Muchas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar y agradecer la presencia del Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y, por igual, al Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Saludar a los dirigentes de las distintas fuerzas políticas de nuestro país.

A los señores Coordinadores Parlamentarios de distintas expresiones políticas.

A los integrantes de la Mesa de Honor.

A los señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

A los señores integrantes del Consejo Rector del Pacto por México.

Saludar a Senadoras y Senadores, Diputadas y Diputados que participan en la Comisión de Educación de ambas Cámaras.

Pero a todos, a una parte de quienes han hecho posible la aprobación de las leyes que hoy habrán de promulgarse.

Quiero, también, agradecer la presencia y saludar al señor dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y, a través de él, enviar un saludo afectuoso y de reconocimiento a todas las maestras y maestros de México que están comprometidos con la transformación, con el cambio y, sobre todo, con una educación de calidad con los niños y jóvenes del país.

Quiero agradecer, también, la presencia del señor Gobernador del Estado de Puebla y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Porque la tarea que habremos de asumir, a partir de ahora, de esta promulgación de estos tres ordenamientos legales, compromete el esfuerzo compartido del Gobierno de la República y de los gobiernos estatales para la instrumentación y ejecución de todas las políticas y programas que prevén estos ordenamientos.

Muchas gracias al Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, por su presencia.

Quiero saludar a dirigentes de distintas organizaciones que se han ocupado y han procurado, precisamente, o han hecho de su lucha una que haga posible que realmente se le preste una mayor atención a la educación del país.

Una que permita realmente asegurar que el futuro de México se cifre o se sustente, precisamente, en la formación de capital humano, en la formación de nuestros niños y jóvenes, que les permita abrevar los conocimientos suficientes necesarios para hacerle frente a los retos de hoy y de mañana.

Les saludo con respeto y agradezco su presencia.

Señores servidores públicos.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Desde el 1 de diciembre di a conocer a la sociedad mexicana que el Gobierno de la República emprendería una transformación de fondo para hacer realidad la educación de calidad en México.

Al fijar esta prioridad como una de las cinco grandes metas nacionales para esta Administración, decidimos hacer frente a los rezagos educativos que han frenado el desarrollo del país.

La trascendencia de lograr esta meta generó amplios consensos sociales y políticos, y fue así que se convirtió en la primera Iniciativa de Reforma Constitucional que presentamos en el marco del Pacto por México.

Por ello, aquí quiero expresar mi reconocimiento una vez más a la sensibilidad y compromiso de los integrantes del Pacto por México, que nos permitieron alcanzar los acuerdos necesarios para impulsar esta reforma, que es fundamental para nuestros niños y jóvenes.

De esta forma, la Reforma Educativa fue aprobada por el Congreso de la Unión y la mayoría de las Legislaturas estatales en tan sólo dos meses, estableciendo el derecho humano a la educación de calidad para todos los mexicanos.

A raíz de su publicación, la Reforma Constitucional requirió de sus leyes secundarias.

En cumplimiento a este mandato, el 13 de agosto firmé la Iniciativa que reforma la Ley General de Educación y las que crean la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la Ley General del Servicio Profesional Docente para su envío al Congreso de la Unión, el cual procedió a su análisis, revisión y dictamen.

Con gran responsabilidad institucional y compromiso social y no obstante la intensa presión de que fue objeto para desarrollar su trabajo, el Congreso de la Unión aprobó en sus Cámaras, el 21 y 22 de agosto, las dos primeras y respectivamente, el 1 y 3 de septiembre la Ley del Servicio Profesional Docente.

Así lo hicieron los Legisladores con gran disposición al diálogo, escuchando a las partes involucradas y decidiendo y, esto es lo más importante, en favor del interés superior de la Nación.

Expreso mi mayor reconocimiento a las señoras y señores Legisladores, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado de la República, por su firmeza y determinación en favor de la educación de nuestros niños y jóvenes.

Los mexicanos nos podemos sentir orgullosos de que nuestras instituciones democráticas responden a los intereses de la gran mayoría de nuestra población.

Para concluir la etapa legislativa de esta importante Reforma Educativa, hoy tengo el honor de promulgar las Leyes Secundarias que habrán de hacerla realidad.

En su conjunto, estas leyes tienen importantes beneficios que me gustaría enunciar de forma breve.

Primero. Reglas transparentes y claras que premian y reconocen el mérito. Las nuevas condiciones de ingreso al magisterio permitirán que quienes impartan clases a nuestros niños y jóvenes sean aquellos mexicanos que mejor se han preparado y tengan la capacidad para responder a las exigencias de un aprendizaje efectivo.

