-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el Secretario de Economía, licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal.

-SECRETARIO ILDEFONSO GUAJARDO VILLARREAL: Con su permiso, señor Presidente.

Honorables miembros del presídium; distinguidos invitados; miembros del Consejo Evaluador, agradeciéndoles muchísimo la participación que año con año hacen y el tiempo que le dedican a la elaboración y al diagnóstico de este importante premio.

Sin duda, hoy nos convoca la entrega del Premio Nacional de la Calidad. Y en nuestra mente, sale la primera pregunta: Cuál es de la definición de calidad.

Calidad, para algunos, es agregar valor para distinguir los productos y servicios en un mercado que cada vez es más competido. Para otros, significa innovar en los procesos productivos, mejorar los modelos empresariales, crear y liderar nuevas tendencias.

Para otros, calidad es ofrecer un producto o servicio que cumpla y supere las expectativas, siempre conscientes de que lo que generemos sea sustentable ambientalmente.

Calidad, también, es aprovechar al máximo las tecnologías de la información en un mundo cada vez más globalizado.

Y sin duda, también calidad es desarrollar nuevos modelos de negocio, que sean no sólo rentables, sino también socialmente responsables.

Calidad es eso, y muchas cosas más.

Pero si nos quisiéramos explicar en una sola frase el concepto de calidad, sin duda que coincidiremos que es la búsqueda permanente de la excelencia.

Por ello, el Premio Nacional de Calidad se entrega a aquellas empresas e instituciones mexicanas que han logrado la excelencia en lo que hacen.

Las nueve organizaciones que hoy reciben este premio, han desarrollado capacidades difíciles de imitar, convirtiéndolas hoy, en referentes nacionales.

Este premio tiene un paralelismo con el proceso de transformación que ha logrado nuestro país. Y ello, no es casualidad.

Los inicios del premio datan de 1989, y su primera convocatoria se hace en 1990. Esto coincide, precisamente, con el inicio de una estrategia de integración del país con la globalidad.

Primero. Nos incorporamos al GATT en el 86, lo que hoy es la Organización Mundial de Comercio. Desde ese momento, tuvimos la visión para reconocer en el comercio exterior con otras naciones, un motor para crecer y para expandir los mercados para nuestros productos.

En el 84, esta estrategia alcanzó un punto importante. Con la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, México, sin duda, dio nuevas definiciones de su ruta en la integración.

Antes de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el comercio exterior de México representaba sólo el 20 por ciento del Producto Interno Bruto. Hoy, representa el 63 por ciento del Producto.

Nuestra apertura con el mundo, sin duda, es un activo y un motivo fundamental para poder mejorar la dinámica en la operación de las empresas.

Este cambio puso en el centro de la estrategia pública y privada, el concepto de calidad.

Precisamente, la calidad alcanzada en diversos sectores, ha llevado a que nuestro país sea reconocido hoy, como el primer exportador mundial de 33 productor industriales y 23 agropecuarios, además de ser la primera potencia exportadora en América Latina en manufacturas.

A partir de hoy, la historia de las organizaciones galardonadas será fuente de inspiración tanto para las empresas e instituciones del país, como para las instituciones públicas.

Porque al conocer sus casos de éxito, en el Gobierno renovamos nuestro compromiso para generar las condiciones que faciliten el desarrollo de todo el talento que hay en este gran México.

La agenda de reformas impulsada por el señor Presidente, fue construida, precisamente, sobre la motivación de contribuir a multiplicar las historias de éxito como las de ustedes.

La Reforma Energética. Para facilitar el acceso a las pequeñas y medianas empresas, a energía suficiente y a precios competitivos, arrancando en este 2015, con una reducción en los precios hasta del 16 por ciento, para las empresas pequeñas y medianas del país.

La Reforma Financiera. Ampliando las oportunidades de los emprendedores para acceder a crédito oportuno y más barato, desde el punto de vista de financiamiento.

La de Competencia Económica. Para que no solo sean algunos, con controles excesivos del mercado, los que impidan el desarrollo, la innovación y la competencia, y puedan, así, permitir el desarrollo de la calidad.

