Muy buenas tardes a todas las señoras y señores que hoy nos acompañan.

Quiero expresarles mi agradecimiento por su presencia en este acto.

De manera puntual quiero saludar la presencia del señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Del señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

A los señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

A los señores Gobernadores de las entidades federativas, a quienes agradezco su presencia.

De igual forma, al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a quien le agradezco nos haga favor de acompañar.

A los señores dirigentes de las principales fuerzas políticas del país.

Muchas gracias por acompañarnos en este acto.

Y al saludarles, también, reconozco la presencia de los integrantes del Pacto por México que amablemente, también, nos acompañan.

Quiero saludar la presencia de los señores Coordinadores Parlamentarios de las distintas fuerzas políticas de nuestro país.

A las señoras y señores integrantes de las Comisiones de Hacienda y Crédito Público, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados.

A las señoras y señores integrantes de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados y, particularmente, también, a los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.

A los Presidentes de organismos públicos autónomos.

A dirigentes sindicales.

A dirigentes de distintas organizaciones empresariales que están hoy aquí con nosotros.

También quiero saludar a dirigentes de organizaciones, Presidentes Municipales y de Delegaciones de Gobierno del Distrito Federal.

A rectores de universidades públicas.

Académicos.

A representantes de la sociedad civil organizada de nuestro país.

A servidores públicos de los órdenes Federal y estatal que hoy aquí, gentilmente nos acompañan.

Quiero saludar la presencia de Legisladores, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, a quienes agradezco su presencia.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Desde el inicio de esta Administración, el Gobierno de la República trabaja para construir un México próspero; es decir, un México que tenga mayor crecimiento y oportunidades para los mexicanos.

Así como, también, un México incluyente donde el desarrollo beneficie y alcance a todos.

Decidimos emprender reformas transformadoras para que el país crezca con fuerza y este crecimiento se vea reflejado en la economía familiar. Este día damos un paso decisivo hacia ese objetivo.

La iniciativa de Reforma Hacendaria, que envié hace unos minutos a la Cámara de Diputados, trae muy buenas noticias para los mexicanos.

En primer lugar. La Reforma Hacendaria es una reforma social, con ella se propone reformar los Artículos 4 y 123 de la Constitución, para incluir el derecho a una Pensión Universal y a un Seguro de Desempleo para los trabajadores formales.

Esta iniciativa tiene como propósito transitar de la seguridad social, como un derecho laboral, a la seguridad social, como un derecho humano.

Eso significa, pasar de la seguridad social condicionada a un empleo formal, a la seguridad social con cobertura para todos, dejando atrás el enfoque asistencialista de los programas de apoyo a la tercera edad.

La Pensión Universal beneficiará a todos los mexicanos de 65 años o más, con un ingreso básico para su sustento. Esta medida refleja el principio de solidaridad que debe prevalecer en una sociedad que respeta y valora a sus mayores.

Por su parte, el Seguro de Desempleo protegerá a los trabajadores y su familia, con un ingreso temporal cuando enfrenten la difícil situación de perder el trabajo.

Estos dos esquemas de protección son componentes fundamentales del nuevo Sistema de Seguridad Social Universal, un anhelo largamente esperado por nuestra sociedad.

A ellos, se sumarán las medidas para garantizar el acceso efectivo a los servicios de salud, mediante la portabilidad de coberturas y la convergencia en la calidad de las instituciones del sector que pondré a consideración del Congreso en los próximos meses.

La Reforma Hacendaria es una reforma social, porque también permitirá invertir más en la educación de nuestros niños y jóvenes.

Con la Reforma Hacendaria se dará sustento financiero a la Reforma Educativa recién aprobada. Así, habrá más Escuelas de Tiempo Completo, donde los niños dedicarán más horas al estudio, deporte, actividades de esparcimiento y culturales.

Adicionalmente, en las localidades con mayor marginación, los alumnos recibirán alimentos sanos y nutritivos para su adecuado desarrollo y aprovechamiento escolar.

La reforma, esa que estamos proponiendo, también, permitirá un incremento en la cobertura de educación media superior y superior, así como un mayor respaldo presupuestal a las universidades públicas.

Igualmente, habrá un renovado Programa Nacional de Becas que apoyará a un mayor número de estudiantes, así como un nuevo Programa de Escuelas de Excelencia, que se propone cuente con más de ocho mil 500 millones de pesos para apoyar a las entidades federativas con mayor rezago educativo, tal y como lo anuncié el pasado 2 de septiembre.

