-MODERADORA: Escuchemos a continuación al Secretario del Trabajo y Previsión Social, licenciado Alfonso Navarrete Prida.

-SECRETRARIO ALFONSO NAVARRETE PRIDA: Con su permiso, señor Presidente, Enrique Peña Nieto.

Muy distinguidos integrantes del presídium; señores Secretarios de Hacienda; de Economía; de la Oficina de la Presidencia de la República.

Señores Gobernadores; Presidente de la CONAGO; líderes de empleadores aquí presentes; distinguidos líderes sindicales; particularmente quisiera saludar la siempre grata presencia de don Joaquín Gamboa, líder de la Confederación de los Trabajadores de México.

Muchas gracias por acompañarnos.

La falta de empleo productivo y de calidad es uno de los mayores retos del México de nuestros días.

Por ello, el trabajo decente, aquel que se desarrolla en condiciones de libertad, con protección social y bajo la tutela de la ley para el pleno goce y ejercicio de los derechos laborales, debe estar al alcance de todos los mexicanos y erigirse en el eje del desarrollo nacional.

Con esta convicción, el pasado 1 de mayo el Presidente Enrique Peña Nieto nos convocó a construir una nueva etapa de sinergias entre trabajadores, patrones y autoridades del país para alcanzar los empleos de calidad que demandan los mexicanos.
Atendiendo a su llamado, señor Presidente, el día de hoy, el Gobierno de la República, los gobiernos de los estados y los factores de la producción, estamos asumiendo el firme compromiso de trabajar en equipo por una gran causa, para hacer que todos los trabajadores de México cuenten con un empleo digno, es decir, con protección jurídica y seguridad social.

Para lograrlo, con pleno respeto al pacto Federal, los señores Gobernadores, el señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, suscribimos un convenio por entidad mediante el cual nos comprometemos a realizar acciones muy precisas para iniciar el combate a la informalidad laboral en el país.

A partir de estos acuerdos, en conjunto con los sectores productivos iniciaremos un esfuerzo sin precedentes para reducir la informalidad, que afecta el desempeño de la economía, limita el crecimiento de las empresas y merma la calidad de vida de más de 28 millones de trabajadores y sus familias.

La informalidad laboral es una de las principales causas de la baja productividad que frena el crecimiento económico de México. La informalidad en el empleo significa no sólo trabajar al margen de la ley, sino hacerlo sin eficiencia, sin capacitación, sin posibilidades para innovar, sin competitividad, pero, sobre todo, sin acceso a la tutela de los derechos laborales y a los beneficios de la seguridad social: como la salud, la vivienda, la pensión para la vejez o el seguro para el retiro.

Por ello, tenemos la seguridad de que con la decidida participación de los gobiernos de los estados y del Distrito Federal, de empresarios y trabajadores que nos hemos reunido, estaremos garantizando que la ley en México proteja a todos por igual.

Quiero informarle, señor Presidente, que dichos convenios establecen metas muy ambiciosas, perfectamente cuantificables y medibles, de las cuales usted tendrá conocimiento permanente, mismas que nos permitirán evaluar con oportunidad los avances y los resultados alcanzados.

El objetivo consiste en que con un esfuerzo responsable y compartido del Gobierno Federal, los gobiernos estatales y del Distrito Federal, se incorporen a la formalidad en el segundo semestre de este año, 200 mil trabajadores que hoy viven en la informalidad.

Sea por ello, nuestro reconocimiento a los gobernadores de los estados, al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, al titular del Instituto Mexicano del Seguro Social, y a los factores de la producción, empresarios y trabajadores aquí reunidos.

Particularmente, también, hemos firmado una agenda ambiciosa con la Organización Internacional del Trabajo, que se ha reflejado en acuerdos con la Unión de Trabajadores de México, aquí representada por nuestro amigo Francisco Hernández Juárez, aquí presente.

Su determinación es muy importante para emprender este esfuerzo republicano. Ésta gran campaña de coordinación a nivel nacional con la que avanzamos en las acciones para transitar de la informalidad hacia la formalidad de la economía y la del empleo.

Señor Presidente.

Señores gobernadores y Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Señores empresarios y estimados líderes de los trabajadores:

El problema del empleo informal nos afecta a todos. Resolverlo nos beneficia a todos.

Por ello, tenemos la certeza de que en la medida que estas acciones que hemos iniciado se conviertan en un esfuerzo permanente y decidido de las autoridades gubernamentales, de las organizaciones sindicales y patronales, estaremos acelerando el paso para revertir la grave situación que padecen millones de mexicanos.

