-MODERADOR: En uso de la palabra el Director General del Instituto Nacional de la Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán, doctor David Kershenobich Stalnikowitz.

- DR. DAVID KERSHENOBICH STALNIKOWITZ: Buenos días a todos.

Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Secretaria de Salud, doctora Mercedes Juan López; estimados miembros del presídium; señoras y señores.

Señor Presidente:

A nombre del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, quiero agradecer a usted y a su Gobierno la decisión de presentar la Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes desde nuestro Instituto.

Esto, es una manera de reconocer y estimular al gremio relacionado con la atención de la salud ante esta epidemia.

Por nuestra parte, asumimos el compromiso con entusiasmo y pasión, como ha sido nuestro quehacer desde la fundación del Instituto, por el maestro Salvador Zubirán.

Para mejorar la prevención y el tratamiento del sobrepeso, la obesidad y la diabetes, se requiere del desarrollo paralelo de investigación con impacto poblacional y social en el corto, mediano y largo plazo.

Es por ello que le agradecemos que inaugure el día de hoy, el Centro de Atención Integral para el Paciente con Diabetes.

Este centro se propone abarcar aspectos de prevención, detección temprana, atención médica oportuna, tanto de la enfermedad base como de sus complicaciones y propiciar cambios del estilo de vida.

El modelo, implica entonces un cambio de paradigma. El paciente en una misma visita tendrá una evaluación multidisciplinaria, que favorece la adherencia al tratamiento y la prevención de complicaciones como la retinopatía, afección vascular de los pies, insuficiencia renal e hipertensión arterial.

La atención en todo momento gira alrededor del paciente y de su entorno familiar y social. Pretende incidir en ámbitos nutricionales, de actividad física y psicológica.

Se plantea como un modelo de atención, en la que el médico general sea una pieza angular para mejorar la calidad y seguridad de la atención.

Se han elaborado, para ello, manuales de procedimientos y se considera la vigilancia a distancia.

Se proyecta que este modelo pueda replicarse a lo largo de la República, y que propicie la formación de recursos humanos.

Estamos convencidos de que para doblar la curva de prevalencia de estas enfermedades crónicas, es imprescindible un cambio motivacional en toda la población.

Tenemos como metas, que en los siguientes dos años aumente en forma significativa el número de pacientes con examen oftalmológico, dental, de la microcirculación en pies, apego al tratamiento y niveles de hemoglobina glucosilada, adecuados.

Sin lugar a dudas, señor Presidente, son tiempos de cambios y de retos en los que el Instituto participará activamente.

Bienvenido, señor Presidente, a ésta su casa.

-MODERADORA: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; la Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; el Vicepresidente de la Mesa Directiva en el Senado de la República; la Secretaria de Salud; el Presidente del Consejo de Administración de Telmex; y el Presidente del Grupo Coca-Cola en Latinoamérica, develarán la placa inaugural del Centro de Atención Integral del Paciente con Diabetes.

(DEVELACIÓN DE PLACA)

-SECRETARIA MERCEDES JUAN LÓPEZ: Buenos días tengan todos ustedes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; señor Vicepresidente y señora Vicepresidenta de la Mesa Directiva del Senado y de la Cámara de Diputados.

Gracias por acompañarnos.

Señores Gobernadores de Puebla, Estado de México y Colima; compañeros del Gabinete Legal y Ampliado; señores integrantes del presídium; señores exsecretarios de Salud que nos acompañan, y todos los representantes de la industria de alimentos y bebidas.

Estimados todos compañeros de los Institutos Nacionales de Salud y de la Secretaría de Salud y a los legisladores que nos hacen también el favor de acompañarnos; señoras y señores.

Señor Presidente:

Es para nosotros un privilegio, motivo de orgullo y profunda satisfacción que esté con nosotros en este Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición: Salvador Zubirán, una joya del Sistema de Salud Mexicano, que lleva el nombre precisamente de su fundador, quien desde 1944 lo concibió como una institución médica modelo, donde las actividades de asistencia, enseñanza e investigación, fueron los ejes de su actividad.

