Muy buenas tardes a todas y todos ustedes.

Quiero saludar al Presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, a quien le agradezco la oportunidad de estar aquí, hoy, con ustedes, en esta 25 Convención de Aseguradores de México.

Saludo al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de nuestro país y a los dirigentes de distintas organizaciones empresariales de México que están aquí presentes.

De igual manera, saludo a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Saludo de manera muy particular a quienes han obtenido el día de hoy premios, reconocimientos, por su participación en los concursos a los que ha convocado justamente la Asociación de Aseguradores de México, y permítanme decirles que, además del reconocimiento que les acabamos de entregar, que ha sido público, acá le pedimos al Presidente Mario Vela, que hubiese mayor generosidad y además un seguro, más tiempo para los ganadores de este concurso.

Se ha comprometido, y aquí lo estoy comprometiendo públicamente, para que, además de esta beca de las laptops que habrán de recibir, también les den un seguro para que les garantice o tengan asegurados sus estudios hasta concluir la universidad o estudios últimos de educación superior.

Por eso, felicidades nuevamente a la Asociación.

Y felicidades a los ganadores de este concurso.

Y además, el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial también presionó, y aquí da testimonio de un premio o un reconocimiento económico a los ganadores de este concurso.

Saludo con respeto a los representantes de las distintas aseguradoras que hay en nuestro país.

A los agentes aseguradores que también aquí hoy nos acompañan. Quiero decirles que es un honor y una gran distinción acompañarles en esta Convención.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Como fuente de certidumbre y protección, los seguros y las fianzas son indispensables para el buen funcionamiento y desarrollo de cualquier economía.

En el ámbito mercantil, facilitan las transacciones, al brindar garantías de cumplimiento a las obligaciones contractuales.

Igualmente, las aseguradoras son aliadas de los gobiernos cuando es necesario hacer frente a contingencias mayores, como las provocadas por desastres naturales.

Pero sobre todo, los seguros cumplen una importante función social, salvaguardo el patrimonio de las personas ante eventos inesperados, incluso trágicos.

Al asegurar desde un coche o una casa, hasta la salud o la vida misma de sus integrantes, los seguros protegen y respaldan la economía de las familias en los momentos de mayor adversidad.

Por todas estas razones es, insisto, un gusto acompañarles nuevamente, ahora en esta emblemática 25ª Convención de Aseguradores de México.

Desde hace 75 años, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros trabaja con responsabilidad, eficacia y profesionalismo en favor de los mexicanos.

Aquí están presentes las compañías de Seguros y Reaseguro, responsables del 98 por ciento de las primas emitidas en México, que el año pasado superaron los 363 mil millones de pesos.

Sin embargo, más allá de esta importante dimensión, lo cierto es que en México aún se debe seguir impulsando la cultura de los seguros, la cultura de la previsión.

Se estima que en el país sólo el 15 por ciento de la población económicamente activa ha adquirido un seguro de vida, sólo el 8.5 por ciento cuenta con un seguro médico y menos del 5 por ciento de las viviendas se encuentra asegurada.

De ahí la importancia del nuevo marco normativo que contribuirá a que más mexicanos se aseguren para proteger su vida y patrimonio.

Si bien esta legislación se aprobó en 2013, entró plenamente en vigor hace apenas un mes, tras dos años de un cuidadoso trabajo en la regulación secundaria.

Agradezco al sector asegurador su activa participación en el proceso de consulta, que llevaron a cabo la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas para enriquecer la normatividad reglamentaria

La nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas reafirma la solidez del sector y favorece su crecimiento hacia adelante.

Con esta Legislación, la industria de seguros en México ahora cuenta con un marco normativo moderno, que fortalece la solvencia financiera de sus instituciones, que promueve los principios de Gobierno corporativo y que eleva los requerimientos en materia de transparencia.

Además, es una ley que incentiva la competencia en el sector y favorece el diseño de innovadores productos de aseguramiento, en beneficio de las familias y de las empresas de nuestro país.

Adicionalmente, esta nueva legislación fortalece los esquemas de regulación y supervisión financiera, incorporando nuevos estándares y las mejores prácticas internacionales.

De esta manera, la Nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas se suma al conjunto de transformaciones institucionales que está llevando a cabo nuestro país para poner a la vanguardia sus sectores económicos e iniciar una nueva etapa de crecimiento y desarrollo.

Como ustedes saben, desde el inicio de esta Administración nos comprometimos a impulsar cambios de fondo, cambios transformadores, cambios estructurales.

Las transformaciones abarcan desde la educación hasta las telecomunicaciones; desde la competencia económica, hasta la participación de la mujer en la competencia electoral, o desde el sector financiero hasta el sector energético.

