reflejado avances en la institucionalización de la perspectiva de género en esa gran visión e impulso del empoderamiento de la mujer y en la erradicación de la violencia en contra de ella.

Pero es una realidad que la desigualdad persiste y por eso los estados de la República asumimos que tenemos retos y tareas muy claras por abordar, y la mejor manera de hacerlo, es, precisamente, de manera coordinada.

Por eso, estamos hoy aquí y saludo la presencia de mi compañero Gobernador Rubén Moreira, el Presidente de la Comisión de la Derechos Humanos de la CONAGO, con la voz estamos aquí, con la voz de la Gobernadora y los Gobernadores, sumando nuestra voluntad y nuestro trabajo para contribuir al fortalecimiento de este gran Sistema Nacional para la Igualdad entre Hombres y Mujeres.

Por eso, estamos aquí muy atentos de las pautas que se establezcan en el seno de este Sistema para llevarlas a la CONAGO e impulsarlas en todas las entidades federativas.

Ese es el compromiso de los gobiernos estatales con el Gobierno de la República, con la comunidad internacional, con la sociedad en su conjunto, pero ante todo con las mujeres de México.

Es cuanto, señor Presidente.

-LIC. LORENA SÁNCHEZ: Muchas gracias, señor Gobernador, por sus palabras y compromiso.

México ha tenido un papel relevante como actor global; ha impulsado la agenda de la igualdad de género en convenciones y cumbres internacionales.

Como país nos hemos beneficiado también de las buenas prácticas de otros países y de las experiencias de organismos internacionales.

Asimismo, hemos asumido compromisos que han impulsado la Política Nacional de Igualdad.

Hace unos meses, se publicó la Norma mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación, que busca erradicar todas esas prácticas discriminatorias que atentan contra los derechos humanos de las mujeres en el ámbito laboral.

A la par, se busca un mayor balance entre la vida familiar y la laboral. Por ello, estamos trabajando para que las instituciones de la Administración Pública Federal y las empresas en la iniciativa privada se certifiquen en esta norma.

Hoy, contamos con programas que aseguran el cuidado de niños y niñas en mayor número de estancias infantiles; se han alargado los horarios en preescolar y contamos con más escuelas de tiempo completo.

Estos esfuerzos favorecen la liberación del tiempo de las mujeres para facilitar sus elecciones laborales.

Sin embargo, no hay que perder de vista que las mujeres siguen llevando a cuestas el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados de sus hogares. Y cuya carga muchas veces les impide acceder a trabajos que les den ingresos propios, o a programas del Gobierno que les demanden una parte importante de su tiempo.

Por ello, es preciso revisar dichos programas, bajo la consideración de la pobreza de tiempo que solemos tener las mujeres, sobre todo, las que viven en situación de pobreza.

Y continuando con el orden del día, solicito la intervención de la señora Gabriela Ramos, Directora de Gabinete y Consejera Especial para el Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, y sherpa ante el G20.

Adelante, Gabriela.

-SRA. GABRIELA RAMOS: Muchas gracias, Lorena.

Señor Presidente.

Buenos días.

Todos los distinguidos participantes en esta sesión.

Es realmente un gusto acompañarlos.

Sinceramente desde la OCDE hemos trabajado muy de cerca con INMUJERES y en el tema de género y, realmente, con esta audiencia, con esta vibra que se siente en esta sesión, qué gusto estar aquí.

Y sinceramente felicitarlo, señor Presidente, por presidir la instalación del Sistema Nacional de Igualdad entre Hombres y Mujeres, el compromiso político al más alto nivel es lo que caracteriza las acciones que se llevan a cabo, junto, también, con los gobernadores a quienes les pedimos mucho, mucho esfuerzo en esa dinámica.

Me complace, además, compartirles que con INMUJERES estamos preparando un estudio sobre políticas de género, que vamos a dar a conocer, el Secretario General en algún momento de sus viajes a México.

Y recientemente presentamos un análisis de la situación de la mujer en la Cumbre de la Alianza del Pacífico, en Chile.

Como Lorena lo mencionó, la OCDE ha sido un puntal importante del avance de género en los países miembros en el G7, en el G20, e incluso, logramos que en el G20 aceptara una meta de género para reducir la brecha de la participación laboral de la mujer en un 25 por ciento, y México es parte, y vamos a estarlo monitoreando.

Desafortunadamente algunos de los líderes dijeron: el tema del género en la agenda del G20, como por qué.

Realmente esto nos lleva a una reflexión importante.