Nos convoca ahora un asunto de la mayor importancia y de gran trascendencia para los mexicanos: El lanzamiento de la Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.

El sistema de salud enfrenta importantes retos frente a las transiciones demográfica y epidemiológica de nuestro país.
Los avances en las ciencias médicas, han sido uno de los factores determinantes en la disminución de la mortalidad general y de la tasa de natalidad, misma que condiciona ahora el aumento de la esperanza de vida de la población mexicana que en la actualidad alcanza 73.1 años para el hombre, y 77.8 para las mujeres.

Esa transformación genera envejecimiento de la población a expensas de mayor sobrevida, por lo que en este contexto las enfermedades crónicas no transmisibles, representan quizá, el reto más importante que debemos enfrentar.

La Organización Mundial de la Salud estimó, para finales de la década anterior, que alrededor de 36 millones de muertes, esto es más del 50 por ciento de las registradas en el mundo, tuvieron como causa las enfermedades no transmisibles.

El 80 por ciento del total de las defunciones, es decir, alrededor de 29 millones de fallecimientos por enfermedades crónicas no transmisibles, se produjeron en países de ingresos bajos y medianos.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición que lleva a cabo la Secretaría de Salud, a través del Instituto de Salud Pública, cada seis años, los resultados de 2012 muestran que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en México en adultos fue de 71.3 por ciento en números absolutos, lo que significa 48.6 millones de mexicanos.

La prevalencia de obesidad en este grupo fue de 32.4 y el de sobrepeso de 38.8.

Más preocupante aún, la prevalencia nacional combinada de sobrepeso y obesidad en los escolares en 2012, utilizando los criterios de la Organización Mundial de la Salud, fue de 34.4 por ciento, lo que representa alrededor de cinco millones 664 mil niños con sobrepeso y obesidad.

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, México ocupa el segundo lugar en prevalencia de población adulta con obesidad en los países de la OCDE.

Adicionalmente, una persona con sobrepeso gasta 25 por ciento más en servicios de salud y gana 18 por ciento menos que un individuo sano, además de presentar mayor ausentismo laboral, lo que representa, insisto, un problema grave para la salud pública y para la economía nacional.

Por otra parte, en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, mostró que la prevalencia en México de la Diabetes Mellitus Tipo 2 es de 9.2 por ciento, cifra por demás preocupante, debido a que en la última década se duplicó dicho indicador.

Además, solamente una cuarta parte de los diabéticos están controlados adecuadamente.

Por su parte, la OCDE señala que entre sus países miembros, México ocupa el primer lugar en prevalencia de esta enfermedad, en la población entre 20 y 79 años de edad.

Los factores de riesgo más importantes de estos problemas de salud son: El consumo del tabaco, la dieta inadecuada, la inactividad física y el uso nocivo del alcohol.
La buena noticia es que el denominador común de estos factores de riesgo, sí son modificables.

De ahí nuestra insistencia en la necesidad del cambio conductual, para detener el crecimiento y revertir estos problemas de salud.

Queda en evidencia que la obesidad y la diabetes representan ya el mayor reto sanitario que debemos enfrentar con firmeza. Porque si no lo hacemos, se pone en riesgo el pleno desarrollo de nuestro país.

Es imprescindible subrayar que la obesidad y la diabetes, no sólo son un problema de salud.

No estamos hablando de una situación que incumba de manera exclusiva al aspecto médico y sanitario, sino que es una realidad que está afectando el desempeño escolar y la productividad laboral. Una condición en la que confluyen aspectos de diversa índole, lo que se traduce en implicaciones negativas para la calidad de vida de la población y la competitividad económica de nuestro país.

En 2008, la atención médica sólo algunos ejemplos, de enfermedades crónico no transmisibles relacionadas con la obesidad representó un gasto de 42 mil millones de pesos, lo que corresponde al 1.3 por ciento del PIB y el 13 por ciento del gasto público en salud, que se duplicará para 2017.

