(Interpretación al Español)

Excelentísimo señor Presidente de la República, de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto.

Damas y caballeros.

Ministros de Estado.

Integrantes de las Delegaciones de México y de Brasil.

Saludo a los Embajadores que están acreditados con el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos.

Damas y caballeros aquí presentes.

Periodistas, fotógrafos y camarógrafos:

Con gran satisfacción me encuentro hoy, en México, país que como Brasil es una síntesis del alma mexicana.

Quiero agradecerle al Presidente Peña Nieto su fraterna recepción.

Y también quiero agradecerle al pueblo mexicano, que tanto se parece con el pueblo brasileño, por su amable acogida.

Y todo esto nosotros lo hemos recibido, yo y me delegación, y agradezco también el honor del galardón de la Orden Mexicana del Águila Azteca.

Y también quiero decirles a todos ustedes que el Presidente Peña Nieto fue agraciado por la mayor Orden brasileña, que es la Cruz del Sur, que es uno de los símbolos de nuestro país.

Mis primeras palabras, señor Presidente, son de pesar por la tragedia que afectó el Municipio de la Ciudad Acuña.

Yo deseo expresarle mis sinceras condolencias, también, a los familiares de las víctimas, a sus amigos, y a todo el pueblo mexicano.

Quiero decirles, también, que Brasil recientemente pasó por una tragedia parecida, cuando un tornado afectó un municipio en el estado del Sur del país.

Nosotros hoy, en esta mañana, tuvimos una reunión productiva de trabajo; una reunión que, sin duda alguna, va a aportar para una nueva fase en nuestras relaciones.

Y me gustaría reconocer aquí, que cuando el Presidente Peña Nieto visitó Brasil, a finales del 2012, antes de tomar posesión, pero ya estaba electo, nuestras opiniones coincidieron en que Brasil y México, las dos mayores economías de América Latina, los países con las mayores poblaciones y ambos de expresivo territorio, no podían, Presidente Peña Nieto, estar de espaldas el uno con el otro.

Y, desde entonces, volvimos a encontrarnos en diversas ocasiones y siempre que nos vemos de nuevo, siempre regresamos al tema de esta relación más estrecha entre nosotros, explorando nuestras charlas, los caminos para un mayor acercamiento.

En el último marzo, en Panamá, quedamos de acuerdo que deberíamos tomar las medidas necesarias en términos económicos para actualizar nuestras relaciones y para transformar nuestras relaciones de acuerdo con su potencial.

Mi visita hoy, a México, es una consecuencia, señor Presidente, de esta disposición para el diálogo que usted demostró y, por favor, esté seguro que nosotros también lo vemos como un amigo de Brasil.

En 2014, señor Presidente, nuestro comercio alcanzó un poco más de nueve mil millones de dólares, llegando casi a 10 mil millones de dólares; un aumento de 100 por ciento con relación a lo que era en el 2004.

Actualmente, somos el octavo socio comercial de México, y que a su vez es nuestro onceavo socio comercial.

Nuestra corriente de comercio está formada por productos manufacturados, industrializados, que garantizan mayores ingresos y generación de empleos para nuestros pueblos.

Pero, también, tenemos oportunidades para avanzar mucho más, ya sea en nuestras relaciones comerciales, como también en las inversiones recíprocas que podemos recibir unos de los otros.

Nuestros números dejan mucho a desear de nuestro potencial, del tamaño de nuestra economía y de la fuerza de nuestros pueblos.

Sin duda, estoy de acuerdo con usted, tenemos condiciones de duplicar dicho intercambio en algunos años, señor Presidente.

Y fue por ello que al creer en eso, nosotros negociamos importantes acuerdos sectoriales que actualizan nuestras relaciones.

Fue, por ejemplo, lo que se concluyó en marzo el acuerdo automotriz, que fue un acuerdo muy importante para el comercio bilateral de vehículos y de autopartes.

Negociación de nuevas reglas que van a permitir mayor dinamismo y equilibrio en esos intercambios.

Y con ese mismo objetivo, el Presidente Peña Nieto y yo decidimos dar inicio al cambio más expresivo, cualitativo, en nuestra relación económica de la última década.

Las negociaciones que se empezarán, a partir de julio, ampliarán el acuerdo que desde 2002, regla en nuestro comercio bilateral en su conjunto, que se llama el Acuerdo de Complementación Económica, que tiene el número 53 (ACE 53).

Este acuerdo abarca un poco más de 800 productos, que es aparentemente mucho, pero para nosotros es poco porque tenemos en vista los más de seis mil productos que podríamos llevar a un acuerdo y beneficiar de forma recíproca a nuestras economías.