Estamos conscientes de que superar las causas de la informalidad es el gran objetivo común de una agenda integral del desarrollo, con incentivos reales estructurales, para alcanzar la verdadera democratización de la productividad.

Sabedores de que toda política pública producto del consenso sirve mejor al interés general, reiteramos nuestra confianza en quienes participamos en la firma de estos convenios. Sabremos estar a la altura de lo que exige el reto de la formalización del empleo.

Estamos seguros que todos seguiremos comprometiendo nuestra capacidad y visión para alcanzar las grandes metas nacionales, para construir, en síntesis, un México próspero y más incluyente.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Escucharemos al Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, doctor José Antonio González Anaya.

-DR. JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ANAYA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; distinguidos miembros del presídium; señores Gobernadores; representantes de Cámaras Empresariales y representantes de las organizaciones de los trabajadores:

Es para mí un honor ser parte del convenio para la promoción de la formalidad del empleo impulsado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Éste es un esfuerzo de suma de voluntades entre el Gobierno Federal, los gobiernos de los estados, los empresarios, que define acciones conjuntas para fomentar la formalidad laboral en el país en beneficio de un número cada vez más amplio de mexicanos.

Tener un empleo formal implica contar con acceso a la seguridad social y ésta contribuye a lograr dos de los cinco ejes planteados por el Presidente de la República: Un México incluyente y un México próspero.

La seguridad social abona a la construcción de un México incluyente ya que ofrece servicios de salud a todos sus derechohabientes cuando éstos lo necesitan; protege a los trabajadores ante un riesgo por invalidez o accidente laboral; otorga financiamiento para hacerse de una vivienda propia y le da al trabajador la tranquilidad de contar con un ahorro para su retiro.

La seguridad social es también, un incentivo a la equidad de género, ya que le brinda a las trabajadoras mexicanas servicio de guardería para sus hijos menores de cuatro años, permitiéndoles retornar al mercado laboral y mejorar su productividad.

Estas prestaciones y servicios por sí solas, promueven una sociedad más justa y mejores condiciones de vida que se traducen en un México más equitativo y más incluyente.

Pero, contar con acceso a los beneficios de la seguridad social, también, contribuye a la construcción de un México próspero, ya que permite a las personas tener mayor certidumbre en la planeación de su vida laboral, enfocando sus esfuerzos hacia su desarrollo personal y profesional.

Esto se refleja en una mayor competitividad en beneficio del trabajador y las empresas del país.

Seguramente, el Secretario de Hacienda comentará con más amplitud este tema.
Sin embargo, me atrevo a señalar que la evidencia internacional y la literatura económica son contundentes al señalar que los empleos formales están asociados a una mayor productividad y a la generación de mejores condiciones para el desarrollo y el crecimiento económico.

Por lo anterior, es importante continuar fortaleciendo la creación de empleos formales y ampliar la cobertura de la seguridad social.

Éste ha sido un objetivo del IMSS desde su creación y ha habido cierto progreso.

Incluyendo el régimen voluntario en el que se encuentran los estudiantes, la afiliación al Seguro Social pasó de 14.5 millones de inscripciones, en junio del año 2000 a 23 millones en junio de este año.

Lo anterior, se traduce en que a la fecha, poco más de 58 millones de mexicanos son derechohabientes del Seguro Social.

Sin embargo, falta por hacer. Es por eso que el IMSS se suma de manera entusiasta a este proyecto con la Secretaría del Trabajo y los Gobiernos de los estados para unir esfuerzos con los empresarios que nos permitan extender la cobertura de la seguridad social en México.

Con este convenio, el IMSS será responsable de:

Difundir los beneficios que brinda la seguridad social e incrementar el interés de las empresas de los trabajadores por afiliarse.

Facilitar y agilizar los procedimientos de inscripción de trabajadores y registro de patrones.

Intercambiar información estadística con las entidades federativas que permita focalizar las acciones dirigidas a la formalización de las relaciones laborales.

Fortalecer los mecanismos para la atención de denuncias por incumplimiento de las obligaciones en materia de seguridad social.

Y, brindar asesoría sobre las opciones de afiliación a los regímenes: obligatorio y voluntario, a los trabajadores que así lo decidan.

Señor Presidente:

El IMSS está trabajando para modernizar y mejorar sus servicios.

Hace 15 días, dije frente a usted que 120 mil empresas ya estaban pagando sus cuotas a través del Internet de una manera fácil y segura.