Asimismo, se evitarán las prácticas indebidas que violan el principio de equidad, en detrimento de quienes tienen el mérito para acceder al magisterio y ascender profesionalmente en él.

Segundo. Nuevas oportunidades para el desarrollo profesional. La Ley General del Servicio Profesional Docente reconoce la importancia de elevar el desempeño docente a partir de estímulos y apoyos adecuados, así como mejores condiciones para impartir clases.

La ley abre las posibilidades para que la profesión docente sea más relevante, atractiva y desafiante, según los intereses y méritos de cada maestro, al permitir que quien destaque en su desempeño, sea objeto de reconocimiento mediante movimientos laterales o estímulos económicos.

Tercer beneficio. La reforma también establece obligaciones a las autoridades. Las nuevas leyes no solamente imponen obligaciones a los maestros o a quienes desean serlo, sino, también, a quienes ejercen funciones de autoridad.

De esta forma, se establece que no se podrá acceder a una plaza o a una promoción sin demostrar las capacidades suficientes y tampoco la autoridad podrá designar arbitrariamente a quien deba desempeñar estas funciones.

Otra obligación que la autoridad adquiere es la creación del Sistema de Información y Gestión Educativa, a fin de agilizar los trámites administrativos, y que los maestros, y quienes ocupan puestos de dirección o de supervisión, dediquen mayor tiempo a sus labores con sus alumnos.

Cuarto. Fortalecimiento de las capacidades de gestión de la escuela y aseguramiento de la gratuidad.

Las recientes reformas están plenamente inspiradas en la convicción de fortalecer la educación pública, laica y gratuita.

Al dotar a la escuela de mayores capacidades de autonomía de gestión la autoridad deberá proporcionarle recursos indispensables para la realización de sus funciones.

Quinto beneficio. Pleno respeto a los derechos laborales de los maestros.

Los aspectos laborales contenidos en las nuevas disposiciones corresponden a condiciones indispensables para el logro de los propósitos eminentemente educativos de la reforma.

La calidad de la educación se encuentra estrechamente ligada a la carrera profesional docente. Sin embargo, la Ley General de Servicio Profesional Docente respeta plenamente los derechos y estabilidad laboral de quienes ya trabajan en el Sistema Educativo Nacional, facilitando su superación y reconociendo el valor de sus aportaciones a la sociedad.

Los maestros de hoy, que están en el servicio y sean evaluados, mantendrán su plaza, al tiempo que se establecen estándares de calidad para los de nuevo ingreso.

Los niveles ya logrados por los maestros en carrera magisterial están plenamente protegidos.

El sexto beneficio. Imparcialidad, objetividad y transparencia de la evaluación.

Se ha tenido el cuidado necesario para que la evaluación sea regulada con toda atención y respeto a los derechos y obligaciones del docente. De manera especial se tomaron en cuenta las voces del Magisterio sobre la necesidad de contar con un sistema de evaluación que atienda la gran diversidad de circunstancias que hay en las distintas regiones de nuestro país y que evidentemente son distintas unas de otras.

La necesidad de que la evaluación sea justa, objetiva y transparente llevó a impulsar la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

La principal función de la evaluación docente es la mejora de la práctica docente, a partir de un mejor conocimiento de las fortalezas y debilidades de cada maestro para apoyarlo en su desarrollo.

El Instituto no sólo dará lineamientos para la evaluación de los docentes, su tarea comprende la evaluación de todos los componentes, procesos y resultados del sistema educativo. Ello permitirá, también, identificar fallas y deficiencias en la organización y desempeño de la autoridad, que deban ser subsanadas.

Por todo lo anterior, la Reforma Educativa y sus leyes secundarias son, en los hechos, un paso fundamental para construir el México con educación de calidad al que aspiramos.

Con la promulgación de estas leyes concluye el camino legislativo, pero apenas es el inicio de su instrumentación, que permitirá al Estado reafirmar su rectoría en la educación.

Hasta el día de hoy, hemos logrado transformar nuestras leyes federales. A partir de mañana, debe iniciar la transformación de la realidad en cada escuela y aula del país.

Por ello, comparto con ustedes cuál es la hoja de ruta para su instrumentación.

En las siguientes semanas se emitirán los lineamientos que regirán la autogestión de las escuelas para mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos y asegurar la participación activa de alumnos, maestros y padres de familia.

En breve, se instalará el Consejo Nacional de Participación Social, que involucrará a todas las partes del proceso educativo.

También, en las siguientes semanas, se publicarán los lineamientos para el expendio y distribución de alimentos en las escuelas, a fin de cuidar la salud y el sano desarrollo de nuestros niños y jóvenes.

