Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a todas las autoridades del ámbito de la salud que están entre nosotros.

A los representantes de la Organización Mundial de la Salud en nuestro país.

Saludar al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal y a los señores Gobernadores de distintas entidades federativas que están presentes en este acto. Me da mucho gusto saludarles y agradecer su presencia.

Al señor Rector de la Máxima Casa de Estudios, a quien saludo con respeto.

A distintas autoridades del ámbito Federal, quienes forman parte del Sector Salud de nuestro país.

A Secretarias y Secretarios de Salud de las distintas entidades federativas aquí presentes.

A todos los médicos, doctoras y doctores, enfermeras y enfermeros, a todo el personal de la salud que está entre nosotros en esta conmemoración del Día Mundial de la Salud.

Saludo con respeto y agradecimiento por su presencia a las y los legisladores Federales, senadoras, senadores, diputadas y diputados aquí presentes.

A los exsecretarios de Salud que hoy nos acompañan. Me da gusto saludarles.

Muy buenas tardes.

Y a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Una persona sana siempre estará en mejores condiciones para desplegar todas sus capacidades y construir un mejor futuro para sí misma, para su familia y su comunidad.

Un México saludable es sinónimo de un México fuerte, productivo y exitoso, como lo queremos todos los mexicanos.

Por ello, nuevamente es un gusto estar con ustedes y celebrar una vez más el Día Mundial de la Salud.

Como cada año, esta jornada global nos convoca a reflexionar y a hacer conciencia de que el cuidado y la atención de la salud son, al final de cuentas, una responsabilidad compartida de autoridades y de la sociedad en su conjunto.

En 2015, como aquí lo hemos escuchado en la voz de la representante de la Organización Mundial de la Salud, esta organización mundial ha decidido destacar la importancia de la inocuidad de los alimentos. Esto significa que el agua y la comida que consumimos no presenten un riesgo para nuestra salud.

Se ha reconocido que las bacterias, virus, parásitos y sustancias químicas nocivas en bebidas y alimentos pueden causar más de 200 enfermedades, algunas incluso letales, especialmente para niñas y niños.

Por ejemplo, entre 70 y 80 por ciento de los casos de disentería en el mundo son causados por comida o agua contaminados. Más aún, los alimentos insalubres provocan 2.2 millones de muertes al año a nivel global; y en nuestro país, las infecciones intestinales aún representan la quinta causa de mortalidad en menores de cinco años.

Por todo ello, la inocuidad de los alimentos es un tema de la mayor relevancia para la salud pública y la seguridad alimentaria de cualquier país.

Así lo entendemos en México. Diversas dependencias del Gobierno de la República trabajan de manera coordinada para garantizar que la comida que llega a las mesas de las familias mexicanas sea segura y saludable.

Tal y como lo señala el lema de este año: Alimento seguro del campo a la mesa, estamos haciendo nuestra parte en acciones preventivas para que los productos de origen vegetal o animal, cumplan con elevados estándares de calidad y sanidad.

Con una permanente y estricta vigilancia, desde la producción hasta la comercialización de alimentos y bebidas, hemos avanzado en este importante objetivo.

En los últimos dos años, las diversas enfermedades transmitidas por alimentos han disminuido ocho por ciento en promedio. Destaca el caso de la salmonelosis, con una reducción de 29 por ciento en este periodo.

Estos avances nos acercan a cumplir el objetivo de Desarrollo del Milenio, de reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años.

Nuestra meta es lograr una reducción menor a 14 el número de muertes por cada mil niños nacidos vivos.

En 2013, este índice fue de 15.7, lo que contrasta con las 41 registradas apenas hace dos décadas, en los años 90.

Asimismo, en 2014 se logró que el 83.6 por ciento de los establecimientos dedicados al proceso y venta de alimentos, cumplieran con las normas de buenas prácticas de higiene y sanidad, cifra récord en este tipo de evaluaciones.

Gracias a estos esfuerzos y a otras acciones coordinadas de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, SAGARPA, México se ha convertido en un ejemplo internacional en materia de inocuidad alimentaria.

