Señoras y señores.

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Señores representantes de los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación.

Señor General Secretario de la Defensa Nacional.

Señor Almirante Secretario de la Armada de México.

Señor Comandante de la Fuerza Aérea de nuestro país.

Señores integrantes del Gabinete legal y ampliado.

Señores integrantes de la Fuerza Aérea, de la Armada y del Ejército Mexicano.

Señores agregados militares, que amablemente nos acompañan en este Día de la Fuerza Aérea Mexicana.

Muy distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación:

No existe mayor honor que servir a la Patria, y hacerlo desde las Fuerzas Armadas, representa, indiscutiblemente, un doble honor.

Ustedes son parte de una institución de gran prestigio, de gran tradición, de historia y de enorme contribución al desarrollo del país.

Por ello, como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, es un alto honor presidir la celebración del Día de la Fuerza Aérea Mexicana. Desde aquí, desde Santa Lucía, envío mi felicitación al personal que presta servicio en las bases aéreas de todo el territorio nacional.

Hace 98 años, en 1915, Venustiano Carranza emitió el decreto que creó el Arma de Aviación militar, importante antecedente institucional de la Fuerza Aérea Mexicana.

Desde su origen, el Ejército y la Fuerza Aérea han sido garantes de la integridad del Estado mexicano. Han sido, también, baluartes en el esfuerzo de velar por la paz, la seguridad interior y la soberanía de nuestro territorio.

Además de custodiar el espacio aéreo nacional, este Instituto Armado cumple con una vocación social y humanista. Ante las emergencias y catástrofes naturales que ha padecido nuestra población, las Fuerzas Armadas han sido fundamentales para enfrentarlas y superarlas.

Ustedes han estado siempre al lado de la población civil. Han auxiliado en situaciones de urgencia, llevando alimentos y medicinas, trasladando heridos y salvando vidas.

En las costas o en la sierra, en las ciudades, o en las zonas rurales, en todo el territorio nacional, las Fuerzas Armadas actúan siempre con valor y lealtad.

En el marco de esta celebración, permítanme reiterar el reconocimiento público a los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Marina que participaron en las labores de rescate y auxilio, efectuadas en el Complejo Administrativo de PEMEX, hace sólo algunos días.

Las acciones de respaldo y solidaridad hacen del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, instituciones queridas y admiradas por todos los mexicanos.

El Gobierno de la República está comprometido en corresponder a la vocación de servicio que ustedes, invariablemente han demostrado al país.

Quienes sirven y defienden a México poniendo en riesgo su integridad física e, incluso, su vida, merecen ser reconocidos con acciones que amplíen sus oportunidades de desarrollo y la de sus familias.

Este año, con la aprobación de la Cámara de Diputados, se incrementó el presupuesto destinado a la Secretaría de la Defensa Nacional, dando certidumbre y estabilidad a quienes sirven a las Fuerzas Armadas.

Como Presidente y Comandante Supremo, estoy decidido a consolidar a estas grandes instituciones, mejorando la profesionalización y capacitación de quienes forman parte ellas.

La Fuerza Aérea Mexicana es ejemplo de la fortaleza institucional del país. Por ello, permanentemente está adaptándose a las necesidades de la sociedad mexicana.

Así lo demuestra la reciente ampliación de la capacidad de entrenamiento de vuelo en la Base Aérea Militar Número 5.

Para seguir avanzando en este mismo sentido, en el marco del Día de la Fuerza Aérea Mexicana, anuncio que se continuará con la construcción del Colegio del Aire, para que los cadetes de la Fuerza Aérea cuenten con las nuevas instalaciones, adecuadas para su formación profesional como futuros oficiales.

El objetivo es que el Colegio del Aire brinde mayores oportunidades de formación a los jóvenes mexicanos que tengan vocación para incorporarse al servicio.

La Fuerza Aérea es también un gran espacio para proyectar todo el potencial de nuestra juventud.

Mujeres y hombres de la Fuerza Aérea Mexicana:

Esta Institución armada es un gran símbolo del país, que no sólo es reconocida por los propios mexicanos, sino también, más allá de nuestras fronteras.

Cuando el Ejecutivo acude a naciones hermanas, el primer símbolo, la primera señal de nuestro país es el llegar a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea de México.

Pero no sólo, no sólo eso. Las alas de la Fuerza Aérea, también representan fundamentalmente los brazos solidarios de los mexicanos, cuando respaldamos a otros países con misiones de ayuda humanitaria.

De este modo, ustedes contribuyen a extender los lazos de fraternidad y cooperación que México tiene para con el mundo.

Por todo ello, es un honor comandar a mexicanos valientes que todos los días están dispuestos a defender, incluso, con su vida, el interés superior de la Nación.

Es un orgullo contar con un cuerpo aéreo profesional, preparado para servir a México ante cualquier circunstancia.

Aprecio su vocación de servicio y la disciplina que demuestran en su diario proceder. Sin duda, el valor más grande de los soldados del aire, es su lealtad a la Patria.

Como su Comandante, les convoco a portar con orgullo y dignidad este uniforme, que los identifica y distingue como mujeres y hombres al servicio de México.

Sigan realizando sus actividades con el gran profesionalismo que les distingue, con eficacia, apego a la ley y respeto a los derechos humanos de todas, de todos los mexicanos.

Instruyo a renovar su compromiso con México y cumplir con una conducta intachable el lema de esta prestigiada Institución: Servir con honor, valor y lealtad.

La Fuerza Aérea Mexicana está lista para extender sus alas, y de la mano de México y México al lado de ustedes, está despegando para surcar el gran horizonte del Siglo XXI.

México cuenta con la Fuerza Aérea Mexicana.

Muchas gracias.