Muchas gracias, amigas y amigos.

Agradezco a trabajadoras y trabajadores de PEMEX estas muestras de calidez, esta bienvenida cálida que gentilmente tienen para con su servidor.

Yo quiero reciprocar y corresponder estos gestos, realmente con el compromiso que tiene el Gobierno de la República para la modernización de esta gran empresa, que es de todos los mexicanos.

Gracias por estar aquí presentes y dar marco, precisamente, a la entrega o a esta renovación de la flotilla naval que tiene esta gran empresa.

En este evento quiero saludar con respeto al señor Gobernador del Estado de Sinaloa.

Agradecerle sus palabras de bienvenida y, sobre todo, este compromiso y esta sinergia que estamos generando, que queremos impulsar y que queremos materializar en beneficio de su estado.

Que por igual lo queremos hacer con todos los gobiernos estatales.

Aquí saludo la presencia del Gobernador del Estado de Sonora, del Gobernador del Estado de Chihuahua, del Gobernador del Estado de Michoacán a quienes saludo con respeto y, sobre todo, agradezco su presencia por ser estados que se verán beneficiados, precisamente, con el abastecimiento que estos barcos, estos buques habrán de hacer a sus entidades.

Quiero, de igual forma, saludar al Secretario General de este gran Sindicato de Trabajadores de Petróleos Mexicanos.

Saludarles y saludar en cada uno de ustedes a los más de 160 mil trabajadores de esta gran empresa mexicana.

Decirles que el Presidente está con ustedes y que junto con ustedes queremos impulsar el fortalecimiento y la modernización de esta gran empresa de todos los mexicanos.

Muchas gracias.

Saludo, también, a los integrantes del gabinete del Gobierno de la República.

Al señor Almirante Secretario de Marina, quien desde su espacio colabora, contribuye realmente al fortalecimiento del trabajo de la Marina Mercante de nuestro país.

Muchas gracias a las Fuerzas Armadas.

Muchas gracias a la Marina de México por su trabajo en este propósito y que, sin duda, viene a fortalecer el trabajo, insisto, de la Marina Mercante de nuestro país.

Le saludo con respeto al igual que a los demás integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, comprometido en mover a México y servir a la transformación de nuestro país.

Señores integrantes de los poderes de esta gran entidad.

Presidente Municipal de Mazatlán.

Quiero saludar con respeto a los señores exgobernadores de este estado.

A Senadora y Senadores de la República.

A Diputadas y Diputados Federales, locales.

Presidentes municipales.

Y como lo he señalado ya, con especial reconocimiento y afecto, a trabajadoras y trabajadores de Petróleos Mexicanos.

Muchas gracias por su hospitalidad.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Este día nos damos cita en el Puerto de Mazatlán, para celebrar el 75 Aniversario de Petróleos Mexicanos, de PEMEX. Desde el 7 de junio de 1938, PEMEX es símbolo de nuestra soberanía y patrimonio de todos los mexicanos.

Un día como hoy, hace tres cuartos de siglo, se publicó el decreto de creación de esta empresa, que le asignó la responsabilidad de efectuar todas las operaciones relacionadas con nuestra industria petrolera, como exploración, explotación, refinación, almacenamiento y distribución.

Tan sólo dos meses y medio después de la Expropiación Petrolera, el entonces Presidente Lázaro Cárdenas del Río, junto a una generación de visionarios, crea una empresa que ha transformado a nuestro país.

La modernización de México no podría explicarse sin nuestra riqueza petrolera. No habría sido posible sin la enorme contribución de PEMEX al desarrollo nacional.

Son 75 años de ser palanca de bienestar y progreso para nuestra sociedad. De aportar recursos para la construcción de escuelas, clínicas, hospitales, sistemas de drenaje, presas, redes de agua; lo mismo que de grandes obras de infraestructura carretera, puertos y aeropuertos.

En este aniversario tan simbólico, refrendo que PEMEX es y seguirá siendo patrimonio fundamental de todos los mexicanos.

La Nación seguirá ejerciendo plena soberanía sobre la propiedad, el control y la explotación de nuestros hidrocarburos.

Ese es el mandato de la Constitución y esa es también la firme convicción que hoy comparto y que tengo como Presidente de la República.

Tal y como lo expresé el pasado 18 de marzo: PEMEX no se vende ni se privatiza. Al contrario, PEMEX.

Muchas gracias. Gracias por estos gestos tan amables que tienen para con su servidor.

Insisto, PEMEX no se vende ni se privatiza. Al contrario. PEMEX necesita fortalecerse y modernizarse. Y así habremos de hacerlo por el bien de México.

Lo vamos a hacer al lado y junto a los trabajadores de esta gran empresa, que es y seguirá siendo de todos los mexicanos.

Detrás de esta gran institución hay obreros, técnicos e ingenieros. Decenas de miles de mujeres y hombres que mantienen en marcha a la industria petrolera nacional.

En esta fecha emblemática reconozco y felicito a todos los trabajadores de esta gran paraestatal, quienes cada día, mujeres y hombres, dan su mejor esfuerzo para mover a la empresa más grande y más importante de nuestro país.

Muchas felicidades, y gracias a todas y todos ustedes.

Y no habré de fallarles. Aquí estoy junto a ustedes y al lado de ustedes, para seguir sirviendo a todo nuestro país.

Muchas gracias, con todo mi afecto, para todos ustedes.

Insisto, ustedes son el mayor activo de Petróleos Mexicanos.

Además de explorar nuevos yacimientos, extraer y refinar hidrocarburos, también los transportan y distribuyen por vía terrestre y marítima, con el fin de garantizar el abasto energético nacional.

Celebro, por ello, que hoy, en este 75 Aniversario de PEMEX, se estén incorporando cuatro nuevos buques-tanque de última generación a la flota petrolera nacional.

Es un honor abanderar en este acto los navíos Rarámuri, Centla, Jaguaroundi y Texistepec. Verdaderos modelos de ingeniería naval y, a partir de hoy, con orgullo, de la Marina Mercante Nacional.

Ya lo hemos escuchado en voz del Director General de esta empresa y del Secretario de Energía, pero lo quiero volver a insistir: Estas naves operan bajo estrictos estándares de protección ambiental, consumen menos combustible, son más veloces y, en consecuencia, tienen mayor capacidad de carga y de abastecer de combustible a donde hace falta.

Con estos buques de nueva generación, la industria nacional podrá elevar su productividad, al tener mayor certidumbre en el abasto de los insumos petrolíferos que demanda nuestro país, especialmente de estos barcos, que habrán de abastecer en la Cuenca del Pacífico.

Así como hoy estamos renovando la flota petrolera nacional, también estamos decididos a transformar, a transformar integralmente a Petróleos Mexicanos.

Estos buques son insignia del PEMEX que queremos: Un PEMEX más grande, un PEMEX más seguro, más eficiente y, también, más amigable con el medio ambiente.

PEMEX, y lo sabemos y lo hemos reconocido, debe transformarse para seguir siendo un motor del desarrollo del país.

Petróleos Mexicanos debe cambiar para responder con celeridad y flexibilidad a los nuevos equilibrios energéticos globales, así como a los avances tecnológicos en el uso y eficiencia de diversos combustibles.

Si queremos superar los desafíos del Siglo XXI, no podemos seguir operando con esquemas y procedimientos del siglo pasado. Necesitamos un nuevo PEMEX para liberar el gran potencial económico y social de nuestro país.

Hoy, tenemos la oportunidad y el reto de abrir paso a una industria petrolera renovada, moderna y, sobre todo, más sustentable.

Existe un acuerdo esencial para hacer los cambios necesarios que permitan transformar a PEMEX en una empresa pública de carácter productivo, que se conserve como propiedad del Estado, pero que tenga la capacidad de competir como una empresa de clase mundial.

También está el compromiso de ampliar la capacidad de ejecución de la industria de exploración y producción de hidrocarburos para maximizar la renta petrolera del Estado mexicano.

Lograr estas transformaciones requiere del trabajo corresponsable de las principales fuerzas políticas, de los Legisladores y del Gobierno de la República.

Se necesita, también, la responsabilidad y el compromiso de los trabajadores y de su organización sindical.

Juntos debemos superar seis retos ineludibles a los que quiero referirme.

Primero. Convertir a PEMEX en modelo de eficiencia, transparencia y rendición de cuentas.

Es necesario crear una nueva estructura organizacional que permita agilizar la toma de decisiones y mejorar su capacidad de adaptación dentro de esta competencia feroz que se da en el orden global.

Segundo reto. Liberar su potencial de inversión e innovación.

La empresa debe tener acceso a tecnologías de punta para mejorar su capacidad operativa y de ejecución.

Tercero. Afianzarse como una industria generadora de otras industrias.

El sector petrolero debe incentivar el desarrollo de proveedores nacionales, impulsando cadenas y procurando el desarrollo equilibrado de las distintas regiones de nuestro país.

Cuarto reto. Orientar las inversiones hacia las actividades de mayor valor agregado y rentabilidad social para el país.

PEMEX debe tener mayor capacidad para fijar prioridades y ser detonador de las industrias que marcarán la pauta del desarrollo en este Siglo XXI.

Quinto. Fortalecer la ética corporativa de la empresa y su responsabilidad social.

Como empresa del Estado, Petróleos Mexicanos tiene el deber de incrementar su contribución al bienestar y progreso de las comunidades donde opera.

Y sexto. Promover la sustentabilidad ambiental.

México exige un PEMEX verde, limpio, respetuoso de la naturaleza, que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y aumente sus acciones de restauración ecológica.

En la superación de estos retos está el camino para que surja el nuevo PEMEX que queremos y merecemos todas y todos los mexicanos.

Trabajemos todos para que Petróleos Mexicanos se convierta en ejemplo nacional de productividad y eficiencia, en símbolo de innovación y desarrollo industrial, de responsabilidad social y compromiso con el medio ambiente.

Logrando esto será, sin duda, la vía para contar con una oferta de productos petrolíferos permanente, oportuna, de calidad y, sobre todo, a precios competitivos.

Y lo más importante. Con todo ello fortaleceremos la seguridad energética nacional y reafirmaremos la soberanía de México sobre sus recursos naturales.

Señoras y señores:

PEMEX es obra mayor de talento, de responsabilidad y visión de una generación de mexicanos que creyó en un mejor futuro para nuestro país.

Desde hace 75 años, esta empresa permitió acelerar la modernización del país y amplió los horizontes de bienestar y progreso de nuestra sociedad.

Hoy, corresponde a nosotros asumir el desafío de convertir a Petróleos Mexicanos en una gran fuente del desarrollo nacional para el Siglo XXI.

Trabajemos juntos para que esta empresa, orgullosamente mexicana, escriba una nueva página de grandeza y liderazgo, en beneficio de todos los habitantes del país. Porque estoy convencido de que si movemos y transformamos a PEMEX, vamos a mover y a transformar a México.

Por ello, en este 75 aniversario de esta gran empresa de todos los mexicanos, quiero reiterar mi más amplia felicitación a trabajadoras y trabajadores de PEMEX, por cumplir 75 años de servir a México desde esta gran empresa mexicana.

Felicidades y muchas gracias.