Muchísimas gracias a Miriam González, Presidenta Honoraria de Canning House.

(Interpretación al Español)

Voy a empezar a decir unas palabras en inglés.

Primero. Quiero agradecerles esta gran oportunidad, así como por el privilegio que es para México estar aquí, en esta Visita de Estado.

Y quiero agradecerles a todos también por tomar este tiempo para escuchar nuestra presentación y para permitirnos hablar de lo que está sucediendo en México.

Cambiaré al español para sentirme más cómodo, pienso que muchos de ustedes hablan español y hay muchísimas personas que han venido de México en la delegación, en la Comitiva Oficial, empresarios, por ejemplo, políticos también y diferentes personas con tareas oficiales de mi Administración, y pienso que todos ellos y que ustedes que están aquí, muchos de ustedes hablan español, muchos no, pero tenemos interpretación simultánea.

Muchas gracias por estar aquí.

(Termina interpretación)

Reitero mi agradecimiento a Miriam González por esta presentación tan cálida, y sobre todo por el reconocimiento que hace en su presentación a los esfuerzos que México ha venido realizando para promover su desarrollo y su crecimiento económico.

Y agradezco a Hugo Swire, Ministro de Estado de la Oficina de Relaciones Exteriores del Reino Unido, su presencia.

Señoras y señores:

El intercambio de conocimientos y experiencias amplía nuestra visión del mundo y nos permite aprovechar mejor las oportunidades que este siglo nos ofrece a todos los países del orbe.

Y es por ello que es, insisto, un privilegio, un honor, reunirme con los integrantes de Canning House, esta prestigiosa institución que desde hace más de 70 años promueve, en el Reino Unido, el acercamiento al acontecer político, social y económico de América Latina.

Gracias a sus contribuciones, la sociedad británica ha podido tener una reflexión mucho más informada sobre la realidad latinoamericana.

A principios de esta década, en este foro, el entonces Canciller Británico, William Hague dijo: Ahora es momento, y me permito citarlo textualmente, ahora es momento de que el Reino Unido piense con nueva mentalidad sobre América Latina y las oportunidades que ésta ofrece para la cooperación política, el comercio y la inversión, en beneficio de todos nuestros ciudadanos.

El Canciller Hague hacía referencia desde entonces a la nueva fase de desarrollo que están viviendo las naciones latinoamericanas.

Y actualmente la mayoría de países de esta región comparten avances importantes. Destacan, entre ellos, la reducción de la pobreza, siendo todavía un reto importante y quizá el más acentuado en la región, el combate a la desigualdad; así como, por otro lado, se han venido consolidando sus instituciones democráticas.

En diversos grados, los países latinoamericanos han emprendido la modernización de sus economías para competir con éxito en esta era global.

Desde hace décadas, México ha sido un referente de esta evolución.

Hoy nuestro país es una democracia estable, que cada seis años ha vivido transiciones de gobierno pacíficas, ordenadas e ininterrumpidas desde hace ya más de 80 años.

Pocos países de pueden preciar de ello. El Reino Unido y México son de esos pocos países en Occidente con este nivel de estabilidad política.

Y México es uno de los territorios más diversos y extensos del planeta y tiene una de las poblaciones más grandes y jóvenes del mundo.

Es, como aquí lo decía Miriam hace un momento, la segunda economía de América Latina y la 15ª a nivel mundial.

Cuenta con una sólida estabilidad macroeconómica, finanzas públicas sanas, una política monetaria autónoma, un tipo de cambio flexible y un sistema bancario robusto.

Hoy por la mañana compartía un grupo de empresarios, que forman ahora el grupo de alto nivel entre Reino Unido y México, que hace un año colocamos un bono global por mil millones de libras esterlinas a un plazo de 100 años.

Esto es sólo una muestra del nivel de confianza que hoy proyecta nuestro país.

Además, México es un país que atrae a personas de todo el mundo.

Déjenme compartirles las cifras crecientes del turismo hacia nuestro país que pasó de tener 23 millones de turistas en 2013, a 29 millones de turistas en el año 2014; cifra muy cercana ya a los 34 millones de turistas que en el mismo año, de 2014, reportó Reino Unido.

Tenemos un amplio mercado interno de más de 120 millones de habitantes y tratados de libre comercio con 45 naciones, que nos dan acceso a un mercado consumidor del orden de mil 100 millones de personas.

