Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar al señor Presidente del Congreso de la Unión.

Al señor Vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

Al señor representante del Poder Judicial de la Federación.

A los señores integrantes del Gobierno de la República, del Gabinete del Gobierno de la República, particularmente que participan en áreas de seguridad pública.

A los señores Gobernadores de las distintas entidades del país.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los integrantes de éste o quienes hoy se integran a este Consejo Nacional de Seguridad Pública como representantes de la sociedad civil organizada, a quienes les extiendo la más cordial bienvenida a este Consejo y además de escuchar con gran atención los planteamientos que fueron formulados a través de Alejandro Martí y de María Elena Morera.

Muchas gracias por esta participación y sobre todo por el compromiso que ustedes asumen en nombre de la sociedad para enriquecer los trabajos de este Consejo, de las políticas públicas que de él deriven y todas ellas encaminadas a lograr un mismo propósito: que México sea un país de paz, un país más seguro y donde el esfuerzo compartido, el trabajo conjunto que estemos realizando entre autoridades de distintos órdenes de Gobierno y la sociedad civil, realmente dé los frutos esperados y logremos realmente el México de paz que todos queremos.

Quiero también saludar a Legisladores que están aquí presentes, a otros miembros de la sociedad civil organizada y que participan en esta Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, a servidores públicos de los distintos órdenes de Gobierno y a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Como lo establece nuestra Constitución, la seguridad pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal y los estados, así como de los municipios en sus respectivas competencias.

Para darle eficacia a este principio de corresponsabilidad, es indispensable tener espacios institucionales para fomentar, como aquí lo hacemos, el diálogo y asumir acuerdos entre los distintos órdenes de Gobierno.

Por ello, me da mucho gusto y me congratulo de participar, una vez más, en esta 34 Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Este foro es el mejor ejemplo de la coordinación institucional que debe prevalecer en todo el país, para brindar mejores resultados a la población. Para alcanzar mayores niveles de paz y tranquilidad, cada una de las partes integrantes del Estado mexicano tiene una labor fundamental que desempeñar.

Las instituciones están para servir a los ciudadanos, especialmente en la responsabilidad de brindarles mayor seguridad.

Pero ello no impide y, además, no riñe con la participación que organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía en general deban de tener para aportar ideas, propuestas, análisis e incluso información para prevenir y combatir el delito.

Y en este sentido, el Gobierno de la República está decidido a abrir y consolidar los espacios de participación ciudadana en esta y en otros rubros. Por ello, celebro la incorporación formal de los cinco invitados permanentes, representantes de la sociedad civil, que colaborarán al interior de este Consejo.

Sean ustedes bienvenidos.

Les doy la más cordial bienvenida y agradezco su disposición para seguir apoyando al país en la construcción de un México en paz. Estoy seguro que sus reflexiones y aportaciones serán de gran utilidad en la definición, evaluación y retroalimentación de políticas públicas a favor de la seguridad de los mexicanos.

Desde hace años, una de las demandas más sentidas de la población es, precisamente, reducir los índices de violencia y delincuencia en el país. Y congruente con ello, la primera gran meta nacional que se ha planteado el Gobierno de la República es devolver la paz y la tranquilidad a las familias mexicanas.

Desde el inicio de la Administración, nos hemos enfocado a combatir el fenómeno delictivo con una visión integral, que sitúa a la persona en el respeto a sus derechos, en el centro de los esfuerzos públicos.

Como ustedes recordarán, en la primera sesión que llevamos a cabo en el mes de diciembre, presenté a ustedes la nueva política pública de seguridad y de justicia. Como lo ha referido ya en su intervención el Secretario de Gobernación, esta política pública consta de 10 estrategias que quiero compartir nuevamente con ustedes. Y que, además, es propósito que como acuerdo o resultado de esta sesión, tengamos una mayor divulgación y difusión a estos 10 temas que claramente definen lo que este Consejo ha tomado por acuerdo, y en lo que venimos trabajando de manera coordinada los distintos órdenes de Gobierno.

La primera es la de la prevención del delito y reconstrucción del tejido social. El objetivo es atender las causas económicas, sociales y culturales que propician la actividad delictiva.

Segunda. Justicia Penal Eficaz. En este sentido, es indispensable acelerar la transición hacia el nuevo modelo de justicia penal acusatorio y adversarial, que mandata nuestra Constitución.

Sobre los avances a este tema, el señor Procurador General de la República ha hecho ya comentarios en esta reunión de trabajo.

La tercera estrategia es la profesionalización y fortalecimiento de los cuerpos de policía.