Un ejemplo de lo que significa el costo de una de las complicaciones más frecuentes de la Diabetes Mellitus, que es la insuficiencia renal crónica, es que para el tratamiento de diálisis y hemodiálisis, el costo anual para 49 mil 500 personas con esta enfermedad que están afiliadas al Seguro Popular, significaría más de nueve mil millones de pesos de gasto, que es casi el presupuesto anual autorizado para la atención de 60 enfermedades que ya están cubiertas por el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

En virtud de esto, resulta claro que una situación tan compleja sólo puede superarse con la acción colectiva y coordinada de los diferentes actores que integran nuestra sociedad.

Se trata de un problema de causa multifactorial, por lo que la solución también debe ser construida desde las más diversas trincheras.

Los cambios en estilo de vida y en los patrones de consumo de la población mexicana, nos obligan a actuar desde los determinantes sociales de salud.

Si queremos tener éxito en nuestra empresa, debemos ir al origen del problema, trabajando en el cambio cultural, la modificación profunda de entornos a nivel individual, familiar, escolar y comunitario.

Este esfuerzo para arraigarse y tener los aspectos positivos y que todos deseamos, debe ser consistente en su intensidad y duradero en sus alcances y temporalidad.

El Estado mexicano se enfrenta al imperativo ético de evitar un escenario de enfermedad y muerte evitables. Esto cancelaría las posibilidades de desarrollo en nuestro país.

Por todo lo anterior, el señor Presidente de la República presentará el día de hoy, a la sociedad mexicana, esta estrategia nacional, resultado del esfuerzo organizado de los sectores público, social y privado para promover, proteger y restaurar la salud de quienes padecen estas condiciones de enfermedades que hemos comentado. Hay que anticiparnos y prevenirlas.

La composición y representatividad de quienes hoy aquí concurrimos a este acto, habla precisamente de la diversidad de todas las instituciones y actores que hemos unido nuestra voluntad y esfuerzo en torno a su convocatoria, señor Presidente, de alcanzar un México incluyente de oportunidades para todos, donde la protección de la salud sea un pilar de desarrollo nacional.

Ésta es una contribución esencial que estamos empeñados en construir para las futuras generaciones de nuestra Nación.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el representante de Mexicanos en Movimiento, señor Antonio Argüelles Díaz González.

-SR. ANTONIO ARGÜELLES DÍAZ GONZÁLEZ: Muy buenos días a todos ustedes.

Señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto; doctora Mercedes Juan, Secretaria de Salud; distinguidos miembros del presídium:
Transformar al país requiere reformas que mejoren en los ámbitos económico y financiero, en el de telecomunicaciones y el educativo. Reformas que sienten las bases para un México más próspero, incluyente y con menor desigualdad.

La estrategia que hoy se presenta también debe verse como una reforma profunda para la vida de los mexicanos. Es una reforma que, sin ocupar mucho espacio en los medios, tendrá un impacto directo en nuestra calidad de vida.

La estrategia que hoy presentamos es una parte de una reforma tan compleja como las llamadas estructurales, ya que implica modificar actitudes y hábitos que ya se han convertido en formas culturales.

Como parte de la sociedad civil y a nombre del Consejo Directivo de Queremos Mexicanos Activos, A.C., organización que ha decidido impulsar la activación física en nuestro país, quisiera enfatizar los temas que consideramos centrales para el éxito de la estrategia.

Uno. Tradicionalmente se ha considerado que las patologías derivadas del sobrepeso tienen como única causa los hábitos alimenticios o ciertos alimentos.

Además, de una dieta balanceada, es indispensable abatir el sedentarismo que hoy afecta a la población.

Apreciamos, en este sentido, que la Secretaría de Salud incorpore a la activación física, y no sólo al deporte como una parte de la solución al problema.