Me da gusto informarle que al día de hoy, ya son más de 180 mil las empresas que están utilizando el sistema de pagos referenciados, el SIPARE, con lo cual se evitan acudir a una sucursal bancaria cada mes, el uso de disquetes y el tiempo en filas y traslados.

Usted ha dicho que el camino para lograr que México sea un país productivo y competitivo es a través de políticas públicas efectivas. Este convenio impulsa una política de Estado con un profundo trasfondo: la promoción del empleo formal.

Es un acto de justicia social para garantizar el respeto a los derechos de los trabajadores que, a la vez, aumenta y democratiza la productividad para construir un México próspero e incluyente.

Con su liderazgo, y en coordinación con la Secretaría del Trabajo, vamos a forjar, junto con los gobiernos de los estados y los sectores productivos del país, un mejor presente y un mejor destino para las familias mexicanas.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Corresponde la siguiente intervención al Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, maestro Juan Pablo Castañón Castañón.

-MTRO. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: Muy buenas tardes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de México; señores Gobernadores y Jefe de Gobierno; estimados Secretarios de Estado y Jefe de la Oficina de la Presidencia.

Representantes de los trabajadores; amigos todos:

La dimensión humana del trabajo informal nos obliga a participar en la conformación de una nueva dinámica de colaboración tripartita.

Debemos empezar por reconocer la gravedad del problema: seis de cada 10 personas que trabajan en México lo hacen en la informalidad.

Ha llegado la hora de dejar atrás el esquema tradicional, en el que sólo se denunciaban los efectos nocivos del ambulantaje y la piratería, para pasar a un nuevo orden de diálogo social en el que busquemos soluciones integrales y definitivas para cualquier expresión de la informalidad.

Por definición, el empleo y la empresa informal no pagan impuestos. Se caracteriza por bajos niveles de inversión y escasa productividad. Trabajo poco calificado, mal pagado y sin seguridad social.
Por ello, además, de la evidente afectación a empresas y al Estado de Derecho, la informalidad atenta principalmente contra la dignidad de los trabajadores.

Para iniciar bien esta dinámica de colaboración activa en pro del empleo formal, debemos preguntarnos: Qué incentiva la informalidad.

Los empresarios creemos que en buena medida se debe a la excesiva regulación de nuestro sistema económico, a los altos costos que implica la generación del empleo formal, sobre todo para las micro y pequeñas empresas, y al nivel de impunidad que históricamente ha impedido que muchas de nuestras leyes se apliquen y se cumplan.

Les aseguro que no muy lejos de aquí, opera a la vista de todos algún tipo de economía informal.

El problema de la informalidad está estrechamente vinculado con el de la pobreza. Casi 70 por ciento de los trabajadores informales ganan entre uno y tres salarios mínimos al día.

Por ello, el sector empresarial propone enfrentar la informalidad desde una perspectiva integral.

Proponemos utilizar los esquemas fiscales, de salud, vivienda y crédito, como incentivos para la formalidad, buscando evitar siempre cualquier tipo de sesgo populista que pueda poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas o la salud productiva de las empresas.

No hay solución única. Por ello el diálogo social es indispensable para establecer estrategias focalizadas que abarquen desde el diseño de programas de capacitación, hasta las reformas para un nuevo sistema económico.

Una de las explicaciones a la informalidad es la falta de habilidades, por eso no podemos soslayar la importancia de concretar a fondo la Reforma Educativa para su instrumentación inmediata, precisamente para que nuestros niños y jóvenes estén mejor preparados para insertarse en la formalidad.

En noviembre pasado logramos la promulgación de una Nueva Ley Federal del Trabajo. Fue un logro, porque las diferentes partes del sector productivo mostramos la capacidad de generar acuerdos.

Sin embargo, hay que reconocer que los costos asociados a la generación del empleo formal no fueron atendidos en la Reforma y siguen siendo altos, tan altos que le dificultan a las micro y pequeñas empresas la creación del empleo formal, generando un círculo de simulación que no nos conviene como país.

En el diálogo tripartito, darles condiciones para la formalidad a las empresas es darles condiciones de dignidad al mercado y a las personas que lo integran.

Nuestro llamado es a la responsabilidad de todos. A nosotros los empresarios, nos corresponde invertir productivamente, crear empleo digno y las remuneraciones consecuentes.

De los trabajadores, esperamos como siempre el esfuerzo del trabajo comprometido y productivo.

