-MODERADORA: A continuación, hace uso de la palabra el doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

-SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muchas gracias.  

Muy buenas tardes.

Con el permiso del señor Presidente de la República, el licenciado Enrique Peña Nieto.

Me da mucho gusto saludar a todos los distinguidos integrantes del presídium, y a todas y a todos quienes nos acompañan hoy, aquí en el Puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán.

Hoy, es un día importante para el desarrollo de nuestro país y particularmente para las perspectivas de crecimiento, de creación de empleos y de bienestar en el Sur de la República.

Desde el principio de la Administración, el señor Presidente Enrique Peña Nieto, nos dio una instrucción muy clara: encontrar caminos, innovaciones, nuevas ideas que permitan acelerar el desarrollo del Sur del país.

Y hay que reconocerlo, en los últimos años, en las últimas décadas, el Sur se ha rezagado en materia económica respecto al resto del país.

Permítanme compartir con ustedes solamente un dato que lo ilustra:

Desde 1980 hasta el año de 2014, el Producto Interno Bruto por habitante, es decir, el ingreso per cápita en los estados del Bajío y de la frontera Norte creció 50 por ciento.

Sin embargo, en ese mismo periodo, en esas décadas, el Producto Interno por habitante en el Sur del país solamente creció nueve por ciento.

Es decir, México está caminando a diferentes ritmos.

Hay un México que se integra a la globalidad, que compite con éxito y que gana al entrar a los mercados internacionales.

La entrada de México al libre comercio ha sido una historia de creación de prosperidad. Sin embargo, hay que reconocerlo, hay una parte de México, una parte fundamental de nuestro país, que se ha venido rezagando, que es el Sur del país. Y esto, a pesar de que el Gobierno Federal durante décadas ha hecho cuantiosas inversiones en la región más pobre del país que es el Sur.

De hecho, el gasto público por habitante en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero es superior al del promedio nacional.

Los programas sociales, que han sido fundamentales para aliviar la pobreza extrema y para superar algunos problemas como son la mortalidad infantil o la mortalidad materna, han sido predominantemente destinados hacia el Sur.

Pero hay que reconocer que lo ha faltado en el Sur es: empleo, crecimiento y oportunidades de desarrollo económico.

Por eso el Presidente de la República, nos instruyó, insisto, desde el principio de su Administración a generar nuevas ideas y, en particular, a explorar una posibilidad que en México nunca habíamos intentado, que es el establecimiento de Zonas Económicas Especiales en la región del Sur del país.

Una Zona Económica Especial como su nombre lo dice es un perímetro, una región geográfica donde por decisión de política de Estado se establecen condiciones distintas, es decir, especiales para su desarrollo.

Y en el mundo hay una gran cantidad de Zonas Económicas Especiales, muchas de ellas enormemente exitosas, otras no tanto, por lo tanto, la primera tarea que nos dimos por instrucción del Presidente fue estudiar y conocer aquellas experiencias que han sido exitosas para poder replicarlas en México. Y esto fue lo que hicimos.

Aquí, quiero agradecer de manera muy especial a todos aquellos especialistas que desde el inicio de la Administración han venido trabajando con nosotros en este proceso de aprendizaje.

De manera muy destacada quiero mencionar al Banco Mundial que ha sido nuestro principal asesor y consejero en este proceso de conocer las experiencias de otras naciones y proponer a México un camino para desarrollar con éxito las Zonas Económicas Especiales.

Qué es lo que aprendimos en este camino.

En primer lugar. Nos dimos cuenta que el concepto fundamental que hace exitosa una Zona Económica Especial es la integralidad, es decir, no es solamente un aspecto específico la existencia de incentivos o la existencia de infraestructura, tiene que ser la integralidad del concepto, la integralidad que la podemos componer de tres pilares fundamentales: los incentivos, la infraestructura y la comunidad.

La Ley de Zonas Económicas Especiales que hoy Promulga el señor Presidente de la República, precisamente, propone un marco jurídico para generar que estos tres pilares se desarrollen de manera armónica.

