Autoridades del Gobierno de la República.

Del Estado de Guerrero.

Familiares de nuestros compañeros servidores públicos que lamentablemente han perdido la vida.

Compañeros de trabajo de la Policía Federal.

Señoras y señores:

Hoy nos reunimos con profundo respeto, agradecimiento y admiración para rendir un merecido homenaje a valerosos integrantes de la Policía Federal, quienes perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.

Lo hicieron sirviendo, sirviendo a quienes más lo necesitaban, y a quienes lamentablemente estaban en un momento de desgracia.

Su vocación de servicio a México era innegable. Por ello, no dudaron en dar un paso al frente a la hora de apoyar a nuestros hermanos guerrerenses en peligro, por las afectaciones del Ciclón Manuel.

Pese a la adversidad del clima, volaron desde Acapulco hasta Atoyac de Álvarez para llevar víveres a familias de la comunidad de La Pintada, y rescatar a pobladores en riesgo.

Ellos formaban parte de una misión integrada por cuatro mil 888 elementos de la Policía Federal, quienes movilizados en seis helicópteros y mil 700 patrullas, rescataron a 938 damnificados y transportaron más de 88 toneladas de alimentos.

Lamentablemente en esta encomienda les fue la vida.

Este día despedimos al Comisario Enrique Briceño Martínez, egresado de la Escuela Militar de Aviación y considerado, un gran piloto de la Policía Federal.

Al Subinspector y copiloto, Desiderio Rosado Zárate, piloto aviador.

Al Policía Segundo, José Ramón Peláez Prado, integrante de la Policía Federal, especializado en mecánica aeronáutica.

Y al Policía Tercero, Julio César Zarco Castro, ejemplo de disciplina y lealtad institucional.

Y tenemos presente al Policía Primero, Isaac Escobar Bustamante, joven comprometido y capacitado como artillero aéreo.

Reitero mis más sentidas condolencias a sus padres, esposas, hijos, hermanos, familiares, amigos y compañeros de trabajo.

Los policías federales que dieron la vida por sus compatriotas son una profunda pérdida para México y para esta Corporación.

Pido a todos, respetuosamente, dediquemos para ellos y en honor a su memoria, un minuto de aplausos, para conmemorar su trabajo y su servicio a la Patria.

(MINUTO DE APLAUSOS)

Frente a cualquier emergencia, proteger la vida de los mexicanos es lo más importante.

Por eso, reconozco el valor, la entrega y el profesionalismo de todos los que han acudido al auxilio de nuestros hermanos afectados por los ciclones Ingrid y Manuel.

Durante los recorridos que he hecho por las comunidades dañadas pude constatar la infatigable labor humanitaria de soldados, marinos, policías, médicos, enfermeras, rescatistas y voluntarios.

Los vi salvar a gente atrapada, llevar comida, agua y medicinas a poblados incomunicados; limpiar caminos, calles y casas afectadas; atender en albergues a personas desprotegidas y auxiliar a personas lesionadas.

Su valiente y oportuna intervención ha salvado vidas de mexicanos.

En nombre de México, agradezco y reconozco públicamente a quienes han colaborado en la atención, socorro y salvamento de personas damnificadas.

Felicito a los más de 20 mil integrantes del Ejército Mexicano, la Marina Armada de México y la Policía Federal por auxiliar a la población y llevar cientos de toneladas de víveres a las entidades afectadas.

Los integrantes de nuestras instituciones, como los compañeros a quienes hoy rendimos homenaje, al haber ofrendado su vida para salvar la de otros, han cumplido una vez más con valor y patriotismo la misión encomendada.

Asimismo, todos nos sentimos orgullosos e inspirados por la ejemplar labor de acopio y distribución de alimentos que ha corrido a cargo de instituciones, que de manera altruista han apoyado a personas damnificadas.

Desde luego, valoro y agradezco a los millones de mexicanos que han tendido su mano generosa a sus compatriotas afectados por estos eventos climáticos.

Todo mi reconocimiento a la generosidad, fraternidad y solidaridad de la sociedad mexicana.

Señoras y señores:

Por su amplio impacto territorial y duración de los ciclones ya mencionados, Ingrid y Manuel han sido de los fenómenos naturales con mayores daños en nuestra historia reciente.

Sin duda, lo más doloroso ha sido la pérdida de vidas humanas. Esto es lo único que no podremos recuperar, pero también es un motivo para no claudicar y para seguir adelante.

Como Presidente de la República, como ciudadano y padre de familia, reitero mi más sincero y sentido pésame a quienes perdieron a algún ser querido en estos lamentables sucesos.

La mejor forma de honrar la memoria de los mexicanos fallecidos y de los Policías Federales caídos en cumplimiento de su deber, es refrendando nuestro compromiso por México.

Debemos seguir trabajando para construir un mejor país en beneficio de todos.

Reitero mi más sentido pésame, de manera muy especial a las familias de los compañeros Policías Federales que perdieron la vida, con quienes he tenido oportunidad de encontrarme de forma privada, de expresarles la solidaridad institucional, pero, también, la que personalmente le doy a cada uno de ustedes: a los padres, a las esposas y muy especialmente a los hijos, quienes guardarán memoria de este momento y, sobre todo, de saber que sus padres sirvieron y murieron sirviendo a otros.

Para todos ustedes familiares, compañeros de trabajo, mi más sentido pésame.