La calidad en nuestro capital humano y la competitividad de nuestras empresas e instituciones públicas y educativas del país, que hoy también son reconocidas, han sido un factor fundamental también de atractivo para considerar a México un gran destino para la inversión.

En materia de inversión extranjera directa, los dos primeros años de esta Administración han sido muy exitosos.

En el 2014, cerramos con un promedio en los dos primeros años, de 30 mil millones de dólares; más del 50 por ciento del promedio que se registró en la época posterior al TLC, hasta el 2012.

El Premio Nacional de Calidad no es sólo una presea y un diploma que simplemente termina con el día de hoy. Es una motivación permanente como Nación.

Si las reformas nos presentaron una oportunidad para cambiar como país, su implementación es el reto que tenemos frente a nosotros; autoridades, gobierno, funcionarios y sector privado, para demostrar que, como mexicanos, podemos transformar a México, y podemos capitalizar las ventajas que un mundo moderno y en evolución presentan al país.

Sin duda, hoy se cumplen 25 años de haber establecido este premio.

Primero. Mi felicitación a todos los ganadores. Y Segundo. Estamos conscientes que su ejemplo será motivación, no solo de los agentes privados y de la sociedad mexicana, sino también de aquellos que tenemos la responsabilidad de generar las condiciones para su éxito.

Muchísimas gracias por su presencia, y muchas felicidades a todos ustedes.

-MODERADOR: Interviene a continuación, el contador público Carlos Shapiro Kudler, Presidente del Consejo Directivo del Instituto para el Fomento a la Calidad Total.

-C.P. CARLOS SHAPIRO KUDLER: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía; muy distinguidos miembros del presídium.

Señoras y señores.

Buenos días tengan todas y todos ustedes.

Hace 25 años, un grupo de empresarios tuvieron la visión de compararse con otras empresas exitosas, en una competencia de alto rendimiento. Identificar lo más valioso de cada una y compartirlo para aprender y mejorar.

Esta gran idea, se convirtió en el Premio Nacional de Calidad.

La visión de estos empresarios en el mundo cambiante que hoy vivimos, adquiere una relevancia especial, porque nos ofrece dos oportunidades muy valiosas.

La primera de ellas, es identificar, en tiempos de cambio e incertidumbre, a las organizaciones más exitosas, para comprender cómo lo han logrado.

Ordenado toda la información que recibimos en aspectos tangibles de esos casos reales; modelos de referencia que, hoy más que nunca, son necesarios para analizar, comprender y tomar de ello lo que requerimos para crear nuestras propias historias de éxito.

La segunda oportunidad, es acercarnos a la respuesta vigente a la pregunta: Qué hace hoy más competitivas a las empresas.

Para comprender la relevancia de los cambios en los paradigmas de las organizaciones exitosas, recordamos algunos escenarios de los últimos 25 años.

A finales de los 80, nuestras empresas se encontraban en un ambiente de competencia en el que dominaba la necesidad de alcanzar una estabilidad interna. La eficiencia era la ventaja competitiva más importante de lograr.

En los 80, Japón tenía la supremacía en eficiencia y productividad a nivel mundial; 36 años antes, en 1951, ya Japón había creado su Premio Deming de Calidad.

Estados Unidos creó su Premio Malcolm Baldrige, en 1987, y México hizo lo propio en 1989, con el Premio Nacional de Calidad.

A partir de entonces, el premio se posicionó rápidamente como un programa para impulsar la cultura de calidad total, que es guiada por líderes ejemplares y personas que colaboran juntas para lograr una visión compartida.

Y emprendimos un movimiento para impulsar el enfoque del balance de los resultados de los negocios, para que además de la generación de valor a los accionistas, se diera una valoración equitativa por la búsqueda de lograr beneficios para los trabajadores, los clientes, y los proveedores.

Fuimos pioneros en la incorporación de prácticas de administración dirigidas al fomento y al cumplimiento comprometido de la responsabilidad social de las empresas.

Años después, la apertura mundial de los mercados nos llevó a pensar de manera diferente.

