Muy distinguidas y distinguidos invitados a esta recepción que se ofrece en honor del excelentísimo señor Presidente de la República de Turquía.

Excelentísimo señor Presidente Recep Tayyip Erdogan.

Muy distinguida señora Emine Erdogan.

Agradezco la presencia del señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De los señores gobernadores de entidades que están presentes en este evento.

A muy distinguidos dirigentes empresariales, académicos, a miembros del Servicio Exterior Mexicano.

A muy distinguidos Embajadores acreditados en nuestro país.

Distinguidos invitados.

Integrantes de la comitiva oficial y empresarial que acompaña al excelentísimo señor Presidente de Turquía.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Es un gusto, excelentísimo señor Presidente, darle la más cordial bienvenida a este Palacio Nacional, recinto que ha sido testigo de grandes momentos en la historia de nuestro país.

Para los mexicanos fue un privilegio que nos visitara en 2009 y 2012, cuando era usted Primer Ministro.

Ahora tenemos el honor de recibirlo como Presidente de la República de Turquía, el primero en ser electo por el voto directo de su pueblo.

La histórica jornada electoral del 10 de agosto de 2014, acredita la madurez democrática que ha alcanzado Turquía; y, por ello, excelentísimo señor Presidente, le decimos: muchas felicidades.

Hace justamente 100 años, a inicios del Siglo XX, México recibió con los brazos abiertos a una importante migración procedente del Imperio Otomano. Desde entonces, su gente ha enriquecido la cultura y la vida de nuestro país.

A partir de esta cercanía, establecimos relaciones diplomáticas en julio de 1928, hace 86 años.

Por eso es que celebro esta Visita de Estado, la primera de un Presidente de Turquía a nuestro país.

Aquél fue un periodo importante. Mustafa Kemal Ataturk defendió la integridad de Turquía y reformó a su país, instituyendo la gran Asamblea Nacional, una Constitución, el Código Civil y el voto para las mujeres.

Hoy, una vez más, la República de Turquía se está transformando, a partir de sus instituciones políticas; también se está modernizando, gracias a su desarrollo económico sostenido, que destaca que en los últimos 12 años su economía ha venido creciendo a una tasa promedio de cinco por ciento anual.

Sabemos que no ha sido fácil, que el gobierno y el pueblo turcos han tenido que romper viejas estructuras que representaban obstáculos para estos avances.

En toda Nación democrática, las instituciones políticas que velan por el bienestar de una sociedad deben estar por encima de cualquier interés particular.

Usted señaló, excelentísimo señor Presidente, ante la asamblea de su país que, y cito textualmente: Turquía ha hecho frente con coraje a sus antiguos temores, ha removido prohibiciones y restricciones, alentando el crecimiento económico, estableciendo la paz social y construyendo el prestigio internacional del país.

Señor Presidente:

En el Gobierno de México también tenemos la convicción de que los retos del Siglo XXI exigen romper inercias y hacer las cosas de manera distinta.

Ninguna Nación del mundo ha alcanzado la prosperidad y su desarrollo por accidente. Un país tiene que tomar acciones decididas, hacer cambios de fondo y remover las barreras que limitan el bienestar de su gente.

Para mi Gobierno, la transformación no es una meta en sí misma; la transformación es un camino, es un medio para alcanzar las grandes metas nacionales de bienestar que esta Administración se ha trazado.

Las reformas que hemos promovido, estructurales, son valiosas porque cambiarán positivamente la vida de los mexicanos, porque consolidarán un país más justo, equitativo y próspero.

Es cierto, toda reforma genera algunas resistencias, pero lo importante es que promuevan el bienestar de la gran mayoría de la población. Lo que le corresponde al Gobierno es cumplir con lo que mandata la ley, es seguir poniendo las reformas en acción.

La transformación va en serio y es a fondo, porque de ella depende el desarrollo y el bienestar futuro de nuestro país.

Excelentísimo señor Presidente:

Nos unen las aspiraciones de una Turquía y un México mejores, más fuertes y más prósperos.

Las reformas que estamos impulsando serán cimientos sólidos para que nuestros países construyan un mejor mañana.

Turquía y México son naciones en ascenso, socios en lo bilateral y aliados en el ámbito multilateral, incluyendo el nuevo espacio de diálogo MIKTA que estamos conformando junto con Indonesia, Corea y Australia.

Ahora que Turquía encabeza los trabajos del G20, le reiteramos el apoyo decidido de México.

Su Presidencia será una magnífica oportunidad para que la voz de las potencias emergentes incida positivamente en la economía global y se muestre al mundo el rostro de la nueva Turquía.

Señor Presidente:

En la costa Nororiental de su país hay una bella ciudad en donde las verdes montañas se juntan con el mar; es una ciudad entrañable para los turcos, en cuyas laderas se cosecha el té que se disfruta en todo el país.

Esa ciudad es Rize, el hogar de sus ancestros.

Señor Presidente:

En ella hay, además, un hermoso y antiguo puente de piedra, que es considerado por muchos uno de los más extraordinarios del mundo.

Con esa imagen en mente, señor Presidente, usted ha viajado hasta aquí para construir juntos un sólido puente entre Turquía y México.

Y hago votos porque así sea.

Muchas felicidades y muchas gracias.