Desde el inicio de esta Administración, hace poco más de dos años, decidimos proyectar nuestras fortalezas con mayor presencia y liderazgo de México en el contexto internacional.

Mi país está asumiendo el papel que le corresponde en la atención a los desafíos globales de la actualidad.

La participación mexicana en foros regionales y multilaterales confirma que somos una Nación consciente de nuestras responsabilidades en el mundo.

Y ejemplo de ello es la determinación de mi país de participar en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, realizando labores de índole humanitaria en beneficio de la población civil de todo el planeta.

A partir de una activa agenda internacional, estamos fortaleciendo nuestras relaciones con países de todas las regiones del mundo.

Estamos convencidos de que la cooperación para el desarrollo y el comercio internacional son motores del crecimiento económico y, sobre todo, de poder proyectar con ello bienestar social para nuestras sociedades.

Estamos trabajando para que más empresas globales inviertan en nuestro país, para potenciar el desarrollo de sectores estratégicos, que varios se han venido consolidando ya en México, como el automotriz o el aeroespacial; y lograr que más productos e inversiones mexicanas conquisten, también, nuevos mercados.

Déjenme ilustrar el nivel de crecimiento y de desarrollo que manufacturas especializadas han tenido en México.

Hoy somos el primer exportador, como país, de pantallas planas; también, de electrodomésticos, particularmente, de refrigeradores.

Somos ya el séptimo productor de vehículos en el mundo y el cuarto exportador de vehículos, de igual manera en todo el mundo.

Con visión de futuro, estamos estrechando los lazos académicos, culturales, tecnológicos y de innovación que nos unen con otras naciones.

En esta Visita de Estado a Reino Unido se concretan, por cierto, importantes acuerdos sobre estos temas que he referido, y uno de manera muy señalada, que es el educativo, porque estamos compartiendo y partimos de la visión que la educación es el pilar más importante para promover el desarrollo presente y futuro de cualquier Nación.

Congruente con ello, también hemos impulsado numerosos mecanismos que facilitan nuestros intercambios con países de todo el orbe. Destaca, dentro de ellos, la Alianza del Pacífico en donde hemos ido más allá de un acuerdo meramente de libre comercio, sino también de libre circulación de personas, de bienes, servicios y capitales.

Esta Alianza del Pacífico la integran, además de México, Colombia, Perú y Chile, y hoy Reino Unido participa como país observador.

Y estamos buscando que los más de 30 países observadores de este mecanismo de la Alianza del Pacífico no sólo puedan ser referente hacia las acciones que emprendamos dentro de la Alianza, sino que podamos construir como alianza propósitos o esfuerzos compartidos con cada uno de los países observadores, que nos permitan lograr un mayor intercambio y fortalecer la relación comercial de los países miembros de la Alianza del Pacífico con los otros países observadores.

De igual manera, por esta parte del Atlántico, nos propusimos profundizar los intercambios con Europa.

Hoy estamos trabajando para actualizar el marco que tiene el Acuerdo de Libre Comercio que teníamos celebrado con la Unión Europea, hemos recibido y contamos con el apoyo de Reino Unido y de otros países de la Unión Europea y esperamos que esto nos permita actualizar este marco de libre comercio, firmado en el año 2000, y que ahora nos permita potenciar las oportunidades que se abren, a partir de los cambios y de las realidades que han tenido los países de la Unión Europea y, por supuesto, de nuestro país.

Estamos ampliando los vínculos políticos, económicos, sociales y culturales con nuestros principales socios de este continente, y ese precisamente es el propósito primordial de esta Visita de Estado, que México logre una mayor cercanía con Reino Unido.

Con este país, con Reino Unido, trabajamos conjuntamente en el ámbito multilateral, en temas como la Reforma al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el cambio climático, los gobiernos abiertos y la cooperación internacional para el desarrollo.

En lo económico, también tenemos una base sólida. Del año 2000 a la fecha nuestro intercambio comercial se ha más que duplicado, ha crecido 109 por ciento y actualmente es del orden de dos mil 786 millones de libras.

Si bien es una cifra importante, advertimos que es todavía muy menor con respecto al enorme potencial que puede tener la relación entre Reino Unido y México, y de ahí que hubiésemos integrado este grupo empresarial de alto nivel para que en la representación que tiene de los empresarios de ambas naciones, puedan explorarse mayores oportunidades de inversiones recíprocas y sobre todo también de incremento a nuestro comercio.