El mensaje preliminar de nuestros estudios es el mismo: por su nivel socioeconómico, por su tamaño y por su potencial, la situación de la mujer en México no es aceptable.

En comparación con los miembros de la OCDE e, incluso, muy penosamente en comparación con algunos países latinoamericanos, como Perú o Brasil, México tiene 20 puntos menos de participación femenina en el mercado laboral con respecto al promedio de la OCDE; no estoy hablando de los países más avanzados, estoy hablando del promedio.

Tiene tres veces más el número de mujeres que no estudian, ni trabajan, de 19 a l24 años, los famosos NINIS; tiene un número cinco veces mayor de embarazos adolescentes; una representación muy baja en los niveles del liderazgo del gobierno nacional, estatal y de empresas, y realizan, como Lorena mencionó, un porcentaje mucho más alto de las labores domésticas no remuneradas.

Los estereotipos y las normas culturales, incluidas las que se reproducen en la televisión mexicana, y las estructuras sociales, por supuesto, producen estos resultados de desigualdad y de discriminación.

Además del imperativo moral y ético, estos resultados tienen un elevado costo económico, y yo creo que ese es un tema muy importante: cuánto pierde México porque su mujer no tenga las posibilidades de participación en las actividades económicas.

La mujer es el recurso más subutilizado en México. Incrementar su empoderamiento económico nos daría varios puntos del PIB en un contexto de bajo crecimiento y, sobre todo, dado el esfuerzo que ustedes han hecho en la educación de las niñas, el avance que tienen las mujeres mexicanas en la escolaridad es muy importante.

Ahora bien, las decisiones de política y de acciones específicas, México tiene avances muy importantes.

Y es aquí donde yo quiero decir: el diagnóstico no es muy halagüeño, las decisiones de política, su presencia, señor Presidente, las acciones que nos han dado a conocer los gobernadores, nos dan alguna esperanza de que esta situación vaya a cambiar si lo aplicamos con decisión y con gran eficiencia.

Y por eso felicito también al trabajo de INMUJERES, felicito al Congreso, a las senadoras, a las diputadas, y al sistema de igualdad que se ha avanzado como se ha mencionado ya.

La Ley de Igualdad, la Ley Contra la Violencia, el presupuesto con objetivos de género, la cuota de género en la Cámara, que pone a México a la vanguardia, quiero decirles, internacional, en términos de representación, las estancias infantiles, las becas para las niñas en materia de política social, entre muchas otras cosas, el fondo para empresarias, está aquí el Secretario de Economía, pero también falta mucho por hacer.

Y déjenme simplemente compartirles una experiencia personal que nos ejemplifica mucho cuánto se tiene que avanzar.

Estuve invitada por el Congreso a presentar un reporte sobre igualdad de la mujer en el liderazgo y estábamos muy contentas de ver realmente la cuota como ha dado resultados de representación de la mujer.

Y luego nos invitaron a INMUJERES a la mesa de reflexión, que va a tener también una serie de políticas muy interesantes.

Entonces, la mañana de mi día fue sensacional, yo dije: No, bueno, México realmente ya está del otro lado respecto de la igualdad de la mujer.

En la tarde instalamos el programa para la iniciativa de habilidades, que estamos trabajando con la Secretaría de Hacienda, Educación y el Trabajo, y asistieron 18 subsecretarios, dos presidentes de comisiones, y el Instituto del Emprendedor, y todos eran hombres, yo era la única mujer, y lo peor del caso es que nadie se dio cuenta.

Yo creo que hay que hacer mucho para concientizar, al menos que se den cuenta que no había mujeres. Yo era la única y por suerte, soy mexicana, pero venía yo de París y de la OCDE.

Creo que hay mucho que hacer.

En México, en París, por ejemplo, ya no aceptamos (inaudible), lo que quiere decir, paneles de solo hombres, ese es un tema. Sentémonos y veamos cuando hay paneles donde solo participan hombres.

Entonces, se requieren avances sustanciales y decidido, y por ello celebramos el compromiso al más alto nivel con el Sistema Nacional de Igualdad y con la presencia del señor Presidente, de todos quienes nos han acompañado.

El marco normativo que tiene México, yo creo que es una base muy sólida. Las acciones recientes nos muestran que sí se puede aspirar a un país más igualitario.

Nos muestran que las cuotas funcionan.

Yo sé que causan mucha preocupación, pero funcionan.

Nos muestran, por ejemplo, que políticas de vanguardia, como la paternidad compartida están al alcance de la mano, y hay que considerarlas, ya sabemos qué funcionan y qué no funciona.

