-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: De la Heroica Escuela Naval Militar, Teniente José Azueta.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Virgilio Uribe.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Del Heroico Colegio Militar, Teniente Juan de la Barrera.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Vicente Suárez.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Agustín Melgar.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Juan Escutia.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Fernando Montes de Oca.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Francisco Márquez.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

(TOQUE DE SILENCIO Y SALVA DE FUSILERÍA)

-MODERADORA: Una condecoración, es una insignia que se concede como símbolo de honor y distinción.

El licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, impondrá la Condecoración al Valor Heroico Primera Clase a la Bandera de Guerra de la Heroica Escuela Naval Militar, por el heroísmo demostrado en la segunda invasión norteamericana.

(IMPOSICIÓN DE CONDECORACIÓN)

-MODERADORA: A continuación, el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, tomará la Protesta al personal de cadetes de Primer Año de la Heroica Escuela Naval Militar.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadetes de primer año dela Heroica Escuela Naval Militar, les pregunto:

Protestan seguir con fidelidad esta Bandera, emblema de nuestra Patria y defenderla hasta alcanzar la victoria o perder la vida.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieran así, que la Nación se los demande.

(DESFILE Y SALUDO DE LOS CADETES DE PRIMER AÑO)

-MODERADOR: A continuación, escuchemos al Cadete de primer año del Cuerpo General, Mario Enrico Pasta Franco quien dirigirá unas palabras en representación de sus compañeros.

-CADETE MARIO ENRICO PASTA FRANCO: Con su permiso mi Almirante Secretario de Marina.

Ciudadano licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas; ciudadano Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México.

Doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz; General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional; distinguidos integrantes del presídium y autoridades de los tres órdenes de Gobierno que se encuentran presentes.

Almirantes, Generales, Jefes, Capitanes, Oficiales, Cadetes, Clases y Marinería; compañeros Cadetes.

Damas y caballeros:

Buenos días.

Es un honor para mí ser el portavoz de la Generación de Cadetes 2014-2019, para agradecer a todos los presentes el que nos acompañen a esta ceremonia en la que juramos lealtad a nuestro Lábaro Patrio.

En nuestras mentes queda el recuerdo de hace algunos meses, cuando éramos tan sólo unos jóvenes con sueños y metas, anhelantes de formar parte de esta gran institución.

Hoy, con la marcialidad que caracteriza al cadete naval en este campo de honor, vemos los primeros frutos de nuestro esfuerzo, disciplina y dedicación, demostrándonos a nosotros mismos, que con entrega y constancia, seremos capaces de convertirnos en dignos oficiales de la Armada de México.

Estamos orgullosos de pertenecer a esta Heroica Escuela Naval Militar. Momentos como éstos serán nuestra mejor guía para continuar por el camino que llevamos hasta ahora, sin importar los sacrificios que implica la carrera de las armas.

También, nos acompañará el noble ejemplo de nuestros héroes navales; el Teniente José Azueta Abad, y el Cadete Virgilio Uribe Robles, quienes el 21 de abril de 1914 marcaron con sus acciones la gloria de nuestra Alma Máter.

Jurar Bandera, significa que hemos asumido los valores de honor, deber, honradez y espíritu de cuerpo, los cuales distinguen a quienes integramos la Armada de México.

Un juramento que al efectuarlo ante la vista de toda la Nación, nos permite manifestar nuestro firme compromiso de velar por la paz, la libertad y la seguridad que tanto anhela nuestra sociedad.

En este acto, también recibiremos el espadín, símbolo de liderazgo que nos otorga a cada uno de nosotros la alta responsabilidad de portarlo con gallardía y honor, adoptando con ello, un compromiso de abnegación, lealtad y patriotismo.

En nombre de mi generación, reitero a todos ustedes que este día quedará grabado por siempre en nuestras mentes.

Agradecemos por ello, y de manera muy especial, a quienes han depositado su confianza en nosotros, a nuestros padres, familiares y amigos, pero, sobre todo, a los pobladores de este bello Puerto de Veracruz, quienes sin conocernos, nos han cobijado en el seno de sus familias, noble gesto que nos ha permitido disminuir el sentimiento de nostalgia que causa la lejanía del hogar.