La Reforma Hacendaria es, también, una reforma para elevar el crecimiento económico del país. Con mayor crecimiento habrá más empleos y mejor remunerados, elevando así la calidad de vida de las familias mexicanas.

Con la Reforma Hacendaria habrá más recursos para invertir en la construcción y ampliación, y modernización de la infraestructura que requiere el país, para lograr que sea más competitiva.

Esto quiere decir que habrá más carreteras, más autopistas, puertos, aeropuertos, hospitales e infraestructura hidráulica en favor del desarrollo regional.

Además, se ampliará la inversión en ciencia, tecnología e innovación, que son áreas determinantes para seguir creciendo en el futuro.

Sin embargo, los mexicanos demandan que el país crezca desde ahora.

Por ello, estoy proponiendo al Congreso de la Unión, junto a la Reforma Hacendaria, un Programa de Aceleración del Crecimiento Económico.

Este programa responde al insuficiente desempeño de la economía nacional, durante este primer semestre del año. Busca dinamizar el mercado interno y apoyar el empleo entre los mexicanos.

El programa, este programa propone un déficit de 0.4 por ciento del PIB en el año 2013, el que está en curso, para evitar recortes en el gasto público ante la reducción de los ingresos fiscales.

De igual manera, con base en el fortalecimiento de las finanzas públicas, a raíz de esta Reforma Hacendaria, se propone un déficit de 1.5 por ciento en 2014, a fin de estimular decididamente la economía nacional.

Estos déficits transitorios, y así lo quiero subrayar, reconocen la desaceleración de la economía nacional ante factores externos e internos, y son una propuesta consistente en el manejo responsable de las finanzas públicas.

Además, este programa prevé acelerar la ejecución del gasto, reasignando recursos hacia aquellos proyectos de rápida instrumentación.

Adicionalmente, incluye medidas de apoyo a la vivienda, a la construcción, mayores recursos para la Banca de Desarrollo, así como para incrementar el consumo e inversión del sector privado.

La Reforma Hacendaria es una reforma integral, que permitirá establecer un sistema justo, simple y transparente.

La reforma es justa, porque no afectará a los mexicanos que menos tienen.

La economía está creciendo a un ritmo menor al esperado y, en consecuencia, un impuesto a insumos básicos en este momento tendría un efecto adverso en el consumo y bienestar de la gente.

Por ello, y tomando en cuenta que las familias más pobres dedican más de la mitad de sus ingresos a la compra de alimentos, he decidido que en la Propuesta de Reforma Hacendaria, que envío al Congreso de la Unión, no haya IVA en alimentos y medicinas.

Ésta es una decisión socialmente justa y económicamente responsable en esta coyuntura.

Asimismo, además de no aplicar el IVA en alimentos y medicinas, también he propuesto que no se incremente la tasa de este impuesto y se mantenga en 16 por ciento.

Igualmente, la propuesta considera que continúen las exenciones en el Impuesto al Valor Agregado, a servicios médicos, al transporte urbano, en libros y revistas.

La Reforma Hacendaria es una reforma justa, porque es altamente progresiva; es decir, pagarán más los que más ganen.

En este sentido, entre otras medidas, se cobrarán impuestos sobre las ganancias que las empresas pagan a sus dueños, así como las utilidades obtenidas de la Bolsa de Valores.

Igualmente, se propone eliminar tres cuartas partes de los tratamientos preferenciales y prácticamente la mitad de los regímenes especiales, sólo se mantendrán los que representan amplios beneficios sociales y los de probada eficacia para apoyar el crecimiento de la economía.

Con la Reforma Hacendaria se acabarán los privilegios que no tienen justificación, ni razón de ser.

En cumplimiento al compromiso 72 del Pacto por México, también se propone eliminar el Régimen de Consolidación Fiscal.

El objetivo es que todos los contribuyentes. El objetivo de esta propuesta en particular, es que todos los contribuyentes sin excepciones, ni ventajas para nadie, aportemos al país en la medida de nuestras posibilidades.

La Reforma Hacendaria es una reforma que simplifica y facilita el pago de impuestos.

Para ello, propone una nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta mucho más sencilla, corta y clara.

Se reducen para ilustrar la propuesta que estamos haciendo, se reducen los 295 artículos de la ley actual a solo 186.

Sin embargo, para realmente simplificar el Sistema Tributario es necesario eliminar los impuestos que lo hacen particularmente costoso y complejo.

