-MODERADOR: Tiene la palabra el licenciado Leonardo Katz, Presidente del Consejo Directivo del Centro Deportivo Israelita.

-LIC. LEONARDO KATZ: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; señor Salomón Achar, Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México; Presidentes de las comunidades; dirigentes comunitarios; señores y señoras.

Sean todos bienvenidos al Centro Deportivo Israelita. Es un honor y un orgullo recibir al Presidente Peña Nieto, para compartir el pan y la sal con la comunidad judía de México.

Señor Presidente:

El Centro Deportivo Israelita es, probablemente uno de los centros deportivos más grandes e importantes de la Ciudad de México y un orgullo para nuestra comunidad. Este año cumplimos 65 años de la fundación de esta institución, que es el crisol de nuestra comunidad y un oasis de paz y tranquilidad dentro de nuestra gran ciudad.

En este centro ofrecemos actividades para los miembros de la comunidad judía, desde los bebés hasta los adultos mayores; actividades tanto deportivas como sociales y culturales. Diariamente alrededor de dos mil niños y jóvenes asisten a sus clases de fútbol, de basquetbol, de gimnasia, de natación, de más de 35 deportes, así como de danza y muchas otras disciplinas.

El CDI participa en una gran variedad de ligas deportivas y varios de sus miembros participan año con año con el Distrito Federal o con el Estado de México, en las Olimpiadas Nacionales. Cada cuatro años, en el marco de las Macabeadas, las olimpiadas de las comunidades judías del mundo, representamos a México y recibimos con mucho honor la Bandera de nuestro país de manos del Comité Olímpico Mexicano.

En el marco cultural, tenemos en nuestras instalaciones un magno festival de baile, con más de mil 500 participantes; un festival de teatro, muestras de arte en nuestra galería y una biblioteca con más de 12 mil volúmenes.

Señor Presidente:

Para los miembros de la comunidad judía de México, el Centro Deportivo Israelita, es nuestra casa y nos sentimos muy honrados de recibirlo y departir los alimentos con usted.

Muchas gracias y buen provecho a todos.

-SALOMÓN ACHAR ACHAR: Muy buenas tardes a todos ustedes.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto. Sea muy bienvenido.

Doctor Eruviel Ávila, Gobernador del Estado de México, gracias por acompañarnos.

Señores integrantes del Gabinete.

Respetables funcionarios que nos acompañan.

Excelentísima Embajadora de Israel en México, Rodica Radian Gordon, bienvenida.

Presidentes y dirigentes de las comunidades e instituciones de la comunidad judía de México.

Amigos de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Sean todos ustedes bienvenidos a este evento, en que la comunidad judía de México se congratula en recibir al Presidente Enrique Peña Nieto, así como a destacados funcionarios públicos que nos hacen el honor de acompañarnos esta tarde.

Quisiera aprovechar este momento, para gradecer al Centro Deportivo Israelita por fungir esta tarde como anfitriona de este importante evento. Así como a todo su equipo de voluntarios y profesionales que hacen posible la realización del mismo.

Hace poco más de un siglo, nuestros padres, abuelos y bisabuelos llegaron a México, a esta tierra bendita, huyendo de la persecución y el antisemitismo que padecían en sus países de origen, en búsqueda de nuevas oportunidades y de la libertad para poder practicar sus tradiciones y costumbres y así, poder asegurar un mejor futuro para sus familias.

El antisemitismo cobra hoy una nueva fuerza, especialmente, en el Medio Oriente, Europa y Latinoamérica. Los eventos recientes en Francia, Bélgica, Dinamarca, Argentina, Uruguay y otros países, nos muestran que las lecciones de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto no han sido aprendidas.

La comunidad judía aprecia que afortunadamente en México tanto las autoridades como la sociedad, rechazan tajantemente estas actitudes. Además de que existe la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación en México, así como leyes locales contra la discriminación que incluyen el término antisemitismo como una forma de discriminación.

A principios del siglo pasado, la posibilidad de desarrollo ofrecida por el Gobierno y pueblo de México, permitió a nuestros ancestros poder progresar económica, religiosa, cultural y socialmente, aportando al mismo tiempo lo mejor de nuestros talentos en múltiples áreas para beneficio de nuestro país.

