Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Señor General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Señor doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz.

Señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Almirantes, Generales, Capitanes, Jefes, Oficiales, Cadetes, Clases y Marinería.

Muy apreciados egresados Guardiamarinas de esta generación que hoy está egresando de esta Heroica Escuela Naval.

Apreciados padres de familia que acompañan a sus hijos en esta ceremonia de graduación.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Quiero saludar, también, con respeto a los agregados navales, militares y aéreos acreditados en nuestro país.

Señoras y señores:

Me anima regresar a esta comunidad de Antón Lizardo, donde se levanta la Heroica Escuela Naval Militar.

Este Instituto es el alma máter de la Armada de México.

Es una escuela heroica, porque sus cadetes defendieron la Patria con su vida misma durante la amenaza de 1914.

Éste es un centro educativo de excelencia, donde se forman con pasión, patriotismo y conocimientos de vanguardia los futuros oficiales de la Marina.

Hoy, nos convoca la graduación de 181 nuevos Guardiamarinas de la Generación 2008-2013.

Son egresados de carreras especializadas de las ingenierías en Ciencias Navales, Mecánica Naval, Electrónica y Comunicaciones Navales, e Hidrografía Naval, así como de la Licenciatura de Logística Naval.

Son integrantes de una generación que está haciendo historia en la vida institucional de este plantel, ya que se gradúan las primeras 21 oficiales mujeres de estas carreras.

Ello es un ejemplo más de que México avanza con paso firme hacia la plena igualdad de género.

A todos los integrantes de la Generación 2008-2013, los felicito por su dedicación. Hoy, llegan a una meta personal importante que se trazaron hace tiempo y por la que trabajaron arduamente.

Felicidades a ustedes, a sus padres y familiares, quienes los acompañaron y alentaron en esta trascendental etapa formativa.

Hoy, inician un nuevo ciclo de vida. Aquí, están recibiendo una nueva encomienda: Servir a México dentro de las Fuerzas Armadas de nuestro país. Sé que el honor, la lealtad y el patriotismo son valores que distinguen a cada uno de ustedes.

Y sé, también, que estarán a la altura de los retos en la nueva responsabilidad que comienzan. Asuman, así, este compromiso al recibir, por primera vez, el Sable de Mando, símbolo de autoridad naval que identifica a aquellos que han decidido entregar su vida al cuidado y defensa de la Patria.

Estoy convencido de que la Armada de México, al igual que todas nuestras gloriosas Fuerzas Armadas, son instituciones donde se sirve a México con determinación.

A lo largo de su historia moderna, el país ha tenido una Marina profesional y altamente eficaz, que protege la seguridad nacional de nuestros mares y costas.

Ante los desastres provocados por fenómenos naturales, que han puesto a prueba nuestra fortaleza como Nación, los mexicanos siempre hemos contado con su invaluable apoyo.

La Marina también ha sido partícipe en el objetivo de hacer valer el Estado de Derecho. Hoy, distintas regiones del país son más seguras, precisamente porque cuentan con la presencia y respaldo de la Armada de México.

Al servir a la Patria, cada uno de los integrantes de la Marina contribuye a hacer, de la nuestra, una Nación de paz, más segura, más tranquila y más libre.

Este día quiero refrendar mi reconocimiento a la Marina por su acción decidida al capturar a uno de los líderes delincuenciales más peligrosos y buscados en el país. Los marinos lograron su aprehensión sin disparar un solo tiro.

Con esta detención, el Gobierno de la República reafirma su indeclinable compromiso con el Estado de Derecho y, al mismo tiempo, en la reducción de la violencia.

Para muchos estos objetivos parecían incompatibles. Sin embargo, acciones eficaces, como la ya señalada, demuestran que ambos son claramente alcanzables.

En esta detención a la que he hecho referencia, también se hizo patente nuestro invariable compromiso con el respeto a los derechos humanos y al debido proceso.

Esta aprehensión, insisto, es un logro de la Marina, pero a la vez lo es de todas las instituciones responsables de la seguridad y la justicia en el país. Es, además, un importante resultado de la nueva política de Estado por la seguridad y justicia de los mexicanos.

Atrás de este éxito está la labor diaria y permanente del Gobierno de la República. Hay un gran trabajo de intercambio de información y coordinación de esfuerzos entre las distintas dependencias del orden Federal y de éstas con las autoridades estatales.

En Michoacán, el Gobierno de la República está trabajando para regresar la paz y la tranquilidad a todos sus habitantes.

Michoacán tiene y tendrá todo el respaldo del Gobierno de la República para asegurar el Estado de Derecho en cada una de las regiones de esa entidad.

He dado instrucciones precisas a las diferentes instancias encargadas de la seguridad: la Policía Federal, la Procuraduría General de la República y a las Fuerzas Armadas, para reforzar nuestro apoyo a las autoridades locales.

Hoy, nuestra sociedad puede estar segura de que en la Marina y en el Ejército mexicano, en la Policía Federal y la Procuraduría General de la República tiene a instituciones firmes, dispuestas a velar por la vida, la seguridad y el patrimonio de cada uno de los mexicanos.

Señoras y Señores:

Como Comandante Supremo de nuestras Fuerzas Armadas, me siento muy orgulloso de todos y cada uno de sus integrantes y de los Guardiamarinas que hoy, aquí, se están graduando.

En sus distintos centros de educación superior, la Secretaría de Marina ofrece a los jóvenes la oportunidad invaluable de recibir una formación académica de excelencia. Es una educación esmerada, sólida y de vanguardia, acorde con las exigencias de la Armada de México.

Es por ello, una educación pertinente, porque prepara a los jóvenes Guardiamarinas con las destrezas, conocimientos y habilidades que necesitarán para cumplir con su elevada misión como profesionales.

Esta pertinencia en la educación es la que queremos replicar y multiplicar en todo el país.

Para lograrlo, impulsamos una reforma cuyo fin es aumentar la calidad de la educación en todos sus niveles.

Estoy convencido de que con educación de calidad y empleos formales, más productivos, lograremos que México despliegue todo su potencial.

En la construcción de este México, la Marina es una aliada fundamental.

Nuevamente muchas felicidades a quienes se gradúan en este día. Estoy seguro de que pondrán al servicio del país los conocimientos de avanzada que han adquirido.

Igualmente, estoy convencido de que si se siguen esforzando, como lo han hecho hasta ahora, a todos ustedes les espera una carrera ascendente dentro de la Armada de México.

Mi mayor felicitación y reconocimiento a cada uno de ustedes, graduados de la Heroica Escuela Naval de nuestro país.

Muchísimas felicidades.