-MODERADORA: Interviene enseguida el profesor Enrique Guillermo de la Torre Córdoba, del estado de Jalisco, acreedor a la Condecoración Maestro Altamirano.

-PROFR. ENRIQUE GUILLERMO DE LA TORRE CÓRDOBA: Muy buenos días a todos.

Ciudadano Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Compañero Presidente del Consejo General Sindical del SNTE, profesor Juan Díaz de la Torre; señor Secretario de Educación Pública del Gobierno de la República, licenciado Chuayffet Chemor; amigos homenajeados que reciben la presea y el reconocimiento Ignacio Manuel Altamirano por 40 o más años de servicios ininterrumpidos.

Señoras y señores:

El tiempo no trabaja por sí sólo, y aunque imprime en nuestras vidas las marcas de su transcurso, nosotros en cambio, le imprimimos el peso de las huellas de nuestros pasos.

Llegamos hoy, aquí, guiados por un valor muy humano: la gratitud. Hemos sido convocados por la Secretaría de Educación Pública y estamos siendo atendidos por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, instituciones educativas y culturales por excelencia.

Somos parte representativa de poco más de cuatro mil maestros que en el país, por 40 años o más años, hemos mantenido constante el cumplimiento de una vocación señera.

Agradecemos las deferencias, y yo la distinción de que nuestra voz sea escuchada.

Por este mismo hecho se vuelve humanamente más significativo, porque se nos reconoce y agradece por un esfuerzo común a más de un millón de compañeros, que realizamos día a día la labor de la esperanza, conjugando cotidianamente el más sublime de los verbos: educar.

Así, sacando la cuenta, estoy representando en este momento 160 mil años cumplidos en el ejercicio de una profesión institucionalmente joven, que no llega a los 100 años de continuidad en sus empeños.

Estos maestros, en este tiempo, hemos atendido a por lo menos unos 640 mil niños y jóvenes. Pero entre homenajeados y no, los maestros de México somos millones de años de vidas educativas, tomando consciencia de sí mismas.

Porque somos bastante más, que el cumplimiento de una obligación constitucionalmente asumida por un gobierno comprometido con la paz social, la seguridad ciudadana y el desarrollo de todo un gran pueblo.

Nuestra aparición y acción convencida, constructora del sistema educativo nacional, no es casual.

Venimos del tiempo-experiencia, en que los sectores más conservadores daban a la educación el lugar del privilegio, oponiéndose al carácter público del derecho a la educación para todos.

Aquellos episodios superados, ceden el paso a los neoconservadores que no entienden que la educación es un servicio estratégico y no una mercancía.

Señor Presidente.

Maestro Juan Díaz.

Señor Secretario:

Con ustedes, el pueblo encontrará siempre a su lado, en su afán de seguirse elevando, desde su historia hasta la superación de expectativas limitantes anteriores.

Por eso, nos ocupa una reforma que garantice la máxima calidad educativa.

Señor Presidente:

Históricamente, los reformadores han sido siempre los líderes más criticados e incomprendidos.

Ningún transformador fue en su época totalmente admirado. Para cambiar, se necesita valor, pero para cambiar un pueblo, se necesita más que eso; se requiere estar dispuesto a enfrentar la adversidad, como usted lo ha hecho, y mantenerse firme en sus concepciones.

Quién mejor que los maestros que, al ser reconocidos en este acto, también queremos reconocerle y, así, decirle que el que toma riesgos, es un valiente.

En el quehacer público, a pesar del mayor cuidado, no hay acciones infalibles. Se necesita estar dispuesto a enfrentar los inconvenientes temporales para poder construir al final, el beneficio de todos.

Maestro Juan Díaz de la Torre:

Los líderes como usted, no toman el camino más corto ni el más fácil, sino aquél por el cual habrán de conducir a su gente al mejor destino.

Su liderazgo y visión le han permitido hacer que el SNTE transite hacia un nuevo sindicalismo de servicios por el camino del respeto a las instituciones, sin trastocar el derecho supremo de quienes nos dan origen como maestros: las niñas, los niños y los jóvenes.

