En estas fechas una de las bebidas que más se consume es la sidra, bebida que sirve para brindar en las cenas y comidas navideñas en compañía de familiares y amigos.

Más allá de su sabor, nos encontramos frente a una bebida digestiva que regula determinadas funciones intestinales, motivo por el cual resulta ideal para después de las comidas y cenas copiosas tan comunes en esta época tan especial del año.

A pesar de tratarse de una bebida alcohólica en realidad es de baja graduación, pues contiene desde un 3% en volumen hasta un máximo del 8% en volumen y desde un punto de vista nutricional, 100 cc. de sidra aportan 4 gramos de alcohol, seis gramos de hidratos de carbono y 52 calorías.

La sidra es rica en vitaminas: C, del grupo B (B1, B2, B3, B6 y B7), E y K; en minerales como el potasio, zinc, magnesio, fósforo y sodio, también es rica en antioxidantes naturales, que ayudan a reducir los efectos negativos de los radicales libres.

Además es una bebida rica en polifenoles como la quercetina, compuesto que ayuda a combatir las alergias de manera natural, es una bebida depurativa y diurética, que favorece la eliminación de ácido úrico, regular los niveles de azúcar en la sangre y es útil para prevenir la formación de cálculos renales.

En México se producen las variedades de manzana: Golden, Red, Gala, Rome, Starking, Red Chief y Top Red, los estados que destacan en rendimiento son Chihuahua y Durango. La producción anual asciende a más de 750 mil toneladas.

Sabías que…

Para elegir una buena sidra debes considerar: un sabor en 80 por ciento a manzana, tiene que ser clara y nítida, con cierta gasificación, y tener entre 5 y 8 grados de alcohol.