-MODERADORA: Tiene la palabra el licenciado Alberto Espinosa Desigaud, Presidente Nacional saliente de la COPARMEX.

-LIC. ALBERTO ESPINOSA DESIGUAD: Muy buenas tardes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; Juan Pablo Castañón, Presidente de COPARMEX; licenciado Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Gobernador Mario López Valdez, Gobernador de Sinaloa. Distinguidos Secretarios de Estado; Legisladores; líderes empresariales, sindicales; Embajadores; medios de comunicación; distinguidos invitados; familia COPARMEX.

Estamos muy consternados por el terrible siniestro que sucedió, el día de ayer, en las instalaciones administrativas de PEMEX. Externamos nuestras condolencias a los familiares de los que perdieron la vida. Esperamos la recuperación de todos los que están hospitalizados.

Deseo, también, expresar a usted, señor Presidente, mi más sentido pésame, porque sabemos que vive momentos difíciles y de preocupación por la pérdida de la vida de estos seres humanos.

Uno de los más grandes privilegios que me ha dado la vida, ha sido la oportunidad de ser el Presidente nacional de COPARMEX, que en sus 83 años de existencia, ha sido un semillero de hombres y mujeres generosos, patriotas, visionarios, que con su trabajo voluntario, buscan construir, día a día, una sociedad mejor.

Desde esta tribuna, quiero agradecer profundamente el apoyo que le dieron a mi gestión los presidentes de los centros empresariales de todo el país. Gracias a los vicepresidentes nacionales, a los presidentes de federaciones, de comisiones; a los ex presidentes y socios decanos, a los socios de todo el país, a las grandes empresas y asociaciones, al staff, por supuesto, y a toda la familia COPARMEX.

El hombre sólo se realiza plenamente en la acción, a través del compromiso. Por ello, con el apoyo de un equipo de profesionistas humanos y comprometidos con el desarrollo de nuestro país, durante mi gestión como Presidente de COPARMEX Nacional, impulsamos una agenda de reformas para México, promovimos el espíritu de la responsabilidad social, empresarial y recorrimos el país presentando las propuestas del sector privado para un México mejor, de justicia, paz y competitividad.

El compromiso de COPARMEX es el mismo que el de nuestros fundadores en aquél lejano inicio del Siglo XX: más y mejores empresas para México que contribuyan a generar una mayor calidad de vida, mejores empleos, mejor educación y un México más competitivo.

COPARMEX es uno de los organismos empresariales con mayor presencia en el país. 83 de las ciudades con mayor dinamismo económico de México, están representadas en nuestra Confederación.

Somos una institución con grandes aportaciones a la vida política nacional, siempre con una postura mística de servicio. Mi gestión coincidió con el cierre de un ciclo en la vida de México, concurrió con las elecciones que convocaron a más de 50 millones de mexicanos.

Fiel a nuestra tradición de organismo propositivo, a través del Programa Votaremos por los Mejores, COPARMEX promovió el voto razonado y la participación ciudadana en los procesos electorales.

Con esta finalidad, fuimos anfitriones de los candidatos presidenciales, quienes presentaron sus propuestas en esta misma tribuna. El 1 de julio de 2012, los mexicanos demostramos que somos una sociedad democrática, madura y responsable, capaz de organizar elecciones con paz, orden, legalidad y civilidad.

Se observó la votación más alta de nuestra historia, con más de 49 millones de sufragios efectivos para elegir al Presidente de la República y, en total, dos mil 127 cargos de elección popular.

Quiero reconocer el compromiso y generosidad de nuestros más de dos mil socios que, en diferentes entidades, participaron como observadores el día de la jornada electoral; así como la gran movilización que desplegaron todos los centros empresariales al convocar a los candidatos a puestos de elección popular, a debatir y analizar sus propuestas.

En el aspecto económico, durante estos meses, nuestro país estaba concentrado en reactivar nuestro mercado interno. Afortunadamente, logramos un crecimiento de 3.94 por ciento, y de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, logramos crear 711 mil empleos.