Nos muestran que podemos eliminar los sesgos y el maltrato; el hostigamiento y la violencia contra las mujeres, vía la educación, vía la sanción, vía la implementación de las reglas.

Pero como en todas las políticas y las mejores prácticas es fundamental una efectiva implementación. La ley no es suficiente, hay que implementarla y hay que seguirla.

Cuenten con la OCDE para avanzar en una verdadera transformación social y económica de la sociedad mexicana en favor de la igualdad.

Todo el arsenal de buenas prácticas que tenemos está a su disposición.

Muchísimas gracias.

-LIC. LORENA SÁNCHEZ: Muchas gracias, Gabriela por tu apoyo, por tus comentarios.

Y la educación, como tú lo has mencionado, es un derecho fundamental que permite asegurar un mejor futuro a las y los jóvenes, para que sean autónomos económicamente.

En materia educativa, ha habido un cambio sustantivo en la política pública con los programas de becas educativas, con acciones afirmativas de la Secretaría de Educación Pública, de PROSPERA y CONACyT.

Becas cuyas medidas especiales retienen a niñas y jóvenes en la escuela, las incentivan a incursionar en campos no tradicionales, y les permiten vincular los esfuerzos individuales de sus trayectorias escolares con oportunidades laborales.

De las mujeres que terminaron la educación media superior, el 34 por ciento estamos apoyando para que puedan ingresar a la licenciatura.

La política educativa sensible a las desigualdades de género es, sin duda, de la mayor importancia para incidir en uno de los problemas más serios que enfrentan muchas estudiantes: la deserción escolar para dedicarse a tareas del hogar y de cuidados.

El Gobierno de la República, mediante una amplia coordinación interinstitucional, y estando consciente de las cifras, Gabriela, que tú has mencionado de las jovencitas embarazadas, instrumentó la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes.

Con ella se han emprendido acciones para reducir el embarazo temprano y para erradicar una de las prácticas más aberrantes cuando una niña es embarazada: la violación.

De 2007 a 2012 se han registrado más de 90 mil nacimientos de niñas menores de 15 años.

Y la meta del Presidente de la República ha sido muy concreta: erradicar los embarazos de niñas y disminuir a la mitad, al 50 por ciento, el embarazo de las jóvenes.

Pero, por ello, se requiere un esfuerzo adicional para reforzar acciones de prevención e información sobre sexualidad desde edades tempranas y un mayor compromiso de estados.

Hoy nos acompaña Diana Guadalupe Arriola Ruiz, para compartir el testimonio de una trayectoria exitosa.

Ella ha remontado dificultades personales, apoyada con los programas de becas de la Secretaría de Educación, programas que han puesto especial atención en medidas afirmativas para retener e incentivar las trayectorias educativas de las niñas y adolescentes.

Así que, Diana, bienvenida y tienes la palabra.

-DIANA GUADALUPE ARRIOLA RUIZ: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República; secretarios y secretaria.

Distinguidas personalidades que se encuentran presentes en esta reunión tan emotiva.

Tengan todos ustedes buenas tardes.

Mi nombre es Diana Guadalupe Arriola Ruiz, y vengo orgullosamente representando al Estado de Chiapas.

Es un orgullo para mí, un sueño hecho realidad compartir este hermoso evento con ustedes que, gracias a Dios y a las personas que se encargan de organizar este evento, fui localizada, para contar la historia de mi madre y mía.

Mi madre se llama Jaqueline Ruiz Salazar. Mi mamá es madre soltera.

Ella trabaja de empleada doméstica y por las tardes hace cosa de manualidades. Y es así como ella me ha sacado adelante, con mucho esfuerzo y sacrificio.

Me ha enseñado a ser una persona responsable, dedicada. A saber valorar lo que tenemos.

Su ejemplo y sus valores han sido el pilar para que nosotros salgamos adelante y no nos rindamos.

Mi historia de estudiante comienza cuando ingresó a la educación preescolar, en el jardín de Niños Esperanza Castellanos; es ahí donde obtengo mis primeras participaciones: fui escolta, participé en el coro de la estudiantina, incluso fui modelo del DIF estatal.

Después ingreso a la primaria, obteniendo excelentes calificaciones y una de mis más significativas participaciones fue haber concursado en el Séptimo Parlamento de las Niñas y Niños de México.

Puedo decirles que concluí la educación primaria con un promedio de 10.

La secundaria en donde estudié es una escuela de muy bajos recursos, en donde las aulas son de lámina, tabla, cartón, incluso puedo decir que dos autobuses viejos sirvieron como aulas.