Del Gobierno, México demanda la creación de las condiciones para el libre mercado y la participación de todas las empresas en los beneficios de la formalidad.

Todos tenemos que entrarle al tema de la dignidad en el empleo, cada quien desde su parte en lo que le corresponde, de lo local hasta lo nacional.

México debe tener un sistema de compensaciones justo y financieramente viable.

Debemos discutir los pisos de protección social en nuestro país, analizando y resolviendo otros problemas que enfrentamos, también, como el de las pensiones públicas que le pueden costar al país cerca del 100 por ciento del Producto Interno Bruto.

Estos pisos de protección social, deben ubicarse en la realidad de cada país y su puesta en marcha no debe servir de estímulo para la economía informal.

Señor Presidente.

Señores representantes del poder público.

Amigos representantes de los trabajadores:

Los empresarios estamos comprometidos con México, participaremos con responsabilidad patriótica en este nuevo esfuerzo para impulsar la formalidad.

Lo haremos atendiendo el llamado de nuestras instituciones y especialmente en el día a día, generando mejores servicios y productos para crear empleos de calidad.

En esta gran oportunidad histórica que vivimos, es momento que trabajadores, patrones y Gobierno podamos lograr acuerdos en beneficio del país, entendiendo que para generar más empleos formales se necesita de las empresas que crezcan y que se multipliquen.

No debemos olvidar que no hay trabajo digno, sin empresa con crecimiento sostenible y sin desarrollo de infraestructura que facilite el emprendimiento.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Secretario General de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, Senador Isaías González Cuevas.

-SEN. ISAÍAS GONZÁLEZ CUEVAS: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Señores integrantes del Gabinete; señor Secretario del Trabajo; señores Gobernadores; señores empresarios; compañeros representantes de las diferentes organizaciones obreras; señores medios de comunicación.

Como Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional de la CROC, una de las organizaciones representativas de los trabajadores de México, me es grato participar en este importante evento, en el marco de la Firma de este Convenio para la Formalidad del Empleo. Por lo tanto, me permito hacer algunas reflexiones para coadyuvar al cumplimiento de este objetivo.

La Ley Federal del Trabajo en el Artículo 2 precisa el contenido de la definición del trabajo decente o digno, y hace suyos los derechos que define la OIT, establecidos en los diferentes convenios internacionales.

El trabajo decente contempla contar con empleos suficientes, tener acceso a la seguridad social, percibir un salario remunerador, recibir capacitación continua para el incremento de la productividad con beneficios compartidos; tener condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir los riesgos de trabajo.

Dentro del trabajo decente o digno, se incluyen también el respeto a los derechos colectivos de los trabajadores, la libertad de asociación, la contratación colectiva, pero, también, contempla la transparencia, la rendición de cuentas de las cuotas sindicales y la democracia sindical. Y como base de todo, el diálogo social.

En el tema de la seguridad social, señor Presidente, usted ha expresado que es un derecho de todos los trabajadores por lo que hay que hacerlo exigible. Por eso, está dentro de los propósitos del Pacto por México.

Dentro de la población ocupada en la economía, cerca del 60 por ciento de los trabajadores tuvieron trabajo con algún grado de informalidad, lo cual tiene repercusiones adversas en el acceso efectivo de los trabajadores y sus familias a la seguridad social.

El crecimiento de la informalidad en México es un problema complejo, la mayoría de los informales están en establecimientos de uno a cinco trabajadores, y en diversas ramas de la actividad económica. Esto tiene aplicaciones profundas para la productividad del país.

Por ello, en las propuestas contenidas en el Pacto por México y en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, así como el establecimiento del Comité Nacional de Productividad permitirá alinear los incentivos en dirección de la productividad, la legalidad y la formalidad.

La informalidad, como se ha dicho, frena la economía. Los 28 millones, poco más de 28 millones de mexicanos que están en la informalidad, tienen ingresos reducidos y no cuentan con la seguridad social, por lo que su mayoría tiene un consumo precario y no pueden cumplir con lo que está establecido en la Fracción Cuarta del Artículo 31 de nuestra Constitución Política, de contribuir para el gasto público.

Una buena parte de los trabajadores en la informalidad vende productos extranjeros que de manera directa afecta a la industria nacional del vestido, del juguete, el calzado, entre otras muchas, pues destruye empleos formales en el territorio nacional.

