-MODERADOR: Toma la palabra el Senador Gerardo Sánchez García, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Nacional Campesina.

-SEN. GERARDO SÁNCHEZ GARCÍA: Muchas gracias.

Saludo, con mucho gusto, al licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y nos sentimos muy honrosos, los cenecistas, de que esté nuevamente con nosotros. Aquí está su ejército, señor Presidente.

Compañero Javier Duarte de Ochoa, Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz; saludo al doctor César Camacho Quiroz, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido, el Revolucionario Institucional; licenciado Enrique Martínez y Martínez, Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.

Licenciado Jorge Carlos Ramírez Marín, Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano; licenciado César Horacio Duarte Jáquez, Gobernador del Estado de Chihuahua y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores; señor Gobernador Francisco Olvera Ruiz, del Estado de Hidalgo.

Licenciado Miguel Alonso Reyes, Gobernador del Estado de Zacatecas; licenciado Rolando Zapata Bello, Gobernador del Estado de Yucatán; licenciado Manuel Velasco Coello, Gobernador del Estado de Chiapas; Diputado Eduardo Andrade Sánchez, Presidente de la Mesa Directiva del H. Congreso del estado.

Licenciada Guillermina Cacique Vences, Secretaria General del Comité Ejecutivo Nacional de la CNC; licenciado Salvador Manzur Díaz, Presidente Municipal de Boca del Río; saludo a mi compañera Bertha Hernández, Presidenta de la CNC en el Estado de Veracruz.

Saludo a los representantes de los Gobernadores del Estado de Durango, de Michoacán y de Coahuila; saludo al Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Veracruz, licenciado Alberto Sosa. Licenciado Erick Alejandro Lagos Hernández, Presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Veracruz.

Saludo a mis compañeros Senadores: José Francisco Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, del Estado de Veracruz. Ingeniero Cruz López Aguilar, Procurador Nacional Agrario; María Esther Terán Velázquez, Presidenta de la Confederación Nacional de Productores Rurales.

Diputado Armando García Jiménez, Coordinador de los Diputados locales cenecistas. Saludo a los ex dirigentes nacionales: Hugo Andrés Araujo de la Torre y Augusto Gómez Villanueva.

Al Director General de FIRA, al licenciado Rodrigo Sánchez Mújica; compañeras y compañeros Legisladores Federales; compañeras y compañeros presidentes municipales; amigos y amigas, todos:

En una fecha como hoy, 6 de enero, pero de hace 98 años, los campesinos de México, hacedores de la Revolución, vieron nacer su demanda más sentida que abarcó siglos: La tenencia de la tierra.

Las encomiendas en la Colonia, los latifundios en el Siglo XIX y el inicio del Siglo XX, son antecedentes que recrudecieron la explotación de las gentes del campo.

La historia está presente, no como hechos anecdóticos o melancólicos justificadores de nuestras insuficiencias, sino que la historia al recoger y ordenar el conocimiento del pasado, se convierte en el almacén de la memoria colectiva.

Para la Confederación Nacional Campesina esa es la memoria que hoy nos convoca. La Reforma Agraria significó el parteaguas de un momento histórico que los campesinos recordamos como un hecho trascendental del agrarismo mexicano.
En esta fecha tan significativa para la gente del campo, es un alto honor que nos acompañe el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Gracias, señor Presidente, su presencia en esta ceremonia conmemorativa de casi 10 décadas de la Promulgación de la Ley Agraria, nos reanima, nos da fuerza y devuelve la esperanza para seguir impulsando la transformación del campo mexicano y, por supuesto, de México.

También, agradecemos la hospitalidad solidaria de nuestro amigo Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz.

Su solidaridad con la Confederación Nacional Campesina y con las causas del sector agrario. Nuestra gratitud, señor Gobernador, por este noble gesto de fraternidad con los campesinos del país.

A partir del 1 de diciembre del 2012, México cuenta con un Jefe de Gobierno y con un Jefe de Estado que deja atrás viejos paradigmas y emprende nuevos derroteros que buscan la reconciliación nacional, que destierran la funesta fractura social, la polarización de la sociedad que tanto daño nos ha hecho a los mexicanos.

México necesitaba cambiar de rumbo y darle certeza y dirección a la República. Hoy, con el Presidente Peña, estamos edificando un país con una nueva institucionalidad, no sólo como arquitectura jurídica, sino, también, como una manera de privilegiar el diálogo y el quehacer político en nuestro país.