Sin embargo, esto no impidió para que yo continuara con las excelentes calificaciones. Puedo decirles que cuando estaba en primero de secundaria participé en el concurso de ciencias y tecnología, obteniendo un primer lugar a nivel estatal.

Esto nos llevó a participar en el Word Trade Center, aquí, en la Ciudad de México, alcanzando un segundo lugar a nivel nacional.

Quiero resaltar que a mí me gusta mucho la oratoria y durante la secundaria concursé dos veces, obteniendo en ambos casos un segundo lugar a nivel regional.

Así, pues, continué con mi educación media superior: Colegio de Bachilleres de Chiapas, Plantel 35, en donde recibí mucho apoyo por parte del Gobierno Federal, que al apoyarme con las becas me dio la herramienta para terminar mis estudios de educación media superior.

Con este apoyo muchos jóvenes tenemos la oportunidad de seguir con nuestros estudios a nivel superior, no truncar nuestros caminos por falta de recursos.

Gracias al Gobierno Federal muchos jóvenes son actualmente profesionistas, y mujeres como yo recibimos un monto más alto de beca que los hombres, ya que dar a los hombres y a las mujeres la oportunidad de lograr su desarrollo es permitir con igualdad el desarrollo íntegro del país.

En segundo y tercer semestre, por mi condición económica obtuve una beca de: Yo no abandono, pero por mis excelentes calificaciones obtuve la beca de excelencia.

Al finalizar el cuarto semestre obtuve un promedio de 9.9, pero continué con la beca de permanencia.

Debido a los altos gastos que tenía de transporte de ir a mi casa al Bachillerato, que excedían los 500 pesos mensuales, los encargados de la Beca Federal me platicaron de la beca de transporte, afortunadamente lo obtuve.

Gracias a este beneficio, pude pagar todos mis gastos escolares, libros, útiles y así como para el transporte.

Además, gracias a las becas que recibí, pude pagar y terminar mis estudios de Inglés, con los que puedo superar obstáculos y que, gracias a esto, en vacaciones o fines de semana, doy clases de Inglés a niños, jóvenes, incluso adultos, en el pequeño comedor de mi casa.

Sé que todo lo que he logrado hasta ahora no ha sido nada fácil.

Sin embargo, sé que puedo lograr esto y mucho más. Mi mayor anhelo, mi mayor pasión es estudiar medicina humana y seguir preparándome en el futuro, para salir adelante con mi madre, para ayudar a la gente que más lo necesita, para servir a mi estado, para contribuir y de hacer de México un mejor país.

Quiero finalizar agradeciéndole primeramente a Dios por permitirme estar aquí, a mi madre, porque a ella le debo todo lo que soy.

A ustedes por haber escuchado mi historia y al Gobierno Federal y a sus colaboradores por los programas que han creado.

Y qué sé que van a seguir creando o mejorando para apoyar a millones de jóvenes estudiantes con el propósito de que cada día nos superemos y seamos mejores profesionalmente en un futuro.

Gracias.

-MODERADORA: A continuación, veremos la proyección del video: Avances de la Política Nacional de Igualdad.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-LIC. LAURA CRUZ SÁNCHEZ: Éstas son muestras de algunas de las acciones emprendidas en esta Administración.

Sin embargo, para las mujeres existe un camino todavía lleno de obstáculos, que les impide avanzar a la par que los hombres.

La discriminación y desventajas son patentes en puestos de decisiones, en las diferencias salariales, en la violencia cotidiana que sufren en sus hogares, en la calle, en la escuela y en sus centros de trabajo.

Las mujeres ocupadas que han sufrido algún tipo de acoso laboral y sexual, como humillaciones, agresiones verbales, físicas y sexuales, asciende al 19 por ciento.

Estamos seguras que muchas de ellas denunciarán con la confianza de que existen instituciones que las atenderán de forma cálida y oportuna.

Pero, por ello, se requiere un seguimiento estrecho y una evaluación permanente de nuestras políticas públicas en materia de igualdad y no discriminación.

A continuación, escucharemos el mensaje del licenciado Luis Raúl González Pérez, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, institución que tiene a su cargo la observancia de la política nacional de igualdad por mandato de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Adelante.

-LUIS RAÚL GONZÁLEZ PÉREZ: Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señores secretarios y secretaria de Estado; señores gobernadores aquí presentes.

Muy distinguida Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, licenciada Lorena Cruz Sánchez.