En México más de mil 500 empresas han contado con inversión británica, especialmente los sectores financiero, minero e industria manufacturera.

De hecho, Reino Unido es el séptimo inversionista del mundo en México, pero reitero, advertimos que esta posición puede mejorar notablemente, a partir de la ventana de oportunidades que hoy presenta nuestro país, especialmente a partir de algo que señaló Miriam en su introducción: de los cambios estructurales que ha tenido o que han tenido lugar en México y a los cuales habré de hacer referencia en un momento más.

Nuestras sociedades también están experimentando una importante y cada vez mayor cercanía.

En 2014, más de 450 mil británicos viajaron a México, lo que ubica hoy a Reino Unido como el primer país de Europa que más nos visita y es, de hecho, el tercero a nivel global, sólo después de Estados Unidos y de Canadá.

Nuestras nuevas generaciones están construyendo puentes culturales y de conocimiento entre ambos países.

Las universidades británicas son el segundo destino en el extranjero que los mexicanos eligen para realizar estudios de posgrado.

En el marco de esta Visita de Estado hay un grupo muy importante de los principales rectores de las universidades de México, que vienen a celebrar acuerdo con las principales universidades de Reino Unido.

Aquí agradezco la presencia de varios rectores y particularmente del Rector de la Máxima Casa de Estudios de nuestro país, el doctor José Narro, junto con otros señores rectores y el Secretario General de la Asociación de Universidades de Educación Superior Público y Privadas de nuestro país.

A partir de estas afinidades es que hemos resuelto hacer de 2015, el Año Dual, el Año de Reino Unido en México y de México en el Reino Unido, con el propósito de promover un mayor conocimiento entre nuestras sociedades y una cooperación más intensa en todas las dimensiones de nuestra relación bilateral.

Con exposiciones artísticas, jornadas de gastronomía, foros de discusión académica, actividades de promoción turística y reuniones empresariales, estamos trayendo lo mejor de México a Reino Unido y habremos de tener una importante proyección de lo mejor de Reino Unido en nuestro país.

Con este mismo propósito, el día de hoy establecimos, como ya lo señalé, un grupo de alto nivel empresarial, a fin de identificar nuevas oportunidades que nos permitan aumentar el comercio y las inversiones en ambas direcciones.

Y estoy seguro de que estos acercamientos y coincidencias pueden fortalecerse aún más en el futuro, si aprovechamos las condiciones favorables con las que cuentan ambos países.

Por un lado, me refiero al dinamismo económico que ha logrado mantener el Reino Unido, a pesar de la desaceleración de la Unión Europea; así como al proceso de transformación que está viviendo México, el cual le permitirá detonar un mayor crecimiento en los siguientes años.

Déjenme compartir brevemente en qué consiste esta transformación estructural.

Desde el inicio de este Gobierno, en diciembre de 2012, en democracia logramos un acuerdo con las principales fuerzas políticas.

Quiero compartirles que como invitado especial, dentro de la delegación oficial que viene de México, está entre nosotros el Presidente del Senado de la República, integrante de una fuerza política distinta de la que está hoy en el Gobierno.

Y representante, también, de una de las fuerzas políticas que participaron en el Pacto por México, y que este Acuerdo entre distintas expresiones políticas hizo posible que en democracia pudiéramos construir cambios constitucionales y cambios a distintos ordenamientos legales que permitieran darnos una nueva plataforma para impulsar crecimiento económico y, también, para modernizar distintas instituciones en materia de derechos y, también, en el orden político.

Se aprobaron, como aquí hizo mención Miriam, 11 reformas estructurales, que se habían pospuesto por varias décadas, se habían intentado, pero no se habían logrado alcanzar.

Seis de ellas impulsan la productividad y la competitividad. La Reforma Laboral, que flexibiliza este mercado, hace más fácil la contratación, especialmente, de jóvenes para su inserción en el mercado laboral.

Una Reforma Hacendaria que fortalece la capacidad del Estado mexicano para invertir en áreas estratégicas, como ciencia, tecnología y educación. Una reforma de carácter mucho más progresivo.

Una reforma, también, a la Ley de Competencia Económica, sobre todo para combatir prácticas monopólicas y establecer un piso parejo para todos los agentes económicos que deseen participar dentro del mercado nacional.

Una Reforma Financiera cuyo propósito central es, precisamente, incentivar, dentro del sistema financiero y el sistema bancario nacional, un mayor nivel de crédito para impulsar el crecimiento económico en nuestro país, y que este crédito sea más barato.

