México se ofrece como mediador para consolidar diálogo EE. UU. – Cuba

10 abr Avatar_Escudo_Presidencia

La VII Cumbre de las Américas, que oficialmente comienza este viernes en Ciudad de Panamá, logró por primera vez en más de 50 años reunir a todos los países del continente y, por supuesto, la agenda multilateral que se desarrolle tendrá impacto en cada uno de los Estados presentes.

Claro que, sin duda, la mayor expectativa la despierta el encuentro entre Barack Obama y Raúl Castro luego del descongelamiento de relaciones, lo cual permite eliminar uno de los últimos escollo de la Guerra Fría en el mundo.

Es por ello por lo que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, se ofrece –en esta entrevista con EL TIEMPO– como mediador para potenciar ese diálogo en beneficio de la región.

Peña Nieto, además, sostiene que es necesario trabajar en áreas como educación, vivienda, capacitación y servicios de salud, entre otros. También revela que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, estará en México en visita de Estado en mayo próximo. Y sentencia: “Mi país está dando pasos firmes hacia el gran futuro que le espera”.

¿Qué importancia tiene esta Cumbre de las Américas?

Esta séptima Cumbre de las Américas es histórica. Por primera vez nos encontramos todos los países del hemisferio reunidos en la misma mesa. México, a lo largo de la historia, consistentemente ha defendido el derecho de todos los países a participar en estos foros hemisféricos. Esa consistencia y ese trabajo de años nos han permitido dialogar y proponer mejores esquemas de cooperación dentro de nuestra diversidad.

Usted dice, Presidente, que Panamá, además, tiene un simbolismo histórico…

Panamá ha sido hoy, una vez más, un lugar de encuentro y de entendimiento a favor de la integración de América, tal como lo fue en 1826 con la celebración, en este mismo lugar, del Congreso convocado por Simón Bolívar, en el que también participó México. Hoy hemos renovado nuestro compromiso para trabajar de manera conjunta frente a desafíos comunes. Promovemos una agenda de desarrollo e integración, buscando generar condiciones y oportunidades de prosperidad y mayor equidad para nuestros pueblos.

¿Qué importancia tiene para la región el encuentro entre Barack Obama y Raúl Castro en esta cita multilateral?

México siempre ha promovido, junto con otros países de América Latina y el Caribe, que Cuba sea parte de este foro regional. Por ello, celebramos la participación de Cuba. Es la primera vez en más de 50 años que todos los países del continente americano estamos reunidos en un foro regional. Sin duda, es evidente la voluntad política de diálogo y de cooperación en un continente que se caracteriza por su diversidad. Estamos privilegiando acercamientos y construyendo puentes para encontrar, juntos, vías que permitan destensar las relaciones en el hemisferio.

¿Cuál es el papel de México en ese diálogo entre Washington y La Habana?

México celebra la decisión de los gobiernos de Cuba y de Estados Unidos de emprender negociaciones para restablecer sus relaciones diplomáticas. Esta decisión es consistente con la posición histórica de México, de buscar soluciones pacíficas a las controversias y de promover el diálogo en el hemisferio. Desde el principio de mi gobierno tomé la decisión de relanzar la relación con Cuba, retomando así la tradición histórica de cercanía y amistad entre nuestros pueblos, pero también con una visión de futuro.

¿Relanzar las relaciones México-Cuba?

Con este relanzamiento se restauró el diálogo político de alto nivel y realicé una visita de Estado a Cuba en enero del 2014. Así mismo, se actualizó el marco jurídico bilateral con la suscripción de diversos instrumentos para facilitar nuestro comercio, y para cooperar en temas como justicia, educación, medioambiente, turismo e inversiones. A los presidentes Castro y Obama les he externado nuestra disposición para contribuir en el proceso de normalización de relaciones si se considera conveniente.

¿Cómo ve a la región?

Nuestra región es compleja y heterogénea. En ella conviven países con distintos grados de desarrollo económico y social, pero el mismo anhelo de prosperidad y equidad. A pesar de los significativos avances que se han registrado en el combate contra la pobreza en el continente –según algunas estimaciones, pasó de 45 a 28 por ciento en los últimos 12 años, y la pobreza extrema pasó de 22 a 11 por ciento–, América Latina y el Caribe sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo.

¿Cuáles son los retos que se deben afrontar?

Esa es la importancia de la agenda de la Cumbre, que apela a la cooperación intercontinental para hacer más eficaces los mecanismos, tanto para impulsar el crecimiento económico como para traducirlo en avances sustanciales y plenamente tangibles para nuestros pueblos en temas como educación, vivienda, capacitación y servicios de salud, entre otros.

¿Qué resultados ha tenido la Alianza del Pacífico, que integran México, Colombia, Perú y Chile?