Muy estimados y estimadas representantes de las distintas instancias que integran el Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Representantes de las organizaciones de la sociedad civil y de la academia; representantes de los distintos medios de comunicación.

Señoras y señores:

Quiero referirme, en primer término, a la historia de vida que Diana Guadalupe nos presentó, porque en su mensaje nos dijo que es posible superar los obstáculos.

Pero, también, puso el dedo en la llaga en la necesidad de lo que las instituciones del Estado estamos obligados, precisamente, para generar las condiciones que permitan a miles de mexicanos y mexicanas poder acceder en igualdad de condiciones.

Felicidades, Diana Guadalupe, por ese ejemplo de vida.

Por otro lado, quiero señalar que en México la igualdad entre mujeres y hombres, no es sólo una necesidad, es una obligación normativa y un imperativo ético, que requiere el que la voluntad expresada en múltiples declaraciones y documentos, trascienda al terreno de los hechos y tanto autoridades, como sociedad, sumemos esfuerzos y capacidades para propiciar el entorno y consolidar una cultura que nos acerque más a esa igualdad que aún no alcanzamos.

En este sentido, el Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres se constituye como un mecanismo que está llamado a ser el eje articulador de lo que debe ser un verdadero compromiso nacional por la igualdad, que procure y concrete la misma en todos los ámbitos, incluidos los económicos, políticos y civiles, eliminando la discriminación y los estereotipos en función del sexo, y propiciando el acceso y disfrute efectivo de los derechos para todas las personas.

Se han dado y es preciso reconocerlo, diversos y valiosos pasos en el camino hacia la igualdad, pero también es mucho lo que queda por hacer.

No podemos hablar de que se haya alcanzado la igualdad cuando, por ejemplo, con independencia de su nivel educativo y capacitación, en el 2015, el INEGI reportaba que sólo el 43 por ciento de las mujeres mayores de 15 años participa en el mercado laboral de nuestro país, frente al 77 por ciento de los hombres.

Cuando el 63 por ciento de las mujeres mayores de 15 años habría padecido algún tipo de violencia, ya sea por parte de su pareja o de otras personas; o cuando en México todavía se violenta e inclusive se priva de la vida de las mujeres por el sólo hecho de serlo.

La igualdad es una asignatura pendiente y debemos actuar para atenderla, dentro de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, la cuestión de género se advierte como un eje transversal.

El objetivo quinto, en particular, se ha planteado lograr la igualdad entre hombres y mujeres, empoderando a las mujeres y niñas al considerar que la igualdad no es sólo un derecho fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible.

Los organismos nacionales de protección y defensa de los derechos humanos nos comprometimos a dar seguimiento a la implementación de esta agenda en cada país, y es en este contexto que para la CNDH los trabajos del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, son un espacio de principal relevancia para promover, articular y potenciar las acciones que en México se emprendan en esta materia.

Por ello, quisiera llamar la atención sobre la necesidad de concretar el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres, BANAVIM, cuya integración además de ser un mandato de ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, permitiría visibilizar, analizar y atender de mejor forma las distintas violencias que sufren las mujeres, contar con datos desagregados, permitirá elaborar diagnósticos más precisos e implementar acciones pertinentes, lo cual impactará en la consecución de la meta de igualdad que se ha planteado.

Del mismo modo, es necesario que definamos acciones concretas para abordar las agendas pendientes, tanto a nivel Federal como local, en el ámbito de la armonización legislativa, la utilización del lenguaje incluyente y no sexista; la emisión de protocolos o lineamientos para que la actuación de autoridades tenga una perspectiva que busque la igualdad de género y promueva el respeto irrestricto de los derechos humanos de todas y todos, en particular, es preciso que la revisión legislativa comprenda el incluir y homologar el delito de feminicidio en la normativa local de todo país, el cual constituye una de las expresiones más aberrantes de la violencia de género.

En este escenario, la educación se convierte en nuestra mejor herramienta para prevenir la violencia y orientar a las nuevas generaciones hacia el respeto, igualdad, tolerancia y la no violencia.

Esto implicaría educar con perspectiva de género, lo cual, en su conjunto, constituye un gran reto que debemos enfrentar y atender tanto las autoridades, pero también como sociedad.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Dentro de la compleja problemática que enfrenta nuestro país en materia de derechos humanos, lograr la igualdad entre hombres y mujeres es un aspecto prioritario, pues sin la misma no podemos hablar de una verdadera vigencia y respeto de los derechos fundamentales; ni consolidar la cultura humanista a la que aspiramos, como sustento de nuestra convivencia diaria.