Una Reforma en Telecomunicaciones que favorecerá una mayor competencia dentro de este sector, y, también, una mejora en el número y calidad de los servicios que se presten dentro de esta área.

Y una reforma, quizá la más importante, la Energética.

La Energética que vino a romper con un paradigma histórico en nuestro país, de un modelo de explotación energética, que evidentemente en nuestra era estaba muy superado y agotado, y que este nuevo modelo permite y establece que el Estado mexicano mantiene la propiedad de los hidrocarburos en el subsuelo, pero al mismo tiempo permite e incentiva la participación del sector privado en toda la cadena productiva de explotación de nuestros energéticos, no sólo en el ámbito petrolero, sino en otros, y especialmente favoreciendo a la generación de energías mucho más limpias y más sustentables.

Estas reformas constituyen una nueva plataforma de crecimiento para construir el México moderno y competitivo que todos queremos.

Con las reformas económicas se está mejorando el ambiente de negocios en México, permitiendo que más inversionistas, tanto nacionales, como extranjeros, decidan establecerse y ampliar sus operaciones en México.

Tres reformas más, a las seis ya citadas, amplían los derechos de los mexicanos; una Reforma Educativa, particularmente orientada a elevar la calidad de la educación, una nueva Reforma a la Ley de Amparo para favorecer y proteger a los gobernados frente a actos de autoridad, y un Código Nacional de Procedimientos Penales que establece u homóloga los procedimientos penales en todo el país, con lo cual aspiramos a tener en esta materia una justicia mucho más pronta y expedita como lo mandata nuestra propia Constitución.

Otras dos reformas fortalecen el régimen institucional: la Política Electoral y la de Transparencia.

Para el Gobierno de México, la transparencia y la rendición de cuentas son elementos esenciales en la consolidación de nuestra democracia.

Concluida la etapa legislativa, actualmente estamos trabajando para asegurar que estas reformas se traduzcan en beneficios concretos para las familias mexicanas, que detonen mayor prosperidad y mayor bienestar.

Las reformas, como lo he señalado en distintos espacios, no son o no han sido un objetivo en sí mismo, son instrumentos, son mecanismos para asegurar que la sociedad mexicana eleve su calidad de vida.

Para que estas reformas también funcionen adecuadamente es indispensable, y esto es parte de la agenda en la que estamos trabajando y hoy concentrando nuestros esfuerzos, en fortalecer el Estado de Derecho, la transparencia, el combate a la corrupción y la rendición de cuentas en todos los niveles de Gobierno.

Una segunda vertiente de este impulso transformador tiene que ver con el desarrollo de infraestructura.

Sin duda para elevar la competitividad y la productividad que como país queremos y deseamos tener, tenemos que detonar o, más bien, ampliar el nivel de infraestructura que tiene nuestro país.

Tenemos un Programa Nacional de Infraestructura que nos permitirá o deseamos querer aprovechar de mejor manera nuestra privilegiada ubicación geográfica y convertir a México en un centro global de negocios y logístico.

Está proyectado que en esta Administración se construya un importante número de autopistas con una longitud aproximadamente de mil 850 millas, que nos permitirá conectar de manera más eficiente distintas regiones de nuestro territorio y especialmente una mayor conectividad entre la región del Golfo de México con la región del Pacífico como lo estamos trabajando.

De igual forma, en materia de proyectos ferroviarios se están impulsando distintos proyectos en esta materia para incrementar la seguridad y velocidad del transporte, tanto de personas como de mercancías.

Estamos, con la participación del sector privado, modernizando y ampliando la capacidad portuaria, a efecto de movilizar el doble de contenedores o de toneladas que se mueven en nuestros puertos, para pasar prácticamente de 280 millones de toneladas al año a ampliar nuestra capacidad a 500 millones.

En esta vertiente de transformación destaca el mayor proyecto de infraestructura que esta Administración estará iniciando.

Conscientes de que probablemente y difícilmente lo estemos concluyendo, pero lo importante es dar un paso transformador y, es precisamente, concretar o iniciar los trabajos, dejarlos en marcha, de lo que será el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que se prevé, en su capacidad máxima, pueda operar con 120 millones de pasajeros al año, esto en su etapa última y máxima.