A fin de contar con información confiable para transformar el Sistema Educativo Nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, lleva a cabo un censo de escuelas, maestros y alumnos de educación básica del país.

Con base en él, se integrará el Sistema de Información y Gestión Educativa en todos los niveles educativos, que incluirá la información correspondiente a estructuras autorizadas, plantillas de personal de las escuelas y los datos de formación y trayectoria del personal.

Dentro de los próximos seis meses, las entidades federativas deberán adecuar su respectiva legislación educativa.

En el Ciclo Escolar 2014-2015 se realizará el primer concurso de oposición de nuevo ingreso y se definirán los mecanismos de evaluación del personal en servicio, con la participación de la Secretaría de Educación Pública, autoridades locales y, por supuesto, el nuevo Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Es por ello, que invito a los maestros comprometidos del país, a sumarse a la implementación de esta Reforma y a que aporten sus conocimientos y experiencias para enriquecer los parámetros e indicadores que serán utilizados para la evaluación docente.

Para 2014, el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, propone 12 mil millones de pesos para incrementar el número de escuelas de tiempo completo y pasar de seis mil 700 a más de 15 mil.

Se ha propuesto, también, más de 13 mil millones de pesos para el mantenimiento y dignificación en las escuelas del país.

Todas esas acciones nos pondrán en el camino de la transformación educativa nacional, de la que estoy seguro los maestros serán parte fundamental.

Quiero reconocer nuevamente la responsabilidad, la elevada vocación de servicio y el compromiso con México de los cientos de miles de maestros que hoy están en las aulas en este momento, cumpliendo con nuestros niños y jóvenes.

Invito al magisterio a que conozca el contenido real de la reforma y tenga la seguridad de que su trabajo está a salvo, que con esta reforma tendrán mayores oportunidades para crecer profesionalmente y, sobre todo, ser mejores profesores.

Les hago una amplia convocatoria, para hacer suya y llevar a la práctica esta Reforma Educativa en beneficio de la niñez y la juventud mexicanas.

Convoco, también, a los padres de familia a que nos acompañen en este gran esfuerzo colectivo, a que sean parte de este proceso de cambio en la escuela de sus hijos.

Los niños y jóvenes de México merecen nuestro mayor esfuerzo y nuestro total compromiso.

Señoras y señores:

Hay quienes se preguntan: por qué el Gobierno de la República decidió empezar el proceso de transformaciones nacionales, a partir de la educación y no por otros aspectos que pudieran requerir una atención más inmediata.

Normalmente, los países atienden lo urgente, pero posponen lo verdaderamente importante.

Desde el 1 de diciembre decidimos que ese no sería el caso de México, porque si hay algo verdaderamente trascendente e importante es ofrecer educación de calidad a nuestros niños y jóvenes.

Si bien, y hay que reconocerlo, los frutos de la Reforma Educativa se empezarán a reflejar más claramente en los siguientes años, era importante iniciar desde ahora, porque en la educación está el futuro de México.

Con esta convicción, instruyo al Secretario de Educación Pública a seguir adelante en la instrumentación de la Reforma Educativa. Adicionalmente, en cumplimiento de los artículos transitorios de la Ley General de Educación, le instruyo proveer lo necesario para revisar el modelo educativo en su conjunto, incluyendo sus planes y programas, así como sus materiales y métodos educativos.

Para ello, deberá iniciar un amplio ejercicio de consulta nacional y regional, con maestros, pedagogos y expertos en la materia, a fin de orientar el nuevo modelo educativo para el país en los siguientes años.

Igualmente, le instruyo iniciar a la brevedad el Plan Integral de Diagnóstico, Rediseño y Fortalecimiento del Sistema de Normales Públicas que mandata la ley.

A los señores Gobernadores de las entidades federativas.

Al Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Y a sus correspondientes Secretarios de Educación Pública:

Les solicito su apoyo y colaboración para hacer realidad los cambios legales e institucionales necesarios, a fin de que la Reforma Educativa sea una realidad en sus entidades.

Lo que hoy estamos haciendo es sentar las bases para que México crezca con una visión de futuro, para lograr que en los próximos años el capital humano sea un factor decisivo para nuestro crecimiento y desarrollo.

En la aplicación de la Reforma Educativa no habrá marcha atrás. Al contrario, tenemos que avanzar con mayor celeridad para garantizar el derecho de todos los niños y jóvenes a una educación de mayor calidad.

Con el esfuerzo compartido de sociedad y Gobierno, estamos ya en la ruta correcta, y los mayores beneficiarios del cambio educativo serán los niños y jóvenes de México.

Por ellos, por su calidad de vida y por su futuro, sigamos trabajando para hacer real y efectiva la Reforma Educativa que es por México.

Muchas gracias.