El discurso del Gobierno Federal estaba centrado en la defensa, logros y retos de la estrategia para el combate a la delincuencia. En esa dinámica, señalamos los costos de la inseguridad para el sector empresarial.

Desde mi perspectiva en las pasadas elecciones, el actor principal fue la sociedad civil. Temas que no estaban en la agenda de los partidos políticos, fueron incorporados ante la presión ciudadana.

Debemos estar orgullosos de que las pasadas elecciones fueron, no sólo una fiesta cívica, sino el momento en el que demostramos la capacidad de los ciudadanos para fijar la agenda pública de los candidatos presidenciales, como ocurrió con el manifiesto por la Presidencia Democrática.

No exagero al decir que fue la participación activa de la sociedad civil, quien movió a los partidos a buscar un gran acuerdo nacional e impulsar los cambios estructurales que requiere el país, firmados en el Pacto por México.

En ese documento están contenidos varios de los principios de la agenda única del sector privado, en los que me tocó participar activamente, junto con el CCE y otros organismos empresariales, y que coinciden con los que históricamente hemos promovido en COPARMEX, para resolver los grandes retos de México: educación de calidad para todos, cultura de libre competencia en todos los ámbitos, competitividad para la participación exitosa de nuestro país en un mundo globalizado, Estado de Derecho, y gobernabilidad democrática y responsabilidad social sustentada en los principios de justica, solidaridad y subsidiaridad.

Conozco y he vivido el compromiso y la entrega de la familia COPARMEX. Por ello, quiero convocarlos a mantener ese espíritu, a seguir impulsado, desde la sociedad civil, la apertura de espacios para la ciudadanía, una mayor transparencia y rendición de cuentas, y una sociedad más participativa.

El cambio de Gobierno no fue una transición traumática para la vida política, con las finanzas nacionales. Al contrario, fue un periodo en el que el Congreso mostró su poder transformador. Por encima de atavismos e intereses de grupo, se debatió y aprobó la Reforma Laboral.

Hoy, México cuenta con una legislación moderna que actualiza nuestras relaciones a un entorno global y brinda mayores oportunidades a mujeres, jóvenes y personas con discapacidad.

Agradezco a COPARMEX por haberme dado la oportunidad de exponer ante el Senado de la República, la necesidad de adecuar nuestro régimen legal y ser la voz del sector privado en los espacios en que se discutió esta importante transformación para el país.

Debo decir que el Presidente de la República tuvo un papel determinante para dar este gran paso en favor de todos los mexicanos.

Además de su impacto en la productividad de México como país, la Reforma Laboral marcó el principio de la construcción de los grandes acuerdos nacionales.

En mi carácter de Presidente Nacional, fui testigo privilegiado de la intensa vida democrática que caracteriza a COPARMEX en sus elecciones internas.

Presidente Enrique Peña Nieto:

Han pasado 62 días del inicio de su Gobierno. Hay una nueva visión sobre los retos de México. A través del Pacto por México se ha privilegiado la negociación, el diálogo social y el acuerdo para lograr superar las barreras que nos impiden crecer.

La Reforma Educativa y la Cruzada Nacional Contra el Hambre, son iniciativas que generan consensos.

Celebro que el Pacto por México eleve demandas ciudadanas y del sector empresarial. Celebro que, hoy, México cuente con una agenda legislativa y un Consejo Rector para la puesta en marcha de los 95 compromisos que contiene.

Si logramos cumplir satisfactoriamente la mayoría de los compromisos ahí enunciados, México tendrá otro futuro.

No dudo de su capacidad y la de su equipo. Seguro encontrarán consensos y la manera democrática de tener acuerdos.

Por eso, convocó a los socios de COPARMEX, a los empresarios y a la sociedad en general, a ejercer intensamente su rol propositivo. Tenemos grandes retos: la pobreza, la desigualdad y el déficit del Estado de Derecho, entre otros. Podemos transformar esta realidad con compromiso y participación ciudadana. Ya estamos preparados para ello.

Ningún Gobierno podrá solo. Los ciudadanos y empresarios estamos llamados a ser los protagonistas centrales en el diálogo social y la búsqueda de acuerdos para impulsar los cambios estructurales que urgen a México.