Dota por primera vez al Ejecutivo Federal de la facultad de establecer incentivos en materia fiscal, facilidades al comercio exterior, facilidades de trámites, por ejemplo, a través de una ventanilla única y otra serie de incentivos que sean potentes, importantes para atraer inversión.

Segundo. Establece la obligatoriedad de un plan de desarrollo en el que se prevea toda la infraestructura que se requiere para que una Zona Económica sea exitosa.

Infraestructura en comunicaciones como son las carreteras y las autopistas, pero también la presencia y disponibilidad de gas natural, conectividad, electricidad de bajo costo, es decir, toda la infraestructura que es necesaria para competir con éxito en la globalidad.

Y el tercer pilar tan importante como los anteriores, es la comunidad. Las Zonas Económicas Especiales tienen que ser lugares donde familias mexicanas quieran vivir, donde exista educación, donde exista salud, opciones de entretenimiento y, por supuesto, una vida segura.

Esto es de lo que se trata el marco jurídico que hoy promulga el Presidente de la República. Y para que sea exitoso este marco jurídico, hay dos elementos fundamentales que deben de estar siempre presentes.

La primera. La continuidad. Éste, no es un esfuerzo de corto plazo, este es un esfuerzo que requiere disciplina y tenacidad en su implementación. No estamos pensando en el desarrollo de los próximos dos años, o de los próximos tres años; estamos pensando en el desarrollo en las próximas décadas; y, por lo tanto, se requiere un esfuerzo de mucha disciplina y de mucha continuidad en la política pública, y así lo prevé el marco jurídico que hoy se promulga.

Y, finalmente, esto tiene que ser, para ser exitoso, un esfuerzo de gran colaboración público-privado. Es esencial que desde el primer momento desde su concepción participe de manera activa el sector privado.

Quiero aprovechar este momento para agradecer toda la retroalimentación, todas las ideas, toda la participación que el sector privado mexicano, a nivel nacional y a nivel regional, han tenido para para con este proyecto.

Gracias a Juan Pablo Castañón.

Gracias a todos los liderazgos del sector privado que están aquí presentes.

Y gracias a muchos otros que nos dieron ideas, que nos dieron retroalimentación, y que han hecho de esto una mejor propuesta.

Quiero terminar, señor Presidente, haciendo el más amplio reconocimiento a quienes hacen posible la promulgación de este nuevo instrumento jurídico, que es a las y los Legisladores Federales; a las Diputadas y Diputados, a las Senadoras y Senadores de México que, en un tiempo corto, a partir de la presentación de la iniciativa, apenas en septiembre del año pasado, no solamente aprobaron la ley, sino la enriquecieron de manera muy importante.

Hay contribuciones fundamentales, y tendremos, además, a un Congreso de la Unión que estará plenamente involucrado en el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, porque así lo ha dispuesto en la ley y, sin duda, su participación será decisiva, no solamente por lo que ya hicieron, sino por lo que vendrá hacia adelante.

Quiero, también, agradecer a todo el equipo que ha venido trabajando en este proceso durante ya más de tres años. De manera muy particular quiero agradecer al equipo de BANOBRAS, a su Director General, Abraham Zamora, que han tomado el liderazgo de este proyecto para llevarlo a una realidad y que, sin duda, ahora estoy seguro que estarán trabajando para financiar muchos de los proyectos que habrán de desarrollarse.

Esto es un esfuerzo colectivo, que involucra al Ejecutivo, a los gobiernos estatales, a los legisladores, a la iniciativa privada y es, sobre todo, una gran apuesta por la productividad.

Estamos convencidos que para que el Sur crezca tiene que ir más allá del asistencialismo, tiene que ir más allá de los programas que solamente subsanan necesidades inmediatas.

Por eso hoy México, con el liderazgo del Presidente Enrique Peña Nieto, está apostando por el empleo, por los empleos bien remunerados, por el crecimiento y por el desarrollo del Sur de este país.

Muchas gracias y muchas felicidades.

-MODERADOR: Cedemos el uso de la palabra al ingeniero Silvano Aureoles Conejo, Gobernador Constitucional del Estado de Michoacán de Ocampo.