En este contexto, la CNDH reitera su compromiso para continuar trabajando de la mano con todas y cada una de las autoridades e instancias del Estado mexicano, así como con la sociedad civil.

Al respecto, es justo reconocer el trabajo del Instituto Nacional de las Mujeres, órgano fundamental para impulsar el cumplimiento de la política de igualdad, presidido por la licenciada Lorena Cruz Sánchez, mujer comprometida con estas causas y con la defensa y promoción de los derechos humanos de las personas.

Trabajemos juntos por la igualdad para que la igualdad sea una realidad, porque lo dispuesto en las normas encuentre un reflejo objetivo en nuestra vida cotidiana, porque nadie más sea agredido, violentado, discriminado por su género, porque el sexo de una persona no dependa o condicione el reconocimiento y ejercicio de sus derechos.

Trabajemos por generar esas condiciones que permitan hacer una realidad íntegra la igualdad entre mujeres y hombres.

Muchas gracias.

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Muchas gracias por su mensaje, licenciado Raúl González Pérez.

Compartir con ustedes que, desde el Gobierno de la República, al más alto nivel, se le solicitó al INEGI que la información referente a la violencia de las mujeres y de las niñas sea considerada de interés nacional.

Entonces, ahí vamos a tener una gran herramienta para contar con elementos oportunos y pertinentes sobre qué está sucediendo en el tema de violencia en nuestro país.

La visión integral de la política pública en materia de igualdad de género es fundamental, ya que la desigualdad y la discriminación contra las mujeres y las niñas está presente en todos los espacios, sean estos públicos o privados.

Avanzar en la política de igualdad significa tener resultados concretos en sus vidas. A eso refiere la igualdad sustantiva. De ahí, la importancia de identificar los desafíos, y enfrentarlos.

Nuestro país se ha caracterizado por avanzar de la mano con el conjunto de países de Latinoamérica. La señora Rebeca Grynspan ha sido una impulsora de las políticas de igualdad en los países de la región desde los altos cargos que ha ocupado en su país y en organismos internacionales.

La iniciativa del Presidente de la República, y otras tantas, nos ha permitido estar muy cerca de la señora Rebeca Grynspan, Secretaria General de Iberoamérica; una mujer que ha desempeñado los más altos puestos de representación en su país y en el ámbito internacional.

Así, que doy el uso de la voz a Rebeca Grynspan.

-SRA. REBECA GRYNSPAN: Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos:

Muchísimas gracias por esta invitación.

Queridos secretarios de Estado; Diputadas, Senadoras; Gobernadores.

Queridas amigas y amigos que están aquí presentes; querida representante de ONU Mujeres aquí, en México.

Es realmente un honor para mí estar aquí, con ustedes, y con todas las organizaciones de la sociedad civil que nos acompañan.

La idea de que usted, señor Presidente, encabece esta Sesión del Sistema Nacional para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, no es un hecho mejor. Es un hecho fundamental, porque nos permite sacar de la esquina el tema de la igualdad entre hombres y mujeres, y ponerlo en el centro de la agenda nacional, que es donde debe estar.

Nos ayuda a sacarlo de la esquina y de ver sólo a las mujeres como un grupo vulnerable, mientras que en realidad no somos un grupo vulnerable; somos un grupo vulnerado, al que no se han respetado los derechos para poder contribuir a ser agentes de cambio, como deben ser, en la sociedad.

Nos ayuda a ponerlo en el centro de la agenda nacional y en el centro de la sociedad. Nos ayuda a sacarlo de ser sólo una agenda de las mujeres, para ser una agenda de toda la sociedad.

Por eso, señor Presidente:

Muchas gracias. Y usted da un paso más, poniendo a México a la vanguardia de toda Iberoamérica.

Yo estoy convencida que en el Siglo XXI va a haber transformaciones muy importantes, sin duda; muchas que podemos ver y muchas que todavía no podemos ni siquiera imaginarlo.

Pero tengo que decir que estoy convencida que la transformación más importante que podemos ver en el Siglo XXI, es avanzar hacia la equidad entre hombres y mujeres en el mundo entero.

Ésta será una revolución en todos los niveles; al nivel de nuestro hogar, a nivel de la escuela, a nivel de la economía, a nivel del combate de la pobreza y la desigualdad. Ésta es la transformación más importante que podamos ver en el Siglo XXI, y estoy convencida que el carácter de este siglo estará determinado por cuanto avancemos hacia la equidad de género en nuestros países.

