Nuevamente, muchas gracias, y muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Ha tenido lugar el relevo en la Coordinación de Comunicación Social y esto me lleva a dirigirme, en primer lugar, a quien deja esta tarea, a David López Gutiérrez.

Y no me es fácil, porque David me ha acompañado ya en esta tarea de la comunicación social, de ser responsable de su coordinación desde hace ya más de una década.

Lo hizo siendo yo, entonces, Gobernador del estado; después, en lo que fue el periodo de precampaña, campaña, para ocupar o aspirar a la Presidencia de la República, y ya durante poco más de 27 meses, en esta responsabilidad al frente del Ejecutivo Federal.

Para con David no tengo más que palabras amplias y, quizá, insuficientes de poder frasear o poder testimoniar, en mi gratitud y reconocimiento personal e institucional que tengo para con David López Gutiérrez.

David López Gutiérrez es un profesionista de la comunicación, pero más allá de ello es un extraordinario ser humano; es o ha sido y sigue siendo una persona que, más allá de cumplir con entrega, con responsabilidad, con enorme compromiso, la confianza que le he depositado en la tarea de la coordinación de comunicación social, ha sido un extraordinario amigo, un amigo cercano.

Y ustedes, quienes le acompañan o quienes están presentes en este acto podrán testimoniar lo que más allá, insisto, de su capacidad profesional demostrada y acreditada por David López, tiene él como persona, que es la capacidad de sembrar y cultivar amigos, de hacer amigos.

Y de rendirle tributo a esto que, se dice fácil, pero no lo es tanto, el saber llevar una amistad, el mantener una amistad, el orientar a sus amigos; el hacer reflexiones abiertas, francas y honestas con sus amigos y siempre en el único propósito de construir, con actitud positiva, con actitud de optimismo, que es la que siempre ha distinguido a mi querido David.

A mí me cuesta enorme trabajo, no sólo dirigirle aquí unas palabras en testimonio y constancia de mi gratitud y reconocimiento por la responsabilidad que ha tenido en estos últimos 27 meses, dentro del ejercicio de la Presidencia de la República y en el tiempo que anteriormente me haya acompañado.

Pero deseo para David éxito en los nuevos caminos y en la ruta que ahora emprende dentro del ámbito de la política, ya lo estaba, pero ahora en otra trinchera.

Pero también quiero decirle que Los Pinos siempre estarán abiertos, David, para recibir tu visita, escucharte, conocer la visión que tengas que compartirla, que diariamente me compartía.

Si alguien me ha acompañado durante todo este tiempo, todos los días, ha sido David, le gana a los compañeros del Estado de Mayor, en el tiempo de ellos es menor; de cualquier otro colaborador que esté aquí presente o que haya tenido, quizá algunas con más tiempo de acompañarme.

Pero de estar todos los días, todos los días conmigo en mis diarios recorridos por distintos lugares del Estado de México, primero, después del país, ha sido David.

Y cuando ocasionalmente por alguna razón no me acompañaba, se le extrañaba. Y aquí le vamos a extrañar, le vamos a extrañar, pero le puedo seguir y le quiero seguir teniendo y profesando mi afecto, mi amistad, mi entrañable cariño para un gran ser humano, como es David López Gutiérrez.

Éxito, David, y muchísimas gracias por toda tu ayuda y por tu colaboración en distintas responsabilidades.

Esa risa de David contagia y me contagiaba todos los días para emprender las diarias jornadas. Y ahora espero, igual espero aprenda a sonreír así de grandote y de sonoro a mi querido Eduardo, para contagiarnos del mismo ánimo Eduardo.

Eduardo le he designado en esta responsabilidad, porque también me ha acompañado, no por tantos años, pero sí ya desde el inicio de mi gestión como Presidente de la República, en distintas responsabilidades.

En el área de Gobernación en la Subsecretaría de Normatividad de Medios, ya antes, durante la campaña en el periodo de transición y muy recientemente en la Vocería del Gobierno de la República.

Y he apreciado en Eduardo su capacidad, su talento profesional, su dedicación y su compromiso.

Y él mismo lo ha testimoniado en su mensaje que ha rendido hace un momento.

Yo quiero confiarle a él esta tarea, a Eduardo, para que realmente la Comunicación Social del Gobierno de la República, y ahora la de la Presidencia de la República, sea una que permita realmente proyectar, en su exacta dimensión y con toda oportunidad, el trabajo que realiza el Gobierno, pero muy señaladamente el Presidente de la República ante la sociedad mexicana.

Que los mexicanos conozcan, valoren, juzguen por sí mismos, a partir de la comunicación que estemos llevando a cabo, lo que es el diario actuar y el diario ejercicio de la Presidencia de la República.

Y para ello habrá que emprender caminos de innovación, de acercamiento, de amplio respeto a los medios de comunicación; de entender los tiempos que vivimos, de mayor apertura; de tener hoy una sociedad crítica y abierta, que es bienvenida en el México democrático que hoy tenemos.

Y que también tenemos que estar a la altura de saber informar con oportunidad de lo que hacemos por los mexicanos, de lo que estamos trabajando para arribar al México que estamos entre todos construyendo: un México de prosperidad, de desarrollo y bienestar para la sociedad mexicana.

Sé que la tarea de Coordinación de Comunicación Social queda a buen resguardo y bajo buena coordinación en el empeño que tendrá ahora Eduardo Sánchez Hernández.

Muchas felicidades, y mucho éxito Eduardo en esta tarea que hoy te esto confiando.

Muchas gracias.