-GOBERNADOR SILVANO AUREOLES CONEJO: Saludo con respeto al señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Le agradezco que haya elegido Lázaro Cárdenas para hacer aquí el anuncio de la promulgación de la Ley que crea las Zonas Económicas Especiales.

Doy la bienvenida a los señores Gobernadores que nos acompañan.

Agradezco la presencia del señor Gobernador de Oaxaca y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Agradezco también, la presencia de los poderes del Estado de Michoacán, representados por el Diputado Raymundo Arreola Ortega, presidente de la Mesa Directiva del Honorable Congreso del Estado; del señor Magistrado Marco Antonio Flores Negrete, Presidente del Supremo Tribunal de Justicia y del Consejo del Poder Judicial del Estado.

Señoras y señores integrantes del Gabinete de la República:

Saludo al doctor Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Crédito Público; al señor licenciado Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes.

Saludo también a las y los Senadores de la República; Diputadas, Diputados locales y Federales.

Señoras y señores Presidentes Municipales, señor Presidente Municipal de Lázaro Cárdenas; señoras y señores servidores públicos de los tres órdenes de Gobierno.

Amigas y amigos empresarios que hoy nos acompañan; señores representantes de los medios de comunicación; amigas y amigos todos. 

Señoras y señores:

Muy buenas tardes

Sean todas y todos bienvenidos a esta ciudad de Lázaro Cárdenas. Mucho nos honra y nos distingue su visita. Nos sentimos muy orgullosos de su presencia en este joven y pujante puerto comercial e industrial que el día de hoy se ha consolidado como el acceso marítimo internacional líder en el Pacífico Mexicano.

Lázaro Cárdenas fue punta de lanza de un gran proyecto industrializador de la costa michoacana, el cual comenzó a cristalizarse hacia la década de los años 70 del siglo pasado.

Con el paso del tiempo, el puerto fue creciendo y se ha convertido en pieza esencial del Programa de Puertos Industriales.

Sin embargo, no fue sino hasta el 2003 que se generó un parteaguas en la vida económica de Lázaro Cárdenas, con la licitación y adjudicación de la Terminal de Contenedores, para convertirlo también, en un puerto comercial.

Hoy, este puerto es fundamental para el sistema logístico portuario mexicano y sede de empresas líderes mundiales, como Arcelor-Mittal, HPH y (inaudible).

Lázaro Cárdenas ha evolucionado y se ha diversificado hasta ser en la actualidad el número uno en carga total en el país, primer lugar nacional en movimiento de vehículos de importación y exportación y segundo lugar en movimiento de contenedores.

Es también el puerto mexicano líder en inversión en infraestructura.

Por citar un ejemplo, actualmente HPH y APM avanzan en la ampliación de sus terminales de contenedores, las más grandes y eficientes de América Latina, que por sí mismas tendrán la capacidad de manejar más contenedores de los que hoy se movilizan en todo el sistema portuario mexicano.

Lázaro Cárdenas juega entonces un papel estratégico en el sector logístico internacional, principalmente en el comercio con nuestro mercado natural, los países de la región Asia-Pacífico y la Unión Americana.

Con todo esto, México desempeña un rol protagónico en la competencia global por la carga comercial Asia-Pacífico, especialmente compite con la costa oeste de Estados Unidos con el flujo de carga hacia el mercado asiático.

Amigas y amigos:

Bienvenidos sean todos a Michoacán a este bello estado.

Michoacán es cuna de héroes, los michoacanos somos herederos del espíritu libertario de quienes aquí conspiraron por nuestra Independencia, que instauró en Zitácuaro el primer Gobierno Insurgente y en Apatzingán dio a conocer la primera Constitución para la América mexicana y que, en Ario de Rosales constituyó el primer Tribunal de Justicia para la nueva Patria.

También somos herederos de la valentía y el coraje de Gertrudis Bocanegra, Josefa Ortiz de Domínguez y del pensamiento liberal de Melchor Ocampo y del sentir nacionalista del General Lázaro Cárdenas del Río.