El papel del Premio Nacional de Calidad, es poner en blanco y negro las prácticas de administración que permitan responder a los desafíos y aprovechar las oportunidades que genera el entorno cambiante.

Los ganadores del premio son ejemplos vivos de cómo ser competitivo en este mundo de grandes necesidades, cambios e innovaciones.

El día de hoy, el Presidente de nuestro país hará entrega del Premio Nacional de Calidad a las empresas e instituciones que son dignas representantes de las cosas grandes que se hacen en México, y de lo que nos sentimos verdaderamente orgullosos.

Señor Presidente:

Apreciamos de manera muy especial su liderazgo, que se hace patente al encabezar esta ceremonia de reconocimiento al esfuerzo que día a día realizamos los empresarios y los trabajadores, para caminar juntos con su Gobierno en la aspiración común de transformar a México para generar calidad de vida.

Empresas e instituciones reconocidas con el Premio Nacional de Calidad, son las que generan confianza a los inversionistas de que en México contamos con capacidades, prácticas empresariales y, sobre todo, personas altamente competentes.

Nuestro país necesita más casos de éxito.

Es por ello, que aprovecho esta oportunidad de agradecer al licenciado Ildefonso Guajardo y al licenciado Enrique Jacob, todo el apoyo que hemos recibido para formar parte de las ambiciosas metas de la Secretaría de Economía y el INADEM, para contribuir al impulso de la productividad, la innovación y la competitividad de las empresas.

Gracias por su confianza, al permitir administrar desde la sociedad civil el Premio Nacional de Calidad, para garantizar la transparencia y confiabilidad de su proceso de evaluación y selección durante sus 25 años de vida.

Sin lugar a dudas, la pieza fundamental del Premio Nacional de Calidad, es su grupo de evaluadores.

De manera especial, agradezco a los más de mil evaluadores que nos han acompañado durante estos 25 años, con su trabajo voluntario en el diagnóstico y retroalimentación a las organizaciones que han participado en el premio, para aprender de ustedes, para beneficiarse de su experiencia y conocimiento.

Muchas gracias por su compromiso y apoyo.

Finalmente, felicito a las organizaciones participantes, y a aquellas que hoy se incorporan al selecto grupo de las 115 ganadoras de toda la historia.

El Premio Nacional de Calidad se construye todos los días. Sus empresas y sus instituciones son el fruto de esta loable labor a la que nos hemos unido quienes elegimos el Premio Nacional de Calidad como nuestra vocación social.

Nuestra sincera contribución para contribuir al México de nuestros sueños; el México próspero, el México que se escribe con el trabajo y los talentos unidos de todos sus habitantes.

Muchísimas gracias.

-MODERADORA: Enseguida, se proyectará el video Premio Nacional de Calidad 2014.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: Enseguida, invitamos con respeto al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, al Secretario de Economía y al Presidente del Instituto Nacional del Emprendedor a realizar la entrega del Premio Nacional de Calidad 2014.

(ENTREGA DEL PREMIO NACIONAL DE CALIDAD)

-MODERADORA: Interviene enseguida, la química Clara Corona Lau, Directora General de Biomédica de Referencia.

-QUÍMICA CLARA CORONA LAU: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Licenciado Ildefonso Guajardo Villareal, Secretario de Economía.

Distinguidos miembros del presídium.

Señoras y señores.

Me siento muy honrada y agradecida por la oportunidad que me brindan para dirigir unas palabras en nombre de todos los ganadores del Premio Nacional de Calidad; un premio que nos llena de orgullo, por lo mucho que representa para nuestras organizaciones.

Significa estímulo, logro y compromiso. Representa esfuerzo en equipo. Genera energía contagiosa de crecimiento, e incide en el compromiso nuestro y de cada uno de nuestros colaboradores, a enfrentar los desafíos que, conforme avanza este nuevo ciclo, se incrementan a una velocidad vertiginosa.

Hoy, más que nunca, necesitamos estar conscientes de los cambios en el entorno para responder de manera ágil a las nuevas oportunidades, y desarrollar una nueva cultura de gestión, que nos permita alcanzar y mejorar la competitividad de nuestro México. Todo esto, a través de organizaciones productivas de clase mundial.

