-MODERADOR: Toma la palabra el doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del estado de Veracruz.

-GOBERNADOR JAVIER DUARTE DE OCHOA: Los grandes logros de nuestro país se han alcanzado respondiendo con decisión a las justas demandas sociales. Así lo hicieron ayer los gobiernos de la Revolución; así lo hace hoy el Gobierno de la República.

Presidente Enrique Peña Nieto:

Sea usted nuevamente bienvenido a Veracruz, a ésta su casa. Lo recibimos siempre con los brazos abiertos.

Saludo con afecto a los Gobernadores de Chihuahua, Hidalgo, Durango, Michoacán y San Luis Potosí.

Senadoras y Senadores de la República; Diputadas y Diputados; señores Secretarios y funcionarios públicos federales, estatales; presidentes municipales. Su presencia, es muestra de la importancia que para los veracruzanos y para todo México, tiene nuestro campo.

De manera señalada, saludo a mi amigo, el Senador Manuel Cota Jiménez, Presidente de la Confederación Nacional Campesina.

También, saludo con afecto a todas las agrupaciones comprometidas con las causas agrarias, y bienvenidos todos.

Señoras y señores:

El día de hoy, conmemoramos el Centenario de la Ley Agraria, promulgada en Veracruz, por el Presidente Venustiano Carranza, el 6 de enero de 1915.

Por tercera ocasión, el Presidente Enrique Peña Nieto, encabeza este importante acontecimiento que subraya el compromiso y prioridad que significa el campo para el Gobierno de la República.

Fue aquí, en este mismo escenario, donde se comprometió, como no lo hacía un Presidente en años, a respaldar decididamente a los productores y emprendedores del agro mexicano.

Fue aquí donde propuso dar un fuerte impulso al desarrollo y lograr mejores condiciones para quienes se dedican a esta noble actividad que es pilar de nuestra economía y pieza fundamental para el bienestar de la gente.

Aquí, nos convocó a trabajar juntos con claridad de miras para cambiar la realidad de un campo que teniéndolo todo presentaba tantas carencias.

Hoy, lo recibimos al inicio de este 2015 con renovado ánimo, lo hacemos en un escenario que presenta retos para el país, pero sobre todo, grandes oportunidades que los mexicanos estamos resueltos a aprovechar.

Este año, se empiezan a reflejar los beneficios de las grandes reformas que su Gobierno ha impulsado y que resultarán, sin duda, en una mejor calidad de vida para las familias que viven en el campo.

Y lo hacemos en un momento idóneo, conmemorando el Centenario de Promulgación de la Ley Agraria de 1915; ley que transformó una exigencia social en mandato legal y éste, en herramienta de cambio.

Con ello, se hizo realidad uno de los grandes reclamos del movimiento revolucionario iniciado en 1910: restituir y dotar de un patrimonio territorial a pueblos y comunidades. Significó la decisión de romper con inercias que sentenciaban el atraso y la injusticia.

Hoy, la prioridad está en los apoyos para la producción, el acceso a mejores tecnologías, capitalización, insumos, comercialización, superación de barreras y la obtención de créditos.

A 100 años de la Promulgación de la Ley, es momento oportuno para unir esfuerzos y acelerar el paso para revertir los rezagos y modernizar al sector agropecuario.

Hacer un campo productivo, rentable y competitivo no sólo es un acto de justicia, sino una prioridad para reducir la pobreza, combatir la marginación y alcanzar la prosperidad de la Nación.

No podemos entender el México que se transforma, el México que avanza, el México moderno sin su campo.

Las mujeres y hombres que viven de él no cuentan con las capacidades y los instrumentos necesarios para detonar su potencial y talento.

Éste es un tiempo que nos llama a la acción, tenemos un Gobierno comprometido con la transformación del campo, un Gobierno que atiende sus necesidades y un Presidente aliado de sus mujeres y hombres.

Los resultados logrados en tan sólo dos años, son muestra de la eficacia, de las acciones y políticas realizadas para acelerar el crecimiento del sector agroalimentario.

Así se avanza en la creación de empleos, en una mayor productividad y se mejoran los ingresos de las familias campesinas.

Y éste es un esfuerzo compartido con el respaldo de las y los Legisladores, se ha logrado un presupuesto histórico de más de 350 mil millones de pesos destinados al sector para este año, lo que refleja la prioridad que representa el agro para el Gobierno de la República, lo importante que es el campo para el Presidente Enrique Peña Nieto.