México tiene la enorme oportunidad de consolidarse en una Nación de primer mundo. Podemos dejar atrás un pasado de desigualdad, estancamiento económico e inseguridad, y convertirnos en el México que todos queremos, de justicia y competitividad internacional.

Ya viví en Chile la primera intervención del Presidente Peña Nieto en la IV Cumbre Empresarial CELAC-Unión Europea, promoviendo a nuestro país.

Los ojos del mundo están en México, que se convierte en uno de los países más atractivos para invertir. También, lo vivió el Secretario Luis Videgaray, en Davos.

Sin duda, hay grandes oportunidades. Para aprovecharlas, tenemos que estar preparados para que, particularmente, las MIPyMES eleven su productividad, eleven el ingreso real de los mexicanos.

Y ahora, con la creación del Instituto Nacional del Emprendedor, se logre, sin duda, mayor asesoría, mayor financiamiento, innovación, tecnología, que nos permita, también, participar en los mercados internacionales.

Felicidades, Presidente, por esta iniciativa, al igual que al Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo; y Enrique Jacob, Presidente de este Instituto.

Les pido a todos ustedes, que con la pasión y entrega con la que colaboramos juntos apoyen, ahora, a nuestro Presidente Juan Pablo Castañón, para que pueda cumplir, a plenitud, nuestra responsabilidad principal y fuerza vital: Impulsar la agenda para la prosperidad de todos los mexicanos y la defensa de los legítimos derechos de las empresas.

Yo te seguiré apoyando sin la menor duda. Y estoy seguro que lo harás muy bien.

Al cerrar este ciclo, puedo decirles que el pilar fundamental de mi vida, es mi familia. Agradezco infinitamente a mi esposa y a mis hijas todo su apoyo. El entusiasmo con el que me acompañaron fue el motor de toda mi vida en esta actividad al frente de nuestra Confederación.

A mis colaboradores, socios, clientes: Gracias por su apoyo y confianza.

Con el orgullo del deber cumplido, puedo decirles que trabajé incansablemente por el bien de México, y que nunca olvidaré el honor de haber servido a mi Patria al frente del organismo empresarial de libre participación más antiguo de México.

Muchas gracias.

-MODERADORA: A continuación, el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, realizará la Toma de Compromiso al actuario Juan Pablo Castañón Castañón, como Presidente Nacional de COPARMEX.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores.

Atendiendo la honrosa invitación que COPARMEX me ha formulado para atestiguar y Tomar Protesta al nuevo Presidente de la COPARMEX, procedo a atender esta muy amable y atenta invitación que se me ha hecho y, por ello, es que pregunto al maestro Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente electo de esta organización desde el pasado 16 de noviembre del 2012, y para el periodo para el que ha sido electo.

Le pregunto: Se compromete a cumplir y hacer cumplir los estatutos y la declaración de principios de la Confederación Patronal de la República Mexicana, velando en todo momento por sus agremiados y contribuyendo al crecimiento de México.

-ACT. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: Sí. Me comprometo.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hiciera así, que México y los agremiados de esta organización, se lo demanden.

Felicidades.

-MODERADORA: Hace uso de la palabra el actuario Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente Nacional de la COPARMEX.

-ACT. JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN: La fuerza de la ciudad no está en sus murallas ni en sus navíos, sino en el carácter de los hombres y mujeres que la forman. Tucídides.

Señor Presidente, don Enrique Peña Nieto:

Le agradecemos que esté aquí; el esfuerzo por estarlo, en este día tan especial para nosotros. Muchas gracias.

Bienvenido a la comunidad de COPARMEX.

Señor Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera; señor Gobernador de mi estado, de Sinaloa, don Mario López Valdez; señores Secretarios; señores Senadores y Diputados; dirigentes de las organizaciones empresariales; representantes de las organizaciones sindicales; miembros del Cuerpo Diplomático; dirigentes de la sociedad civil; directivos y representantes de los medios de comunicación; estimados expresidentes nacionales de COPARMEX; empresarios, socios de la COPARMEX; distinguidos invitados, y todos amigos nuestros.