Inspirados en el ejemplo e historia de los grandes michoacanos estamos encarando los retos y desafíos que implican lograr el progreso de este maravilloso estado y con ello generar bienestar para sus habitantes.

Éste es el reto, señor Presidente, que enfrentamos todos los días con entusiasmo y con compromiso.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

A nombre del pueblo y del Gobierno de Michoacán quiero expresarle mi más profundo y sincero agradecimiento por todo el apoyo que usted nos ha brindado, así como a nuestras amigas y amigos, así como a las señoras y señores integrantes del Gobierno de la República que usted encabeza por las acciones contundentes que han permitido a nuestro estado retomar el rumbo de gobernabilidad y estabilidad.

De manera enfática, señor Presidente, quiero agradecerle y reconocerle su determinación de poner en marcha las acciones necesarias, hace poco menos de dos años para recuperar el orden y la estabilidad del estado a través del llamado Plan Michoacán.

Sinceramente, señor Presidente, sus amigos los michoacanos le expresamos nuestro más sincero agradecimiento.

Quiero expresarle también mi reconocimiento, porque a lo largo de estos años hemos visto como usted ha tomado decisiones de gran relevancia para la vida nacional, impulsando reformas de gran trascendencia como la Hacendaria y la Financiera, por citar dos ejemplos que hoy le confieren el orden y la sustentabilidad al país y lo ponen en la ruta de la transformación y la modernización que los tiempos requieren.

Reconozco su valentía y determinación para hacerle frente a temas que por décadas no se habían querido abordar y frenaban el desarrollo de nuestro país.

Asumir los retos y los costos que estos grandes cambios generan sólo lo puede hacer quien tiene claridad en sus propósitos, porque más allá de las reacciones que estas adiciones suscitan o generan, está el objetivo supremo de hacer de nuestra Patria una mejor Nación, más fuerte y próspera para beneficio de sus habitantes.

En Michoacán, señor Presidente, respaldamos sus acciones y estamos enfrentando con firmeza los desafíos y las resistencias al cambio.

Hoy, nos sentimos muy honrados con su presencia y de que aquí se lleve a cabo la promulgación de la Ley para la Creación de las Zonas Económicas Especiales.

Éste es el momento para acortar la brecha de desigualdades y generar oportunidades para mejorar las condiciones de vida de la gente.

Las Zonas Económicas Especiales marcarán, sin duda, un antes y un después en la vida económica y social de México, ya que se crean con una visión de futuro, de promover la inversión, la generación de empleos, el desarrollo y la prosperidad como las eficientes herramientas para combatir la pobreza y la desigualdad donde más se necesita.

Por ello, es oportuno recordar las palabras del Secretario General de la ONU, Ban ki-moon, en el marco del Día Mundial de la Justicia Social, ahora que están aumentando la exclusión y la desigualdad debemos redoblar los esfuerzos para que todas las personas, sin discriminación alguna, tengan oportunidad de mejorar sus condiciones de vida y la de los demás.

Esta ley refleja, sin duda, la visión integral del Gobierno de la República que usted encabeza, señor Presidente, de impulsar proyectos de gran calado que permitan aprovechar las ventajas y ubicación geográfica y estratégica de determinadas zonas del país, y transformarlas en regiones prósperas y competitivas en beneficio de la población.

Amigos y estimados Gobernadores:

En Michoacán estamos convencidos de que la única manera de fortalecer a México, de volverlo exitoso y actor del crecimiento mundial, es uniendo las fortalezas y ventajas comparativas de nuestras entidades para convertirlas en ventajas competitivas en toda la Nación.

Nuestras entidades sólo las separan los límites geográficos, pero nos une la historia, nos une el destino y nos une el propósito común de mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos.

El desarrollo regional crea dinámicas que transforman la vida de nuestras familias.

En ese sentido, si acaso alguna vez el Río Balsas nos dividió con nuestros hermanos de Guerrero, este proyecto nos unifica y hermana en propósitos comunes, así como con el resto de las entidades de la República.