En este sentido, la reforma propone desaparecer el Impuesto Empresarial a Tasa Única, mejor conocido como el IETU, así como el Impuesto a los Depósitos en Efectivo, conocido como el impuesto IDE.

Con estas medidas, los emprendedores reducirán a la mitad los tiempos y cálculos contables para su declaración de impuestos, elevando así, su productividad.

Adicionalmente, el Servicio de Administración Tributaria, el SAT estará obligado a ofrecer un sistema digital abierto y gratuito para el cumplimiento fiscal de las personas físicas y de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Queremos que cada emprendedor o empresario, que cada trabajador o profesionista pueda presentar su declaración fiscal sin salir de su casa o su negocio e, incluso, sin la necesidad de contratar a un contador.

Otro aspecto relevante de la Reforma Hacendaria es que promueve la formalidad de la economía.

Como ya lo sabemos y lo he citado en distintas ocasiones, sabemos que hoy seis de cada diez empleos son informales; es decir, dos de cada tres mexicanos trabajan en la informalidad.
Se trata de un verdadero cambio de paradigma. Al crearse nuevas reglas se inducirá a las empresas y a los trabajadores a incorporarse al sector formal.

Para ello se establece un régimen de incorporación fiscal para nuevos emprendedores, o para los negocios informales que decidan regularizarse, en el que inicialmente no pagarán impuestos en su incorporación al sistema, y sus obligaciones sólo habrán de incrementarse de manera gradual.

Mientras tanto, sus trabajadores, y ésta es la prestación que tendrán en este incentivo para incorporarse a la formalidad, sus trabajadores contarán con los beneficios del IMSS, con un subsidio en el pago de sus cuotas, gozarán de la protección del nuevo Seguro de Desempleo y, además, tendrán acceso al crédito para la vivienda.

Por su parte, las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las que generan el mayor empleo en nuestro país, que decidan adoptar este régimen de incorporación, podrán acceder a créditos de la Banca de Desarrollo, así como a apoyos y financiamientos del nuevo Instituto Nacional del Emprendedor.

Otra medida para impulsar la formalidad es disminuir, disminuir las cuotas de seguridad social para los trabajadores de bajos ingresos, ya que actualmente llegan a pagar hasta casi 30 por ciento de su sueldo, lo cual resulta verdaderamente insostenible e injusto para los trabajadores que menos ganan.

En síntesis. El régimen de incorporación es una propuesta para cambiar los incentivos en favor de la formalidad. Por los beneficios que ofrece, convendrá más a los negocios ser formales que mantenerse en la informalidad.

La Reforma Hacendaria es una reforma que apoya, también, el medio ambiente y la salud de los mexicanos. Para ello, se establecerán impuestos verdes que promueven el cuidado del medio ambiente, al gravar el consumo de combustibles con carbono y los plaguicidas.

Es decir, se instrumentará un impuesto especial por unidad de carbono emitida, a fin de desincentivar las emisiones que afectan nuestro medio ambiente y agravan el cambio climático.

En materia de gasolinas y diésel, se propone eliminar el subsidio de manera gradual, pero con incrementos mensuales menores a los actuales, a fin de aminorar el impacto.

Asimismo, habrá un impuesto en apoyo a la salud de los mexicanos, al gravarse las bebidas azucaradas con el fin de desincentivar su consumo y, con ello, reducir índices de obesidad, especialmente, en nuestros niños.

En este punto, como aquí ya se ha referido en la exposición que hiciera el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no podemos olvidar que México es, hoy en día, el segundo país con mayor obesidad en adultos, y el cuarto en obesidad infantil entre las economías más desarrolladas del mundo. La obesidad es un grave y creciente problema de salud, ante el cual sociedad y Gobierno debemos actuar con firme decisión.

La Reforma Hacendaria es, también, una reforma que fortalece a Petróleos Mexicanos. Con ella, PEMEX tendrá un nuevo, o se propone, tenga un nuevo régimen fiscal, como el de cualquier otra empresa petrolera del mundo, lo que le permitirá hacer mayores inversiones en favor del desarrollo nacional.

La Reforma Hacendaria es una reforma responsable, que promueve finanzas sanas y el ejercicio eficiente y transparente del gasto. Con ella, se fortalece el manejo responsable de las finanzas públicas como política de Estado al establecerse límites al gasto de la burocracia.

Asimismo, se establece una meta de gasto que privilegie a la inversión en educación e infraestructura y no al crecimiento del gasto corriente, la cual se reflejará en una nueva regla de balance estructural.