Así es que hoy, juntos, tenemos la responsabilidad de seguir impulsando las condiciones necesarias que nos lleven a niveles superiores de desarrollo, en beneficio de la población del campo, y de la seguridad alimentaria de nuestro país.

En Veracruz encuentra, señor Presidente, aliados convencidos del rumbo que lleva su Gobierno en favor del campo. Aquí están con usted las mujeres y hombres que hacen posible la transformación del campo.

Tenemos una profunda vocación agropecuaria. Históricamente el campo ha sido pilar de nuestra economía y del crecimiento nacional. En nuestro estado, el 40 por ciento de su población radica en zonas rurales, y millones de personas están ligadas de manera directa al quehacer agropecuario.

El agro veracruzano aporta el ocho por ciento de la producción nacional, y somos el segundo lugar nacional en el sector primario.

Para Veracruz, contar con más oportunidades y mejores condiciones para nuestros productores, tiene la mayor relevancia.

Aquí, siempre hemos sostenido que el campo no es ningún problema, es la solución a todos nuestros problemas.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Estoy cierto que este 2015 será un gran año para México. Será un gran año para Veracruz. Será un gran año para nuestra gente del campo y para todos los mexicanos.

Será un año que nos pondrá a prueba; de grandes retos, no cabe duda, pero, sobre todo, de grandes oportunidades para consolidar los logros alcanzados.

El día de ayer, México fue reconocido de nueva cuenta por sus avances para lograr una sociedad más justa, donde las reformas alcanzadas permitirán acelerar un crecimiento con mayor equidad para todos los mexicanos.

Permítanme extender una felicitación al señor Presidente Enrique Peña Nieto, por los acuerdos alcanzados el día de ayer con el Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, y que confirman el papel relevante que México juega en la agenda internacional.

Hoy, es tiempo de unir, de sumar esfuerzos y alcanzar nuevos acuerdos por el bien de México.

Ni sectarismos, ni intereses ajenos al bienestar de la gente y del país. Nos corresponde a todos labrar nuestro propio futuro.

Es tiempo de consolidar un entramado de entendimiento entre sociedad y gobierno, que nos permita alcanzar el país próspero que queremos en un clima de paz y progreso bajo el Estado de Derecho.

Cuando de la Nación se trate, no podemos escatimar esfuerzos. Es el momento de las grandes decisiones, de las acciones que nos obligan a actuar en armonía y con unidad de propósitos.
Al conmemorar el Centenario de la Promulgación de la Ley Agraria, hagamos de éste, el año de la grandeza del campo mexicano.

Ésta es la hora del campo, porque si al campo le va bien, le irá bien a México.

Hoy, una vez más en Veracruz, se dará un paso adelante a las grandes transformaciones de México.

Veracruz es y seguirá siendo tierra de compromiso y de lealtad.

Que sea por el bien de México, qué sea por el bien de Veracruz.

-MODERADOR: A continuación, se proyectará el video conmemorativo del Centenario de la Promulgación de la Ley Agraria del 6 de enero de 1915.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: Hace uso de la palabra el Senador Manuel Humberto Cota Jiménez, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Nacional Campesina.

-SENADOR MANUEL HUMBERTO COTA JIMÉNEZ: Muchas gracias.

Éste es el ambiente campesino con el que se recibe no sólo a un distinguido Presidente de México, donde se recibe, después de su gira por el extranjero, al amigo de los campesinos; al Presidente Enrique Peña Nieto.

Bienvenido, señor Presidente. Bienvenido a su patria.

Bienvenido a su México; este México profundo, este México rural que lo recibe en paz, con afecto, con compromiso solidario y con gratitud por su permanente apoyo.

Su presencia aquí, por tercera ocasión, lo acredita. Le reconocemos; permítanme expresarlo: lo queremos mucho, señor Presidente.

Gracias. Ese es el campo mexicano.

Saludo a quien recurrentemente es un hombre muy anfitrión. Distingue ser el Gobernador, pero ser el Gobernador de una muy bonita tierra de mucha historia, a nuestro amigo, al licenciado Javier Duarte de Ochoa.

Gracias por todas tus facilidades, amigo Gobernador.

Igual saludo al señor Secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong; y con su presencia, a los integrantes del Gabinete. Gracias, señor Secretario.

A los señores Gobernadores, que nos fortalecen con su presencia, pero más aún, con su trabajo en sus entidades. Gracias, amigos Gobernadores. Gracias por su presencia.

A la Senadora, a los Senadores; a los Diputados Federales y locales; a los ex dirigentes nacionales de la Confederación Nacional Campesina.