Ahora se entiende que el poder es un instrumento, un medio que permite fortalecer la democracia, respeta el equilibrio de Poderes y usa la política como un elemento que busca acuerdos en lo fundamental con las diferentes fuerzas políticas y con la sociedad civil que conforma nuestro país.

Los Cinco Ejes que anunció en su toma de protesta como Presidente de México, las 12 Decisiones que enfatizó, así como la firma del Pacto por México, que contempla 95 compromisos y que la CNC hace suyos, significa avanzar en una institucionalidad moderna que construye acuerdos para el futuro de nuestro país.

Compañeras y compañeros:

Estos son momentos de concordia, de entendimiento nacional, producto del impulso de una nueva cultura política, de cambios de actitud.

Parafraseando a Octavio Paz, decía que el diálogo es mucho más que acuerdos. Es armonía que convierte las disonancias en concordancia, en afinidad y en consensos para la sociedad en su conjunto.

Son ejemplos de un gobierno eficaz, las reformas y leyes que el Congreso de la Unión ha decretado y que fueron propuestas por el Ejecutivo, entre otras, la Reforma Laboral, que para el campo significa hacerle justicia a decenas de miles de jornaleros agrícolas, regulando su contratación, garantizando la seguridad social incluyendo el servicio médico, vivienda digna y educación.

La Reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal que, dicho sea de paso, fortalece la hoy Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano; mientras que hace poco más de dos años que se pretendió desaparecerla, y que nos opusimos a ello.

La reciente reforma, señor Presidente, con su voluntad política, fortalece esta institución en beneficio de los hombres y las mujeres del campo.

Por supuesto, que hay que destacar, señor Presidente, el Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2013. Contando con la voluntad política de nuestro Presidente y el diálogo franco entre Poderes, se logró un presupuesto histórico para el campo de más de 313 mil millones de pesos.

Más recursos, amigos y amigas, con una salvedad. Se privilegiaron partidas en inversión productiva, en desarrollo de capacidades, innovación tecnológica y abstencionismo rural, educación, prevención y manejo de riesgos, así como programas estratégicos como el de la Semilla y Fertilizantes, que tanto se ha pedido a lo largo y ancho del país.

La minería social, el desarrollo y competitividad de las ramas de producción, pequeños pozos ganaderos y obras hidráulicas, agricultura de autoconsumo, el proyecto estratégico para la seguridad alimentaria, infraestructura hidroagrícola, entre otras, que, en suma, se toma en cuenta los anhelos y los reclamos de los pequeños productores del país.

Estimado señor Presidente.

Amigas y amigos todos:

Al fin después de tantos años, tenemos señales muy claras de cambio de rumbo. De la infraestructura jurídica e institucional que se está edificando, del nuevo andamiaje por el cual ha de transitar el impulso del desarrollo de nuestra Nación.

Ese es el nuevo rostro que se está presentando a México. Los campesinos confiamos en usted, señor Presidente, la CNC sabe que en muchas de las decisiones y compromisos asumidos, también, la gente del campo será directamente beneficiada.

Estamos ciertos de que, como usted lo ha señalado, cito: Necesitamos transitar hacia una democracia que dé resultados, y lo necesitamos con urgencia, porque nuestros desafíos son mayores. Fin de la cita.

El campo mexicano es uno de esos retos y desafíos. Nuestra gente vive con la esperanza renovada de convertir sus parcelas y sus comunidades en espacios de oportunidades, de desarrollo, de fraternidad y, por supuesto, de recomposición del tejido social de nuestras regiones y de nuestra gente que vive en el campo y que ha sido seriamente agredida.

Si en la vida de un país, dice usted, señor Presidente, seis años son un periodo corto, dos mil 191 días son suficientes para sentar las bases de lo que desde ahora debe ser nuestra meta: hacer de México un país próspero, de oportunidades y de bienestar para todos.

Así lo entendemos en el campo, por lo tanto, los cenecistas suscribimos cada una de sus palabras y compromisos, y siempre, señor Presidente, contará con nosotros, porque nuestro apoyo no está condicionado, como se lo hemos demostrado, y, porque, también, al igual que usted, pensamos en nuestra gente, pensamos en el campo y pensamos en nuestra Patria, que es de todos.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Toca el turno en el uso de la palabra al doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz.

-GOBERNADOR JAVIER DUARTE DE OCHOA: Gracias.

Hoy, es un día muy especial para México y, de manera particular, para Veracruz.