En el Libro Deuteronomio en el Capítulo 15, y en el Versículo 11 leemos: Nunca faltarán pobres en la tierra, por lo cual te ordeno que abras firmemente tu mano a tu hermano y a todo menesteroso que viva en tu tierra.

En la filosofía judía los actos que estamos obligados a hacer y a dejar de hacer tienen un sólo propósito supremo, que es lo que llamamos Tikun Olam, cuya traducción literal es el mejoramiento del mundo.

La responsabilidad social y ayuda desde la óptica del judaísmo no es solamente la actividad de dar. No es casual entonces que la palabra Tzedaká que describe estas acciones provenga de la raíz tzedek, que significa justicia.

Por lo tanto, ayudar para nosotros es una obligación y representa la posibilidad de hacer justicia, y así, poder brindar oportunidades y recursos a quienes carecen de ellos.

Por más de cien años, los integrantes de nuestra comunidad hemos sido actores importantes en la vida política, económica y cultural de nuestro país. Hemos aportado a México desde cualquier trinchera posible, y la responsabilidad social no ha sido la excepción.

Hemos desarrollado innumerables proyectos que han procurado salud, educación, nutrición, vivienda, capacitación y oportunidades para muchas familias de nuestro país.

Hoy, señor Presidente, quiero presentar ante usted, solamente algunos ejemplos de los más de cien proyectos de trabajo social que están en manos de nuestras instituciones y de muchos de sus miembros. Ishie, por favor.

-ISHIE GITLIN DULTZIN: Con su permiso, señor Presidente.

Usted sabe lo mucho que lo apreciamos. Ésta es su casa, la casa de todos.

Fideicomiso Proviváh. Éste es un gran proyecto que ha beneficiado a miles y miles de familias otorgándoles vivienda en toda la República Mexicana.

Proviváh es un fideicomiso creado por empresarios judíos mexicanos con el propósito de apoyar a las familias mexicanas de menores ingresos que viven en hacinamientos o en sitios inseguros, y en los últimos años en zonas indígenas.

El fideicomiso se crea en 1999 para contribuir a solucionar el problema que representa la falta de vivienda entre los sectores más vulnerables de la sociedad. Esto, sin ningún propósito político o de lucro.

Por su muy bajo nivel socioeconómico, estos sectores, que son los más pobres de la sociedad, no tienen acceso a créditos de INFONAVIT o FOVISSSTE y menos de los bancos.

Los gobiernos estatal y municipal aportan los terrenos con los servicios básicos de agua potable, drenaje y energía eléctrica, para la construcción de las viviendas, y el Gobierno Federal, a través de la CONAVI y FONHAPO aportan un subsidio por cada casa, y nuestro fideicomiso, con diferentes alianzas, aporta igualmente un subsidio por cada vivienda, y las familias realizan una aportación para lo que será su patrimonio de por vida.

Construimos viviendas de entre 37 y 44 metros cuadrados, con dos recámaras, un baño completo y un espacio de usos múltiples, con la posibilidad de crecer por autoconstrucción hasta 85 metros cuadrados.

Trabajamos en toda la República con todos los grupos sociales, sin importar su origen partidista y con el único propósito de ayudar a quienes más lo necesitan.

El año pasado construimos cinco mil 461 viviendas, con un total de 24 mil 575 personas beneficiadas, y desde que empezamos el fideicomiso hemos construido 40 mil 044 viviendas, beneficiando a 197 mil 490 personas.

Nuestro objetivo, con el apoyo suyo y el apoyo Federal es hacer seis mil viviendas.

Gracias, señor Presidente.

-SALOMÓN ACHAR ACHAR: Muchas gracias.

Le quiero pedir ahora a Benjamín Laniado, presidente de CADENA, que también nos platique de su proyecto, por favor.

-BENJAMÍN LANIADO: Con su permiso, señor Presidente.

En Grupo CADENA, Comité de Ayuda a Desastres y Emergencias Nacionales, tuvimos el honor de ser galardonados y recibir, en manos de usted, el Premio Nacional de Protección Civil 2014.