Hagamos del desarrollo regional el instrumento que nos permita mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

A nuestros amigos empresarios les reconozco su compromiso de invertir y de emprender en Michoacán y en México, y estoy seguro que con su talento y visión encontrarán en las Zonas Económicas Especiales oportunidades de inversión y de negocios que contribuirán al desarrollo económico y social de las zonas de influencia.

En este acto republicano el Estado mexicano en su conjunto, sus tres poderes, sus tres órdenes de gobierno, la iniciativa privada y la sociedad civil hacemos causa común para impulsar un crecimiento económico sostenible, sustentable y equilibrado en aquellas regiones del país que padecen mayor atraso, que, sin duda, es el caso de esta región Sur del país.

El mayor reto a nivel mundial es abatir la desigualdad y la inequidad, y en ese sentido estamos caminando en México con la creación de las Zonas Económicas Especiales para generar condiciones de inclusión y desarrollo para todas y para todos que mejoren de manera sustancial su calidad de vida.

Sirva esta tribuna para establecer ante ustedes, en nombre de Michoacán y estoy seguro de todas las entidades en donde se crearán las Zonas Económicas Especiales, nuestra firme determinación de trabajar intensamente para conseguir los objetivos de estos proyectos de gran magnitud y trascendencia.

Señoras y señores.

Amigos todos:

México cuenta con todo el potencial para convertirse en una potencia económica de primer orden, por eso juntos, todos trabajando unidos, como un sólo equipo y con un sólo propósito, con la voluntad férrea e inquebrantable, hagamos lo que se requiera para situar a nuestro país en el lugar que debe estar en el concierto internacional.

Acompañemos esta trascendental iniciativa hoy convertida en ley. Escribamos juntos la historia de estabilidad, crecimiento, desarrollo y justicia social que Michoacán y México nos demandan.

Muchas gracias por su atención.

 -MODERADORA: A continuación, hace uso de la palabra el licenciado Gabino Cué Monteagudo, Gobernador del Estado de Oaxaca y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

-GOBERNADOR GABINO CUÉ MONTEAGUDO: Ciudadano licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señores Secretarios de Hacienda, de Educación, Medio Ambiente, Comunicaciones y Transportes, Agricultura, SEDESOL y Jefe de la Oficina.

Muy apreciables amigos Gobernadores: Silvano Aureoles, Gobernador del Estado de Michoacán, a quien agradecemos en todo lo que vale su hospitalidad, en ocasión de este significativo evento para el desarrollo de la República.

Saludo con afecto a mis amigos y colegas Gobernadores de Chiapas, Guerrero, Tabasco, Puebla y Yucatán.

Así como también a los señores Legisladores que hoy nos acompañan, muchos de ellos integrantes de las Comisiones Sur-Sureste del Senado de la República y del Congreso de la Unión.  

Muy estimados servidores públicos y; todos los integrantes del presídium.

Señoras y señores:

Es motivo de gran satisfacción estar en esta emblemática ciudad del Estado de Michoacán, en este Puerto de Lázaro Cárdenas, referente estratégico del sistema portuario nacional, que desde hace 40 años se ha consolidado como un nodo de transporte fundamental para el comercio a escala nacional e internacional.

Nos encontramos aquí para hacer patente el respaldo amplio y convencido de la Conferencia Nacional de Gobernadores a la promulgación de la Ley de Zonas Económicas Especiales y con ello inaugurar una nueva etapa en el proceso de desarrollo nacional que consolide a nuestro México por la ruta de un crecimiento económico equilibrado y sostenido, al tiempo de recoger las brechas de desigualdad que prevalecen entre las regiones de nuestra Patria, especialmente en el Sur-Sureste del país.

Una región con gran riqueza, que concentra un abanico de oportunidades para impulsar el desarrollo nacional, no sólo para promover el comercio a gran escala continental e interoceánica, sino también para capitalizar su enorme potencial de recursos naturales, para la generación de energía limpia, la instalación de agroindustrias y la generación de manufactura, además de poseer grandes atractivos para el desarrollo del sector turístico nacional.