De ahí la importancia del Acuerdo Nacional de la Productividad para hacer un México más competitivo. Creo que es muy atinado de parte del señor Presidente.
Una de las conclusiones más relevantes del análisis sobre el impacto del crecimiento de la informalidad en la economía, es que se reduce la productividad general y con ello también afecta a las instituciones de seguridad social.

El reto de la reconversión de la informalidad en nuestro país, requiere de las capacidades y los talentos de todos.

En este empeño en común, desde nuestra posición, podemos decirle que estamos con usted, señor Presidente, los estatutos de nuestra central sindical establecen que pugnarán por mejorar la economía de los agremiados, su educación y los servicios de la seguridad social que reciben.

Así, vamos poco a poco logrando el trabajo decente y productivo.

En el caso de los trabajadores de la economía informal, en algunas partes hemos celebrado convenios con el IMSS, en fechas anteriores, para que se inscriban en el régimen voluntario y cuenten con los servicios que presta esta institución.

En caso de que el Consejo Técnico del IMSS lo considere necesario podemos actualizarlo a fin de que tenga alcance de carácter nacional y eso sería algo importante para las trabajadoras y los trabajadores informales.

Por otro lado, la Fracción Uno del Artículo 12 de la Ley del IMSS establece que todos los trabajadores de la empresa deben estar inscritos al régimen obligatorio del Seguro Social pagando ambas partes las cuotas obrero-patronales, derecho que muchas veces no se cumple por diferentes razones, lo que perjudica tanto a trabajadores que no reciben servicios y prestaciones, como al propio instituto que no recibe los ingresos que debería.

Hoy, los trabajadores tienen acceso a más información por lo que se convierten en promotores de sus derechos, como el de contar con la inscripción obligatoria al Seguro Social, al INFONAVIT y al SAR, a fin de que tengan cubierta la seguridad social en todos los centros de trabajo, sin excepción.

Señor Presidente:

Consideramos que el principal problema de los trabajadores de México es la desigualdad social. Por eso, apoyamos su propuesta de universalizar la seguridad social.

Requerimos que todos gocen del servicio de salud, vivienda adecuada y tener garantizada una pensión para el retiro digno.

Sabemos que universalizar la salud tiene un costo muy alto, por lo que se requiere que el Estado tenga recursos suficientes para financiarlo.

En este aspecto, tenga usted la seguridad que también cuenta con nuestro apoyo. Los trabajadores de México somos sus más decididos aliados y particularmente los de la CROC.

Los trabajadores entendemos a las instituciones de seguridad social como un patrimonio de los mexicanos. Consideramos fundamental abatir los costos operativos del IMSS en todos sus rubros.

Necesitamos que entre todos seamos capaces de construir una cultura de la salud, poner la prevención en el centro de nuestras actividades, puesto que la medicina correctiva tiene un alto costo para el país.

El esfuerzo gubernamental por reconocer los derechos de los trabajadores que no gozan del trabajo formal, sólo es viable si se privilegia en el futuro la gran fuerza laboral de los mexicanos, mediante las relaciones establecidas en la certeza y la formalidad de la ley.

Por ello, refrendamos ante usted nuestro compromiso de seguir impulsando el Pacto por México como sus aliados, para reconvertir la ocupación precaria en la informalidad en el trabajo decente.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Veremos enseguida el video alusivo a la Campaña Nacional de Fomento a la Formalidad.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Acto seguido, los gobernadores procederán a la Firma de Convenios para la Formalización del Empleo 2013.

Asimismo, firma el documento del Pacto para la Formalización del Empleo 2013, como testigo de honor, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

(FIRMA DEL DOCUMENTO)

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, licenciado Mario López Valdez.

-GOBENADOR MARIO LÓPEZ VALDEZ: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; compañeros Gobernadores y Jefe de Gobierno del Distrito Federal; estimados Secretarios de Estado.

Director del Instituto Mexicano del Seguro Social y Jefe de la Oficina de la Presidencia; estimado Senador; estimados dirigentes de organismos empresariales y sindicales.

Amigos todos:

Es un privilegio dirigirme a ustedes en este encuentro que es de la más alta trascendencia para México.

Teniendo como testigo de honor al Presidente de la República, firmaremos un convenio entre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el Instituto Mexicano del Seguro Social y los gobiernos locales, donde sumaremos esfuerzos para fomentar la formalidad del empleo.

Mucho se ha dicho sobre la informalidad pero, es la primera ocasión que el tema se pone en el centro de la agenda y nos unimos para definir estrategias de trabajo, que brinden mejores condiciones laborales e impacten en el crecimiento de la economía, permitiendo asegurar los derechos universales de cada ser humano.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, el empleo informal sigue superando al empleo formal en el mundo. En América Latina hasta el 51 por ciento de la población carece de los derechos de salud y seguridad social. Y en México seis de cada 10 trabajadores laboran en condición desprotegida.

