Señor General Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda.

Señor Almirante Secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz.

Señor Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Señor Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Señor Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam.

Muy respetados Generales y Almirantes de las Fuerzas Armadas.

Señor Comisionado Nacional de Seguridad.

Muy respetados jefes, capitanes, oficiales, personal de tropa y marinería.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Desde su fundación, las Fuerzas Armadas han cumplido y honrado el deber de preservar la soberanía, la independencia y la libertad en todo el territorio nacional.

Su amor a la Patria y su lealtad institucional, han sido baluartes que distinguen a quienes integran el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Mexicana.

Hoy, como ayer, los soldados y marinos mexicanos trabajan sin descanso por los derechos y las libertades de nuestra población.

Su presencia a lo largo de nuestro territorio y la custodia que realizan del espacio aéreo y marítimo, en nuestras fronteras y costas, son parte de nuestra fortaleza como país.

Ustedes conforman un destacado grupo de mexicanos que tienen el honor de servir a su país, preservando el legado y tradición de sus corporaciones.

La lealtad, valor y patriotismo con que se han conducido nuestras Fuerzas Armadas a lo largo de la historia nacional, las han convertido en instituciones queridas y respetadas entre los mexicanos.

La sociedad sabe que ante cualquier situación de riesgo o desastre, siempre contará con el respaldo de nuestros soldados y marinos para enfrentarlos y superarlos.

En numerosas ocasiones, la actividad militar y naval se hace visible en las comunidades y ciudades, a través de la aplicación de los Planes DN-III-E y Marina, acciones en apoyo a la seguridad pública o jornadas sociales que mejoran directamente la calidad de vida de los habitantes de nuestro país.

Otras más realizan su labor sin presencia ciudadana en zonas de difícil acceso, como el desierto o la sierra, en donde no es fácil percibir el arduo trabajo que realizan en favor de los mexicanos.

En ambos casos, la sociedad sabe que en todo momento los soldados y marinos están protegiéndonos por tierra, mar y aire.

Como su Comandante Supremo, es un honor haber entregado, en nombre del pueblo de México, menciones honoríficas a Comandantes de diversas unidades operativas del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Mexicana que han cumplido a cabalidad con las misiones encomendadas.

Este hecho, resalta el valor y la determinación con que se han conducido en el cumplimiento de su deber como los primeros defensores de la Nación.

Representa, también, un justo reconocimiento a su vocación de servicio, su amor a México y su compromiso con los más altos intereses nacionales
Su desempeño y lealtad a toda prueba son ejemplo para sus compañeros de armas y, también, un motivo de orgullo para los mexicanos.

Los éxitos obtenidos por estas unidades fortalecen a nuestro Instituto Armado y nos permiten avanzar hacia el México en paz que estamos construyendo.

La precisión de los operativos que han realizado, así como el resultado de las estrategias que están llevando a cabo, forman parte de una nueva etapa en la seguridad nacional.

El Gobierno de la República, en él, estamos privilegiando el uso de la inteligencia por encima del uso de la fuerza.

Queremos ser más proactivos ante la delincuencia e incluso, prevenir las causas que la originan.

La nueva Política de Estado por la Seguridad y Justicia de los mexicanos es una propuesta integral. Además de fortalecer los cuerpos de seguridad se enfoca en alinear las políticas públicas, los programas sociales y las acciones gubernamentales hacia los objetivos de reducir la violencia y abatir la impunidad.

En estos propósitos estamos trabajando con determinación desde el primer día de Gobierno, respaldados en todo momento por la lealtad y patriotismo de nuestras Fuerzas Armadas.

Integrantes de las unidades hoy reconocidas y galardonadas:

Ustedes forman parte de una nueva generación, que se distingue por su eficacia y precisión, por su conducta apegada a la ley, y por su estricto respeto a los derechos humanos.

La Mención Honorífica que hoy reciben es un reconocimiento público a la importancia que tienen las Fuerzas Armadas para un país democrático como el nuestro.

En este acto no se reconocen méritos individuales, lo que se premia son los resultados de su unidad y el espíritu de cuerpo que les permitió alcanzarlos.

Ese mismo espíritu de cuerpo es el que hoy prevalece en las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, que están trabajando de manera coordinada para dar mejores resultados a la sociedad.

Claro ejemplo de ello, es que la Política Nacional de Defensa 2013-2018, ha sido elaborada conjuntamente por ambas instituciones, definiendo una visión estratégica e integral.

El Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Mexicana seguirán contribuyendo, de manera decisiva, a construir el México en paz que nos hemos trazado.

A todos ustedes, a sus familias, les expreso mi mayor felicitación. Más allá del diploma que hoy reciben, existe un reconocimiento aún mayor y es, precisamente, la gratitud del pueblo de México.

Desde la Plaza de la Lealtad, los convoco a redoblar esfuerzos en favor de México. Los convoco a que sigan haciendo de su vocación de servicio a nuestro país su mayor fortaleza y diaria inspiración.

Les exhorto a que sigan honrando el uniforme, las insignias y los colores que los distinguen como soldados y marinos de México.

Muchas felicidades por los logros obtenidos, y mi reconocimiento y mayor felicitación a todos los integrantes de las unidades que aquí, hoy, han sido premiadas y galardonadas.

Felicidades.