El Presidente Enrique Peña Nieto afirmó hoy que con el objetivo de incrementar la productividad agroalimentaria en el país, el Gobierno de la República lleva a cabo acciones que permitirán transformar el rostro del agro mexicano, y ha asumido dos compromisos estructurales: pasar de los subsidios a los incentivos productivos, e implementar políticas públicas diferenciadas, que permitan apoyar con mayor eficacia tanto a los productores de autoconsumo como a quienes se dedican a la agricultura comercial.

Aseguró que como parte de estas acciones, “se está transformando el Procampo en el PROAGRO Productivo, que entregará apoyos diferenciados, y sobre todo vinculados a la productividad de nuestro país”.

Al inaugurar la 30º Asamblea General Ordinaria del Consejo Nacional Agropecuario, señaló que “el Gobierno de la República está determinado a impulsar el próximo año una gran reforma al agro mexicano”, para poner al día las normas y los reglamentos del sector, incentivar las inversiones, generar más empleos y elevar su productividad.

Indicó que “con base en el diálogo y la corresponsabilidad entre el Gobierno de la República y las organizaciones campesinas, de productores, y desde luego de emprendedores, construiremos los acuerdos necesarios para la transformación integral del sector rural”.

Ante empresarios del sector agropecuario, el Primer Mandatario dijo que “con su apoyo elevaremos la productividad; queremos que ésta incida de manera tangible, y sobre todo de raíz, en la reducción de la pobreza que lamentablemente se vive en el medio rural, y fortalecer la seguridad alimentaria”.

“Nuestro esfuerzo deberá significarse por una verdadera transformación del agro en todo el país”, apuntó.

El Presidente Peña Nieto explicó que a partir de los compromisos estructurales asumidos por el Gobierno de la República en el sector, se podrán lograr metas concretas como las de aumentar la participación de productos mexicanos en el consumo nacional; elevar la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto agropecuario y pesquero del país; lograr una balanza comercial agroalimentaria superavitaria hacia el final de la Administración; y modernizar e incrementar la superficie de riego de nuestro país.

Apuntó que la política agroalimentaria del Gobierno de la República contempla siete estrategias para elevar la productividad del campo:

Primera: Respaldo a los pequeños productores. “Trabajamos para que los pequeños y medianos propietarios eleven su producción y mejoren sus ingresos a partir de una mayor certeza jurídica de la tenencia de la tierra, y esquemas de asociación como clústers de agronegocios, empresas integradoras o la agricultura por contrato”.

Segunda: Incrementar la disponibilidad de fertilizantes mexicanos. Actualmente, agregó, sólo 15 por ciento de los fertilizantes que se utilizan en el país son de origen nacional, y “más grave aún es que gran parte de los productores no tienen acceso a ellos por su elevado costo”.

Por eso, “un objetivo prioritario dentro de la Reforma Energética que se está discutiendo en el Congreso de la Unión, así como de las inversiones en gasoductos, que ya se están realizando, es detonar proyectos estratégicos para reactivar la producción de fertilizantes en nuestro país”, añadió.

Tercera: Facilitar el uso de semillas mejoradas y asegurar la sanidad de los alimentos. “Con este fin, mejoraremos el control sobre el origen y la calidad de las semillas que se utilizan en el campo mexicano”. Igualmente, precisó, “reforzaremos los servicios de sanidad y calidad agroalimentaria, a fin de elevar su eficacia y la oportunidad de los servicios que presta, en esta materia, la Secretaría del campo de nuestro país”.

“Tenemos muy presente que productos sanos protegen la salud de los mexicanos y abren mercados a nivel mundial”, aseveró.

Cuarta: Incrementar el riego en todo el país. Aseguró que la productividad de un campo con riego tecnificado es cuatro veces mayor que la de uno de temporal, y por ello, durante esta Administración “se están realizando importantes esfuerzos para modernizar e incrementar la superficie de riego en el territorio nacional”.

Quinta estrategia: Mayor crédito y servicios financieros para el campo. Informó que actualmente menos de 10 por ciento de las unidades productivas del país tiene acceso a crédito, y por ello afrontan serios problemas para modernizarse y elevar su producción.

“La Reforma Financiera, que confío sea aprobada en breve, permitirá la actualización de la Banca de Desarrollo del sector agroalimentario para brindar crédito oportuno y a tasas competitivas, así como garantías adecuadas. De manera complementaria, se incentivará el establecimiento de una banca especializada regional, de carácter privado y de una bolsa mexicana agroalimentaria de futuros y físicos que el país necesita y demanda”, señaló.