Dos. No existe una solución única para resolver el problema. Se necesitan acciones que lo ataquen desde diferentes perspectivas. Si analizamos las acciones que hoy tienen éxito, el común denominador es que son de fácil acceso, con cobertura universal y de bajo costo.

En los países que han puesto en marcha estos programas, las acciones son sencillas, sin fórmulas mágicas, y lo más importante, tienen continuidad.

Tres. La activación física es el paso intermedio entre el sedentarismo y la práctica regular de un deporte. Según datos de la encuesta que, conjuntamente con la Universidad del Valle de México, hiciera Queremos Mexicanos Activos, hay cuatro enemigos a vencer: La falta de tiempo, la falta de motivación, la idea de que la activación física es costosa, y la excusa de no saber cómo hacerlo.

Cuatro. En el pasado, desde diferentes ámbitos gubernamentales y privados se han buscado soluciones para incorporar la activación física entre los mexicanos. Desgraciadamente, la cobertura fue limitada y los esfuerzos no tuvieron continuidad, por lo que no se logró hacer de la activación física un valor compartido de los mexicanos.

Esperamos que la nueva estrategia logre la coordinación entre Gobierno, iniciativa privada y sociedad civil.

Cinco. Todos los involucrados en la promoción de la activación física necesitamos ponernos de acuerdo en una sola meta, y sería poco para lograr un proyecto en común.

No es suficiente que los pocos mexicanos que ya participan en carreras o torneos deportivos, lo sigan haciendo.

Es necesario llegar a millones de mexicanos atrapados en el sedentarismo, y que hoy sufren las consecuencias de no estar activos.

Seis. La estrategia contiene los elementos necesarios para derrotar a los enemigos de la activación física, y se resume en una acción muy sencilla: Queremos que cada uno de los mexicanos se active por lo menos 60 minutos diarios.

Queremos mexicanos activos.

Siete. La familia es el núcleo básico desde donde se forman los hábitos y costumbres de los ciudadanos. Buscamos que las familias mexicanas se comprometan a que todos sus integrantes se activen físicamente durante un mínimo de 60 minutos diarios. Caminando a la escuela, paseando a pie los fines de semana, dejando los vehículos estacionados lo más lejos posible, y subiendo, siempre, las escaleras.

Ocho. Escuelas y universidades pueden realizar enormes contribuciones para modificar las actitudes y hábitos culturales de las nuevas generaciones.

No se trata de sobrecargar los programas docentes o de restar tiempo al aprendizaje.

Nuestra propuesta es muy sencilla: La activación física debe tener un valor dentro del currículo, pero su práctica debe realizarse dentro, pero sobre todo fuera de las escuelas.

Buscamos un acuerdo entre padres y maestros, para que los niños y jóvenes sepan de la importancia de activarse físicamente.

La tarea de todos los niños y jóvenes mexicanos debe ser activarse 60 minutos diarios.

Nueve. En el sector productivo hay mucho qué hacer. Son muy pocas las empresas, algunas de ellas aquí presentes, que fomentan y promueven la activación física entre todos sus colaboradores.

Cada una de las empresas, grandes, medianas o pequeñas, deben fomentar la activación física entre sus empleados, brindando la información y las facilidades necesarias. Queremos que todas las empresas se comprometan a que sus empleados se activen 60 minutos diarios.

Diez. Para que demos mexicanos activos, la ciudad es nuestro gimnasio. Las autoridades responsables deben buscar en su infraestructura, facilite y estimule la activación física, con banquetas en buen estado, al igual que las áreas deportivas, los parques y jardines, y apoyar con programas y monitores que orienten a la sociedad, tal como ha empezado a ocurrir en algunas ciudades de nuestro país, incluida la capital de la República.

Adicionalmente, necesitamos generar un índice de ciudades activas, que integren catálogos sobre los programas y la infraestructura mínima requerida para la activación física en cada ciudad.