Nuestra misión es asistir en prevención, rescate y acopio, que reúne a la comunidad judía de México a través de todas sus instituciones. Entregar mano a mano a las comunidades que han sufrido el impacto de desastres naturales y que se encuentran en el riesgo de todos los desastres naturales, contribuyendo a construir un México más fuerte y más resiliente.

Nuestros ideales son tres: ayudar a los más necesitados; educar a la sociedad a ser corresponsable y más comprometida; y difundir los valores de altruismo desinteresado.

Nuestro compromiso con México se demuestra en momentos de adversidad. Pues más que los amigos, los hermanos son los que se respaldan en momentos difíciles.

En términos bíblicos, señor Presidente, si volviera a ocurrir un diluvio como el que sucedió en la era de Noé, nuestro compromiso es que nadie se quede fuera del arca.

Así es como CADENA y la comunidad judía ponen un grano de arena a esto que llamamos en judaísmo: Tikun Olam, reparar el mundo y hacerlo mejor de cuando llegamos.

Muchas gracias.

-SALOMÓN ACHAR ACHAR: Armando Jinich, si nos haces favor.

-ARMANDO JINICH: Señor Presidente; distinguidas personalidades; líderes comunitarios.

Amigas y amigos:

La idea en la que se fundamenta el Programa PERAJ-Adopta un Amigo, no puede ser más sencilla: los niños que tienen a su alrededor adultos que se preocupan e interesan por ellos, tendrán más probabilidades de ser adultos exitosos.

Esto es especialmente urgente para los menores en situación de vulnerabilidad, que no cuentan con quienes puedan jugar el papel de modelos a seguir que les puedan dedicar tiempo, los escuchen, los guíen y les amplíen sus horizontes. En ocasiones, ese papel lo juega un tercero interesado en ellos, un maestro, un amigo de la familia. Piensen ustedes, en sus propias vidas, seguramente muchos pueden recordar a alguien que jugó ese papel.

El concepto de tutor, es la clave de la intervención de PERAJ. Jóvenes universitarios que realizan su servicio social se convierten en tutores de niños y niñas de quinto y sexto grado de primarias públicas, reuniéndose con ellos cuatro horas por semana en los campus universitarios.

Ahí realizan actividades estructuradas y supervisadas, con miras a acrecentar en los menores su autoestima, sus habilidades de socialización, ampliando sus horizontes culturales, mejorando su desempeño académico y sus habilidades de comunicación, y motivándolos para valorar el estudio.

PERAJ nació hace 40 años en el Instituto Weizmann de Ciencias de Israel y es ahora el programa de tutoría nacional en ese país. Hace 10 años tomamos el modelo, lo trajimos a México, en donde a la fecha han participado 25 mil menores con 25 mil tutores.

El programa está presente hoy en día en 168 campus de 89 instituciones de educación superior de México, con cinco mil 400 niños y niñas, y cinco mil 400 tutores.

PERAJ ha demostrado, mediante estudios de evaluación de impacto, ser una forma eficaz y muy eficiente de combatir en los pequeños, entre otras cosas, un terrible mal silencioso que afecta a la educación en México: la deserción escolar y, por ende, evitar sus secuelas de delincuencia, drogas y violencia.

Nuestro estudio demostró que 50 por ciento de los niños y niñas que terminarían la primaria en alto riesgo de deserción escolar, terminan en bajo riesgo gracias a PERAJ.

Este es el efecto que logran en los niños, universitarios entusiastas llenos de energía, idealismo y compromiso social, con conocimientos en múltiples áreas, creativos, jóvenes a punto de convertirse en los futuros profesionistas de México y que son, no cabe duda, una poderosa fuerza que debe y puede encauzarse para lograr un cambio social positivo.

Ya lo dijo hace muchos miles de años un hombre sabio: Muéstrale a un niño el camino, y cuando crezca no se apartará de él: Rey Salomón.

Esto, de manera muy breve, es lo que PERAJ está haciendo para los niños y los jóvenes de México.

Gracias.

-LIC. SALOMÓN ACHAR ACHAR: Le quiero pedir ahora a Dina Buchbinder que nos haga favor de platicarnos de Deportes para Compartir.