Esta regla permitirá que por ley, en tiempos de elevado crecimiento económico y altos ingresos tributarios, se tenga un ahorro para usarse en los momentos de menor dinamismo económico, así como establecer un fondo de ahorro de largo plazo.

En pocas palabras, a nuestra solidez financiera le estaríamos agregando estabilizadores automáticos, a fin de que los ciclos económicos sean menos pronunciados y la economía crezca de manera sostenida de acuerdo a su potencial de largo plazo.

Asimismo, se establecerán nuevos mecanismos institucionales, para transparentar y asegurar la eficacia del gasto público, especialmente de aquél destinado a educación y salud en las entidades federativas.

Finalmente, la Reforma Hacendaria es una reforma que fortalece la protección de los derechos de los contribuyentes. En este sentido, la autoridad estará obligada a informar a los trabajadores y empresas, sobre el curso de las auditorías que lleve a cabo; asimismo, establece reglas y límites al embargo de cuentas bancarias por parte del Servicio de Administración Tributaria.

En concreto, la Reforma Hacendaria, insisto, y lo quiero claramente dejar señalado, es una reforma social, que establece la Seguridad Social Universal y aumenta la inversión pública en sectores estratégicos como la educación y la infraestructura.

Es una reforma que promueve el crecimiento económico y la formalidad, y el fortalecimiento de la empresa que es de todos los mexicanos y lo seguirá siendo: PEMEX.

Es una Reforma que establece un sistema hacendario más justo, simple y transparente en favor de todos los mexicanos.

La Reforma Hacendaria, en su conjunto, contribuirá a reducir los elevados niveles de desigualdad entre los mexicanos, con ella pagarán más los que ganan más y también tendrán mayores beneficios quienes menos tienen.

Quiero destacar, que si bien el Ejecutivo Federal, en cumplimiento de su responsabilidad, presentó el día de hoy al Poder Legislativo, la Iniciativa de Reforma Hacendaria, ésta retoma y da cumplimiento a los compromisos del Pacto por México en materia fiscal.

Asimismo, incorpora ideas y propuestas de los integrantes de este gran Acuerdo Nacional.

Por ello, aprecio y reconozco nuevamente la presencia de los señores dirigentes nacionales del Partido Acción Nacional, del Partido Revolucionario Institucional, del Partido de la Revolución Democrática y del Partido Verde Ecologista de México.

Muchas gracias por las aportaciones e ideas que han propuesto al desarrollo de esta propuesta.

Estos son los elementos más destacables de una Reforma Hacendaria amplia.

Por ello, he instruido al Secretario de Hacienda y Crédito Público para que explique a profundidad sus alcances y detalles a los señores Legisladores y a la sociedad en su conjunto.

Señoras y señores:

Con la Reforma Hacendaria, reflejada en el Paquete Económico 2014, se estima incrementar la recaudación en 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto para el próximo año y llegar a 3 por ciento para el 2018, del cual un punto porcentual se canalizará a los estados y a los municipios del país.

Estos recursos adicionales se destinarán a rubros fundamentales para el desarrollo del país.

El Gobierno de la República, insisto, privilegiará la inversión en educación, en infraestructura y en la creación del Sistema de Seguridad Social Universal en beneficio de todos los mexicanos.

Los ingresos adicionales no se reflejarán en mayor gasto para la burocracia. De hecho, se aplicarán medidas encaminadas a compactar unidades administrativas y no, precisamente, a crear plazas, así como para realizar más compras y contrataciones consolidadas de materiales y servicios, a fin de generar mayores ahorros. Todo ello bajo los estándares más estrictos de transparencia y rendición de cuentas.

Los recursos obtenidos de la Reforma Hacendaria deben servir a dos propósitos centrales:

Uno. Detonar un mayor crecimiento económico.

Y dos. Hacer efectivos los derechos sociales de los mexicanos.

La transformación de México, lo he dicho de forma reiterada, porque estoy plenamente convencido de ello: sí es posible, pero debemos hacerla entre todos, de manera solidaria y corresponsable.

Con la Reforma Hacendaria todos haremos más por el país, y México hará más por todos los mexicanos.

Con la Reforma Hacendaria México crecerá más, será más justo y abrirá mayores oportunidades para que cada persona pueda escribir su propia historia de éxito.

La Reforma Hacendaria es por México y por cada uno de los mexicanos.

Muchísimas gracias.