Aquí recojo los comentarios que ha aportado María Elena Morera sobre ese tema, en los que estamos trabajando, y en los que tenemos que avanzar de manera gradual, pero a pasos muy firmes para la concreción de una policía mucho más preparada, mejor capacitada, con mejores remuneraciones, y que realmente nos permitan encontrar en todo el país, los perfiles de idoneidad en las policías que sirvan a los mexicanos.

También me es importante referir en este apartado lo que tiene que ver con la Gendarmería Nacional. Reiterar ante ustedes, como lo ha expuesto el señor Comisionado Nacional de Seguridad Pública, este objetivo, esta definición y este propósito que hemos comprometido de crear una Gendarmería Nacional va hacia adelante.

Y habrá de consolidarse como una nueva división de la propia Policía Federal, como aquí ha quedado expuesto, a partir de elementos civiles, con formación militar y policial; además, con capacidades para la investigación, que será una de las tareas relevantes que en el marco del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio y Adversarial que tenemos, exigirá que nuestras policías, debidamente preparadas, capacitadas, puedan aportar elementos a las investigaciones que se llevan a cabo, para darle debido sustento al trabajo que la Procuraduría General de la República, y las procuradurías estatales estarán llevando ante los tribunales de justicia penal.

Cuarta estrategia. Transformación del Sistema Penitenciario. Los centros de readaptación deben lograr que los internos, al concluir su sentencia, puedan reinsertarse con éxito en la sociedad y no volver a delinquir.

Y esto demanda que tengamos políticas en las acciones que llevamos de administración y control de los centros penitenciarios para que realmente cumplan con este objetivo, el de rehabilitar para lograr la debida reinserción de aquellos que delinquieron y que tienen el derecho a reinsertarse con éxito a la sociedad.

Quinta. Promoción y articulación de la participación ciudadana. En este nuevo paradigma de seguridad y justicia la sociedad tiene mucho qué aportar desde la denuncia del delito, la organización de comités vecinales e incluso en labores de servicio social y reconstrucción del tejido comunitario.

Aquí, como lo he señalado de manera reiterada, es fundamental la participación de la sociedad, el Gobierno de la República tiene la firme convicción de que es con la sociedad y no al margen, ni enfrente de la sociedad, sino junto con la sociedad como habremos de lograr mayor eficacia a los alcances que tengan las políticas públicas que entre todos los órdenes de Gobierno estemos definiendo, junto con la participación de la sociedad civil.

Sexta estrategia. Cooperación internacional. El diálogo e intercambio ordenado y permanente con otras naciones es esencial para hacer frente a las organizaciones criminales transnacionales.

Y, como por igual, hoy nos permite cumplir con este objetivo de manera extrapolada, como lo ha compartido el Gobernador del Estado de Tabasco, en los órdenes regionales, compartir la experiencia, si bien he referido en este tema la colaboración que debemos tener de otras instituciones en el orden internacional, por igual ocupa también la experiencia.

Aquí, quiero destacarla simplemente por sentido de extrapolación a este objetivo, la que ocurre en la participación de los gobernadores en esta estructura regionalizada que hoy se tiene en el país, precisamente para combatir a bandas criminales que no sólo operan en algunas entidades, en algunos municipios, sino que su actuación llega a traspasar las fronteras de algunas entidades.

Séptima. Información que sirva al ciudadano. Estamos decididos a transparentar y sistematizar las estadísticas en materia de seguridad y justicia, a fin de que los ciudadanos conozcan la evolución que tengan estas variables.

Sobre ese tema me parece que el señor Subsecretario, Vocero de Seguridad Pública, ha expuesto con toda amplitud el contenido de la información que estaremos, de manera periódica, presentando a la opinión pública y a quienes participan en este Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Octava. Coordinación entre autoridades. La seguridad es un tema que requiere la suma y complementariedad de esfuerzos de las distintas dependencias federales, estatales y municipales. Para servir a la sociedad, las corporaciones, lejos de competir entre sí, deben coordinarse y trabajar en un frente común.

Creo que uno de los pasos más significativos que se han dado en materia de seguridad y en la estrategia que estamos implementando, es el asegurar una efectiva y real coordinación entre los distintos órdenes de Gobierno y que esto, sin duda, pueda alentar un trabajo mucho más eficaz, comprometido, coordinado y que, sin duda, habrá de aportar mejores resultados.

Novena: Regionalización. Cada una de las cinco zonas operativas en que se ha dividido al país responde a la necesidad de enfocar los esfuerzos institucionales de acuerdo a las particularidades de cada región, en aras de lograr una respuesta oportuna y eficaz.

Y décima estrategia. Fortalecimiento de la inteligencia. La fuerza del Estado no debe medirse solamente por su poder de fuego, sino por su capacidad para aplicar la ley con la menor violencia posible. Para ello, es indispensable contar con inteligencia eficaz.