-DINA BUCHBNIDER: Muchas gracias.

Señor Presidente.

Amigas y amigos de la comunidad judía mexicana:

Tuve el gusto de conocerlo hace un año, en el Foro Económico Mundial, en Davos, cuando usted representó a México y yo fui a presentar mi Programa Educativo y Cívico, Deportes para Compartir, cuya misión es formar mejores ciudadanos desde la niñez.

A través de juegos y deportes aterrizamos los ocho objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU y los ligamos con valores cívicos en la práctica.

Niñas y niños se empiezan a autopercibir como agentes de cambio que pueden atender los grandes retos globales desde sus comunidades como agentes de cambio.

Lo mejor es que llegan a sus propias conclusiones y deciden que participar y vivir con juego limpio, equidad de género, trabajo en equipo, respeto, responsabilidad, tolerancia y empatía, es lo que quieren practicar y vivir para la comunidad en México, desde cada rincón.

En ocho años hemos formado a más de 440 mil personas mejores ciudadanos, incluyendo niñas y niños, mamás y papás y maestras y maestros.

En 32 estados de la República, en todo tipo de contextos que puede usted imaginar, desde albergues escolares indígenas en los municipios con menor índice de desarrollo humano, hasta escuelas públicas urbanas y rurales.

Y por cierto, también, damos el primer empleo a jóvenes recién egresados de universidades en todo México, para que den seguimiento con maestros a quienes capacitamos en las escuelas de sus localidades.

El 86 por ciento de estos maestros, afirma que se ha reducido de manera dramática la violencia en sus espacios escolares. Además, generamos una identidad emprendedora, por ejemplo, una niña de 10 años al final del Programa de Deportes para Compartir, nos contó cómo es la primera vez en su vida que se siente útil dentro de su comunidad.

Imagínense si todas las mexicanas y mexicanos tuviésemos experiencia de ser útiles para nuestra comunidad desde pequeños.

He leído que usted descubrió su vocación desde niño y quería servir a México para cambiar las cosas.

Hoy, su Gobierno se ha propuesto cambiar a México. Mi comunidad y yo estamos profundamente orgullosos de ser mexicanos, y a todos aquí nos interesa formar mejores ciudadanos desde la niñez para cambiar a México.

Deportes para Compartir es una solución probada. Si a usted le interesa esto, estaremos encantados de colaborar con usted y su Gobierno, con quien usted disponga para poder extender Deportes para Compartir a todas y a todos los rincones donde están nuestras mexicanas y mexicanos.

Veintiún millones de niñas y niños y sus comunidades en México pueden tener una aspiración tan noble como la que tuvo usted de niño.

Cambiemos a México juntos.

Señor Presidente.

Muchas gracias.

-SALOMÓN ACHAR ACHAR: Muchas gracias a todos ustedes.

México ha sido y seguirá siendo una tierra de oportunidades para todos aquellos quienes estemos dispuestos a esforzarnos y realizar un trabajo honesto.

Entendemos que algunas zonas del país enfrentan problemas, que el combate a la pobreza y la desigualdad es prioritario y que el mundo globalizado en el que vivimos nos presenta importantes retos.

Sin embargo, México está a altura de estos desafíos y con la participación conjunta de nuestras autoridades y de la sociedad civil, podemos superar cualquier obstáculo y hacer de México el gran país que está destinado a ser.

Reconocemos el trabajo realizado por su Gobierno, señor Presidente, en sacar adelante las Reformas Estructurales que tanta falta hacían, y que ahora llega el momento de ponerlas en práctica.

En nuestra experiencia, cuando sociedad y Gobierno van de la mano se alcanzan los objetivos deseados. Es por ello, que hoy puedo afirmar que la comunidad judía de México está comprometida en seguir invirtiendo, creando fuentes de trabajo y aportando lo mejor de todos nuestros talentos para el progreso de nuestro país.

Sólo con el aprecio a la diversidad de ideas y dentro de un Estado de Derecho, lograremos llegar a esta meta. Y nosotros, señor Presidente, nos sumamos diariamente desde cualquier actividad que realizamos, para que estos objetivos se cumplan.

Muchas gracias.