Con 40 o más años de servicios a nuestro paso por las aulas, recibimos los primeros libros gratuitos que abrieron amplio camino en el llamado Plan de 11 Años, con cuyos programas no pocos de nosotros iniciamos las labores.

Casi a punto de comenzar nuevas búsquedas con nuevas propuestas de reforma, buscar lo mejor es importante, encontrarlo es inaplazable, meta superable, lo otro sería conformarnos con cambiar por cambiar.

Ningún maestro se hace solo a sí mismo. Somos generaciones que crecimos desde el origen y la formación como engastados a, y en una gran organización y en ella procedimos profesional y socialmente, pero sobre todo, con organización. Porque mente y organización hacen una fuerza mucho más potente que la suma de la acción de individuos aislados, en los cuales está la fortaleza sin dejar de ver que la fuerza nos puede dar victorias.

Pero es la unidad la que nos hace y mantiene invencibles.

En esta organización nuestra, desde las últimas páginas que escribió el Robles Martinismo y en los albores de vanguardia revolucionaria de Jonguitud, seguimos militando en una institución septuagenaria que se mantiene renovada y renovadora, porque mira más allá de la crítica y de los críticos.

Así, los maestros de la SEP y del SNTE que cumplimos 40 o más años de servicio ininterrumpidos, conocimos formas diferentes de pensar al sindicato, la educación, el país, su Gobierno y el mundo mismo; su economía, la democracia y todos los retos que enfrenta la humanidad.

Ante esas manifestaciones cíclicas, nuestra generación aquí representada, cerró filas al comprender en la práctica que defender es un poco más difícil que agredir, pero mucho más constructivo y satisfactorio.

Asimismo, entendemos que no es suficiente cerrar filas, cuando lo urgente es redoblar la marcha.

Y como no queremos conformarnos con lo mucho que nos da la vida, que puede pasar sin un provecho pleno, hoy, nos constituimos en un senado genuino y vigoroso, porque la crítica es hueca si carece de protesta, y el que la manifiesta, si no está en el aval de las aportaciones significativas, como dicen que son las nuestras, no es un ciudadano solidario dispuesto a pugnar en la construcción de una sociedad plural, democrática, justa y sana.

Señor Presidente.

Maestro Díaz:

Llegar aquí, implicó, después de 40 años, no pocas veces dar satisfacción a engorrosos trámites a petición de parte. La solidaridad que brindamos los maestros no es así; la entregamos sin ambages ni cortapisas, la entregamos pensando en los hijos de nuestros hijos, pensando en el presente y el futuro de México.

Hágalo usted parte de su obra de Gobierno, es la solidaridad de los maestros y del SNTE; institución importante en el tejido social que este año cumplirá emblemáticos 72 años.

El día de hoy, 15 de mayo, es nuestro día. Les felicito a todos.

Disfruten como nunca esta celebración, porque, humildad aparte, nos merecemos este homenaje, y nos merecemos el reconocimiento. Pero más aún, lo merece México, a quien jamás dejaremos de servirle.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el profesor Juan Díaz de la Torre, Presidente del Consejo General del SNTE.

-PROFR. JUAN DÍAZ DE LA TORRE: Muy buenos días a todas, a todos.

Los saludo como siempre, con aprecio, con afecto y con reconocimiento.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señor Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor; muy distinguidas y distinguidos compañeros que hoy la República reconoce y rinde homenaje, tanto por su perseverancia en los años de servicio, como por lo que hoy nos impone la sociedad, por su desempeño en la función docente. A todos los saludo con aprecio y con respeto.

Muy distinguidos señores servidores públicos de la Secretaría de Educación Pública presentes; señor Director del Instituto Politécnico Nacional; compañeras y compañeros dirigentes; pero fundamentalmente a todas y todos ustedes.

Cada año, la sociedad y las instituciones de la República se unen en un propósito común: rendir homenaje a las maestras y a los maestros de México´.

Es un reconocimiento a la vocación, a la responsabilidad y a la entrega de quienes han dedicado su vida a cumplir la misión de formar mujeres y hombres libres, críticos y solidarios para que sean capaces de conducir al país el día de mañana hacia horizontes de mayor progreso, de bienestar individual y colectivo.