Expresamos nuestra solidaridad con México y con las víctimas del trágico suceso de ayer. Deseamos una pronta recuperación a los heridos, y especialmente paz y serenidad a las familias de quienes, lamentablemente, perdieron la vida.

Asistimos a una etapa para el país llena de expectativas y cargada de esperanzas. La persona y la promoción de su dignidad deben ser, al mismo tiempo, origen y destino de toda nuestra actividad política.

Los cambios de fondo para México son impensables en el largo plazo, sin la participación decidida de la sociedad. En este sentido, el Pacto por México debe ser por y para la sociedad.

México es un país con enormes fortalezas. Somos una Nación joven y con mayoría de jóvenes. Un pueblo que quiere progresar, construyendo un modelo propio de desarrollo nacional. Un país con enormes recursos naturales. Una posición geográfica estratégica, y una biodiversidad que es fuente permanente de abundancia.

Nuestro patrimonio cultural es reconocido en todo el mundo y es testimonio de que somos una gran Nación.

Al mismo tiempo, son muchos los retos que reclaman la acción comprometida de todos nosotros.

La inseguridad y la impunidad que vivimos. Debemos atender, especialmente, el combate a la violencia que afecta a muchas regiones de nuestro país. Juntos, sociedad y Gobierno en colaboración.

Hemos padecido un raquítico crecimiento económico durante las últimas décadas. El mundo no se detiene. Debemos crecer y avanzar con él, en beneficio de las familias mexicanas.

Sufrimos enormes desigualdades regionales y sociales, que lastiman a nuestra sociedad. No es suficiente crecer. Debemos hacerlo con un profundo sentido de responsabilidad social, para que el desarrollo llegue a los que más lo necesitan. Tenemos, además, el reto de consolidar un sistema educativo que sea la plataforma para el desarrollo integral de todos los mexicanos.

Queremos un México más productivo, basado en personas más competitivas, formadas en la familia, en la escuela, en la empresa, con ética e integridad.

Estamos en el proceso de la conformación de un nuevo sistema político. Estamos viviendo un momento histórico de redefinición nacional.

Nuestro país está en plena transición hacia un nuevo orden político en el que la sociedad deberá ser la protagonista principal del cambio y los ciudadanos promotores de los grandes acuerdos en favor de México.

En estos últimos meses, se ha venido materializando un conjunto de reformas que han sido demandas históricas de la sociedad mexicana.

La Reforma Laboral y la Reforma Educativa, son dos ejemplos de un largo proceso de transformación social.

Reconocemos la voluntad de nuestro Gobierno y de los actores políticos, también, para lograr los acuerdos que permiten que el ideal ciudadano se convierta en política pública o en nuevas leyes.

Los avances en este sentido son muy importantes, especialmente, los que derivarán del acuerdo nacional expresado en el Pacto por México.

Nuestra convicción, es que no puede haber una ciudadanía plena sin democracia, y no puede haber una democracia plena sin ciudadanos.

Estamos convencidos de que los ciudadanos debemos asumir una actitud propositiva y dejar atrás la indiferencia que sería imperdonable en esta tarea común de cambiar a México, en esta hora decisiva para nuestro país. Que nuestro país nos necesita, ciudadanos que nos empoderemos, que nos enteremos de los asuntos públicos, que analicemos y critiquemos protegiendo los legítimos intereses, y que al ejercer los derechos y obligaciones, asumamos la responsabilidad con el bien común.

El compromiso de los empresarios afiliados a COPARMEX es con el Pacto por México y con un pacto vigente y permanente, incluyente y envolvente de las propuestas sociales, transparente, de largo plazo, con visión y con un énfasis diferenciado por las regiones. Estaremos atentos de participar en todos los detalles del Pacto por México.

Es en los lineamientos específicos de esa negociación, que puede ser histórica, donde pondremos a prueba la vocación para la concertación de los integrantes, y donde mediremos la capacidad efectiva para integrar las propuestas de la sociedad civil, que necesita nuevas vías institucionales para que su participación sea consistente y eficaz.