Se trata de reformas transformadoras que habrán de cambiar el rostro de México en los siguientes años.

Con ellas, estamos cimentando un mejor país; un México más justo y exitoso que compita y gane en el mundo.

Estamos sembrando las semillas de la prosperidad y del progreso para que los mexicanos de hoy y los de mañana, disfruten de una mayor calidad de vida.

Y algo muy importante es que estas reformas ya empiecen a traducirse en beneficios concretos y en un mejor desempeño de nuestra economía.

Los indicadores así lo demuestran.

Hoy, por ejemplo, el INEGI dio a conocer el indicador mensual del consumo privado en el mercado interior.

Durante febrero de 2015, el consumo privado creció a una tasa anual de 3.5 por ciento, y vale la pena darle contexto a esta cifra si consideramos que el año pasado el crecimiento en ese mes fue de 1.3 por ciento.

Y esto es alentador porque el consumo es uno de los componentes más importantes del dinamismo económico del país.

Por su parte, el empleo formal también está creciendo.

De acuerdo con los últimos datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante abril de este año se crearon 65 mil 117 empleos formales, con ello el aumento en el empleo durante el primer cuatrimestre de este año fue de 363 mil 728 empleos.

Este aumento supera en más de 50 mil puestos de trabajo a los creados en los primeros cuatro meses del año pasado; es un incremento que representa 16.5 por ciento más que los empleos generados el año pasado.

Finalmente, otro indicador que me parece de la mayor relevancia para su sector es el crecimiento de las primas pagadas en el primer trimestre del año de 7.6 por ciento, respecto al mismo trimestre del año pasado.

Esto significa que las aseguradoras han empezado muy bien el año, con gran dinamismo. Y por ello aquí dejo testimonio de felicitación y reconocimiento por los logros y avances que están teniendo en el mercado de nuestro país.

Todos estos indicadores confirman que, no obstante lo que ustedes saben está ocurriendo en el mundo entero, el complejo escenario internacional, y que a pesar de ello el país avanza en la ruta correcta, y ello nos motiva a continuar los esfuerzos en favor de nuestra transformación.

En ese objetivo, sé que México cuenta con las compañías aseguradoras.

Quiero aprovechar este encuentro para reconocer nuevamente el respaldo que la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros brindó a los afectados por el Huracán Odile.

De manera particular, destaco su disposición de enviar a Baja California Sur a un grupo de ajustadores para atender de manera pronta e inmediata a los afectados en un centro de operaciones de emergencia, incluso para aquellos que se presentaron sin presentar una póliza.

Gracias a su esfuerzo y pronta respuesta, miles de familias y negocios pudieron recuperar la normalidad en su vida diaria y reiniciar su actividad productiva.

En nombre de todos ellos, les expreso nuestro mayor agradecimiento. Una vez más, confirmaron la importancia social de su actividad, respaldando a quienes lo requerían en momentos de dificultad.

Por ello es que éste es un espacio para convocarles a que sigamos colaborando juntos, asegurando entre todos un mejor futuro para todos los mexicanos.

Desde el Gobierno de la República trabajamos todos los días para alcanzar las metas que nos trazamos desde el inicio de esta Administración que, como ya señalé, son metas que parten de haber hecho cambios estructurales que en democracia fue posible alcanzar y que hoy trabajamos para su debida materialización e instrumentación y, sobre todo, para que todo ello depare porque ese es el objetivo último o el objetivo mayor.

Todo lo demás son instrumentos o mecanismos, o puentes para lograr estos objetivos, que es alcanzar condiciones de mayor bienestar para la sociedad mexicana, y al final de cuentas elevar la calidad de vida de todos los mexicanos.

Aquí, las empresas aseguradoras juegan un papel muy importante y relevante.

Por ello, deseo que en esta Convención tengan el mayor de los éxitos, que la participación que en este encuentro tengan de voces conocedoras, analistas, les permita ampliar la visión que ustedes tienen del México de hoy, cómo se inserta en la globalidad y cómo, no obstante ese escenario complejo que todos reconocemos vive el mundo, sobre todo, en el ámbito económico, en la desaceleración que en distintas regiones del mundo están teniendo, México sigue afianzando sus fortalezas macroeconómicas, seguimos actuando con gran responsabilidad para cuidar estos grandes pilares de nuestra economía y, sobre todo, buscando, junto con ustedes y con toda la sociedad en general, condiciones de mayor bienestar para todos los mexicanos.

Éxito en esta Convención y muchas gracias por permitirme participar en la misma.