El SNTE, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, con gran satisfacción felicita a todas y todos ustedes, que con dignidad y educando con el ejemplo, viven a plenitud y vocación el orgullo de ser maestros.

Diariamente más de un millón de docentes hacen posible la más genuina movilización social de nuestro país, cuando más de 23 millones 500 mil niñas y niños asisten a los planteles de educación básica a ejercer su derecho a la educación.

Son ustedes, maestras y maestros, quienes forman y enseñan a los futuros ciudadanos a vivir dignamente, en libertad y con oportunidades para su desarrollo y superación.

Por ello, a nombre de nuestro sindicato quiero manifestar a las maestras y a los maestros de México, nuestra gratitud y nuestro respeto permanentes.

De manera particular, deseo expresar un muy especial reconocimiento a nuestras compañeras y compañeros que al cumplir 40 o más años de servicio, se han hecho merecedores de la Condecoración Maestro Altamirano, y a quienes reciben el reconocimiento por su desempeño en el servicio profesional y que reciben también el reconocimiento Altamirano.

Reciban nuestra cálida felicitación y el agradecimiento por toda una vida dedicada a México a educar generaciones enteras de niños y jóvenes.

Señoras y señores, todos:

La ceremonia del Día del Maestro es, también, un espacio para refrendar el compromiso del Magisterio Nacional con el derecho constitucional de la niñez y la juventud a recibir una educación de calidad.

En el SNTE estamos convencidos de que la vigencia de una escuela pública, laica, gratuita, obligatoria y de calidad, representa un pilar insustituible para impulsar el desarrollo nacional, fortalecer nuestra democracia y consolidar la convivencia social armónica en un marco de legalidad y ejercicio pleno de las libertades.

Por ello, conscientes de nuestra responsabilidad, las maestras y los maestros reiteramos nuestro compromiso sólido y leal con la Reforma Educativa, la más necesaria y la más urgente de todas las reformas y que de manera decidida impulsa el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

Congruentes con el espíritu transformador que caracteriza al magisterio, en el SNTE estamos participando de manera proactiva y con responsabilidad en la implementación de las nuevas disposiciones plasmadas en los Artículos 3 y 73 de nuestra Constitución y de las Leyes Secundarias que han sido promulgadas.

Lo hacemos conscientes de la responsabilidad que tenemos con la sociedad y los padres de familia quienes diariamente nos refrendan su confianza al poner en nuestras manos la educación de sus hijos.

Nuestro respaldo a la Reforma Educativa también representa la mejor forma de refrendar la alianza entre el SNTE y el Estado mexicano; una alianza basada en la cooperación y la corresponsabilidad, que por años ha sido puesta al servicio de las mejores causas de la Nación y que es congruente con los principios fundacionales de nuestra organización y razón de ser de nuestra organización sindical.

Compañeras y compañeros:

Desde el SNTE, queremos contribuir a que la sociedad cuente con mejores maestras y maestros.

El SNTE también está transformándose para representar y servir mejor a las maestras y a los maestros, para seguir contando con el aprecio de los padres de familia, para contribuir a hacer realidad la Reforma Educativa y, de esta forma, seguir siendo protagonistas de la construcción de la Nación que los mexicanos esperamos y merecemos.

Hoy, quizá como nunca antes, las maestras y los maestros de México tenemos plena conciencia del valor y la trascendencia de nuestro aprendizaje continuo y permanente.

En forma constante, a veces acelerada, la sociedad cambia, cambia el conocimiento y cambia la percepción y la psicología de nuestros niños.

Tenemos que estar siempre preparados para ello, para ofrecer respuestas y para aceptarmos a las modalidades emergentes. Los niños y las niñas de México no pueden ni deben esperarnos.

Hacia el cumplimiento de estos propósitos, en nuestro sindicato hemos creado el Sistema Nacional de Desarrollo Profesional, que es una potente plataforma de formación virtual que busca apoyar el proceso de actualización y superación profesional de los aspirantes a ingresar al servicio educativo, obtener su promoción y reconocimiento, y asegurar su permanencia, superando con éxito las evaluaciones establecidas en la Ley del Servicio Profesional Docente, que ya está vigente y que norma hoy la profesión.

