Excelentísimo señor Fredrik Reinfeldt, Primer Ministro del Reino de Suecia.

Señores representantes y titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de nuestro país.

Muy distinguidos integrantes de la comitiva que acompaña al señor Primer Ministro de Suecia.

Muy distinguidos empresarios de Suecia y de México que han compartido y que han participado en distintas mesas de diálogo y de entendimiento para intensificar la relación entre ambos países.

Señores dirigentes de distintas organizaciones empresariales y de la sociedad civil organizada.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Es un gran honor ser el Primer Mandatario Mexicano en recibir a su homólogo sueco en prácticamente tres décadas, desde la visita del Primer Ministro Olof Palme, en 1984, a nuestro país.

Es un gusto recibirlo a usted, señor Primer Ministro y a toda su comitiva, en tierra mexicana.

Estoy seguro de que su visita nos ofrece la oportunidad de estrechar aún más los vínculos de amistad que unen a nuestros países, así como los lazos de hermandad entre nuestros pueblos.

Los mexicanos, como lo he comentado hace un momento, vemos en Suecia una nación moderna y vanguardista, con equidad y bienestar social.

Es una Nación que ha alcanzado varios de los objetivos que nos hemos propuesto para el futuro de nuestro país.

Al igual que Suecia, queremos ser un país en paz e incluyente, que ofrece a sus jóvenes una educación de calidad; un país próspero y reconocido por su responsabilidad global.

Suecia y México comparten, además, valores democráticos y anhelos de paz para el mundo; coinciden en la importancia de cuidar el medio ambiente y en su firme compromiso con la promoción de los derechos humanos.

De manera particular, comparten el propósito de liberar al mundo del peligro que representan las armas nucleares.

Suecos y mexicanos creemos, también, en el libre comercio como motor de un crecimiento elevado, sostenido y sustentable, que se vea reflejado en mejores estándares de vida para nuestras sociedades.

A lo largo de 128 años de vínculos diplomáticos, Suecia y México han construido una relación fructífera, a partir de estas importantes coincidencias y principios compartidos.

Sin embargo, aún tenemos un gran potencial por explorar y camino que recorrer en la ruta hacia una verdadera alianza estratégica.

Hoy, es un buen momento para fortalecer nuestra relación. Es momento de profundizar el diálogo político entre ambos gobiernos, para facilitar la colaboración en temas bilaterales, regionales y multilaterales.

Debemos intensificar los vínculos culturales, educativos y turísticos, a fin de promover un mayor entendimiento entre suecos y mexicanos.

Estamos a tiempo de aprovechar las coincidencias y complementariedades de nuestras economías, y dar un impulso renovado a nuestros intercambios económicos.

Hoy, Suecia ya es nuestro octavo socio comercial y el sexto inversionista entre los países de la Unión Europea.

Sin embargo, estoy convencido de que aún podemos incrementar nuestros vínculos en esta materia.

Asimismo, tenemos la oportunidad de mostrar un frente unido ante el mundo, a fin de seguir defendiendo las mejores causas de la humanidad.

Es momento de retomar como fuente de inspiración, a nuestros respetados diplomáticos: Alva Myrdal y Alfonso García Robles, cuyo trabajo incansable en favor de la paz y seguridad mundiales, les mereció, a ambos, al mismo tiempo, el Premio Nobel de la Paz en 1982, y hermanó por siempre a nuestras naciones.

Señor Primer Ministro:

Estoy convencido de que con su visita de trabajo, Suecia y México comienzan una nueva etapa en su relación. Una etapa de mayor colaboración y entendimiento, de mayor corresponsabilidad y prosperidad compartida.

El productivo encuentro que sostuvimos esta tarde, así como el importante contingente empresarial que lo acompaña, son señales claras del interés mutuo por refrendar los lazos políticos, económicos, comerciales y de colaboración entre nuestras naciones.

A su vez, los acuerdos alcanzados y los instrumentos firmados este día, son pasos en la dirección correcta para revitalizar y fortalecer nuestros vínculos.

A partir de una relación bilateral fuerte, Suecia y México tendrán una mayor cohesión para trabajar juntos en la construcción de un mundo más próspero y justo; de un mundo más seguro y sustentable, que brinde a las nuevas generaciones la oportunidad de crecer y de desarrollarse a plenitud.

Quiero nuevamente reiterar mi agradecimiento al señor Primer Ministro, por sus expresiones de solidaridad para con nuestro país, a partir de la contingencia que estamos viviendo.

Invito a todos los presentes, con motivo de esta visita, esta histórica visita que se enmarca en esta relación de ya muchos años, entre Suecia y México, podamos hacer un brindis en honor de nuestros invitados.

Quisiera hacer un brindis en honor de nuestros invitados, también en honor de la hermandad que une al pueblo de Suecia y de México, y haciendo votos porque esta relación de hermandad y de amistad se traduzca en mayores beneficios para nuestros pueblos.

Vaya desde aquí, también, un saludo al noble pueblo hermano de Suecia.

Salud.

Felicidades.