Y gracias, la presencia de un amigo, del doctor César Camacho y de Ivonne Ortega, dirigentes de nuestro partido.

Gracias. Muchas gracias por su presencia.

Señor Presidente:

Qué mejor lugar para recibirlo que es el Estado de Veracruz, donde se han gestado grandes logros del agrarismo mexicano.

Aquí, en esta hermosa tierra hace 100 años se Promulgó la Ley Agraria que es el primer gran paso revolucionario que convirtió las demandas del México rural en parte fundamental del Estado mexicano.

Hoy, conmemoramos el primer centenario de esa decisión visionaria de don Venustiano Carranza que recogió los conceptos de Luis Cabrera y, de Soto y Gama para convertirlos en un ideario, en ello para convertirlos a un conjunto de políticas públicas de largo alcance que se desarrollaron y enriquecieron en el Código Agrario del 32, en las medidas solidarias de Lázaro Cárdenas del Río con el asalto a las tierras del Valle de Mexicali, en el reparto de latifundios en La Laguna, en el gran ejido henequenero y en la Hacienda Sin Hacendados de Lombardía y Nueva Italia.

La Ley del 71 y la Reforma Constitucional del 92 terminaron de conformar el andamiaje jurídico que hoy regula para bien la tenencia de la tierra en México, lo que permite que convivan en armonía las tres formas de tenencia consagradas por la Constitución: el ejido, la comunidad y la pequeña propiedad.

A 100 años de distancia más de 103 millones de hectáreas son propiedad social en México, es decir, más del 50 por ciento de la tierra de nuestro país, que están conformadas por más de 29 mil ejidos y dos mil comunidades agrarias.
Tan arraigado está este modelo que sólo el 2.5 de la tierra entregada durante el reparto agrario cuentan hoy con dominio pleno.

A 100 años de integrarse el documento que rige el modelo de propiedad social en México, el que integra la visión zapatista del trabajo colectivo de la tierra, la villista de la pequeñas propiedades ganaderas, la callista o la obregonista de huertos y cultivos de alto rendimiento. Y la carrancista, de un sistema de legalidad para el campo, hoy, la CNC refrenda su compromiso histórico con la lucha agraria.

Señor Presidente:

El día de ayer se integró la Comisión Nacional para los Festejos del Centenario de la Ley Agraria que preside el compañero Diputado José Antonio Rojo García de Alba.

Vivimos hoy una nueva etapa de reformas, reformas que se han construido a lo largo de 25 meses, con un alto sentido y compromiso con el campo, con la Nación.

Reformas con visión de Estado, con la congruencia ideológica, con el oficio político, con el entusiasmo y algo muy importante que debe tener un gobernante, con la pasión por México.

Señor Presidente

Lo apoyamos en esas reformas estructurales, trascendentes para la historia de México.

Estas reformas, que han encontrado el respaldo que sólo se encuentra en la suma de coincidencias de los legisladores en su conjunto, pero particularmente, los del sector agrario, y todos los que conformamos la Confederación Nacional Campesina.

Hoy, se encuentran legisladores que iniciaron ese proceso; Diputados Federales de las 61 Legislatura y Diputados Federales de la actual 62 Legislatura. Gracias por su presencia.

Hoy, contamos con mejores condiciones laborales para nuestros jornaleros agrícolas, con las bases para una mejor oferta educativa en el sector rural. Con más acceso a los servicios de telecomunicaciones para el campo. Con un trato justo en materia fiscal para los campesinos.

Con certidumbre en la tenencia de la tierra y participación sin precedente en las ganancias por extracción de hidrocarburo de gas; con créditos baratos y oportunos, y con una mayor certidumbre en los mercados de granos.

Qué es muy buena noticia y decisión del Gobierno. Hace unas semanas, después de 12 años, se movió el ingreso-objetivo, los precios que tanto buscaban los campesinos.

Gracias señor Presidente, eso es certidumbre al campo mexicano.

En su Mensaje a la Nación de hace unas horas, por inicio de año, con la sensibilidad social que le caracteriza, amigo Presidente, fueron anunciadas siete acciones para impulsar la economía.

Siete buenas acciones, pero nuevas indudablemente para el campo; acciones transformadoras que demuestran, una vez más, una ruta, que hay conducción y que hay compromiso, porque hay Presidente de México, el licenciado Enrique Peña Nieto.

