Saludo, en primer término, a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De igual forma, al señor Gobernador del Estado de Querétaro.

A los señores gobernadores de todas las entidades del país.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

A los señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

A Presidentes de organismos autónomos.

A representantes de instituciones educativas.

A representantes de las distintas fuerzas políticas, a sus dirigentes, a coordinadores parlamentarios.

A Senadores de la República, a Legisladores Federales, estatales, autoridades municipales.

A esta gran representación de la sociedad de nuestro país y del estado anfitrión de Querétaro.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Esta conmemoración que convoca a la República, no puede ser ajena o estar al margen de lo recientemente ocurrido en el Centro Administrativo de PEMEX.

Por ello, quiero convocarles a todas y a todos ustedes a que expresemos nuestra solidaridad, especialmente con las personas que fallecieron y con sus deudos, y para con aquellos que resultaron lesionados.

Para ello, quiero pedirles, para aquellos que perdieran la vida en este lamentable incidente, todas y todos, guardemos un minuto de silencio.

(MINUTO DE SILENCIO)

Gracias señores.

Sobre este incidente, la opinión pública ha estado al tanto de lo ocurrido, y ayer por la noche la Procuraduría General de la República presentó a los mexicanos los avances que se tienen a las investigaciones.

He reiterado la instrucción al Procurador General de la República de continuar las indagatorias hasta tener plena certeza de lo ocurrido el jueves 31 de enero, y en su caso, determinar las responsabilidades, que en caso de haberlas, se deba proceder.

Sobre esos trágicos acontecimientos, quiero expresar lo siguiente:

En primer lugar. Reiterar, nuevamente, mi absoluta solidaridad y más sentidas condolencias para los familiares y amigos de quienes perdieron, lamentablemente, a un ser querido.

Segundo. A quienes resultaron lesionados, especialmente a quienes aún se encuentran hospitalizados, a todos ellos les deseo una pronta y plena recuperación. A todos, les reitero mi respaldo y el del Gobierno de la República.

Y en tercer lugar. Hago público mi reconocimiento al profesionalismo de quienes participaron en las labores de auxilio y rescate. Me refiero a servidores públicos de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, así como a la Policía Federal, al Gobierno del Distrito Federal.

De igual forma, agradezco el respaldo e invaluable apoyo de asociaciones civiles, entre ellas, a la Cruz Roja Mexicana y a agrupaciones de rescatistas que estuvieron pendientes en todo momento, en apoyo a la búsqueda de personas que fueron encontradas, algunas con vida y algunas que, lamentablemente, ya habían fallecido.

De manera muy especial, quiero reconocer el valor y las muestras de gran solidaridad de los propios trabajadores de PEMEX, quienes arriesgando su propia vida, auxiliaron a sus compañeros.

En mis conversaciones con quienes resultaron heridos y que visité en distintos hospitales, pude recoger testimonios de actos de verdadero heroísmo. Una vez más ha quedado de manifiesto el valor, la solidaridad y la unidad de los mexicanos.

Y fue justamente así, en unidad de propósitos, que a principios del siglo pasado, ilustres mexicanos que representaban a la sociedad, decidieron crear una nueva Constitución, que hoy estamos homenajeando.

Por ello, hoy venimos a rendir un homenaje solemne a nuestra Carta Magna y a los hombres que la concibieron. Nos hemos dado cita en un lugar histórico de la Ciudad de Querétaro, el Teatro de la República, donde aún perviven las ideas de los Constituyentes y resuenan sus voces en nombre de la Patria.

A lo largo de dos meses, de diciembre de 1916 a enero de 1917, se discutió, en este mismo recinto, el ordenamiento jurídico que rige a la República Mexicana hasta el día de hoy.

El 5 de Febrero de 1917 es la fecha en que se promulgó nuestra Constitución.

Desde entonces, sus preceptos han normado la vida de varias generaciones de mexicanos. Sus principios han guiado a nuestra Nación en su rumbo hacia el desarrollo.

Sus valores han sido la bandera de nuestro pueblo para luchar por la paz, la equidad y la justicia.