La gran urgencia de México, es corregir las desigualdades de nuestro país, las inequidades entre las personas y, especialmente, las grandes diferencias productivas de nuestras regiones.

Todo lo demás, cualquier reforma por trascendente que sea, tendrá sentido sólo en la medida en que genere una convergencia positiva y ascendente en el nivel de vida de todas nuestras comunidades.

En nuestro análisis, el 70 por ciento de las propuestas que contienen el Pacto, tienen un intenso impacto regional. Esto quiere decir que, aunque son reformas indispensables para todo el país, afectan de manera diferenciada a las entidades federativas, de acuerdo con la realidad de cada una de ellas.

COPARMEX, en conjunto con diversos organismos de la sociedad, realizaremos en las próximas semanas foros regionales para analizar el Pacto por México desde la agenda local y ciudadana.

Identificaremos vocaciones productivas y realidades socioeconómicas para establecer los detalles del Acuerdo en los que cada región se debe concentrar, definiendo metas claras e indicadores para el seguimiento de cada uno de los compromisos.

COPARMEX, a través de los 65 centros empresariales, las 82 oficinas desplegadas en todo el país, trabajará para dar sentido y armonía desde el ámbito local hasta lo Federal, a los esfuerzos nacionales para generar el crecimiento y el bienestar.

Dentro de esta tarea, proponemos un Consejo de Ciudad que coordine el esfuerzo de los Tres Órdenes de Gobierno y la sociedad, para generar beneficios de paz social desde la planeación urbana y el desarrollo regional.

A los empresarios mexicanos nos duele la violencia y la inseguridad de los últimos años. La primer violencia que nos lástima es la que atenta contra las familias, porque son principio y fin de toda la vida social.

Pero, de manera especial, reprobamos la violencia contra las empresas y los negocios, porque constituyen un doble atentado contra las personas, al afectarles en su patrimonio y, también, generar un clima poco propicio para la actividad económica, donde los afectados, hombres y mujeres que buscan trabajo, que buscan oportunidades y que no las encuentran algunas veces por estos motivos.

Estoy convencido de que la paz, la paz duradera sólo puede ser resultado de un sistema de justicia confiable y eficaz, así como de condiciones de desarrollo integral para todas las personas.

México sufre altos niveles de impunidad, que son consecuencia de un sistema que no ha impartido justicia de manera eficaz.

Debemos revisar toda la estructura para mejorarla, desde las instituciones, los CERESOS, las policías, hasta los Ministerios Públicos, para combatir la ilegalidad. Es clave para la seguridad y la paz dar pasos firmes en contra de la impunidad que tanto lastima a la sociedad y a sus familias.

Los empresarios reconocemos el papel patriótico de las Fuerzas Armadas. Hacemos extensivo nuestro reconocimiento a cada uno de los soldados y marinos que todos los días se la juegan por México y los mexicanos.

Mi compromiso, al frente de COPARMEX, es con el impulso a la siguiente generación de reformas que abarquen al sistema de impartición de justicia para terminar con la impunidad, y que paralelamente con el desarrollo de programas sociales, que tengan un profundo respeto por la dignidad de la persona y los principios de solidaridad y subsidiaridad, como ejes rectores.

Señor Presidente:

Los empresarios de México queremos ver metas nacionales desglosadas estado por estado. Creemos que es el momento propicio para que los gobiernos locales que no lo han hecho, asuman compromisos y responsabilidades en los esfuerzos por el desarrollo y la seguridad de todas las familias.

La educación no se puede limitar a la tarea de transmitir conocimientos; debe, también, inculcar valores cívicos, éticos y culturales como requisito para alcanzar las condiciones de dignidad y justicia que nuestro país necesita para lograr la paz y la concordia.

El ideal de COPARMEX va más allá de un sistema económico eficiente. En el corazón de nuestras propuestas está la persona y su desarrollo integral. Por ello, en el aterrizaje de la reforma educativa, es necesaria la continuidad de las Pruebas Pisa, Enlace, de la Evaluación Universal y del Concurso de Plazas Docentes. Nada justificaría interrumpirlas.