Se sugiere otorgar un reconocimiento de ciudad activa, similar al del Pueblo Mágico, para todos aquellos centros urbanos que adapten su infraestructura y establezcan programas de activación física.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

Hoy, tenemos la oportunidad de iniciar una transformación profunda, al incorporar la activación física a los hábitos de los mexicanos, para prevenir enfermedades crónicas que deterioren su calidad de vida, para que se sientan bien con su cuerpo y para que se revelen contra los enemigos de la activación.

Queremos mexicanos activos, sin excusas ni pretextos, que le dediquen 60 minutos diarios a su cuerpo.

Queremos mexicanos activos que inicien una revolución saludable.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escuchemos al Presidente de Grupo Coca-Cola Company en Latinoamérica, señor Brian Smith.

-SR. BRIAN SMITH: Buenos días.

Señor Presidente, ciudadano Enrique Peña Nieto; señora Secretaria de Salud, doctora Mercedes Juan; respetables autoridades; queridos amigos:

Quisiera antes que nada, agradecer la oportunidad de participar en este evento, como representante del Sistema Coca-Cola en particular, y de la industria de bebidas y alimentos de México.

Todos entendemos la gravedad del fenómeno de la obesidad en México y las consecuencias que tiene para la salud de los mexicanos.

De ahí, la urgencia en revertir la tendencia actual, especialmente entre las nuevas generaciones.

También, entendemos que la obesidad tiene un origen multifactorial y es motivada, entre otras cosas, por el sedentarismo, los malos hábitos alimenticios, factores genéticos y otros de tipo metabólico, emocional y social.

Asimismo, estoy agradecido por participar en este evento, porque la lucha contra la obesidad es parte de uno de los pilares de nuestra plataforma de sustentabilidad en Coca-Cola, el que llamamos bienestar integral.

En el bienestar integral reside la salud de las comunidades en las cuales trabajamos, y a las cuales vendemos nuestros productos.

Nuestros negocios simplemente no serán sustentables, si estas comunidades no son saludables.

Éste es el origen, también, de nuestros programas de apoyo a la salud, programas de educación a la nutrición, promoción de la actividad física y el deporte, como el programa lanzado recientemente por la Comisión Nacional del Deporte para luchar contra la obesidad infantil: Ponte al 100.

Innovación y desarrollo de bebidas sin o bajas en calorías; transparencia en información nutricional en nuestros empaques con el contenido calórico bien visible. Nuestra política de marketing responsable, y lineamientos de venta en escuelas, por la que no dirigimos nuestro marketing a menores de 12 años. Y, apoyo a la investigación científica.

Éstas y otras muchas iniciativas han sido y continuarán siendo una gran parte de nuestros esfuerzos y de nuestras inversiones en la comunidad. Ya somos una parte importante de la solución a la obesidad, pero queremos reforzar este aporte.

Para ello, nos uniremos a los esfuerzos del Gobierno para encontrar y participar en nuevas soluciones, y ayudar a expandirlas. Y digo esto en nombre del Sistema Coca-Cola y de la Industria de Bebidas y Alimentos de México.

Finalmente, quiero aprovechar para aplaudir el liderazgo y el protagonismo de la Secretaria de Salud, Mercedes Juan, y del Presidente Peña Nieto, al hacer del combate a la obesidad un pilar fundamental de la estrategia de salud en este sexenio.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Enseguida, interviene el Presidente de la Academia Nacional de Medicina, doctor Enrique Ruelas Barajas.

-DR. ENRIQUE RUELAS BARAJAS: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señora Secretaria de Salud, doctora Mercedes Juan; distinguidos miembros del presídium.

Señores exsecretarios de Salud; señores Secretarios de Salud del país; distinguidos invitados; colegas; profesionales de la salud; señoras y señores:

Las sociedades, como los individuos, enfrentan a lo largo de su historia la imperiosa necesidad de tomar decisiones y emprender acciones impostergables en momentos que se presentan cruciales.

Éste es uno de esos momentos para nuestra sociedad.

Nunca antes, nunca antes civilización alguna había sufrido una epidemia de una condición que no fuese una enfermedad infecto-contagiosa.