La nuestra fue la primera Constitución Social del Siglo XX, inspiración de los derechos sociales y esperanza de millones de mexicanos. Recogió las causas sociales emanadas de la Revolución, como el derecho a la educación en el Artículo 3; el derecho a la tierra en el Artículo 27; así como los derechos laborales en el Artículo 123.

Hoy, reafirmo que el Proyecto de Nación que impulsa el Gobierno de la República, es el que consigna la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Un México en paz, un México incluyente, un México con educación de calidad para todos, un México próspero y un México que sea actor con mayor responsabilidad global, son objetivos que encuentran sustento en nuestra Ley Suprema.

Nuestra Constitución es historia, pero también, es presente y guía del futuro.

Este día, con el acuerdo que habremos de firmar, los tres Poderes de la Unión iniciaremos los preparativos para conmemorar el centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, hemos decidido organizarnos, sumar esfuerzos y voluntades, para rendir homenaje republicano a nuestra Constitución.

Extendemos, por igual, una respetuosa invitación a las entidades federativas para que también participen en este homenaje a los Constituyentes de 1917.

Con este acuerdo, se establece un Comité que coordinará los eventos, celebraciones y homenajes, para conmemorar los 100 años de nuestra Constitución.

Asimismo, se convocará a representantes del sector académico y de la sociedad civil, con reconocida experiencia en el campo de la historia, el derecho, la sociología o las ciencias políticas para integrar lo que el acuerdo prevé como un consejo asesor para esta Conmemoración.

La Conmemoración de este Centenario se desarrollará en cuatro vertientes: recordar, difundir, reflexionar y, sobre todo, cumplir la Constitución.

Recordar. Para que los mexicanos rememoren su pasado. El Centenario será una oportunidad para tener presentes a los hombres que hicieron posible nuestra ley fundamental, como Francisco J. Mújica, Heriberto Jara, Cándido Aguilar, José Natividad Macías, Alfonso Cravioto y Jesús Romero Flores, entre otros ilustres Constituyentes.

Difundir. Para que los ciudadanos conozcan, de mejor manera, sus derechos y obligaciones.

Reflexionar. Para analizar el estado actual de la Constitución y pensar en nuevas posibilidades para perfeccionarla.

Y finalmente, la vertiente más importante de esta Conmemoración: Cumplir la Constitución. El mejor homenaje que podemos y debemos hacer de nuestra Ley Suprema es, precisamente, como aquí ya lo expresaron quienes me antecedieron en el uso de la palabra, es precisamente cumplirla. Guardar y hacer guardar sus preceptos.

En el marco de este homenaje, es necesario reconocer que hay leyes reglamentarias de artículos constitucionales que aún no se han presentado, aprobado y publicado. Materias fundamentales, como derechos humanos, seguridad y justicia penal, amparo, delitos contra periodistas, educación, agua, o el interés superior de la niñez, aún aguardan a ser reglamentadas en la ley secundaria.

Es obligado que los Poderes trabajemos para materializar los ordenamientos pendientes.

Señoras y señores:

No obstante lo avanzado de nuestra Constitución, lamentablemente, y hay que reconocerlo, hay derechos que para una gran parte de los mexicanos sólo existen en el papel.

El Gobierno de la República trabaja para hacer que la Constitución sea una práctica efectiva en la vida diaria de todos los mexicanos. Estamos decididos a ser un Gobierno eficaz, comprometido en la construcción de una autentica sociedad de derechos.

Afortunadamente, este gran objetivo lo comparten las principales fuerzas políticas del país. Así lo han manifestado al suscribir el Pacto por México.

Quienes hemos firmado este Pacto, retomamos el espíritu que animó a los Constituyentes de 1917: el de anteponer el interés nacional sobre cualquier otro interés.

Hoy, como entonces, queremos convertir nuestras leyes en el motor que impulse el desarrollo nacional para mejorar sustancialmente la vida diaria de todos los mexicanos.

En este 96 Aniversario de la Constitución, los mexicanos refrendamos nuestro respeto y apego al documento rector de nuestra vida nacional, para que México, como lo hemos señalado y lo he convocado; para que México aproveche toda su fortaleza y potencial en beneficio de sus habitantes, no hay mejor ruta y mejor guía que la que define nuestra Constitución.

Muchas gracias.