Con una visión clara de contribuir a la protección de la salud y mejoramiento de la vida humana, a través de análisis clínicos confiables y oportunos y con un auténtico espíritu emprendedor, fundamos, en 1992, Biomédica de Referencia, empresa 100 por ciento mexicana; convencidos de que somos los emprendedores los que hacemos que el tejido empresarial de un país adquiera una mayor solidez para el progreso.

Desde un inicio, siendo un pequeño equipo de siete colaboradores, asumimos con enorme pasión el reto de buscar la excelencia en el servicio y la calidad de los procesos.

A lo largo de 22 años hemos transitado por varios ciclos de aprendizaje, seguros de que compartir la visión con todos los miembros de nuestra organización, impulsa el alto desempeño en sus actividades y fomenta la capacidad del liderazgo. Somos líderes que formamos más líderes.

Implantar el Modelo Nacional de Competitividad, que es la base para optar por el Premio Nacional de Calidad, nos fue dando las herramientas para crecer, mejorar e innovar.

Este motor de aprendizaje nos llevó a mirar hacia dentro, para descubrir nuestras verdaderas fortalezas y debilidades.

El modelo de competitividad permite definir claramente el rumbo de las organizaciones de forma innovadora y sistémica. A la vez, da lineamientos para definir estrategias que respondan a los retos de los nuevos tiempos, alcanzando la satisfacción de todos nuestros grupos de interés: empleados, clientes proveedores y de la sociedad en general.

Cuando en Biomédica de Referencia participamos por primera vez en el Premio Nacional de Calidad, éramos una pequeña empresa. En 2008, obtuvimos el premio como empresa mediana, y hoy, transformados en empresa grande, obtenemos nuevamente el preciado galardón.

Sin duda, esta es una muestra contundente de la importancia del Premio Nacional de Calidad y su papel en el desarrollo de empresas de calidad sustentable.

Hoy, podemos demostrar que somos el resultado de la aplicación continua del Modelo Nacional de Competitividad.

Nos hemos transformado en un centro de diagnóstico integral, con tecnología de vanguardia, 176 colaboradores, 16 unidades de atención, ofreciendo servicio de análisis clínicos especializados, y estudios de imagenología y gabinete.

Hoy, con este reconocimiento, cosechamos los frutos del esfuerzo permanente para dignificar los servicios de salud en nuestro país.

Ser reconocidos con este premio por segunda vez, nos da la confianza para exhortar a las PyMES a implementar este modelo, que permitirá su desarrollo integral, y alcanzar sus metas.

Como parte de nuestra cultura y con un sólido compromiso social, las empresas ganadoras tenemos la alta responsabilidad de compartir nuestra experiencia a las empresas que así lo requieran, con el afán de apoyarlas a enfrentar la competencia mundial en estos tiempos difíciles.

A nombre de todas las organizaciones ganadoras, agradezco a la Secretaría de Economía y al Instituto Nacional del Emprendedor, por fortalecer este instrumento, impulsarlo y reconocerlo en una ceremonia a través del Presidente de la República, como máximo representante de este país ante el mundo.

Su apoyo es imprescindible y muy valioso para las empresas que depositamos nuestra confianza en un futuro cada día mejor para México.

Por último, quiero mencionar un común denominador de las empresas que hoy somos ganadoras. Ese factor común, es el capital humano.

Este reconocimiento no podría haberse logrado sin un equipo comprometido, que ha asumido un cambio positivo de mentalidad y actitud; un equipo que ha estado dispuesto a capacitarse para lograr mayor índices de productividad; un grupo de entusiastas colaboradores que se han empeñado en transformarse para maximizar sus esfuerzos y garantizar un trabajo de calidad.

Ello, seguro, ha significado compromiso, voluntad para romper paradigmas, trabajo en equipo y, sobre todo, lealtad y una cabal entrega.

Como ganadoras, les damos las gracias a todos nuestros colaboradores que el día de hoy nos permiten recibir este premio; su premio, que demuestra que somos vanguardia de excelencia, y que en México, orgullosamente, generamos productos y servicios de clase mundial.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)