De la misma forma, agradecemos a los almirantes, capitanes, oficiales y, en general, a todo el personal que ha contribuido en el inicio de nuestra formación en este heroico plantel.

Gracias por enseñarnos a comprender el verdadero significado de la vocación naval, que habrá de guiarnos de hoy en adelante, y hasta el último día de nuestras vidas.

Expresamos también, un fraternal agradecimiento a nuestros hermanos de armas del Heroico Colegio Militar y del Colegio del Aire, por acompañarnos en este día tan significativo para nosotros.

Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México:

Tenga la certeza que jamás defraudaremos la confianza que ha depositado en nosotros, y que aplicaremos cabalmente los conocimientos y doctrinas que aquí nos han impartido nuestros maestros e instructores.

Sabremos honrar el juramento que hemos hecho el día de hoy a nuestra bandera, a nuestros símbolos patrios y a nuestra nación, la cual defenderemos con nuestras vidas si así fuera necesario.

Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto:

Nos sentimos muy honrados con su presencia. Como cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, le refrendamos nuestro compromiso de velar por la Patria y la seguridad de los mexicanos.

Cuenta con mujeres y hombres dispuestos a realizar su mejor esfuerzo, en aras de contribuir a consolidar esta gran Nación; jóvenes mexicanos que, sin importar los escollos que tengamos que superar, actuaremos con firmeza y convicción en el ejercicio de nuestro deber como marinos de la Armada de México.

Le ratificamos que tal como ocurrió en la épica jornada de aquel 21 de abril de 1914, los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, cobijados bajo el legado de honor y lealtad de nuestros héroes navales, sabremos responder al llamado de la Patria.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Los cadetes de primer año que han sobresalido por su aprovechamiento académico y buena conducta durante el presente año lectivo, reciben de manos de licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, acompañado de los integrantes del presídium, el espadín que los distingue como cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar y que simboliza el principio de formación del don de mando, virtud que les caracterizará en su vida futura como oficiales de la Armada de México.

(ENTREGA DE ESPADINES)

-MODERADORA: Escuchemos palabras por el Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

-SECRETARIO VIDAL FRANCISCO SOBERÓN SANZ: Con especial gusto, saludo al licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, así como a su distinguida esposa, la señora Angélica Rivera de Peña, a quienes agradecemos el honor de su presencia en las instalaciones de este emblemático plantel y alma máter de la Armada de México, la Heroica Escuela Naval Militar.

Saludo también al Diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Diputados; así como al Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quienes nuestra institución les agradece por acompañarnos en esta significativa ceremonia.

De igual manera, saludo al doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, entidad con la que esta institución tiene fuertes lazos de unión.

Con aprecio, saludo al licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; al General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional; y a la maestra Arely Gómez González, Procuradora General de la República; quienes nos distinguen con su presencia.

Es un gusto que se encuentre también entre nosotros, el doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México.
Asimismo, expreso mis saludos a las distinguidas autoridades de los tres órdenes de Gobierno; invitados especiales, y a los agregados navales militares y aéreos acreditados en nuestro país que se encuentran presentes.

Manifiesto mi consideración y reconocimiento a las familias de nuestros cadetes, quienes en su gran mayoría han viajado desde diferentes puntos de la República para compartir con sus seres queridos este momento tan emotivo y singular, sobre todo, por la gran importancia que tendrá en sus vidas.

Personal de Almirantes, Generales, Jefes, Capitanes, Oficiales, Cadetes, Clases y Marinería.

Estimados representantes de los medios de comunicación.

Damas y caballeros:

La historia de nuestra Patria, es una historia que se resume en heroísmo, patriotismo y unión de voluntades. Así, lo confirma la trascendencia de los hechos que han marcado el rumbo de esta gran Nación.

Así quedó inscrito el 21 de abril de 1914; una gesta heroica que evoca el noble sacrificio de insignes veracruzanos y la valiente entrega de los jóvenes cadetes de la Escuela Naval Militar.

Hoy, 21 de abril del 2015, las y los mexicanos conmemoramos el 101 Aniversario de esta Gesta Heroica, en la que valientes mexicanos hicieron frente a las tropas que invadieron nuestro territorio nacional; tropas que atentaron contra la soberanía y la independencia de una Nación que vivía momentos de cambio; de una Nación que buscaba una mejor calidad de vida.