El tipo de trabajo tiene que ver mucho con la dignidad humana. Tiene que ver con el acceso a la seguridad social, a un salario remunerador, a la capacitación continua, a los beneficios compartidos de la productividad, y a las mejores condiciones de seguridad e higiene. El trabajo informal deja fuera de esas posibilidades al trabajador.

Ante esta realidad que trastoca el desarrollo, los gobiernos tenemos obligaciones muy puntuales. En la Firma de este Convenio, nos estamos comprometiendo a garantizar que se cumpla con las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, así como la Ley del Seguro Social.

Fomentaremos el aseguramiento voluntario, al régimen obligatorio del IMSS, de trabajadores domésticos, de trabajadores no asalariados, de ejidatarios, comuneros, pequeños propietarios, patrones y personas físicas.
Asimismo, promoveremos y apoyaremos la afiliación de los trabajadores de los gobiernos estatales y municipales a las instituciones de seguridad social y evitaremos realizar tratos, así como firmar contratos con personas o empresas que no hayan cumplido sus obligaciones laborales.

Si los estados cumplimos las metas establecidas en el convenio, nos beneficiaremos no sólo de una economía sólida, sino también de mayores recursos federales para fomentar el crecimiento del Programa de Apoyo al Empleo.

En los últimos años se han incrementado los recursos para programas sociales, pese a esto las inversiones no han sido suficientes para cumplir sus objetivos de generar bienestar.

Nuestra arquitectura institucional respecto a la previsión social genera un dilema, ya que deja sin cobertura contra riesgos a millones de trabajadores y paralelamente se les brinda protección social mediante una serie de programas.

Es claro que México enfrenta dos realidades. Por un lado tenemos un país con progreso y desarrollo que apunta a ser una Nación que destaca en el escenario mundial y, por otra parte, no podemos omitir que existe el México rezagado, que aún vive en el atraso y sin seguridad social que lo proteja.

Es indispensable un cambio radical en los incentivos a empresas y trabajadores para crecer más rápido y brindar más y mejores empleos.

Es fundamental trabajar en la Reforma Fiscal que forma parte de los compromisos del Pacto por México, alineando los incentivos de los trabajadores con los de las empresas, ampliando la base de contribuyentes y con mayor facilidad para el pago de los impuestos.

Aplaudo la iniciativa del Presidente para la creación del Consejo Consultivo Empresarial para el Crecimiento de México como un mecanismo de interacción permanente, donde se construye con el gobierno una agenda compartida en materia económica y social.

Por nuestra parte, desde la CONAGO, hemos trabajado a través de las comisiones de competitividad, de comercio exterior y de desarrollo económico para fomentar el crecimiento de las empresas en el marco de la legalidad.

Además, en colaboración con el Consejo Coordinador Empresarial y con el Consejo de la Comunicación, estamos trabajando para impulsar la formación y el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas que constituyen más del 95 por ciento de nuestra base económica.

Estimado señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Como usted sabe, a lo largo y ancho del territorio nacional hemos padecido toda serie de contingencias que hemos tenido que enfrentar.

Sinaloa, estado que tengo el gran honor de gobernar, ha vivido tres años de heladas y sequías, provocando una severa crisis en el campo, aunado a serios problemas en la pesca, en la industria del azúcar y la construcción.

Pero en Sinaloa, como en todo México, somos un pueblo forjado en la lucha que está hecho para todo tipo de pruebas.

En mi calidad de Presidente de la CONAGO puedo asegurarle a nombre de mis compañeros, que encuentra usted en nosotros aliados trabajando en línea con los propósitos de su Gobierno.

Un Gobierno en el que caben todos los que quieren construir un mejor país.

Con usted, hemos constatado que la pluralidad y la diversidad ideológica pueden ser un gran impulso para el acuerdo democrático, que genera resultados eficaces, lo cual merece todo nuestro reconocimiento.

México vive un gran momento ante el mundo.

Su Administración ha puesto a nuestro país en el centro de las miradas internacionales para la inversión productiva y para la colaboración global entre naciones.

Sigamos construyendo desde la localidad, con acciones como la que hoy nos reúne, el engrandecimiento de México. Porque mover a México es tarea de todos.

Por su atención, muchas gracias.