La estrecha vinculación y colaboración entre la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria es un caso de éxito reconocido a nivel mundial. De hecho, en octubre próximo, nuestro país será sede de la Red Internacional de Autoridades en Materia de Inocuidad de Alimentos.

Estos avances, también son ejemplo del permanente compromiso de las instituciones de salud en favor del bienestar de los mexicanos. A ello, se suman importantes acciones para el goce efectivo del derecho a la protección de la salud.

En este marco y en un sano ejercicio de rendición de cuentas, permítanme compartirles los siguientes datos:

A diciembre de 2014, el Padrón de afiliados al Seguro Popular llegó a 57.3 millones de personas, lo que representó un aumento de 8.3 por ciento respecto al cierre de 2012.

Para ampliar y mejorar la infraestructura en la materia, se han construido, fortalecido y modernizado más de 400 unidades hospitalarias, y más de dos mil unidades de salud en todo el país.

Además, se puso, y ustedes me hicieron favor acompañar, o muchos de ustedes así lo atestiguaron, se puso en servicio el Hospital Nacional Homeopático y la nueva Torre de Hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología, así como las nuevas instalaciones del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos.

De igual forma, se han dado pasos firmes hacia una nueva etapa de medicina preventiva y promoción de la salud entre la sociedad.

Me refiero a la implementación de diversas estrategias, como la de prevención del sobrepeso, la obesidad y la diabetes, así como la prevención del embarazo en adolescentes.

Todos estos programas y acciones que realiza el Estado mexicano tienen un solo objetivo: elevar la calidad de vida de la población, a partir de mejores condiciones de salud.

Señoras y señores:

La prevención de enfermedades, la mejora y ampliación de los servicios de salud, así como la construcción y modernización de la infraestructura médica, han sido objetivos prioritarios para el desarrollo del país.

Sin embargo, estas metas no podrían alcanzarse sin el trabajo, esfuerzo y entrega de cientos de miles de médicos, enfermeras e investigadores, quienes desde muy diversas actividades contribuyen a hacer de México un país más sano y más fuerte.

Reitero aquí mi más amplia felicitación a todos los galardonados y reconocidos el día de hoy, por su trayectoria y por lo que han aportado a la salud de los mexicanos. Particularmente, a la doctora Teresita Corona Vázquez, por recibir la Condecoración Eduardo Liceaga, y a los destacados profesionales de la salud que han sido distinguidos con el Premio al Mérito.

De manera muy especial, quiero reconocer la amplia trayectoria de un médico ejemplar, que ha dedicado su vida al servicio del país y me refiero al doctor Rafael Moreno Valle que hoy, a sus 97 años, aquí hoy nos acompaña.

Quiero decirles que el desempeño y vocación de servicio de todas y de todos ustedes, los ha llevado a convertirse en referentes de excelencia para la salud de nuestro país.

Con estos premios, México agradece, aunque sea de manera modesta, sus invaluables aportaciones. Por ello, siéntanse muy orgullosos de su trabajo en favor de México.

Muchas felicidades a cada una de ustedes y de ustedes, mujeres y hombres, que con su diario quehacer en favor de la salud de los mexicanos, contribuyen a lo que he señalado aquí es el objetivo más importante: tener un México sano, que permita a cada mexicana y mexicano poder realizar cualquier tarea, cualquier aspiración; alcanzar cualquier anhelo o sueño que se tracen, siempre y a partir de contar con plena salud.

Ustedes, contribuyen a este propósito.

Muchísimas gracias.

Quiero concluir mi intervención, agradeciendo nuevamente a las personas que el día de hoy han sido galardonados, y a todos quienes dedican esfuerzos en la tarea de trabajar por la salud de los mexicanos.

El Gobierno de la República tiene varias metas por delante, las que señalamos desde el principio de esta Administración, para las que hemos construido distintos medios, formas a través de reformas, a través de políticas, a través de programas. Todas orientadas a lograr, al final de cuentas, un México de mayor prosperidad y de mayor bienestar.

Quienes están en el ámbito de la salud, aportando lo mejor de sí, su experiencia, su talento y su dedicación diaria, lo hacen y contribuyen a este objetivo.

Por ello, en nombre de la sociedad mexicana, mi mayor reconocimiento y mi perenne gratitud.

Muchísimas gracias.