Fue en ese escenario en el que se desarrolló el desembarco de aquellas tropas, cuya experiencia en combate y fuerte ofensiva mostraba la clara desventaja que tenían los cadetes de la Escuela Naval Militar. Jóvenes, quienes a pesar de su corta edad, lejos de amedrentarse ante el enemigo, cumplieron con su deber como ciudadanos y, de manera particular, como dignos representantes de la doctrina naval de la Armada de México.

Tal es el caso del Cadete Virgilio Uribe Robles y del Teniente José Azueta Abad, quienes dieron una muestra de la gran nobleza y firmeza con la que estamos forjados las y los marinos que integramos esta institución.

El valor y la lealtad mostrados por los jóvenes cadetes, que a sangre y fuego defendieron este gran país, llenó de gloria al alma máter de la Armada de México, la Escuela Naval Militar, la cual, ante estas gloriosas acciones, fue designada en 1949 como heroica.

Desde su creación, nuestra alma máter estuvo destinada a formar entre sus muros a oficiales con los más elevados conceptos de honor, deber, lealtad, patriotismo y espíritu de cuerpo; valores que inculcamos en nuestros cadetes a través del Sistema Educativo Naval. Además, de impartirles los conocimientos inherentes a su profesión; conocimientos basados en una educación integral, cuyo único objetivo es responder a las exigencias de un mundo cada vez más demandante.

De esta manera, buscamos mantenernos a la vanguardia en materia educativa, y alcanzar la excelencia profesional de nuestros cadetes.

Ante estos desafíos, nuestra institución implementa constantemente medidas tanto en el contenido educativo de sus planes de estudio, como en la infraestructura de sus instalaciones.

Por ello, para la Armada de México representa una gran satisfacción la próxima construcción de un edificio más en este heroico plantel, cuyo concepto moderno y funcional contempla la implementación de equipos y tecnología de última generación, que permitirán lograr un funcionamiento sustentable y automatizado.

Éste será un recinto que, sin duda alguna, responderá a las exigencias de una educación de vanguardia, al albergar en su interior una biblioteca virtual con capacidad de enlace vía internet con los acervos bibliotecarios de las principales universidades del mundo.

Contará, además, con 10 aulas, dos laboratorios de inglés, una sala interactiva, un minisúper y una cafetería de características únicas, que la convertirán en un área de estudio y esparcimiento ideal para los cadetes.

Asimismo, en el marco de esta significativa fecha, entra en funciones en este plantel, el simulador de navegación marítima y área, mismo que permitirá a nuestros cadetes realizar ejercicios de navegación y vuelo, en un ambiente muy cercano a la realidad. Tecnología que, sin lugar a dudas, nos permitirá contar con personal altamente capacitado.

Con estas acciones, enfilamos nuestra proa hacia un mar de éxitos y competitividad, con el único fin de que nuestros futuros comandantes estén más preparados que nunca.

Como parte de este esfuerzo, de contar con personal mejor preparado y dispuesto a darlo todo por México, el día de hoy, han jurado bandera ante nosotros 145 cadetes; de los cuales 16 son mujeres y 129 hombres, cuya lealtad a México, queda manifiesta a través de este acto.

Jóvenes cadetes que han jurado una entrega absoluta a este símbolo patrio, que identifica y une a nuestra Nación.

Jóvenes cadetes que juran proteger y salvaguardar la soberanía nacional de las y los mexicanos.

Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, que ratifican el honor que representa servir a México, aún a costa de sus propias vidas.

Hoy, recordamos con gran honor y orgullo a nuestros próceres navales, cuya memoria será honrada y emulada, si así lo exigieran las circunstancias por las presentes y futuras generaciones de marinos de la Armada de México.

Sin lugar a dudas, los acontecimientos de ayer son las enseñanzas de hoy, mirar el pasado nos permite entender mejor nuestro presente y fincar así, un mejor futuro.

Recordamos nuestro pasado porque es grandioso, porque vincula origen y destino, porque está presente aquí y ahora. En tal sentido, quienes integramos la Armada de México, sabemos que tenemos el compromiso y el honor de emplear el poder naval de la Federación para garantizar la defensa exterior y coadyuvar en la seguridad interior del país.