Asimismo, firmamos un convenio con la Organización Iberoamericana para la Educación, que nos está permitiendo la formación de tutores virtuales para apoyar el desarrollo de miles que este año van a la primera evaluación del desempeño profesional.

Y con la UNESCO pusimos en marcha recientemente un convenio de colaboración para el fortalecimiento de las capacidades docentes de los maestros indígenas.

En la perspectiva de que el país requiere de la formación de ciudadanos que aprecien y ejerzan el diálogo, la pluralidad, la tolerancia, la diversidad y la inclusión, estamos desarrollando diferentes talleres y diplomados con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que cientos de miles de nuestros compañeros están tomando voluntariamente, en la inteligencia que un conocimiento más profundo sobre estos temas permite una mejor interacción con los alumnos y los padres de familia.

Con el propósito de abrir al Sindicato a nuestros agremiados y a la sociedad, concretamos el proyecto de crear el Observatorio Público de Transparencia e Información del SNTE, a través del cual rendimos cuentas de nuestras acciones y de nuestros procesos.

Con este instrumento innovador, estamos sembrando un precedente en el ámbito sindical.

También, por iniciativa propia, desplegamos un amplio programa editorial para poner al alcance de las maestras y los maestros diferentes títulos en áreas del conocimiento pedagógico, científico, cultural, humanístico y cívico para fortalecer el desempeño profesional del personal docente, directivo y de asesoría técnico-pedagógica.

Todas estas iniciativas, entre otras más, son parte de la determinación de nuestra organización sindical de apoyar la profesionalización del magisterio, para que la reforma cumpla sus objetivos de elevar la calidad de la educación y fortalecer de esa manera a la escuela pública.

Todas estas acciones y otras más, son realizadas con recursos del Sindicato, y son independientes de los programas de formación y desarrollo profesional a cargo de las autoridades educativas y que nosotros, desde el Sindicato, buscamos complementar para representar y promover mejor los derechos de los trabajadores de la educación.

Señor Presidente:

Con base en el compromiso compartido a favor de la educación entre nuestro Sindicato y el Gobierno de la República, con la cooperación y apoyo mutuo que hacen posible el avance de la Reforma Educativa y el respeto a los derechos de los trabajadores de la educación, persistiremos en la construcción del país que usted y nosotros queremos.

Queremos reconocerle y agradecerle pública y puntualmente, el esfuerzo que ha realizado su Gobierno para dar una respuesta favorable a nuestro pliego nacional de demandas y de revisión salarial, y reconocer al mismo tiempo, el ánimo de diálogo, respeto y apertura que privilegió y que privó en las negociaciones.

Puede usted estar seguro de que juntos, magisterio y Gobierno, habremos de darle los siguientes impulsos a la transformación educativa para que muy pronto veamos sus resultados, de que juntos por la educación vamos a construir una nación más justa y equitativa, con bases más sólidas para su desarrollo, y éste será el mejor legado que esta generación de reformadores dejará a las generaciones futuras.

A la sociedad, a los padres de familia y a todos los mexicanos, queremos decirles que cuentan con un Sindicato que vive su propia transformación de compromisos sociales renovados, que seguirá sumando sus esfuerzos, su unidad y su lealtad a las instituciones para superar los grandes desafíos nacionales.

Es necesario tener presente en todo momento, que las maestras y los maestros de México trabajamos en un país hermoso y generoso, poblado en su inmensa mayoría por gente noble y de valores constructivos, no debemos tener espacio ni para el abatimiento, ni para la decepción o el desaliento.

Nuestra visión de futuro, es de optimismo. Tenemos la absoluta confianza de que las transformaciones en que estamos inmersos, harán de México un país exitoso, más democrático y que retomará la senda del crecimiento económico para traducirlo en bienestar social.

A nombre del SNTE, ratifico que nuestro principal anhelo, es que la educación pública vuelva a ocupar el lugar de privilegio que le corresponde, por ser la gran igualadora de oportunidades, el fundamento de una vida de bienestar, de crecimiento y dignidad para los mexicanos y el mejor camino para construir una nueva etapa del desarrollo nacional.

Muchas felicidades a todas y a todos los maestros en su día.

Muchas gracias por su atención.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)