Señor Presidente:

En el menor plazo posible promoveremos el aumento y el equilibrio del comercio bilateral con la inclusión de nuevos sectores en esta lista que actualmente están fuera de ella, y con eso nuestro comercio tendrá todas las condiciones para acelerar, para diversificar y para, también, ampliarlo.

Tenemos plena conciencia que podemos ir más allá de lo que nos permite hoy ese instrumento.

En materia de inversiones, también dimos un paso importante al firmar hoy el Acuerdo de Cooperación y Facilitación de Inversiones entre Brasil y México.

De hecho, éste es el primer Acuerdo de Facilitación y Cooperación en el área de inversiones, que Brasil firma en este Continente.

Se trata, en mi opinión, de una iniciativa muy innovadora que firmamos solamente con otro país, además de México, hasta el día de hoy.

Dimos este paso porque creemos que tenemos, con México, una alianza de las más importantes en términos de inversiones y negocios.

Los números, incluso, hablan por sí mismos.

En los últimos años Brasil se convirtió en el segundo destino de las inversiones mexicanas del mundo, con un stock expresivo de más de 22 mil millones de dólares.

Brasil, a su vez, es el principal inversionista extranjero en México entre los países de ALADI, pero podemos hacer más, y hoy nos sentimos orgullosos al participar en el Proyecto Etileno 21, que es una sociedad entre una empresa mexicana y una empresa brasileña.

No es por casualidad que el seminario empresarial México-Brasil, Brasil-México, que se está llevando a cabo hoy, cuenta con la presencia de más de 50 empresarios brasileños, todos motivados, ya sea por las relaciones comerciales, como también por las perspectivas de inversiones.

Dicha participación, por lo tanto, es la prueba de que nuestros sectores privados están atentos a las oportunidades de crecimiento de nuestras relaciones.

Estoy segura de que ese crecimiento será aún mayor por la alianza entre APEX, la empresa de exportación brasileña, mejor dicho el órgano de exportación, la institución exportadora del Gobierno brasileño y ProMéxico, son dos agencias que hoy formalizan su cooperación por medio de un convenio interinstitucional.

Concluimos, también, los acuerdos importantes en materia de turismo, medio ambiente, pesca, agricultura y servicios aéreos, y también tenemos enormes perspectivas en diversas áreas. Son temas importantes que demuestran la riqueza y la variedad de nuestra agenda bilateral.

Yo quería destacar la importancia del crecimiento de los flujos turísticos, entre Brasil y México.

En 2016, Brasil espera recibir a los mexicanos con los brazos abiertos, a usted y a todos aquellos que van a echarle porras a los diferentes juegos de los Juegos Olímpicos.

También creo que nosotros podemos cooperar mucho en el área de los cambios climáticos y los desastres que estamos enfrentando muestran la importancia de dicha cooperación, nuestra participación en la COP21.

Y los felicito a ustedes, los mexicanos, y a usted señor Presidente, por recibir aquí la Cumbre para la Biodiversidad, la cumbre para la garantía del respeto a la biodiversidad, nosotros que somos grandes países megadiversos.

En el ámbito de nuestras relaciones, nosotros siempre vamos a buscar adaptar nuestros programas a las realidades de nuestros países.

Y es por ello que yo quería también felicitar un área en la que hemos actuado no nacionalmente, pero sí internacionalmente o mejor decir, a nivel multilateral de forma coordinada y cooperada, que es el área del desarme y la no proliferación nuclear.

Y tenemos, también, una serie de áreas de cooperación, como es la defensa, el combate al tráfico de personas y tenemos varias iniciativas que podrán rendir frutos en el futuro.

Como podemos ver, las relaciones México y Brasil presentan un grado de potencialidad y de oportunidad, que nosotros tenemos la obligación y el deber de explorar.

Mi presencia en México y la reunión que tuve el día de hoy con el señor Presidente, fortalecen dicho objetivo.

Estoy profundamente satisfecha con los acuerdos que alcanzamos, y frente a nosotros tenemos una serie de tareas que surgen y nosotros las cumpliremos.

Creo que estamos abriendo un capítulo nuevo en nuestra historia, un nuevo camino hacia el futuro.

Pienso aquí en las palabras del gran Octavio Paz que nos dijo: El mundo cambia cuando dos se miran y se reconocen.

Propongo, señor Presidente, que juntemos nuestros esfuerzos y nuestro brindis con tequila y con cachaza que deben ser los símbolos de nuestra relación estrecha.

México y Brasil, Brasil y México.

Muchas gracias.