La Alianza del Pacífico ha llamado la atención de diversos países por su naturaleza pragmática y enfocada a resultados en sus cuatro pilares: cooperación, libre movilidad de personas, de bienes y servicios, y de capitales. En materia de cooperación, sobresale el otorgamiento de becas de la plataforma de movilidad académica y estudiantil, que han beneficiado a más de 650 personas de los 4 países. Así como la creación de una red de investigación sobre cambio climático; la creación de un ‘Fondo de cooperación para proyectos en temas de medioambiente y cambio climático, innovación, ciencia y tecnología, desarrollo social, educación y turismo’.

Un tema de impacto en estos países es el de la movilidad de personas…

En cuanto al libre movimiento de personas, se destacan la eliminación de visas entre los cuatro países, la implementación de asistencia consular a nacionales de la Alianza por parte de otro Estado miembro donde su país no tenga representación, sedes diplomáticas y comerciales compartidas en 7 países, la publicación de guías del viajero y del turista, la creación de una plataforma de intercambio de información migratoria, y el establecimiento de un programa de trabajo para jóvenes, entre otros.

México, con la presidencia pro témpore de la Alianza, ¿qué balance hace, en materia económica y comercial, del bloque?

Se acordó la liberalización comercial de ciento por ciento de bienes y servicios producidos por las cuatro economías: 92 por ciento en el momento de la instrumentación y 8 por ciento en el mediano y largo plazo. En materia de libre movimiento de capitales, hemos consolidado el Mercado Integrado Latinoamericano (Mila), que se convirtió en el espacio bursátil más grande de América Latina. Un resultado concreto de este avance es que hoy las Administradoras de Fondos para el Retiro de México pueden ya invertir en los mercados de valores de todos los países de la Alianza del Pacífico. El interés del mundo en la Alianza se ha hecho evidente con la adhesión de 32 países observadores, y se espera que antes de la Cumbre de Urubamba (Perú), en julio próximo, se sumen al menos otros cuatro.

¿Cómo están las relaciones entre México y Colombia?

La histórica relación entre Colombia y México es actualmente de una gran cercanía y un amplio contenido en temas de cooperación. Tendremos el honor de recibir al presidente Juan Manuel Santos en visita de Estado a México en mayo. Su presencia en México será ideal para redoblar esfuerzos por lograr un mayor acercamiento en materia de comercio, inversión y cooperación cultural y educativa. En el contexto de la Alianza del Pacifico, nuestras naciones han dado un monto histórico de becas, tanto de México a colombianos como de Colombia a mexicanos, que deseamos sigan creciendo.

¿Qué otros frentes pueden potenciar la relación binacional?

También buscamos una mayor participación de empresas mexicanas en las oportunidades de inversión en infraestructura en Colombia, y viceversa. Para ello hemos cooperado en iniciativas que van desde lo comercial y de inversiones hasta temas de migración. Colombia es uno de los países a los que recientemente eliminamos el requisito de visa para pasaportes ordinarios, y eso ha implicado 25 por ciento de aumento, del 2013 al 2014, en las visitas de turistas colombianos a México. Así mismo, vamos a desarrollar una plataforma de intercambio de información migratoria en tiempo real, una de las más avanzadas del mundo. En fin, tenemos una agenda muy amplia y diversa en temas de intercambio científico y académico, que vamos a fortalecer durante la visita del presidente Santos a México.

Presidente, ¿cómo describe hoy a México?

Una vez logrados los grandes cambios estructurales de los últimos dos años, ahora estamos poniendo las reformas en acción. Esto es que los cambios de la Constitución y de las leyes se reflejen en beneficios concretos para toda la población, en la escuela, en las pequeñas y medianas empresas, en los hogares y en la economía de las familias mexicanas. Las reformas contribuyen a elevar la productividad y competitividad de nuestra economía. Cada una de ellas transforma algún ámbito fundamental de nuestra vida social y económica. En su conjunto, nos permitirán tener una Nación más segura, más próspera y más equitativa. Con estas reformas queremos cimentar un México nuevo, exitoso, que compita y gane en el mundo.

Finalmente, señor Presidente, ¿hacia dónde se dirige su país?

México se está transformando en un país de nuevas posibilidades, que combate los monopolios y que está modernizando su sector energético para que todas sus empresas sean más competitivas en el mundo; en un país que está construyendo infraestructura en todo su territorio, que incentiva la formalidad económica y que invierte con fuerza en ciencia y tecnología; en un país de mayores libertades y derechos que, como nunca antes, está ampliando el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación; en un país que cree en los emprendedores, que respalda a los jóvenes con créditos para hacer realidad sus proyectos. México está eliminando los tabúes y viejos paradigmas que le impedían liberar todo su potencial. Mi país está dando pasos firmes hacia el gran futuro que le espera.

DANIEL VALERO
Enviado especial de EL TIEMPO