Hoy, los campesinos de México, representados aquí, con los liderazgos provenientes del Norte del país, del Sur-Sureste, del Golfo, del Pacífico, del Bajío y del Centro, respondemos a la confianza del trabajo, respondemos a su convocatoria de productividad, porque hoy hemos reflejado con un crecimiento del 3.7 por ciento semestral en el primer Producto Interno Bruto del sector agroalimentario. Estamos cumpliendo.

Y tan sólo en el primer semestre del año nuestras exportaciones agropecuarias estuvieron por encima de las importaciones, con un saldo positivo de más de 280 millones de dólares, el más alto en los últimos ocho años, pero sobre todo, Presidente, algo preciado, hay paz y tranquilidad en el campo mexicano, muy importante expresárselo.

Aquí hago presente el reconocimiento del sector agropecuario, con quienes hemos logrado hacer equipo, que eso es básico, para impulsar la visión transformadora del Presidente, nuestro reconocimiento a quienes encabezan las principales dependencias del sector, particularmente al señor Secretario de SAGARPA, al señor Secretario de SEDATU, con quienes estamos haciendo equipo.

Igual, expresar al resto del Gabinete, pero uno muy importante y central es al Secretario de Hacienda, quien junto con su equipo, un extraordinario equipo, ha logrado interpretar, desde el área fiscal, financiera y presupuestal, la visión del Presidente, reformando una nueva institución de crédito para el campo, que junto con su titular, que aquí está presente, seguiremos avanzando.

Hace muy pocos días se suscitó, el 20 de agosto, su anuncio, y seguimos avanzando con la Financiera Nacional. Gracias por todo su apoyo, muy particularmente.

Para que esa paz y tranquilidad prevalezca, gracias al Secretario de Gobernación, por su interrelación política, que entendiendo las circunstancias y la diversidad del campo ello ha permitido que transitemos en paz y en orden por la vía institucional.

Gracias, señor Secretario.

No puede ni debe quedar exenta la mención especial de una muy importante alianza con la sociedad, nuestro sector campesino, hechos inusuales y sin precedentes, lo hemos realizado con el Consejo Nacional Agropecuario, con la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas y con la Confederación Nacional de Propietarios Rurales. Organizaciones, sin duda, comprometidas con el desarrollo del campo mexicano.

A Benjamín Grayeb, a Oswaldo Cházaro y a María Esther Terán. Gracias por esa importante alianza en favor del campo mexicano.

En el marco del centenario del instrumento jurídico, que unificó las luchas de Villa, de Obregón, de Zapata, de Carranza, de Felipe Ángeles y de los hermanos Flores Magón, del instrumento jurídico que unió a México en torno a la causa justa, el llamado es nuevamente a la unidad, a la inclusión de todos los mexicanos en torno al único propósito, que no nos divide: el bienestar de la Nación.

Es momento de retomar y de reforzar nuestra participación, con las demás organizaciones campesinas de México. Estoy convencido de que no existe diferencia, que no se encuentre en el propósito común de beneficiar al campo y a los campesinos en nuestro país.

He ahí la importancia de la presencia en este evento, de organizaciones de coincidencia en la lucha, integrantes en el Congreso Agrario Permanente.

Gracias amigos Luis Gómez, Max Correa y Pepe Durán, que aquí están, presentes. Muchas Gracias por su presencia.

En su lucha, en nuestra lucha, en la lucha del Presidente, cuenten, vamos con CNC.

Señor Presidente:

Hoy, quienes mantenemos vivos los ideales de las luchas agrarias en nuestro país, agradecemos el haber expresado su compromiso y que se cumplen con cabalidad de mantener el régimen de propiedad social en México, que es ejemplo en América y que en México transita con orden y con paz durante muchos años de lucha.

Con ello, le da usted vigencia a los preceptos revolucionarios de la lucha de Zapata, a la visión de Carranza y a la determinación de Cárdenas.

Señor Presidente:

Tiene nuestro reconocimiento y nuestra gratitud.

Asimismo, debemos resolver conjuntamente, productores y Gobierno, los retos de los hombres y las mujeres del campo. No hay duda que en el tema de financiamiento hay mucho trecho por caminar. Hay rezagos importantes que habremos de revisar, para el éxito fundamental del esquema y modelo pensado por usted en la nueva Financiera Nacional.

Confiamos, asimismo, que la Reforma Energética irá avanzando hasta lograr tarifas más justas para el agro mexicano. Hoy, damos un paso gigantesco con el reciente anuncio de usted, de la reducción de las tarifas domésticas que seguramente impactan ya en la economía de las familias campesinas de México.

Buena nota, buen hecho y buen acto de Gobierno.