Conmemoramos una fecha que recuerda la importancia de la justicia agraria en nuestro país. Es una fecha que recuerda los derechos sociales de las mujeres y los hombres del campo mexicano.

Y es un día muy especial, porque contamos de nueva cuenta y después de años de no otorgarle la relevancia a un hecho tan importante que nos define como Nación, con la presencia del Presidente de todos los mexicanos, Enrique Peña Nieto.

Su presencia el día de hoy, reafirma el compromiso político y social que marca a su Gobierno y la decisión de actuar en favor de los millones de mujeres y hombres del campo mexicano.

Bienvenido a Veracruz, señor Presidente.

Esta tierra, su tierra, lo recibe con los brazos abiertos y con la convicción de que vienen nuevos y mejores tiempos para Veracruz y para todo el país.

Que sea ésta la primera de las muchas y muy fructíferas visitas que nos haga de hoy en adelante.

Saludo y agradezco la presencia de los señores Gobernadores de Chiapas, Manuel Velasco Coello; César Horacio Duarte Jáquez, de Chihuahua; José Francisco Olvera Ruiz, de Hidalgo; Rolando Zapata Bello, de Yucatán; y Miguel Alonso Reyes, de Zacatecas. Su presencia distingue a Veracruz.

Señores Gobernadores, siéntanse en su casa.

Veracruz tiene una profunda identidad con las causas del campo mexicano. Por ello, es motivo de señalado orgullo compartir este día con mujeres y hombres del campo, reunidos en esta gran organización que es la Confederación Nacional Campesina.

Saludo a mi amigo, su Secretario General, el Senador Gerardo Sánchez García.

De igual manera, saludo a todas las agrupaciones comprometidas con las causas agrarias, siempre empeñadas en construir mejores y más justas condiciones para la gente del campo mexicano.

Me es muy grato saludar al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, al licenciado César Camacho Quiroz. De igual manera, saludo a los señores Legisladores, a las Diputadas y Diputados al Congreso Federal y al Congreso del estado.

Señores Senadores, señores Secretarios, funcionarios públicos Federales, estatales y municipales, señores presidentes municipales. A todos, gracias por su presencia en este evento que realza la importancia que para nosotros, los veracruzanos y, en general, para todo México, representa el campo de nuestro país.

A todos. Sean bienvenidos.

Al conmemorar el 98 Aniversario de la Ley Agraria, promulgada en Veracruz, por el Presidente Venustiano Carranza; recordamos y damos vigencia a un movimiento revolucionario que permitió contar con leyes más justas e instituciones sólidas.

Una revolución entendida como transformación y expresión profundamente social. Sin duda, la Ley Agraria de 1915, que restituyó las tierras y aguas a los pueblos y comunidades del país, fue un acto de compromiso y justicia, en la búsqueda de asegurar condiciones de dignidad y respeto a los derechos de los desposeídos.

A 98 años de su promulgación, debemos reconocer, sin embargo, que aún falta mucho por hacer, que el campo sigue siendo la asignatura pendiente para un gobierno socialmente comprometido y con visión de largo plazo.

No podremos pensar en un México distinto, en un México listo para enfrentar, con éxito, los retos y tomar las riendas de nuestra realidad, si no somos capaces de dar respuesta a esos millones de personas que buscan salir de la pobreza extrema, acabar con la inseguridad alimentaria y evitar la migración forzosa por falta de mejores condiciones de bienestar.

Debemos valorar lo alcanzado y aceptar, también, que lo que tenemos resulta ya insuficiente. Sólo así, podremos ir adelante.

Hoy, no pueden seguir existiendo dos Méxicos totalmente distintos: el de los pocos que lo tienen todo y el de muchos que poseen nada.

Es tiempo de aprovechar ese enorme potencial del campo mexicano, bajo una visión incluyente, integral y estructuralmente distinta.

El México próspero y exitoso del Siglo XXI tiene que considerar al campo como un asunto estratégico de presente y de futuro, como una necesidad de responder pronto y con eficacia para hacer del campo no el problema, sino la solución a nuestros problemas.

El campo es clave para el desarrollo de México, como la gran potencia económica que queremos ser. Debemos sumar como nunca la capacidad y el talento de nuestra gente, con los recursos naturales y nuevas condiciones de productividad.

Es por eso que respondemos con determinación, a la convocatoria que ha hecho el Presidente Enrique Peña Nieto y ponemos manos a la obra para recuperar al campo mexicano.