Gracias a las labores del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, el CISEN, hoy el país cuenta con una fusión de inteligencia, y se comparte la información de manera ordenada entre las dependencias para mejorar sus resultados.

En este sentido, reconozco la eficaz labor que han realizado la propia Secretaría de Gobernación, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Procuraduría General de la República, para lograr esta fusión de la información a partir de los centros que cada una de estas áreas tiene de inteligencia y que, sin duda, en esta efectiva coordinación, no sólo la que tenemos para con los otros órdenes de Gobierno, sino la que se da al interior del propio Gobierno de la República, y que nos ha permitido tener esta fusión en materia de inteligencia.

A través de sus instituciones, corporaciones y agrupaciones, a la fecha, esto ya como resultado que se ha tenido de la instrumentación de esta política que empezamos a seguir y a aplicar desde el mes de diciembre del año pasado, hoy se ha logrado ya la captura o detención de 62 de los 122 presuntos delincuentes más buscados, para que ya no sean éstos una amenaza para la sociedad.

En la mayoría de los casos, ello se ha logrado sin disparar un solo tiro, precisamente porque hoy se tiene un mayor uso e intercambio de inteligencia entre las distintas corporaciones. Incluyo la que se da no sólo entre las áreas del Gobierno de la República, sino la que tiene este centro de fusión del Gobierno de la República con las autoridades estatales.

Estos son los 10 principales elementos de la política pública en materia de seguridad y justicia. Pero, más importante, que su contenido sin duda, y esa será la forma en la que la sociedad esté evaluando nuestro desempeño, son los resultados.

Gracias a la coordinación efectiva y la inteligencia eficaz que distingue a esta política pública, en el periodo que va de diciembre de 2012 a julio de 2013, se redujo en 20 por ciento el número de homicidios vinculados con delitos federales, respecto al mismo lapso del año anterior.

Este avance, además, ha sido aún más notorio en las regiones y ciudades más violentas, donde se ha concentrado la acción del Estado mexicano.

Esta reducción en el número de homicidios, se ha logrado aplicando la ley y priorizando la detención de los integrantes de los grupos criminales más violentos del país.

A pesar de lo significativo y alentador de estas cifras, es importante reconocer que son apenas primeros resultados. Y en cualquier caso, el Gobierno de la República no caerá ni en triunfalismos y menos en autoelogios.

Como Presidente de la República quiero asegurarles, aún cuando estas tendencias continúen y son alentadoras, el Estado mexicano mantendrá los esfuerzos institucionales en la atención del delito y la violencia.

En este sentido, reconozco la voluntad y disposición de los señores Gobernadores, del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, para alcanzar los acuerdos que el día de hoy se han logrado en materia de seguridad y de justicia.

Y de igual forma, celebro que este decálogo en materia de seguridad y justicia se esté presentando, pueda ser ampliamente difundido y, sobre todo, ampliamente socializado para que la sociedad conozca realmente en dónde está la concentración del esfuerzo hoy del Estado mexicano, para lograr el México de paz que todos queremos.

Se trata de un esfuerzo informativo para que todos los ciudadanos conozcan las estrategias y acciones que llevan a cabo sus autoridades, para devolver la tranquilidad.

Señoras y señores:

La seguridad de los mexicanos ocupa un lugar prioritario en la agenda nacional.

En estos casi nueve meses de esta Administración nos hemos enfocado en realizar los cambios y ajustes necesarios a nivel institucional, para brindar mayores resultados a la población.

Agradezco las propuestas y comentarios de los representantes de la sociedad civil y de los señores Gobernadores que han vertido en esta sesión.

Estoy seguro de que nos permitirán seguir avanzando en esta materia que, insisto, es prioritaria para el Gobierno de la República.

Lo importante es concretar en los hechos los compromisos que aquí se han asumido, llevarlos a la práctica en cada una de las 32 entidades federativas.

Será de gran utilidad que el ejercicio que nos convocó este día, entre la Federación y los estados, sea la pauta a seguir para replicarlo entre los estados y los municipios.

Una mayor coordinación institucional nos permitirá, sin duda, avanzar hacia el México en paz que demandan y merecen todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.

Si me lo permiten, voy a proceder a la declaratoria de clausura, no sin antes, también, saludar y agradecer la presencia del señor Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que invariablemente no sólo participa, sino también es parte de este Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Muchas gracias por su presencia.

Y nuevamente, agradeciendo la participación de todas y todos ustedes, procedo a la declaratoria de clausura:

Siendo las 14 horas del 27 de agosto del 2013, me es muy grato declarar clausurada la 34 Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, con la certeza y la confianza de que los acuerdos aquí alcanzados contribuirán a generar mayores condiciones de seguridad y justicia para los mexicanos.

Que haya éxito a lo que aquí se ha acordado.

Y muchísimas felicidades.