Para ponerlo en contexto, el Aeropuerto de Heathrow aquí, en Reino Unido, hoy maneja 73 millones de pasajeros al año para darle dimensión al proyecto aeroportuario que estamos iniciando su construcción en la Ciudad de México.

Esto se espera además, se convierta en el aeropuerto más importante de América Latina y debo reconocer que dentro del grupo de arquitectos que ha diseñado este nuevo aeropuerto, participa un prestigiado arquitecto británico como Norman Foster, y el mexicano Fernando Romero.

Uno de los objetivos esenciales del desarrollo de infraestructura, como ya lo señalé, es elevar la calidad de vida de las distintas regiones del país.

Tenemos proyectado, también, en esta Administración, impulsar políticas específicas para las regiones de nuestro territorio que enfrentan mayor rezago social.

Y me refiero, de manera muy particular, al Sur de México, a estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, en donde no sólo hay niveles de desigualdad, sino, también, de pobreza.

Y para este propósito, estamos en la ruta de poder proponer al Congreso una serie de medidas que hagan de esta zona una región económica especial, que incentive las inversiones productivas y la generación de empleo para esta región del país.

Y una tercera vertiente dentro de este impulso transformador, tiene que ver con las políticas públicas que estamos impulsando de nueva generación. Déjenme referir brevemente al menos tres de ellas.

La política social que hemos evolucionado, la política que anteriormente se tenía por parte del Estado, que rompa con el carácter asistencialista que tenía, que consistía, prácticamente, en transferir apoyos o recursos monetarios a los sectores de la población de mayor pobreza y marginación.

Y hoy lo que buscamos, a través de su inserción en el sistema financiero, de becas para que los jóvenes beneficiarios de estas familias puedan estudiar hasta la universidad y de impulsar proyectos productivos, podamos, realmente, asegurar no sólo que cuenten con mejores herramientas, sino que, además, las familias beneficiadas de la política social del Estado, realmente puedan transitar de una condición de pobreza y marginación para insertarse en la actividad productiva.

También, hemos emprendido una cruzada en materia de formalización de nuestra economía.

La Reforma Hacendaria da lugar a un programa que se llama: Crezcamos Juntos, que incentiva la incorporación de negocios a la formalidad.

Y el programa, un programa que recientemente pusimos en marcha para apoyar la creación o, más bien, apoyar a los jóvenes entre 18 y 30 años a que tengan su primer negocio, especialmente para aquellos que no cuentan con un historial crediticio, hay voluntad y hay disposición de parte del Gobierno, con la participación de la banca de desarrollo, la banca del Estado de mexicano, en conjunción con la banca del sector privado, para poder otorgar créditos a jóvenes en este rango de edad, para que puedan iniciar un negocio o, eventualmente, puedan ampliar o expandir la operación de algún negocio que eventualmente tuvieran.

A partir de estas tres vertientes de transformación, estamos creando bases más firmes para que México logre un crecimiento duradero e incluyente, y elevemos la calidad de vida de los 120 millones de mexicanos que hay en nuestro país.

Quiero decirles que en esta Visita de Estado, sin duda, estas condiciones que he compartido con ustedes, estas tres vertientes de transformación que estamos impulsando: reformas estructurales que dan una nueva plataforma para el crecimiento; el impulso a la infraestructura de nuestro país, y políticas de nueva generación, estoy seguro que abre un espacio y una ventana de oportunidad para un mayor acercamiento entre Reino Unido y México.

Por ello, permítanme, señoras y señores, celebrar que esta cátedra honre al exministro de Relaciones Exteriores, George Canning, uno de los simpatizantes más entusiastas de la independencia de los países de Hispanoamérica.

Qué bueno que se mantenga vivo el entusiasmo que el Ministro Canning tenía en los asuntos de nuestra región.

Y con ese mismo espíritu, quiero invitarles de manera respetuosa para que conozcan al México del Siglo XXI: un país joven, que está emergiendo a partir de su transformación.

Y México está demostrando al mundo que en democracia y dentro del cauce institucional, sí es posible cambiar a fondo.

Estamos viviendo una de las evoluciones más amplias, profundas y aceleradas que nuestro país haya tenido.

Por ello, me da mucho gusto, aunque sea de manera breve, y no sé si ya fui tan breve, haber podido compartir con ustedes esta experiencia, pero no habrá otra mejor que la que ustedes mismos se den en oportunidad de conocer más y de mejor manera México.

Muchas gracias por su hospitalidad.