Así como la Ley del 6 de enero de 1915, formó parte de las reformas que permitieron transformar al país, ahora, el Presidente Enrique Peña Nieto ha propuesto construir una nueva política de Estado de largo plazo, que nos permita transformar la realidad del campo mexicano.

Una política territorial orientada a detonar las condiciones de justicia y bienestar, de productividad, rentabilidad y sustentabilidad, en donde se alcance la seguridad alimentaria para toda la población.

Es una visión transformadora, que nos haga más competitivos y logremos mejores condiciones de vida para nuestra gente.

Estoy cierto que su llamado, señor Presidente, encontrará eco y acciones puntuales a lo largo y ancho del país. En cada entidad, los gobiernos, las organizaciones, los productores y la sociedad de manera corresponsable, acudiremos a este llamado por la transformación del campo mexicano.

Tenga la certeza que Veracruz hará su parte con entrega y eficacia, en favor de México.

Sabemos que Veracruz es estratégico para alcanzar estos objetivos por su vocación en el sector primario, porque el 39 por ciento de su población, de casi ocho millones de habitantes, radica en zonas rurales.

Porque el 35 por ciento del agua superficial del país pasa por nuestra entidad. Porque somos un estado importante para el abasto de alimentos del país. Uno de cada cuatro kilos de alimentos se produce en Veracruz; pero, sobre todo, porque Veracruz cuenta con el talento y decisión de millones de mujeres y hombres dispuestos, junto con usted, a convertir sus anhelos en realidades y en un futuro próspero.

En Veracruz como en el resto del país, las necesidades en materia agropecuaria son muchas. Le pedimos todo su apoyo, sí, pero, también, le ofrecemos todo nuestro compromiso y resultados para lograr esta gran transformación.

Veracruz pondrá su empeño decidido para acompañar al Presidente, como, también, hará su parte para contribuir, de manera eficaz, en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, a la que nos ha llamado parte de esta visión integral de las reformas que está proponiendo.

Sabemos que los objetivos sociales, sin los recursos económicos para lograrlos, se convierten en deseos inalcanzables. Por eso, el haber logrado mayores recursos para el campo y el llamado a construir un campo justo, productivo, rentable y sustentable, reflejan la decisión del Presidente Peña Nieto, para modernizar, capitalizar y lograr la productividad que requiere el campo.

Señor Presidente:

Como encontraron el Presidente Juárez y el Presidente Carranza, puede estar cierto de que en Veracruz siempre encontrará gente leal, entregada y dispuesta a trazar nuevos horizontes.

El inicio de esta nueva etapa en la vida política del país, presenta tiempos de oportunidad, tiempos que exigen actuar de manera rápida y eficaz. Frente a las adversidades, encuentra a mexicanos esperanzados y con deseos de aportar lo mejor de sí. Mexicanos optimistas y dispuestos a sumarse al llamado de un Gobierno a acelerar los cambios.

Señoras y señores:

El nuevo rostro de México espera de acuerdos de todos los mexicanos, señaladamente, cuando de la sociedad y del progreso del país se trata. Ni sectarismos, ni intereses ajenos al bienestar de la gente y del país. La transformación de México tiene ya con Enrique Peña Nieto, una visión responsable y realista para dar respuesta clara y oportuna a las necesidades de la gente del campo.

Construyamos juntos un nuevo entramado de entendimiento entre sociedad y Gobierno que nos permita alcanzar ese país que buscamos en un clima de paz, de progreso y de desarrollo compartido.

De nuestro actuar como Gobierno, como organizaciones sociales, como ciudadanía participativa, depende que el rumbo y el ritmo de las transformaciones políticas, sociales e institucionales tomen una dirección con rumbo.

Ese es el tamaño del reto. En juego está un proyecto, en juego está el porvenir de los mexicanos. En las luchas y en los triunfos del pueblo mexicano destaca la participación entregada, la participación decidida, la participación incansable de nuestros campesinos en la validez de sus reclamos y en el proyecto de Nación, existe hoy en este Gobierno Federal y estatal, identidad plena y de principios, identidad plena de sus metas.

Tenemos, como pocas veces en la historia de nuestra Nación, la voluntad de los veracruzanos, la voluntad de los mexicanos para salir adelante, porque ese y no otro, es el futuro de nuestra Patria.

México con la dirección del Presidente Peña Nieto saldrá, sin duda, hacia adelante.

Muchas felicidades.