Misión para la cual hemos establecido líneas de acción, que nos ayuden a contar con una Armada eficiente y eficaz, acorde al desarrollo nacional.

Es así, como hacemos frente a nuestro compromiso de apoyar al fortalecimiento del Estado de Derecho.

Es a través de nuestro diario esfuerzo, que coadyuvamos para brindar seguridad a nuestros conciudadanos.

Estimados familiares y tutores de nuestros cadetes de primer año:

Como Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México, les reitero el honor que significa para nosotros su presencia en este recinto naval, en el que sus jóvenes permanecerán hasta el término de sus estudios profesionales.

Esta institución reconoce en ustedes la gran labor que han realizado, al apoyar a sus seres queridos para alcanzar este primer logro. Apoyo, que significa mucho para ellos y que yo les agradezco profundamente.

A partir de hoy, ustedes y esta institución habremos de trabajar como una gran familia. Juntos, generaremos un vínculo de unión a favor de nuestros futuros oficiales. Con su comprensión y estímulo constante, proveerán a estos jóvenes cadetes de las armas que les fortalecerán su moral y su espíritu.

La Armada de México, por su parte, habrá de proveerlos de las mejores herramientas y conocimientos para conducirlos en la profesión naval. Estoy convencido que unidos, llegaremos a buen puerto.

Cadetes de primer año de la Heroica Escuela Naval Militar que han jurado Bandera:

Hoy, más que nunca, nuestra Nación exige de militares con una excelente preparación profesional, de marinos cuyo honor y lealtad los conduzca a entregarse con convicción a favor de las mejores causas de la Nación.

Son ustedes, mexicanas y mexicanos privilegiados con una oportunidad única que sólo es concedida a quienes deciden entregar su vida al servicio de la Patria.

Por ello, la mejor manera de cumplir con el juramento que han hecho ante nuestro Lábaro Patrio es, y será, servir sin reserva a esta Nación y a nuestros conciudadanos. Que el valeroso patriotismo de nuestros héroes navales, los impulse y guíe durante su estancia en este emblemático plantel. Siempre firmes, entregados y dispuestos a dar lo mejor de sí mismos.

Los exhorto a asumir con entereza los retos que la carrera de las armas les depare. Tengan en mente que el honor de servir a México, se sustenta en el sacrificio, esfuerzo y valor.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas:

Le expreso con respeto que para las y los marinos de la Armada de México, representa un gran honor que la Bandera de Guerra de la Heroica Escuela Naval Militar haya recibido, de sus manos, la Condecoración al Valor Heroico Primera Clase, reconocimiento que nos motiva e inspira a redoblar esfuerzos.

Ante usted, tiene mujeres y hombres comprometidos con la Nación. Marinos que, como hace 101 años, saben que la defensa de la Patria carece de postergas y dudas. Es, por lo contrario, un acto de supremo valor, honor y patriotismo.

Un acto que, de igual forma, se resume en entrega y unión, en voluntad expresa de mexicanas y mexicanos que, aunque visten uniforme militar, nunca abandonan su condición de pueblo. Es, también, una lección de unión, voluntad y entereza.

Ahora, sabemos que cuando una Nación encara un reto, tal como sucedió en aquellos días, la unión es la respuesta. Ahora, sabemos que con el pueblo, todo; sin él, nada. Sabemos lo que juntos, sociedad y Fuerzas Armadas, podemos lograr.

Hoy más que nunca, México sabe que el espíritu y la fortaleza de sus instituciones residen en nuestro pueblo.

Un pueblo, señor Presidente, que hoy más que nunca, tiene claro que jamás lo defraudaremos, porque es por nuestras niñas y niños, por nuestros jóvenes y por todos los mexicanos, por quienes hacemos nuestro mayor esfuerzo.

Tenga por seguro que tal como ocurrió el 21 de abril de 1914, las y los marinos de la Armada, al igual que nuestros hermanos del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos, sabemos cuál es nuestro compromiso; un compromiso de lealtad, entrega y voluntades.

El compromiso es, y siempre será, servir a México.
Enhorabuena para nuestra Nación.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)