Una estratégica región de México, que, a pesar de su gran potencial y vocación productiva, observa también grandes contrastes que debemos trascender, enfocando la fuerza de las instituciones del Estado mexicano.

Sólo así, con la unidad y el ánimo colectivo del Gobierno de la República y los Estados de la Federación, podremos abatir los déficits en infraestructura social y productiva como carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos para fortalecer el transporte y la movilidad de insumos de productos y personas y con ello ampliar la capacidad de la región para participar en las redes de producción y comercialización a escala regional, nacional y global.

De ahí pues, la relevancia de la Promulgación el día de hoy de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales, un valioso instrumento jurídico que nos permitirá saldar la deuda histórica que el Estado mexicano tiene con las entidades más rezagadas del país, se trata pues de una trascendental iniciativa del Presidente Enrique Peña Nieto, avalada y enriquecida por el Congreso de la Unión que nos permitirá impulsar la realización de proyectos de impacto regional que contribuyan a mejorar la conectividad al interior de las entidades con el resto del país, así como con los principales mercados internacionales.

Al mismo tiempo, las Zonas Económicas Especiales en las entidades de la República del Sureste que se instalarán, ofrecerán un entorno de negocio excepcional para atraer inversiones y generar empleos de calidad, considerando entre otros elementos beneficios de carácter fiscal y laboral, régimen aduanero especial, un nuevo marco regulatorio, ágil y eficiente, infraestructura de primer nivel y programas de apoyo al capital humano, financiero e innovación.

De esta manera se fortalecerá la infraestructura productiva que nos permita atraer nuevas industrias generadoras de empleo y al hacerlo combatir los niveles de pobreza y marginación de nuestras entidades.

Con la Promulgación de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales se garantizará una estrecha coordinación entre los niveles de Gobierno, con el sector privado a quienes hoy reconocemos su presencia en este trascendente evento y gradecemos toda la colaboración que hicieron para hacer posible esta nueva Ley Federal de Zonas Económicas.

Con la participación de la sociedad civil, también sentar las bases de un desarrollo regional equilibrado y perdurable, al tiempo de generar una mayor cohesión social en nuestro tejido en las comunidades de nuestras entidades.

Por todas estas razones, los Gobernadores del país vemos esta iniciativa con optimismo, con esperanza, pero, sobre todo, con el ánimo de colaboración.

En la Conferencia Nacional de Gobernadores tenemos la certeza absoluta que la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales será una herramienta para la unidad, para el crecimiento y el desarrollo social que demanda nuestro país.

A través del trabajo de las distintas comisiones al seno de la CONAGO nos declaramos listos y actuantes para sumar la participación de nuestras entidades para llevar a buen puerto esta relevante iniciativa de nuestro tiempo.

Señor Presidente:

En esta tarea, el respaldo generoso y solidario de su Gobierno es y será determinante para la ejecución de los proyectos estratégicos que contribuyan a seguir impulsando el desarrollo y el bienestar de nuestra gente; un esfuerzo que los gobiernos estatales sabremos corresponder con trabajo y eficiencia para que juntos logremos hacer de cada una de nuestras entidades, enclaves estratégicos para apuntalar el desarrollo de nuestra gran Nación.

Por su atención, muchas gracias.

-MODERADOR: Queda en uso de la palabra el licenciado Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

-LIC. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: Muchas gracias.

Muy buenas tardes.

Señor Presidente de la República, don Enrique Peña Nieto.

Señor Gobernador del Estado de Michoacán, gracias por su hospitalidad; señores Secretarios de Estado que están en el presídium.

Señores Gobernadores, encantados de trabajar todos juntos; señores Legisladores; empresarios.

Dirigentes empresariales:

Agradezco a nombre del sector empresarial la oportunidad de expresar el interés estratégico que tenemos respecto al trascendente proyecto del desarrollo que habilita la Ley de Zonas Económicas Especiales.

Aprovechamos esta ceremonia de promulgación, para confirmar nuestro compromiso de acompañamiento como socios del programa.

Ésta es una historia que tenemos que escribir juntos, sector público y sector privado en mutua responsabilidad, de la mano con la sociedad civil y la gente de cada una de las regiones donde tendrá lugar.