Por eso, señor Presidente, felicito, de verdad, a todas las organizaciones e instituciones que están aquí, representadas, por conformar el Sistema Nacional para la Igualdad para Mujeres y Hombres.

Gracias a INMUJERES por este liderazgo, y por poner a todos los niveles de gobierno y a todas las organizaciones, a contribuir en este esfuerzo.

Hoy, más que nunca, y precisamente por estar en este recinto, en el Museo de Antropología, debemos recordar que nuestros pueblos son fruto de la historia, pero también artífices de la historia, que nos determina el tiempo en que nos ha tocado vivir, pero que también nosotros determinamos el tiempo.

Somos capaces de imprimir el rumbo, de definir el signo de una era y el carácter de un momento histórico. Si no fuera así, no hubiéramos tenido el testimonio de Diana, que nos ha conmovido a todos hoy, por su esfuerzo, pero también por el esfuerzo de toda la sociedad para que ella tuviera las oportunidades de cambiar el pasado viendo hacia el futuro; un futuro de más oportunidades y de mayor equidad.

México ha ido construyendo, a través del tiempo, un andamiaje institucional y normativo muy impresionante. Lo ha hecho en ese marco legal, y lo ha hecho, también, con sus programas.

México, también, se puso a la vanguardia cuando le dio las transferencias condicionadas de ingreso a la mujer, cuando estableció los programas de becas en educación, y ahora estableciendo el Sistema Nacional para la Igualdad de Hombres y Mujeres.

Hemos visto los avances. Lo hemos dicho acá. Lo hemos visto en la política y en la representación política. Lo hemos visto en la paridad que ya tenemos las mujeres en educación. Ahora, se habla, inclusive, de la brecha inversa de disparidad, porque muchas veces son los hombres los que más se retiran de la educación media que las mujeres.

Lo hemos visto en todos los niveles, también, de su participación laboral.

Sin embargo, como bien se dijo aquí antes; quedan grandes brechas por resolver aquí, y en el resto del mundo.

En América Latina, señor Presidente, las mujeres participan en el mercado laboral en 30 puntos menos que los hombres.

Lo dijo el Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos: en México, es la relación es de 2 a 1; por cada dos hombres que participan, participa sólo una mujer.

En América Latina, la principal causa de muerte entre los 15 años y los 49 años de edad de las mujeres, es el feminicidio.

En América Latina todavía tenemos estas grandes desigualdades salariales en el mercado laboral, cuando nos incorporamos a ello. Y a pesar de todo eso, sabemos, que las empresas son mejores cuando incorpora mujeres a los altos cargos ejecutivos.

Sabemos que la desigualdad en América Latina bajo casi una tercera parte por el esfuerzo de las mujeres. Sabemos que la pobreza extrema en América Latina bajó un 30 por ciento por el ingreso adicional de las mujeres que se incorporaron al mercado de trabajo.

Y, aun así, tenemos esta dificultad para convencer de la importancia que es que este tema, como bien dijimos antes, sea prioridad para los gobiernos y en la agenda pública.

Por eso, nuevamente festejamos el hecho de estar aquí, en un acto de esta trascendencia para todos nosotros.

Y por eso no nos podemos permitir, señor Presidente, esperar 100 años más, ni 80, como decía el video.

Según los estudios, se dice que para poder lograr la igualdad salarial de mujeres al ritmo que vamos ahora, tendríamos que esperar 118 años para poder llegar a equiparar los salarios de hombres y mujeres.

Eso es lo que no nos podemos permitir en nuestros países. Y no hay ninguna otra medida en la política pública, señor Presidente, se lo garantizo, que le de los puntos adicionales al crecimiento, al progreso, al desarrollo humano y a la mejora de nuestros pueblos, que la equidad entre mujeres y hombres en todos los aspectos de nuestra vida.

Ahí radica el mérito de lo que estamos haciendo hoy, aquí, junto con la instalación del grupo de reflexión para impulsar la política de igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Por eso, es que hemos reunido a todos los que nos acompañan hoy, aquí, en este acto.

Déjeme, señor Presidente, repetir que empoderar a las mujeres no resolverá todos nuestros problemas. Estoy segura. Pero también, estoy segura que los problemas no se podrán resolver sin la equidad de género.

No podremos erradicar la pobreza, reducir la desigualdad. No podremos mitigar las consecuencias del cambio climático. No podremos encontrar nuevos motores de crecimiento económico. No podemos construir sociedades más seguras. No podremos impulsar verdaderas culturas de innovación y emprendimiento, si no empoderamos a las mujeres.

