(Traducción al Español)

 Señor Presidente:

Es un honor ser recibido con tanta calidez y gentileza por el Presidente Peña Nieto, el Gobierno de México y el pueblo mexicano.

México es mi primera parada en lo que se convierte en una visita histórica, la primera a América Latina por un Gobernador General de Australia.

Mi visita es aún más importante, porque resulta que estamos conmemorando el 50 aniversario de relaciones diplomáticas con México.

La relación entre nuestro pueblo, nuestros países, siempre ha sido amigable, próspera y abierta. Esto sigue siendo así.

El comercio, la inversión, están en aumento.

El TPP ofrece aún más oportunidades económicas y los intereses de negocios mexicanos siguen ampliándose hacia Australia, apoyado por el trabajo de ProMéxico.

Nuestros lazos de pueblo a pueblo, también se fortalecen.

Cada vez más australianos visitan México, algunos 80 mil el año pasado, para ver, para experimentar su maravilloso país.

Debemos trabajar más en ese rubro y que vengan aún muchos más australianos a visitar su país.

Ahora, en Australia, el interés en la cultura mexicana va en aumento. Alrededor de 50 mil personas participaron en la Fiesta Mexicana de las celebraciones del Día Nacional, en Melbourne, este septiembre pasado.

Ahora, en el panorama mundial estamos juntos, unidos por valores e ideales compartidos: comercio, finanzas, el entorno, el medio ambiente, desarrollo sostenible, temas humanitarios, control de armas.

Seguiremos trabajando, como siempre, de manera efectiva y estrecha.

Nuestro trabajo, como parte del Grupo MICTA, que comprende México, Indonesia, la República de Corea, Turquía y Australia, ha demostrado exactamente cuán determinados estamos para abordar los temas de preocupación internacional y contribuir a un mundo mejor.

En los últimos días, mi esposa y yo, y nuestra delegación, hemos disfrutado inmensamente algunas de las maravillas que ofrece esta ciudad y este gran país.

Me siento honrado de haber podido colocar una ofrenda floral en el Monumento a los Niños Héroes, un símbolo perdurable de la fortaleza e Independencia de México.

Junto con los demás australianos, nos animan otros 50 años más de relaciones, aún más fuertes y productivas entre nuestros dos países.

El futuro nos anima, es brillante; nuestro futuro compartido, aún más.

Muchas gracias, señor Presidente, por su liderazgo y su cálida bienvenida y hospitalidad.

Viva México.