El reto es tan grande como lo que puede significar para el país superarlo con éxito.

Mientras algunas regiones llegan a crecer sostenidamente a ritmos del 10 por ciento anual, otras enfrentan escenarios de declive o de prolongado estancamiento económico.

Para que crezcamos a nivel nacional a tasas superiores promedio del cuatro por ciento necesitamos que todas las regiones puedan sintonizarse e integrarse, no sólo a las dinámicas de las regiones con mayor desarrollo, sino a la economía global.

De lo que se trata es en incidir en contra de la pobreza, la desigualdad y las grandes disparidades del desarrollo regional y sectorial que inhiben el progreso y la integración social.

La Ley Federal de Zonas Económicas Especiales puede y debe ser punta de lanza para atraer flujos crecientes de inversión, con nuevos polos de crecimiento económico que ayuden a transformar la realidad regional y nacional.

Esta apuesta, además, tiene bases firmes. Tenemos presente el potencial económico del Sur del país y de otras zonas con rezagos y entre sus ventajas comparativas: la capacidad de su gente, el bono demográfico; hay que sumar la posición geográfica estratégica del país y en particular la de algunas de estas zonas.

Se ofrecen condiciones logísticas ideales para el comercio global, de la mano de nuestra red de tratados internacionales el empuje de nuestro sector externo y la infraestructura que ya tenemos y la que debemos y podemos construir.

Todo eso da para que podamos pensar con el desarrollo de las zonas con rezago en ser la plataforma industrial y de servicios de mayor dinamismo del continente.

Tenemos a nuestro favor precedentes exitosos, junto con los múltiples casos de Zonas Económicas Especiales en muchos países contamos con el acervo de historias nacionales, como la de la industria maquiladora manufacturera de exportación de más de 50 años.

Hoy, esta industria genera más de dos millones y medio de empleos directos, con ingresos superiores a la media nacional y muchos de ellos ocupados por trabajadores provenientes de las regiones donde se instalarán estas Zonas Económicas Especiales.

La evolución de estas industrias ha sido clave en el desarrollo de los sectores más competitivos y de vanguardia de nuestro país.

Han recorrido el camino desde el uso intensivo de la mano de obra no especializada a la transferencia, implementación e inclusive la producción local de nuevas tecnologías.

Igual que en el Bajío y otras regiones, están conformándose clústers de clase mundial en materia automotriz, aeronáutica; las Zonas Económicas Especiales pueden ser piedras de toque para dinámicas similares en el Sur de nuestro país.

Sin embargo, debemos tener bien claro lo que debe suceder para que estas nuevas historias que apenas comenzamos a escribir lleguen a un buen término.

Desde nuestra perspectiva, debemos trabajar en nueve ejes estratégicos por lo que necesariamente tenemos que avanzar:

Necesitamos generar planes estratégicos integrales por cada zona, con una visión de largo plazo, fundamentada en sus condiciones objetivas actuales y sus vocaciones productivas.

En esta tarea, es indispensable que la comunidad empresarial y la sociedad, región por región, conozcan a fondo el proyecto, lo abracen y lo hagan suyo, lo empujen.

Se trata de que todos nos subamos al mismo barco.

En segundo término. El apuntalamiento de un marco regulatorio eficiente y competitivo. Las reglas de operación, el régimen de comercio exterior y el detalle en ambos casos son las claves.

Es crucial que haya una interacción eficaz entre autoridades Federales, estatales y municipales.

Debemos asegurar el cumplimiento de dos requisitos para que fluya la inversión: certidumbre jurídica y garantías de ejecución de los programas.

De igual forma, es preciso que, con un esquema simplificado, empresas que estén certificadas puedan maximizar su productividad y eficiencia en el buen uso de los incentivos y las facilidades que se otorgarán.  

El tercer eje que proponemos es el eje de la infraestructura, que bien lo decía el Secretario de Hacienda. Hay que asegurar la disponibilidad y la calidad necesaria de servicios básicos: luz, agua, drenaje y gas natural.