Esta reforma no debe ser sólo un cambio constitucional con modificaciones graduales o mínimas en la Ley General de la Educación, porque estamos convencidos que éste debe ser el inicio de un profundo proceso de transformación educativa.

Es fundamental que se establezcan metas de avance en los niveles de calidad estado por estado, municipio por municipio y escuela por escuela, que se integren los padres de familia al sistema educativo por medio de los consejos escolares, y que se fortalezca la vinculación escuela-empresa.

Ésta debe ser la ocasión para reconocer a los buenos maestros y generar un sentimiento de inclusión, porque no hay vencedores ni vencidos, sino un proceso de cambio en el que todos ganaremos.

Hoy, inició un nuevo periodo legislativo. En COPARMEX, estamos convencidos de que el debate parlamentario debe ser el productivo por las transformaciones que promuevan el país y no un simple intercambio de posiciones ideológicas.

Creemos firmemente que es en el seno de Poder Legislativo donde el sistema político debe materializarse en una nueva forma de debate público, de frente a la sociedad y con ideas, no prejuicios.

Busquemos lo que nos identifica y dejemos de un lado lo que nos separa y divide. Nuestra inspiración humanista nos compromete a trabajar siempre para que los procesos económicos sean sustentables y no condicionen el futuro de las siguientes generaciones.

El crecimiento desmedido del endeudamiento de algunos estados y municipios y el grado de compromiso que tienen éstos respecto a las participaciones Federales, de ninguna manera puede concebirse como una práctica sustentable, porque inhibe la inversión e hipoteca a las futuras generaciones.

Como solución, hemos propuesto que se fijen fórmulas para evitar el endeudamiento irresponsable y el ejercicio opaco de los recursos. Para elevar la transparencia y rendición de cuentas, la participación de la sociedad es indispensable, no sólo porque es destinataria de las acciones de Gobierno, sino porque podría constituirse en compañera y promotora a través de consejos y de la auditorías ciudadanas.

En materia de telecomunicaciones, la sociedad requiere que se reconozcan los derechos del ciudadano a la conectividad, a más y mejores opciones, especialmente para que los niños y jóvenes puedan educarse en la nueva era de la información, con contenidos de mayor calidad.

Nosotros apoyaremos cualquier reforma en esta materia que vaya en ese sentido.

El redescubrimiento de que la persona y su trabajo son el centro de la cuestión social, ha llevado a la humanidad a dar pasos muy importantes.

Hoy, sabemos que la economía y la política tienen por objeto construir condiciones para que las personas y las familias vivan en plenitud y sean felices.

A la luz de estos principios, analizaremos y presentaremos nuestra posición respecto de las grandes reformas pendientes para México.

Como la Hacendaria, que le permitiría a México elevar la competitividad o la Energética, que nos facilitaría el aprovechamiento eficiente de nuestras grandes riquezas naturales.

Si queremos más empleos, se necesita que las empresas formales crezcan y se multipliquen. Tenemos que propiciar las condiciones necesarias para lograr un auge del emprendimiento y la inversión, y hacer de México un país más competitivo, con personas más competitivas. Debemos adecuar nuestro sistema productivo a la nueva realidad global, para aprovechar mejor nuestras ventajas comparativas.

Nuestro compromiso es con aquellas propuestas que impulsen el crecimiento en todas las regiones: incluyente, sostenible y sustentable.

Trabajaremos con nuestros voluntarios y especialistas en el análisis de los rubros más sensibles para el país. Haremos nuestras propuestas y las impulsaremos en el terreno de las ideas.

Nuestra convicción es clara. Si queremos transformar a México, debemos atender una Reforma Hacendaria que abarque tanto la parte de los ingresos tributarios, como el ejercicio pertinente del gasto público.

En los próximos días, COPARMEX presentará propuestas para la eliminación del esquema de dos impuestos directos al Ingreso Sobre la Renta y el IETU. El acotamiento de regímenes preferenciales, la creación de incentivos a la formación de capital, una posible generalización del Impuesto al Consumo con verdaderas excepciones en una canasta básica, y con consideraciones a la región fronteriza. A la par, estudiaremos, con detalle, los mejores mecanismos para que los recursos recaudados se destinen a temas prioritarios para el país.