El Presidente Peña Nieto dijo: “sólo por hacer referencia a lo que se ha trabajado en este primer año, aseguramos, en lo que va de esta Administración, 12.1 millones de hectáreas y casi 10 millones de cabezas de ganado, lo que representan incrementos de 30 por ciento y 40 por ciento en relación con el año anterior, respectivamente”.

Sexta estrategia: Sincronizar la oferta y demanda de productos agropecuarios. “El campo vive una paradoja, ya que una mayor producción no necesariamente se refleja en mayores ingresos para quienes se dedican a él y tampoco se traduce en precios más bajos para los consumidores finales. Para resolver este problema es indispensable trabajar en el adecuado funcionamiento de los mercados agropecuarios y tomar medidas para equilibrar la demanda y oferta de alimentos”, precisó.

Séptima estrategia: Contar con un moderno marco legal para dinamizar el sector agroalimentario de nuestro país.

El Titular del Ejecutivo Federal aseguró que “en el campo mexicano estamos sembrando una nueva semilla de esperanza, compromiso y trabajo corresponsable”.

“Con la política agroalimentaria que estamos impulsando, estamos claros que todos ganan: Ganan los agricultores, ganaderos y pescadores, porque podrán elevar su producción y, sin duda, consecuencia de ello, mejorar sus ingresos. Ganan los emprendedores, porque podrán generar cadenas de alto valor agregado y conquistar nuevos mercados con productos de excelencia”.

Además, continuó, “ganan los consumidores, porque podrán llevar a su hogar más alimentos de mayor calidad y a mejores precios. Ganan también las regiones y los estados, porque podrán generar nuevas oportunidades de desarrollo en sus territorios. Y, sobre todo, gana México porque se fortalecerá la seguridad alimentaria y la soberanía nacional”.

Expresó que como Presidente de la República, “seguiré siendo un aliado de los productores y emprendedores del campo. Los logros de los integrantes del Consejo Nacional Agropecuario demuestran que el campo mexicano es capaz de competir y tener éxito en los mercados más exigentes.

En el evento, el Presidente Peña Nieto entregó el Premio Nacional Agroalimentario 2013 a las empresas Unidad de Negocio Invernaderos de Producción Aguilares, en la categoría Empresa Primaria Pequeña; Alimenticios La Moderna, planta Mexicali, en la categoría Empresa Agroindustrial Mediana; Beta Santa Mónica, en la categoría Empresa Primaria Grande; y Tyson de México, en la categoría Empresa Agroindustrial Grande.

EL SECTOR AGROALIMENTARIO ES UNA PODEROSA HERRAMIENTA DE COMBATE A LA POBREZA: GRAYEB RUÍZ

El Presidente del Consejo Nacional Agropecuario, Benjamín Grayeb Ruíz, enfatizó que “producir alimento hoy es una prioridad global”, por lo que reafirmó la coincidencia del sector agroalimentario con un “nuevo marco de política pública de largo plazo, adecuado al nuevo contexto mundial y nacional, que maximice el potencial del campo mexicano”.

Éste es el gran reto y la asignatura pendiente, aseguró, al puntualizar que su correcta estructuración permitirá al sector pasar del 1.6 por ciento de crecimiento promedio anual en la última década, a un crecimiento cercano o superior al seis por ciento, “con los consecuentes efectos positivos en el empleo y la seguridad alimentaria, las exportaciones, y principalmente en la reducción significativa de la pobreza”.

Indicó que el entorno global coloca a éste como un sector prioritario por primera vez en décadas, al ser “uno de los instrumentos más importantes de bienestar y seguridad social, y una herramienta muy poderosa de desarrollo económico y de combate a la pobreza”.

Grayeb Ruíz se congratuló de que el Gobierno de la República “reconoce  nuestra importancia y nos considera en su toma de decisiones” y destacó la definición de un esquema fiscal especial para las actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras, incluido en la recién aprobada Reforma Hacendaria.

Asimismo, mencionó que el Poder Legislativo “ha sido sensible a sus planteamientos y atento a sus necesidades” al proponer para el sector agropecuario, en el Presupuesto  de Egresos 2014, un incremento del ocho por ciento, “una cifra récord”, afirmó.