También, se requieren de grandes esfuerzos de mejorar y construcción de carreteras, puertos y aeropuertos, así como el desarrollo de parques industriales y tecnológicos y por supuesto, la infraestructura urbana necesaria.

Por otro lado, la seguridad es decisiva. Necesitamos corredores logísticos seguros donde las personas y los productos puedan transitar sin riesgos.

Difícilmente habrá prosperidad si no se garantiza la seguridad física y patrimonial de las personas, inversionistas, trabajadores, funcionarios públicos y familias en lo general.

En especial, hay que erradicar los crímenes de alto impacto para tener ciudades sin extorsión, sin secuestros, sin robos, y, más aún, en un entorno de dinamismo económico como el que esperamos para estas zonas.

Se requiere de un esfuerzo mayúsculo de todos, sociedad y Gobierno, para fortalecer nuestras instituciones locales y su coordinación con las instituciones estatales y las Federales.

Por supuesto, es fundamental dar seguridad jurídica en aspectos como la tenencia de la tierra y lograr un adecuado entendimiento entre los diversos sectores de la sociedad para evitar conflictos.

En un quinto eje. El desarrollo del talento, del capital humano, de éste depende la capacidad de que cada una de las Zonas Especiales evolucione hacia niveles más altos de generación de valor agregado y con ello de prosperidad para las personas.

En este reto se enmarcan las necesidades de desarrollo e implementación de programas de capacitación y certificación, con criterios de focalización, autonomía, educación dual, escuela y trabajo y vinculación con la academia para temas como la innovación y el desarrollo y la transformación de la cultura empresarial e industrial en las regiones.

Es preciso, también, enfatizar el desarrollo de las cadenas de valor, esto implica consolidar un entorno adecuado para la instalación y el desarrollo de servicios especializados de construcción, mantenimiento, materiales indirectos, logística, asesoría técnica y profesional.

Hay que promover el desarrollo de proveedores, pero también de emprendedores a través de centros de incubación de negocios para la cadena de valor.

Un eje también, es la alineación de un paquete competitivo de financiamiento, incentivos y facilidades. No hay que olvidar que existen otras Zonas Económicas Especiales en el mundo con las cuales nos compararán.

Entre los aspectos claves, está el dar certeza de corto, mediano y largo plazo, tener un programa especial para las pequeñas y medianas empresas.

Otro apartado es la exigencia de conjugar una estrategia exitosa, ganadora de promoción para la inversión, supone el desarrollo de equipos especializados, el mapeo de proyectos empresariales ancla, e inversiones de soporte de acuerdo a las vocaciones por cada zona.

Se requiere de una labor profesional, de prospección y gestión de ventas, así como el seguimiento de los proyectos para garantizar su desarrollo y su éxito.

Finalmente, se requiere de una visión incluyente y sustentable de desarrollo social.

No se trata de crear islas de crecimiento económico rodeadas de cinturones urbanos, de condiciones de vida precarias, con problemas de falta de servicios para los ciudadanos. Es integral.

Hay que precaverse de un desarrollo armónico que brinde calidad de vida, desde vivienda digna hasta escuelas públicas de primer nivel, parques, actividades recreativas, aire y agua limpios.

De todo esto depende que el proyecto realmente cumpla su fin y trascendente fin, que es dar cauce a un futuro mejor para las personas.

Señor Presidente de la República:

Lo felicitamos a usted y a su equipo de trabajo por esta iniciativa.

Felicitamos, también, a los señores Legisladores que la enriquecieron y la llevaron a buen término.

Es una iniciativa trascendente para el México del Siglo XXI.

Es una piedra angular de una transformación económica para este México que todos queremos.

Desde una visión que contemple beneficios para todos, pero, también, responsabilidades concretas para todos los ciudadanos, para nosotros los empresarios, en particular, estamos comprometidos en esta visión; y cuenta usted con nosotros para trabajar con nuestro máximo esfuerzo y generar, desde el Sur, el México del Siglo XXI.

Muchas gracias.

-MODERADORA: A continuación, se proyectará el video Promulgación de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales.