Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Saludo al señor Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez.

A los señores Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los señores Gobernadores; Presidente de CONAGO y Presidente de la Comisión de Derechos Humanos aquí presentes.

Al señor Rector de la Máxima Casa de Estudios de nuestro país.

A los señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

A los señores miembros del Consejo Consultivo de los Derechos Humanos de nuestro país.

A presidentas de distintas organizaciones de la sociedad civil que acompañan este esfuerzo en favor de los derechos humanos, de la seguridad y de la transparencia en México.

Saludo a la Presidenta del organismo autónomo aquí presente.

A muy distinguidos invitados a este acto.

A Legisladores Federales. Senadoras y Senadores de la República; Diputadas y Diputados Federales.

A los señores expresidentes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a quienes saludo con afecto y respeto, en el marco de este 25 Aniversario de haberse creado esta importante institución en nuestro país.

Muy distinguidas y distinguidos invitados a este acto.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, son deberes irrenunciables del Estado mexicano.

Sociedad y Gobierno estamos trabajando para que todas las personas puedan ejercer todos los derechos que les reconocen nuestra Constitución y los tratados internacionales, suscritos por nuestro país.

En este elevado propósito, México cuenta con el trabajo comprometido, perseverante y profesional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Reconozco, en este órgano constitucional autónomo, a una de las instituciones más emblemáticas de la República, y del compromiso que tenemos como Nación con los derechos fundamentales de las personas.

Con su trabajo diario, esta Comisión Nacional ha contribuido al respeto y a la dignidad de mujeres y hombres, a la igualdad y la justicia, a la libertad y el desarrollo pleno de los mexicanos.

Por estos motivos, como Presidente de la República es un honor y un privilegio acompañarlos en la celebración del 25 Aniversario de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, una institución comprometida con las mejores causas y los más altos valores de nuestra sociedad.

Su historia es sinónimo de trabajo perseverante, de impulso a nuevas actitudes y conductas, de promoción diaria de una cultura social que valora, ante todo, al ser humano y sus derechos universales.

La voz firme y la autoridad moral de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, han modificado positivamente la actuación y los protocolos de las instancias de seguridad para el efectivo cumplimiento de su deber.

Su labor permanente, solidaria y eficaz, ha sacudido conciencias y ha movido voluntades en favor de la igualdad de género y la no discriminación, condiciones imprescindibles para una convivencia armónica.

Igualmente, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha enriquecido la agenda pública, con temas tan fundamentales como el respeto a los indígenas, la protección de los derechos de niños y adolescentes, de mujeres, inmigrantes, lo mismo que la atención integral a los adultos mayores y a las personas con discapacidad.

Sus acciones de difusión han acelerado la transformación cultural y jurídica de México en materia de derechos humanos.

Con base en su trabajo, profesionalismo y resultados, esta Comisión Nacional se ha ganado el respeto, el aprecio y sobre todo la confianza de la ciudadanía.

Desde aquí, expreso mi mayor reconocimiento a quienes a lo largo de un cuarto de siglo han dado vida, prestigio y honorabilidad a esta noble institución.

Felicito a los servidores públicos, a los visitadores y a los distintos presidentes que ha tenido este organismo, varias y varios aquí presentes, por su entrega, compromiso y vocación de servicio.

Reconozco, igualmente, a los integrantes del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; mujeres y hombres que se han distinguido por su trayectoria y, sobre todo, por su amor a México.

A todos ustedes: muchas felicidades.

Sin duda, detrás de las grandes aportaciones de esta Comisión Nacional se encuentra un permanente esfuerzo de evolución y perfeccionamiento institucional.

En esta Administración también estamos firmemente comprometidos con la transformación legal, institucional y cultural del país, en favor de los derechos inherentes al ser humano.

Por primera vez tenemos una política de Estado en esta materia, en la que participan autoridades, organismos autónomos, organizaciones de la sociedad civil, académicos, expertos y la ciudadanía en su conjunto.

El Estado mexicano ahora también cuenta con innovadores instrumentos jurídicos para proteger los derechos de las víctimas y reparar el daño, así como para facilitar el acceso a la justicia.

En un año habrá de concluir la transición hacia el nuevo Sistema Penal Acusatorio. Un cambio de modelo que permitirá agilizar los juicios, reducir la impunidad y, sobre todo, asegurar que se haga justicia y se cumpla el mandato constitucional de dictar justicia pronta y expedita.

Este conjunto de cambios institucionales ha permitido reducir las recomendaciones que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha formulado a las dependencias y entidades Federales.

Estamos conscientes de que este indicador, aunque ha mostrado su utilidad, no es, ni puede ser el único instrumento para medir la evolución del país en materia de respeto a los derechos humanos.

Por ello, celebro el trabajo conjunto que estamos realizando la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, organizaciones de la sociedad civil, académicos y especialistas para perfeccionar los mecanismos de evaluación en materia de derechos humanos.

Este esfuerzo compartido nos permitirá contar con mejores indicadores, no sólo para observar el grado de cumplimiento de las acciones y programas emprendidos, sino lo más importante, verificar el goce efectivo de los derechos humanos entre la población.

Reitero al Presidente de este órgano autónomo, a Luis Raúl González Pérez, la determinación del Gobierno de la República de trabajar de manera corresponsable para garantizar en nuestro país el ejercicio pleno de los derechos humanos.

Para lograrlo, debemos atender lo inmediato, lo coyuntural, pero también tenemos que diseñar y aplicar estrategias de largo plazo para superar los desafíos estructurales e incluso los de índole cultural.

Señoras y señores:

Los derechos humanos son un objetivo superior que nos une y nos obliga a redoblar esfuerzos; son también la piedra angular del quehacer de esta Administración.

Para consolidar a México como un país donde la ley se cumple y prevalece la justicia se requiere del trabajo corresponsable de sociedad y Gobierno.

Se trata de garantizar un Estado de Derecho, pero también un Estado de Derechos. Sí, así como lo he expresado, en plural.

Para ello, los mexicanos contamos con uno de los organismos protectores de los derechos fundamentales más reconocidos a nivel mundial, por su solidez institucional, por su capacidad legal de actuación y por sus resultados en favor de nuestra gente, en favor de los mexicanos.

Tengo la plena certeza de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos seguirá aportando su talento, capacidad y esfuerzo en el gran propósito compartido de hacer de México una auténtica sociedad de derechos.

Reitero mi felicitación a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por sus primeros 25 años de servir a México y de cumplirle a los mexicanos.

En el marco de esta celebración y de los varios eventos que habrán de realizarse, precisamente para conmemorar estos 25 años, que implicará revisión realmente del marco de actuación que tiene esta institución, de recoger los aportes que haga la sociedad civil, académicos y expertos y, sobre todo, de ir consolidando a esta institución, orgullosamente mexicana y que tiene este amplio reconocimiento internacional.

A lo expuesto por el señor Presidente de esta Comisión, quiero reiterar la invariable y plena disposición que hay del Gobierno de la República, como estoy seguro la habrá de los otros órdenes de Gobierno, de las distintas entidades federativas y del Distrito Federal, para conjuntar esfuerzos, para asumir corresponsabilidad en el impulso que estamos dando a una nueva cultura y, sobre todo, a mejores prácticas en el diario actuar de las instituciones del Estado mexicano, que nos permitan asegurar una sociedad de derechos.

Ese es el objetivo que compartimos. Esa es la tarea a la que estamos convocados, y esa es la voluntad política que hoy aquí se reafirma en esta celebración de estos primeros 25 años de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Que sea por el bien de México.

Muchas gracias.