Inicié mis palabras, recordando que los seres humanos tenemos la capacidad de imprimirle un nuevo rumbo a la historia. Pero hay que quererlo. El cambio social no es automático. Por el contrario, lo que es automático es reproducir los patrones, los errores, transmitir generación tras generación estereotipos que restringen la capacidad de las mujeres para construir su proyecto de vida en libertad.

Las conquistas sociales no se ganan a favor de la corriente; se ganan siempre contra el apego al pasado. Aunque ese pasado haya sido injusto, nos cuesta cambiarlo.

Dice María Elena Walsh, en una de sus canciones; que sólo aquellos que no son mujer o trabajador, piensan que todo tiempo pasado fue mejor. Nosotras, las mujeres, sabemos que no es así, señor Presidente.

También, es cierto que muchas veces la oposición al cambio no sólo emana de la mala fe. A menudo emana del temor y de la simple incomprensión. Por eso, nuestra labor es educar y convencer. Por eso, nuestra labor es seguir empujando la frontera.

Este acto nos coloca un paso más allá; un paso más cerca de ese día en cada ser humano en este mundo reciba igual respeto y dignidad; libres de violencia, con igual protección a sus derechos humanos, igual acceso a las oportunidades e igual poder para transformar la realidad.

Ésta es la tarea que ha asumido usted, Presidente, al aceptar encabezar el Sistema Nacional para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. Gracias por ello.

Y gracias a un equipo extraordinario que está aquí, hoy, y que, a través suyo, saludamos con entusiasmo y agradecemos que nos haya sido permitido ser testigos de este momento con todos ustedes.

Muchísimas gracias.

Muchas gracias.

-LIC. LORENA CRUZ SÁNCHEZ: Muchas gracias, Rebeca, por tus palabras y, como siempre, por todo tu apoyo.

La iniciativa del Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto, de elevar la paridad a rango constitucional, representó un verdadero parteaguas para el México del tercer milenio.

Como vimos en los recientes procesos electorales, la inclusión del principio de paridad para las candidaturas de los congresos federal y estatales han rendido frutos en la participación femenina, colocando a México en el segundo lugar entre los países de la OCDE.

No obstante, todavía tenemos una importante deuda con la participación de las mujeres en el ámbito local, en los municipios, en donde según resultados preliminares, apenas alcanzamos el 13.4 por ciento de las presidencias municipales.

A pesar de que en las últimas elecciones casi se duplicó la cifra, y las que llegaron a esos cargos, muchas veces han sido víctimas de violencia política; acciones que deben sancionarse y desterrarse.

Por ello, para dar seguimiento a los avances y los desafíos que aún se tienen para lograr la participación plena de las mujeres, se creó el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, donde usted, señor, fue testigo, que fue una firma de un convenio entre el Tribunal Electoral, el Instituto Nacional Electoral y el INMUJERES, que visibiliza los retos de las instituciones para garantizar y proteger este derecho.

Señor Presidente de la República.

Señoras y señores:

El país necesita, y como aquí ya se ha mencionado, más mujeres empoderadas, más mujeres tomando decisiones para cambiar la forma de legislar, de procurar e impartir justicia, para asegurar el ejercicio de todos los derechos para todas las mujeres y las niñas de nuestro país.

Mucha gente me preguntaba: cuál es la importancia de que el Presidente de la República presida el Sistema Nacional de Igualdad.

La importancia es que, por primera vez, un Presidente está poniendo al más alto nivel el tema de la igualdad. Aquí se ve la voluntad política. Si no existiera, poco podríamos avanzar.

Y de igual manera, tenemos que reconocer que el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, que deriva de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, por instrucciones de usted, señor Presidente, el Secretario de Gobernación ha presidido cada una de las reuniones de este sistema, y hemos avanzado en el tema prevención y atención de la violencia.

Sabemos que nos falta mucho. Tenemos un camino grande por recorrer, pero si no empezamos con estos actos, si no nos tomamos de la mano gobierno y sociedad, poco lo vamos a hacer.

Y cuando escuchamos testimonios como el Diana, que ahorita lo dijo Rebeca, que nos han inspirado, son testimonios que nos inspiran, que nos motivan para seguir trabajando. Así como Diana, hay muchos jovencitas que están esperando oportunidades.

Y si nosotros no vamos de la mano, como les digo; Gobierno y sociedad, y aprovechemos como decimos; las estrellas se están alineando. Tenemos un Gobierno comprometido.

De verdad, muchas gracias, señor Presidente, a nombre del INMUJERES y de las mujeres de México.