Debemos estudiar la reducción de cargas impositivas y regulatorias para la pequeña y mediana empresa. Además de la creación de zonas estratégicas en nuestras fronteras, con condiciones especiales para competir en igualdad relativa con nuestros vecinos.

El Instituto Nacional del Emprendedor puede ser el organismo que impulse y potencie el desarrollo de la cultura del emprendimiento en México. Su responsabilidad es enorme, porque más allá de su relevancia económica, las pequeñas y medianas empresas tienen un profundo impacto en la articulación del tejido social y de las personas.

Por eso, hemos dicho que es necesario que el Instituto se enriquezca con la visión y experiencia de los organismos empresariales de la sociedad.

En materia de energía, el crecimiento de nuestro país está condicionado a que nuestra industria se transforme y aproveche una enorme oportunidad de sinergias entre el sector público y las empresas, particularmente, en cadenas productivas con las pequeñas y medianas empresas.

Es momento de dejar atrás el debate obsoleto sobre ideologías patrimonialistas, y entender que la exploración y explotación de los recursos energéticos requiere de un importante desarrollo tecnológico, que sólo es posible a través de una coordinación de empresas y Gobierno. Al realizar esta reforma, fortalecemos nuestra soberanía.

Señoras y señores:

Cada generación tiene una gran oportunidad para cambiar el rumbo de su historia.

Hoy, México tiene una oportunidad histórica de transformar la Nación. Por una Nación más próspera y desarrollada, debemos creer que es posible, debemos confiar en nuestras fortalezas y aprovechar esta oportunidad única que, quizá, no se repita en los próximos 30 ó 40 años.

Una de nuestras fortalezas es, precisamente, la imagen de México en el mundo, como una economía estable, con un presupuesto equilibrado. Somos una plataforma logística deseable para conquistar los mercados internacionales, lo que nos da una gran presencia en la dinámica del comercio mundial.

De nuevo, debemos aprovechar que el mundo voltea a nuestro país y ve en nosotros oportunidades de desarrollo. Debemos trabajar con esperanza para atraer la mayor cantidad de inversiones y de talento.

El futuro de México es prometedor si trabajamos todos unidos en lo que nos corresponde, y cada quien en lo que debemos hacer.

Solidaridad, subsidiaridad, bien común y primacía de la dignidad de la persona, son los principios de nuestra Confederación. A la luz de estos valores, vamos a trabajar los siguientes años, promoviendo la transformación de México.

Quienes orgullosamente nos llamamos empresarios, sabemos que lo que nos distingue, es la vocación de emprender. Frente a cualquier dificultad, creemos en nuestros proyectos. Frente a cualquier escenario adverso, apostamos por nosotros mismos y nuestros colaboradores.

Nunca olvidemos que todos somos COPARMEX: empresarios, trabajadores y nuestras familias. Y, especialmente, no olvidemos que tenemos la responsabilidad de inspirar para promover los cambios que necesita México.

Este compromiso no es sólo personal, está acompañado por el compromiso de todos nuestros socios en todos los centros empresariales.

Empresarios COPARMEX:

Sigamos trabajando incansablemente por un futuro mejor para México. Esa es la única manera de aliviar los males de nuestra Patria, de corregir las inequidades, y de convertir en posible lo que parecería inalcanzable.

Es momento de inspirar, e inspirarnos con nuestro testimonio y participación activa en cada una de nuestras comunidades. Desde lo local a lo nacional podremos impulsar los cambios para México.

Tenemos que salir a dar testimonio de que la grandeza de nuestro país está en el carácter de sus mujeres y sus hombres.

Señor Presidente de la República:

Confiamos en que usted hará su papel al frente de nuestras instituciones, con plena División de Poderes, reconociendo siempre el papel protagónico de la sociedad.

Tenga la certeza de que nosotros asumiremos el papel que nos corresponde, y cuenta con nosotros, porque México es nuestro compromiso.

Muchas gracias.