Qué mejor momento, como lo es esta celebración donde se reúne la familia campesina; verdadera columna del progreso, sostén de las instituciones, eje del cambio y modelo para avanzar.

Y nos reunimos, como cada año lo hacemos, para refrendar nuestro compromiso con nuestro sector, nuestro compromiso con los mexicanos, con la Patria.

Y, hoy de manera muy especial, refrendamos nuestro compromiso con el amigo, con el correligionario, con el líder, con el Presidente de México, Enrique Peña Nieto. Es el compromiso del campo mexicano con nuestro Presidente.

Señor Presidente.

Compañeras y compañeros:

No podemos permitir que se detenga la marcha hacia el progreso que anhelan millones de compatriotas, millones de campesinos, por eso estamos con usted, sin condiciones, a paso firme, unidos con el entusiasmo y el amor por México que distingue a las mujeres y a los hombres del campo.

El campo, señor Presidente, está en paz.

Sí requiere avanzar. Lo haremos juntos. Continuáremos en el avance. México está de pie. Tenemos retos, sí, pero también tenemos instituciones.

Creemos en el Estado de Derecho, creemos en los tiempos institucionales y estamos seguros de que hay quien conduce, de que tenemos aliado, de que tenemos correligionario y tenemos Presidente con fuerza, con apoyo y con mucha visión de futuro: el Presidente Enrique Peña Nieto.

Por último, queremos, en síntesis, expresar lo que dice nuestro Himno Agrarista:

No más luchas entre hermanos. Llenar los graneros con el producto de nuestro esfuerzo, mantener la paz; mantener la paz de la Nación es el reto, es nuestra alianza, es nuestra decisión en la CNC, es nuestra Patria, y es con usted, señor Presidente.

Por México, que vive. México vivirá

Qué vivan los campesinos de México.

Qué viva México.

Qué viva Enrique Peña Nieto.

Gracias.

Así, de pie, señor Presidente, como se estila, se acostumbra y fue nuestra tradición en la propia Revolución, el Consejo Político Nacional de Desarrollo Rural emite la siguiente proclama:

El pasado 7 de noviembre del 2014, este Consejo y sus integrantes emiten la proclama al Presidente de los de Estados Unidos Mexicanos, al licenciado Enrique Peña Nieto, en el marco del Centenario de la Promulgación de la Ley Agraria del 15, como su principal aliado, identificado con las luchas agrarias y campesinas de nuestro país al haber, en tan sólo 25 meses, logrado consolidar una serie de acciones que benefician al sector rural mexicano, y que están transformando al campo.

Enrique Peña, Presidente de México: adelante.

-MODERADOR: A continuación, toma la palabra el licenciado Jorge Carlos Ramírez Marín, Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

-SECRETARIO JORGE CARLOS RAMÍREZ MARÍN: Con su permiso, señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Con nuestro agradecimiento por su anfitrionía, señor Gobernador Javier Duarte de Ochoa; señor Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; señores integrantes del Gabinete; colega Enrique Martínez y Martínez y, Emilio Chuayffet Chemor.

Señor Presidente del Partido Revolucionario Institucional, César Camacho Quiroz; señora Secretaria General, Ivonne Ortega; señores Gobernadores; señores dirigentes estatales de esta distinguida organización, y con ustedes saludo a su Presidente, el Senador Manuel Cota Jiménez, muchas gracias, Senador.

Y a las organizaciones, hermanas en principios y en coincidencia de causa, campesinas que se encuentran aquí presentes, representando al Congreso Agrario Permanente.

Muchas gracias a todos.

Estimados amigos:

Si estuviéramos realizando hoy una reunión de propietarios de tierra en México hace 100 años, necesitaríamos un salón 10 veces más pequeño, y en ese salón cabrían absolutamente todos, porque en 1910 el 97 por ciento de la tierra cultivable en México tenía solamente 840 dueños; 840 dueños poseían y tenían la propiedad del 97 por ciento de la tierra de la Nación.

Las comunidades y los jornaleros apenas poseían el tres por ciento. Eso es lo que se está celebrando el día de hoy, ese enorme salto, esa enorme decisión política que hizo que de 840 dueños de la riqueza del país, hoy esa riqueza le pertenezca a más de 30 millones de mexicanos, hombres del campo, dueños de la propiedad social en México. Eso es lo que celebra el Aniversario de la Ley Agraria.

En la propiedad social está el 80 por ciento de los bosques de nuestro país; en la propiedad social está el 73 por ciento de toda la biodiversidad de México, que es, a su vez, uno de los países con más biodiversidad en el mundo.