Hoy, esta circunstancia es no solamente inédita, sino amenazante para el devenir de la Nación, porque ante las victorias acumuladas a favor de la salud de los mexicanos, por ejemplo, la impresionante prolongación de la esperanza de vida al nacer, lograda en el curso de un siglo, estamos en riesgo de sufrir una derrota que causada por obesidad, la diabetes y sus consecuencias, nos haría retroceder, no sólo la esperanza de vida, sino la calidad de esa vida.

Estas epidemias de obesidad y diabetes, deben ser contundentemente encaradas. Es indispensable actuar con rapidez, dirección y firmeza.

Por ello, necesitamos una estrategia que defina rumbos. Impulsarla o no, significa decidir todos como sociedad entre el movimiento hacia el futuro, hacia un futuro promisorio, o el errático movimiento hacia ninguna parte.

La Nación demanda acción, así entendemos ésta y otras iniciativas motivadas por el Presidente de la República. Por supuesto, las resistencias emergen.

Hemos escuchado el argumento, por ejemplo: de que como una de las medidas propuestas es insuficiente para resolver el problema, debe entonces ser excluida del repertorio de acciones posibles. Pero en el marco de una estrategia, si bien una sola medida no es suficiente para resolver ese problema complejo, sin esa medida y la suma de varias otras, la estrategia completa no es suficiente.

Aceptar este razonamiento implica aceptar también que existe una ética de y frente a las políticas públicas. En este caso, el interés por la salud de una sociedad, no debe estar supeditado a ninguno otro.

Acudo al conocido refrán: A grandes males, grandes remedios.

Desde 1912, por acuerdo del Presidente Madero, la Academia Nacional de Medicina ha sido cuerpo consultivo del Gobierno Federal. En esta capacidad, la Academia ha creado el programa de análisis y propuestas sobre grandes problemas nacionales de salud, para cumplir esta misión, en este momento histórico de grandes transiciones, que ahora incluye varios documentos de postura, elaborados y en proceso.

Hacia el final del año pasado, la Academia presentó un documento de postura sobre la atención de la obesidad. Documento, que como todos los demás, combina la evidencia científica con las recomendaciones para las políticas públicas.

Es muy satisfactorio para nuestra corporación, que se hayan tomado en cuenta un buen número de nuestras recomendaciones, pero es más satisfactorio verlas incorporadas, enriquecidas y articuladas en el marco de la estrategia que hoy se presenta bajo el liderazgo de la Secretaría de Salud.

Reconocemos desde la Academia, que los médicos somos un componente importante para la consecución de los objetivos y la realización de las acciones de esta estrategia en la medida en la que se exige nuestro desempeño con la mayor calidad.

Reconocemos también que estos problemas de salud son retos que requieren de los conocimientos, la experiencia y la voluntad de muchas otras profesiones tan importantes como la nuestra y de muchos otros actores, todos ellos indispensables, y reconocemos también la trascendencia de la participación de la sociedad misma.

El reto impuesto por la obesidad, la diabetes y sus consecuencias es para todos, la responsabilidad es entonces, de todos.

Apoyaremos esta estrategia de la Secretaría de Salud, pues es tiempo de actuar todos con rapidez e inteligencia.

Ante estos desafíos, como frente a otras disyuntivas históricas que enfrenta México, no debemos encarcelar al futuro detrás de las rejas ni del pasado, de la pasividad.

No debemos, por ningún motivo, convertir ese futuro en el basurero de un presente irresponsable.

No debemos aceptar el trueque de nuestras victorias por una lamentable derrota.

Debemos seguir acumulando victorias a favor de la salud de los mexicanos.

Señor Presidente, señora Secretaria:

Cuenten ustedes con la Academia Nacional de Medicina para enfrentar el desafío de esta encrucijada entre obesidad, diabetes y salud; entre retroceso y nuestro mejor futuro.

Muchas gracias por su atención.