Las tres cuartas partes de los litorales mexicanos son propiedad social, lo que significa que la riqueza del país está radicada en la propiedad social, en esa decisión que hizo que la propiedad se repartiera, en esa decisión que se tomó hace 100 años, pero si dijéramos que con eso bastó, nos quedaríamos solamente en el recuerdo de esa gran decisión política.

No es esa la interpretación que el Gobierno de la República hace de esta Ley Agraria. La ley necesita modernizarse, actualizarse, pero sobre todo, la visión de su aplicación.

Por eso, los esfuerzos del Gobierno de la República, continúan esforzándose precisamente para que la Ley Agraria, sea una realidad tangible en la casa de cada uno de los hombres y mujeres del campo en México.

Por eso, estimados amigos, las políticas impulsadas por este Gobierno, buscan erradicar de raíz la pobreza en el campo mexicano, para que los habitantes del campo, tengan cada día más ingresos, la fórmula clave para erradicar esas desigualdades, equilibrando el mundo rural y el mundo urbano.

Ninguna de las reformas promovidas por el Gobierno de la República, han apuntado solamente a mejorar la vida de quienes viven en ciudades.

La Reforma Educativa apunta a que haya la misma calidad en las escuelas del campo, que en las escuelas de las ciudades.

La Reforma Financiera, apuntó claramente a que tuvieran las mismas oportunidades empresarios en las ciudades, que hombres y mujeres del campo que tienen pequeñas propiedades.

La Reforma Fiscal, les dio mucha mayor claridad. Y las últimas decisiones enfocadas a crear una zona fiscal específica, en estados del Sur del país, demuestran este compromiso de que el mundo rural y el mundo urbano en México, se den definitivamente la mano y vivamos en un país de iguales y no en un país donde nacer, en un lugar hace la diferencia en la vida, a nacer en otro.

El Gobierno de la República, a través del Registro Agrario Nacional, ha regularizado 941 núcleos agrarios, generando más de 300 mil documentos de propiedad para ejidatarios en tan sólo estos dos años.

Hoy, el 95.9 por ciento de certificación es el avance que registra el Registro Agrario Nacional, mientras que la Procuraduría Agraria ha otorgado más de 490 mil audiencias. El FIFONAFE ha entregado más de 200 millones de pesos a núcleos que esperaban 17 años que, por fin, les pudieran ser entregados los recursos que legítimamente les pertenecían.

Cuatro mil núcleos agrarios, estimados amigos, demuestran que la Reforma Energética es una alternativa para el campo en México; y contra el vaticinio, contra la profecía de quienes auguraban la desaparición del ejido, hoy, el ejido mexicano es una realidad más justa que nunca, cuando los hombres, y particularmente las mujeres en los ejidos, no tendrán por voluntad de los empresarios que recibir utilidades, sino, por obligación de ley, son socios legítimos y dueños de las utilidades y la riqueza que su tierra pueda generar a través de la Reforma Energética.

Se trabaja para que haya menos conflictos sociales. Y de la mano con organizaciones que sirven de útiles y honrados intermediarios, podemos hoy anunciar que más del 40 por ciento de los asuntos que se trataron en estos dos años, han sido resueltos satisfactoriamente.

Hoy, estimados amigos, las reformas son una realidad. Auguran un extraordinario futuro, pero, sobre todo, auguran el cumplimiento de lo que hace 100 años soñaron quienes firmaron esta Ley Agraria: que los hombres y mujeres del campo fueran no solamente dueños de un papel y no solamente quienes contemplaran la riqueza de otros, sino legítimamente, con su trabajo, obtuvieran su propia riqueza.

El campo, decía Luis Cabrera hace 100 años, es la semilla de México. Y decía: la revolución agraria se hizo para dar al campesino tierra, trabajo, pero sobre todo igualdad y libertad. Hace 100 años.

Hoy, tenemos que ver 100 años hacia adelante. Las reformas estructurales preparan al país y le dan condiciones para un nuevo futuro en el campo.

Y esas reformas, estimados amigos, tienen nombre y apellido: Enrique Peña Nieto, Presidente de México.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Invitamos al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, a realizar la Develación de la Placa Conmemorativa al Centenario de la Promulgación de la Ley Agraria del 6 de enero de 1915, en compañía del Gobernador del estado de Veracruz; del Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Nacional Campesina; de integrantes del Gabinete legal, y del Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional.

(DEVELACIÓN DE PLACA)

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)